Printable Version of Topic
Click here to view this topic in its original format
Comunidad Mágica: Le Valgrange > Otras zonas de Inglaterra > [Θ] White Flag


Posted by: Maya Fey Mar 9 2011, 12:32 AM
No era ninguna estúpida. Sabía que el simple hecho de dejarle entrar en su caso ya suponía un riesgo. Sabía que muchos creerían que actuaba a espaldas de los demás, pero Maya era de las que opinaban que de vez en cuando había que separar una cosa de la otra. No todo lo que hacía en la vida tenía que estar relacionado con ellos. Además, el peligro le producía cierta excitación, aquello que después de haber perdido la pista de su hermano seguía manteniéndola con vida. Después de todo ella siempre había sido la débil de ambos, si era fuerte era porque tenía algo por lo que ser fuerte. Él era su razón, estuviese o no con vida.

Sabía porque el ruso no se había ido a presentar delante de Percival a pedirle ayuda. Ambos sabían que hubiese pasado – Te hubiese matado... – Se limitó a decir mientras se sentaba en una butaca frente al ruso.

Le había sorprendido su visita y es que cuando su http://rosebyrne.org/gallery/displayimage.php?pid=28125&fullsize=1 que había sido quién había abierto la puerta la había llamado, se esperaba a cualquier persona al otro lado de la puerta, excepto a él. Las mujeres le hicieron pasar y Adelle casi de inmediato hizo gala de su buena educación. Sus cabellos seguían teniendo aquel destello plateado (a pesar de ser castaña) pero Maya se había dado cuenta que por algún motivo se habían hecho más débiles y lo achacaba a lo mismo que había oscurecido las miradas de todos en aquella casa.

Siempre supo que aquello podía pasar, que tocaría a su puerta y le pediría ayuda... pero no esperaba que fuera tan pronto – Siempre pensé que, que te pidiera que te infiltraras en Londres fue una estupidez por su parte... – Lo dijo con tranquilidad, pero era algo que ella no hubiese hecho nunca – Demasiada bondad... ¿Por eso decidiste dejarnos? ¿Te hicieron humano? O espera... – Se quedó callada dejando la frase en el aire en el preciso instante que oía la puerta de la cocina cerrarse. Su madre a esas horas siempre solía salir a dar una vuelta. Nada demasiado extraño y algo que había sido más frecuente desde que Christopher desapareciera. - ¿Fue por Dawson? – Preguntó. Había visto algo diferente en los ojos aguamarina del ruso, algo que antes no estaba allí. Había cambiado. – Pobre mujer, ¿verdad? Está totalmente sola, sin una familia en la cual apoyarse. Sin un padre. Sin un marido y para colmo su única hija es una vergüenza que no es capaz ni de hacer un simple hechizo... ¡Y la tratan como a una igual! – Era una Slytherin en estado puro, con aquella lengua viperina que no tenía otra función que hacer daño a las personas. Era después de todo fría como el hielo y se jactaba de decir que aunque todos acabaran rendidos a sus pies ella era inalcanzable.

Y aún así...

Estaba dispuesta a ayudarle. No porque le importase lo que pudiera pasarle a Dawson ni a su pobre hija que se quedaría huérfana. Sino porque la forma como enfocaba aquel asunto Percival, a ojos de la semiveela era totalmente erróneo. Además, Mihjail sabía de sobras que ella no iba a matarle. Había tenido muchas oportunidades, ¿por qué hacerlo? Ella no mataba magos... y en consecuencia tampoco los dejaba morir como posiblemente había muerto su hermano. – Estoy dispuesta a ayudarte a sacar a Dawson de donde está. No porque sea de mi agrado, ni me dé pena su pobre hija Squib. Si lo hago es por el bien de la Comunidad Mágica. Soy tú única opción y lo sabes. – Ella cumplía su palabra y si en aquel momento le decía que le ayudaría era porque lo haría. Al margen de la organización y al margen de todo. Le tendería una mano porque ese objetivo era el mismo para ambos pero con diferentes perspectivas.

Ella solo quería salvar la magia y para conseguirlo había que salvar también a aquellos que estaban condenados por practicarla.

Powered by Invision Power Board (http://www.invisionboard.com)
© Invision Power Services (http://www.invisionpower.com)