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Comunidad Mágica: Le Valgrange > Cuartel de la Brigada > Trama 1.1 - Incursión


Posted by: Story Mar 14 2011, 09:25 PM
- Ante todo, quiero agradeceros a todos vuestra colaboración. - Pasó su mirada aguamarina por cada uno de los presentes deteniendose en la más joven del grupo durante unos largos segundos. Todo había comenzado como una simple misión de rescate pero ahora delante de aquel grupo se veía comenzando algo inimaginable para él tan solo unos meses atrás y la presencia de una miembro de El Movimiento como Melinda podía ser una muy buena señal de que estaban frente el principio.

- El último mes he estado recabando información sobre el cuartel de la Brigada. - Le debía gran parte de aquello al traje que Tamara Lompard le había prestado y una poción multijugos (aunque llevaba tiempo sin ponerse delante de un caldero, no había perdido aquel punto heredado de su padre). - La idea que he... - hemos - … tenido es la siguiente. - Anunció justo antes de extender sobre la mesa el mapa que había elaborado sobre las instalaciones que había visto. Era algo tosco pero les ayudaría a hacerse una idea.

- De los aquí presentes seguro que os suena la cara de nuestra amiga Vicktoria, y sino, tranquilos que a la Brigada sí. - Aunque no era el momento de bromear no pudo evitar la tentación de sacar un poco de aquel humor tan amargo que le caracterizaba. - Lo siento, pero ya que estás aquí no puedo dejar pasar la oportunidad de usarte como señuelo, querida. - Se apresuró a decir creando un pequeño paréntesis en su explicación. - El cuartel de la Brigada trabaja bajo mínimos por la noche pero aún así contamos con una veintena de agentes a parte de personal civil. Por eso, será muy importante la distracción que nos ofrecerá Miss Bohm y un par de vosotros.

- Mientras tanto, con los tres trajes de brigadista que disponemos, tres de nosotros entraran en el cuartel con diferentes misiones: apagar el sistema de alarma y las cámaras de seguridad, y abrir la entrada del aparcamiento en la que esperaremos el resto. - Pasó una mano por encima del mapa marcando cada punto que debían alcanzar antes de comenzar la suicida incursión. - He pensado que ya que contamos en el grupo con Melinda, Desmond y Sam, deberían de ser ellos los encargados de camuflarse. No sabemos si después de lo sucedido en Londres han conseguido una descripción de nuestros rostros.

- Las celdas están en los pisos superiores pero no he podido acceder a ellos así que no sé que es lo que nos espera. - Aquel podía ser la falta del plan que hiciera que todo se desmoronará trágicamente. - A cualquier señal mía, nos largamos. ¿Queda claro? - Por primera vez su voz tenía un tono autoritario que de nuevo no aceptaba una negativa como respuesta.

- Para los que crean que podíamos aparecernos por la cara, os recuerdo que el cuartel de la Brigada fue uno de los edificios gubernamentales que se protegieron contra la aparición mágica tras la caída del Secreto. - Una sonrisa apareció en el rostro del ruso. - Irónico, ¿verdad?

*****


Aunque la mayoría de sus compañeros odiaban el turno de noche porque trastocaba sus horarios, a Frank le encantaba disfrutar de la tranquilidad que se respira a esas altas horas. El canal de deportes y la taza de café eran sus únicas compañías para casi diez horas de vigilancia. Echó un vistazo a su alrededor para asegurarse que no había nadie rondando por la recepción y subió los pies sobre la mesa reclinando hacia atrás el asiento hasta conseguir aquella relajante postura. Sopló su humeante bebida y estaba dispuesto a dar el primer trago cuando las puertas de entrada al cuartel se abrieron. Instantáneamente el hombre dio un respingo bajando los pies y recuperando la compostura que debía de adoptar un buen vigilante de seguridad. Para su sorpresa, nadie atravesó las puertas. Curioso. Arqueó una ceja perplejo y lentamente se levantó de la silla para mirar mejor por encima del mostrador.

¡BAM!

Un hombre andrajoso y malvestido se levantó del suelo por el que se iba arrastrando, sorprendiendo a Frank y a punto de provocarle un paro cardíaco.

- Amigo... – Siseó el hombre que se balanceaba hacia un lado y hacia otro, y por el hedor que emanaba, el vigilante deducio que estaba bajo los efectos del alcohol. - ¿Has visto mi coche? Juraría que lo aparqué aquí...

Frank sabía perfectamente como se debía de tratar aquella clase de personas. La Brigada no trataba aquella clase de temas, pero si por el fuera a la segunda palabra aquel hombre ya estaría en el calabozo durmiendo la mona. - Lárgate de aquí antes de que te metas en más líos, listillo.

- ¿Me...? – Hipo. - ¿Me estás echando? Como cuidadano de esta ciudad tengo mis derechos. – Levantó el dedo índice dejandolo a tan solo unos centímetros del rostro del vigilante. - ¡Y como persona! Porque hay cinco derechos fundamentales en esta vida...

- ¿No me has oído?

Parecía que no pues el hombre seguía con su discurso. - El derecho a una vivienda digna... A un plato caliente en la mesa... A...

Lo había intentado por las buenas, era el momento de dejarse de tonterías.

Entonces la puerta se volvió a abrir y tres brigadistas la cruzaron mientras cargaban con un detenido. Tras devolverles el saludo apresuradamente y sin darles más importancia, Franz rodeó el mostrador para tomar al borracho por el antebrazo.

- ¡Te he dicho que te largues! ¿Qué no te enterás?

- … ¡Y el derecho a la libertad de expresión!

- Tienes cinco segundos para salir de aquí pedazo de escoria sino quieres que te parta la cara.

- ¡Pero joder! ¡No hace falta que te pongas así! - Balbuceó el hombre luchando por zafarse del agarre del vigilante consiguiendolo por fin tras un leve forcejeo. - ¡Solo quería saber si habías visto mi coche! ¡Eso! ¡Chupando del gobierno!

- ¡CÁLLATE! ¡Me cago en la p***! ¡LARGO!

Con un último aspaviento de su brazo, el hombre cruzó la puerta y desapareció en la noche londinense mientras canturreaba una extraña canción.

*****


Gracias a la planeada distracción, los tres brigadistas y su rehén habían conseguido pasar la zona de recepción y su siguiente movimiento era descender al piso inferior donde estaba la sala de control y la puerta de servicio por la que tenían pensando entrar el resto del grupo.

Para su sorpresa, de una de las puertas del pasillo salió un hombre mientras se arreglaba la corbata de su traje hecho a medida. Los miró inquisitivamente durante unos segundos antes de posar sus ojos castaños en Brownie, cambiando su semblante serio por una mueca de asco, como si acabará de oler a pescado podrido.

- ¿Quién es esta zorra? – Preguntó con despreció en su voz señalando a la joven con un seco movimiento de cabeza. - ¿Por qué la traéis aquí? – Volvió a preguntar mientras andaba con paso firme hacia los ascensores y una vez allí los miraba expectante.

*****


Bien tenemos que conseguir lo siguiente: Bajando las escaleras se llega al nivel -1 donde se encuentra la habitación de mantenimiento y otra puerta que llevar al aparcamiento. En primer lugar tendréis que entrar en la sala de mantenimiento y fundir, bajar, lo que sea los plomos, pero intentando ser lo más sigilosos posibles para no llamar la atención de los Brigadistas y seguidamente abrir la puerta que lleva al aparcamiento. Al que lance un bombarda es para volver a mandarle a los estudios inferiores

¡Ah! Y no olvidéis al tipo del ascensor... Es cosa vuestra lo que hagáis con él.

En este post solo deben postear por el momento: Sam Ford, Brownie Tanorie y Desmond y Melinda Jones. Podéis narrar todo lo que queráis de cuando entrastéis y antes de entrar ^^

Tenéis hasta sábado 19 para postear.

Posted by: Melinda Jones Mar 15 2011, 12:36 AM
Era en momentos como aquel en que se daba cuenta que ser metamorfomaga era una ventaja sobre el resto. Vale, sí, podían usar una poción multijugos pero su efecto solo era de una hora, mientras que ella podía mantener aquella apariencia tanto tiempo como quisiera. Horas, días, meses e incluso años. Melinda conocía a gente que ya apenas recordaba como era su verdadero rostro de tanto tiempo que lucían otro, cosa que se le antojaba extraña, aunque claro teniendo en cuenta que poseía una gemela sin su don no era difícil recordar su rostro real.

¿Qué si se aprenden cosas estando casada con un hijo de muggles? ¡Por supuesto! Como por ejemplo conseguir que una persona pueda fingir estar esposada y que realmente no lo esté – No son de llave, así que en cuanto estemos dentro te las podre quitar sin problemas – Le indicó a la muchacha a la vez que le ponía las esposas con las manos a la espalda que había conjurado momentos antes.

Sus ojos verdes fueron a parar entonces en Desmond. O en el nuevo Desmond mejor dicho. Ella misma había cambiado su http://stana-katic.us/gallery/displayimage.php?pid=12349&fullsize=1 incluso antes de salir de casa, manteniendo solamente aquellos ojos verdes que la caracterizaban. Sabía de antemano que pisar Londres muggle era arriesgado, así que no iba a correr el riesgo de ir con su cara por allí, además de que no era solo su rostro, precisamente, era también el de otra persona. Por último se fijo en Sam Ford. A una parte de ella le gustaba ser la mayor del grupo, a otra parte le aterraba por si algo salía mal y no solo cargaba con su vida, sino con la de tres personas mucho más jóvenes que ella. Una de ellas su propio hijo.

- Habéis escuchado bien, ¿no? – Preguntó. A ella al menos, no le había entrado por un oído y salido por el otro, pero... ¿a ellos? Quién sabía. Era jóvenes y aunque estuvieran allí con buenas intenciones la metamorfomaga era consciente de que la excitación del momento podía hacer que no retuviesen detalles importantes en sus cabezas.

– Primero apagar el sistema de la alarma y las cámaras de seguridad – Terminó diciendo por si a alguno no le había quedado claro antes de tomar a Brownie de uno de los brazos y arrastrarla con ella a la vez que les hacía un gesto a los otros dos para que la siguieran.

Recordaba a grandes rasgos el plano algo tosco que el propio Mihjail había elaborado. Si no iba mal encaminada tenían que recorrer aquel pasillo en el que se encontraban en ese preciso instante (justo después de haber atravesado las dobles puertas que les dejaban fuera de la vista del Brigadista que vigilaba) y luego torcer a la derecha donde encontrarían una puerta que les llevaba a la planta -1 donde se encontraba la sala de mantenimiento (lugar al que tenían que llegar) y la puerta que daba al aparcamiento. Tan pronto como llegaron mirando primero a ambos lados, quitó las falsas esposas de las muñecas de Brownie.

- Tenemos que llegar a la sala de mantenimiento y fundir los plomos. Si no tienen manera de repararlos, mejor... – ¡Espera un momento! Si dejaban demasiadas evidencias... – Intentando que no parezca obra de la magia... – Si es que eso era posible, claro. Estaba guardándose las esposas falsas en el bolsillo cuando de súbito apareció un hombre arreglándose la corbata. En un gesto quizá brusco, Melinda tomó las muñecas de Brownie y se las agarró con una mano detrás de la espalda. Una señal silenciosa de que disimulara.

La metamorfomaga tragó saliva. Sabía que las celdas estaban arriba así que lo más normal es que le siguieran, ¿no? Sí, pero era una locura hacer eso solos y no iba a poner a Desmond en más riesgo del que estaba ya. Tenían que deshacerse de él de la forma más silenciosa y sutil que pudieran y antes de que ninguno de los tres hiciera nada, ella sacó la varita apuntándole sin miedo – ¡Confundus! – Y ahora a rezar a toda la magia para que funcionara. - ¡Bajad y buscad la sala de mantenimiento! – Susurró lo suficientemente claro a los otros tres soltando a Brownie, sin saber aún si su hechizo había surtido efecto o tendría consecuencias aquel intento de dejarle “fuera de juego”.

Posted by: Sam Ford Mar 15 2011, 12:15 PM
Genial. Eso era lo que él pensaba, por que gracias a esos maravillosos genes que heredó, de esa gran mujer que le dio a luz y a la que pudo llamar, madre, le había tocado estar en primera línea de fuego. La ecuación no era en absoluto complicada, tres trajes de brigadista, tres metamorfomagos, y una misión. Le habían asignado ese cometido simplemente por el hecho de que era capaz de modificar su aspecto a placer, y no por otra cosa. La idea le gustaba bien poco, pero no era el miedo lo que producía que el músico estuviera a disgusto, sino la pereza, aunque bien es verdad que fue decisión suya el tomar parte en esta misión suicida, lo hizo por que Sunday es su amiga y por que su madre es alguien muy importante en la comunidad mágica, ya que sin ninguna duda la señora Dawson era una persona que defendia fervientemente, los valores en los que Sam creía, esas eran sus razones para estar en aquel lugar. Pero lo que a él le molesto fue el hecho de tomar protagonismo tan temprano.

Una vez cambió su http://1.bp.blogspot.com/_gPfXA7JgTxg/SYHZjtbLyXI/AAAAAAAAHbc/SxgjmGwHGeU/s400/James+Franco+1.jpg, se puso uno de los trajes, de los que se apropiaron en año nuevo, en la misión de Londres, revisó su indumentaria en busca de alguna imprecisión o imperfección que pudiera delatarle, pero parecía estar todo en orden. Salió de aquel callejón que había sido su pequeño escondite, para poder cambiarse, y se reunió con Desmond, Brownie y Melinda, esta última les pregunto si tenían claras las instrucciones que Mihjail les había indicado, Sam asintió con la cabeza, por supuesto que él lo tenía claro, pues no era un idiota, no en vano era un Rawenclaw, igual que lo fue su padre y no iba a desprestigiar a esa ilustre casa, entrando a matar a aquel lugar, Sam tenía claro que las cosas hechas con inteligencia, solían salir mucho mejor.

Cuando tuvieron lista su escenificación, el plan se puso en marcha, una pequeña distracción para colarse en el recinto, llevando a Brownie esposada al estilo muggle, y el resto interpretando a sus captores. Lo primero que se les había encomendado era bajar los fusibles, y de esa forma desactivar las alarmas y las cámaras, era simple, al menos lo era hasta que apareció aquel tipo trajeado, que les bloqueo el paso, la situación se estaba poniendo algo tensa, pero bajo presión es cuando Sam piensa mejor, lo que le pareció más lógico en aquel instante fue, que Des y Melinda llevaran a Brownie hasta el ascensor, para hacer creer a aquel hombre que la llevaban a una celda, mientras que él una vez llegados a ese punto del edificio, podría haber pedido permiso para tomarse un descanso y salir a fumar un cigarrillo, sin duda una buena excusa, que aquel hombre se podría haber creído perfectamente, y así solventar la situación sin levantar sospechas, ya que el solo podía hacer lo de los fusibles. Pero no esperaba que fuera Melinda, la misma que les había pedido cautela, quien se precipitó, y le lanzo un “confundus”, y sin ni siquiera tener tiempo para sorprenderse, Melinda les ordenó buscar la sala de mantenimiento, el no iba a ser quien se quedase a saber si el hechizo de ella, había tenido el efecto deseado. Corrió hasta la puerta por la que se accedía al piso -1, bajando las escaleras a toda velocidad, mientras se sacaba la varita del pantalón, cuando encontró la puerta del cuarto de los fusibles, la abrió de una patada, y al entrar dentro su primera intención fue la de quemarlo todo, imposibilitando que alguien reparara aquello enseguida, así que levanto su varita, apuntando a los interruptores y dijo. -¡INCENDIO!- sin duda no podía ser mala idea, era mucho mejor que bajar lo interruptores y luego destrozarlos, eso indicaría que hay intrusos en el lugar, en cambio ¿un incendio en una sala de fusibles? Podía ser un accidente, un cortocircuito, unas chispas y voilà.

Posted by: Brownie Tanorie Mar 18 2011, 12:33 AM
Todo habia empezado con una planeación concreta para cantarle serenata a Mijhail. Así de fácil, ella tocaría un banjo al ritmo de http://www.youtube.com/watch?v=FCjEaqpHQDE una sureña canción de los Estados Unidos que un día su abuelo Fausto Kraul le había cantado. Sunday iba a ser “el vaquero que viajo desde Lousiana” y Fye tocaría el pandero. Estaba segura que eso animaría al “teniente herbologo amor de Sunnydale” a que al fin se casaran o algo asi pasaba por la mente ebria de la Barman del Scarlett Moon.

Decidida a visitar a un viejo amigo que tenía un Banjo en Goldman's, Brownie entro al bar justo al momento en que encontró para su sorpresa al ruso hablando de unas cosas que no entendió en el momento hasta que menciono a la madre de Sunday.
Brownie se quedo callada escuchándolo, tan inspirador el y ella que quería ir a cantarle una canción sureña de USA. Maldijo en alemán unas cuantas veces y estaba por marcharse. No quería sin duda en su expediente como auror el hecho de que hubiera ido a la rebelión sin haber tomado el ministerio (o lo que quedaba de el) cuentas en el asunto.
Pero cuando le dieron el banjo la imagen de la pobre rubia de Sunnydale se le vino a la cabeza.
-No, no, no me voy a meter en más líos, la ultima vez casi me voy al infierno mágico con todo y muggles… -dijo en Alemán mientras salía pero al tocar la puerta suspiró molesta e irritada. Estaba segura que si su madre aun viviera y estuviera pasando por lo mismo Sundy habría actuado diferente.
-Esta bien… maldita sea está bien… -Alzó la voz llamando la atención sin querer.

La palabra “mierda” resonó tras su estupidez y así fue como comenzó el plan en el que ella no planeaba estar incluida.

Asi pues, estaba lista y si mas. No olvido llevarse consigo la pistola, aquella misma que le habia robado al Teniente después de que lo mataran y por supuesto, su siempre fiel y filosa varita. Lo que si le parecía un des fortunio era la presencia de Bhöm en el lugar y por un momento decidió desertar, ¿Qué la aseguraba que esa bastarda no le iba a matar cuando pudiera? ¿Y si ella perdía el control y le arrancaba la cabeza?
Cuando hablaron de la poción multijugos y ocultar su identidad Brownie se negó. –Quiero que esos hijos de puta vean en la cara de la niña que dejaron huérfana hace 11 años… Que vean que no han podido con ella… -Si iba a hacer las cosas, las iba a hacer bien… Ya no iba a ocultarse, y si sobrevivía a ello, dejaría atrás el Tanorie… Su apeido era Kraul.
La idea de las esposas le recordó por alguna razón a José Castaño y sus perversiones pero trató de sacarse esa estupidez de la cabeza antes de ponerse a reír como tonta. También anexo a las cosas de “si sobrevivo” invitar a su ex novio a pasar la próxima Luna Llena, a ver si le quedaban ganas de besuquearse en el consultorio de su madre.


Mientras caminaban por aquel lugar, Brownie con su mirada baja miraba el suelo pensando en tantas cosas, pensando en que primero que nada, se prometería mentalmente con Sunday de salvar a su madre, ya había muchos huérfanos incluyéndola a ella como para agregar una mas a la lista. “Perderia el toque de la moda de -Huerfano Chic-” pensó sarcásticamente cuando una voz al parecer dirigiéndose a ella la distrajo.
Un sujeto la llamaba zorra, ella no levanto la cabeza, permaneció con sus ojos cerrados y los puños apretados jurándose que antes de salir de ahí el iba a ser el primero en caer.
Era el defecto de fabrica de Brownie Kraul, su instinto como licántropo por encima de su convicción como humano, cuando aquel hombre caminó hacia los ascensores ella le siguió con la mirada, sus mentolados ojos no lo perdieron de vista como un lobo atento a su presa.

Al llegar a los elevadores y cuando Melinda le soltó ella le dirigió una mirada de agradecimiento y movio en círculos sus manos para que no se le durmieran, estaba por decirle alguna cosa a Sam cuando una persona apareció. Sus manos se sujetaron de nuevo y no puso fuerza en ello, pero si vio fijamente a quien reconoció como el que le llamo segundos antes “zorra”
Iba a decir algo cuando el “confundus” de Melinda la alerto y soltó sus manos como en una señal de que era hora de comenzar.
Y como un pequeño cachorro liberado para hacer de las suyas Brownie sonrió mientras no se detenía a esperar si el hechizo de aquella mujer funcionaba o no, propinándole una fuertísima patada en la boca del estomago de este con su rodilla. –A ver si con esto aprende este cabron a no llamarle zorras a las damas…-expresó mientras veía a Sam correr hacia la zona indicada

- ¡Salvo Hexia! – susurró aquel hechizo, mientras caminaba hacia Sam y no se separaba tanto de Melinda, para que pudiera protegerlos lo necesario.

Posted by: Story Mar 20 2011, 04:36 PM
Una camuflada Melinda Jones es la primera en reaccionar ante la presencia del hombre trajeado al estilo Barney Stinson sacando su varita a los pocos segundos y conjurando un certero confundus que deja con todas las de la ley a aquel desconocido totalmente confundido, hecho que aprovecha Brownie Tanorie para asestarle un golpe en el estómago (daño de 3pvs) que hace que se aleje inconscientemente de ellas llegando a entrar en el ascensor que se cierra segundos después.

Ese no es el único movimiento que realiza la hija de Rashel Kraul que conjura a continuación un Salvo Hexia que mantendrá protegidos a los presentes durante los siguientes minutos (tres turnos) aunque se desplacen. El único que no entra dentro de esta protección es Sam Ford que ha bajado al nivel -1 donde está la Sala de Mantenimiento.

El joven metamorfomago entra en la habitación donde está la caja de fusibles lanzándole un Incendio que para desgracia de todos los presentes tendrá sus consecuencias. El fuego funde los plomos haciendo que la corriente eléctrica desaparezca del edificio entero, desactivando sistema de alarma, cámaras de vigilancia y todo lo demás tal y como estaba planeado. Con lo que no contaban era con que antes de apagarse todo se produce un cortocircuito que provoca un incendio que junto a las llamas de la varita de Sam Ford amenazan con destruir todo.

El denso humo negro procedente de la caja de fusibles empieza a inundar casi al instante la habitación con el característico y nauseabundo olor a plástico quemado, lo que provoca que Sam tenga poca visión (penalizador de -2 en destreza el próximo turno). El humo además activa el detector de incendios que está situado en el techo de la pequeña habitación alertando de inmediato al parque de bomberos. Si no sale de la habitación durante los siguientes minutos terminará inconsciente.

En el punto donde se encuentran Melinda Jones y Brownie Tanorie, aparecen otros dos Brigadistas que alumbran el pasillo con las linternas. Uno de ellos parece no percatarse ni siquiera de las varitas en las manos de las mujeres, posiblemente por la tensión del momento. El otro en cambio se da cuenta pero se limita a sonreír – Hay que sacar a toda la escoria de ahí arriba. Por mi podían arder todos, pero... es el protocolo – Dijo con tono cansino echándole una mirada a las mujeres indicándoles que suban arriba. El Brigadista desaparece pocos segundos después por el hueco de las escaleras.



****
PVS:
Brownie Tanorie: 19pvs.
Melinda Jones: 28pvs.
Sam Ford: 17pvs. (Penalizador de -2 en destreza durante el siguiente turno)

Podéis hacer 2 hechizos, 2 acciones o 1 hechizo y 1 acción.

Melinda y Brownie que son las que suben deberán elegir un número del 1 al 10 (números de celdas) ya que en una de las mismas está Wendolyn Dawson.

Los que están fuera haciendo sudokus y mirando las telarañas del techo se irán añadiendo a la lista de Puntos de vida a medida que posteen.

El plazo para postear termina el sábado 26 de marzo.

Posted by: Marnie de Lancre Mar 20 2011, 06:03 PM
Le iba a caer una buena. Ya se veía durante todas las vacaciones de verano castigada sin poder salir pero Marnie creía que merecía la pena. Estaba harta de no poder hacer nada, de que la trataran como a una cría cuando dentro de poco cumpliría la mayoría de edad en el mundo de los magos. Ya se había tenido que aguantar en Nochevieja cuidando de sus hermanos sin poder mover un dedo para ayudar a los suyos y se había sentido de lo más impotente pero eso se había terminado.

Sus padres no sabían nada de sus intenciones porque si se lo hubiese contado se habrían negado rotundamente a que participara en aquella locura de introducirse en el cuartel de la Brigada y se habrían asegurado de que su hija no salía de la casa. Por ese motivo lo había mantenido en secreto ¿Y de qué le había servido? De nada, porque en aquella incursión también habían acudido tío Zeus, tía Tamara, Caroline y Desmond. Vamos, que sus padres se iban a enterar sí o sí de que Marnie se había metido en la boca del lobo. Le iba a caer una buena.

Estaba segura de que los allí presentes la harían desistir porque era joven y bla bla bla pero no fue así. Notó que Vasiliev se la quedó mirando más tiempo que al resto pero no dijo nada y ella le sostuvo la mirada con determinación. Ya no había vuelta atrás.
La muchacha escuchó con atención al ruso y clavó sus ojos marrones en Böhm cuando Vasiliev la mencionó. A Marnie tampoco es que le gustaran demasiado los muggles pero jamás levantaría la varita contra ellos si no fuese estrictamente necesario. Continuó escuchando las instrucciones del mago y cuando ya todo fue dicho observó a unos cuantos que se marchaban hacia una discoteca que había por los alrededores para comenzar con la distracción mientras que su tía Melinda, su primo Desmond y Sam entraban en el cuartel con la excusa de que habían atrapado a Brownie y así tratar de dejar vía libre para el resto de magos que como ella esperaban fuera en el aparcamiento.

Debía admitir que estaba nerviosa. Nerviosa porque jamás se habría imaginado entrando en el cuartel de la brigada, en el cuartel donde su padre biológico trabajaba. ¿Estaría allí él? Y si lo estaba y la veía, ¿la reconocería? ¡Basta! Se dijo la joven porque si seguía pensando en ello le entraría el miedo y se echaría atrás y era algo que no podía permitirse. Tenían que sacar a Dawson, a los magos que estuvieran como ella y demostrar que la magia seguía siendo fuerte y que jamás podrían acabar con ella.

Mientras trataba de quitarse aquellas ideas de la cabeza las luces en el cuartel se apagaron lo cual quería decir que habían apagado los fusibles pero pronto comenzó a sonar un repetitivo pitido que no pintaba demasiado bien. La joven se quedó observando el edificio sin saber qué hacer pero en cuanto vio salir el humo por debajo de la puerta no se lo pensó dos veces y echó a correr hacia ésta.

Tras abrir la puerta se encontró con un denso que no le permitía ver con claridad y que comenzó a irritarle los ojos. Marnie se tapó la boca con el cuello de su camiseta para no inhalar el humo y acabar intoxicada e inconsciente. Posiblemente lo más lógico hubiese sido conjurar un Casco-burbuja pero a la joven no se le ocurrió en aquella situación, como tampoco pensó que quizás uno de los suyos seguía dentro del cuarto de mantenimiento. Por eso se agachó avanzando por las escaleras y por debajo del humo intentando no tropezar con los escalones hasta llegar a la planta baja.

¿Dónde estaban los demás? Marnie no divisó a su tía y eso le preocupó aunque tal vez habían subido ya a las celdas para sacar a Wendolyn. Fue entonces cuando vislumbró una sombra por delante de ella y como la joven ignoraba que se estaba llevando a cabo una evacuación en el edificio, apuntó a la sombra con su varita.

- ¡¡Inmobilus!! – pronunció apartándose la camiseta de la boca para poder lanzarle el hechizo al individuo.

Posted by: Zeus Lompard Mar 26 2011, 12:05 AM
A Zeus no le hacía ni puñetera gracia estar allí.

Y no porque a simple vista pareciera una misión suicida o porque no creyera en los motivos que había expuesto Mihjail para convencerlos; sino más bien porque había tenido que aceptar a regañadientes que le hubieran puesto en un grupo separado al de su hija Caroline. Había puesto el grito en el cielo y a punto había estado a asestar un golpe al ruso de las narices pero ¿qué otra cosa podía hacer a parte de agachar la cabeza y aceptar a regañadientes?
Tamara no podía ir.
Sunday no podía ir.
Al menos había convencido a Jacques para que se quedará con ellas.
Y quizá prefería que Caroline estuviera en una maloliente discoteca antes que allí con él a punto de meterse en la boca del lobo.
… ¡Joder! ¡Y encima para su sorpresa habían dejado ir a Marnie! Ya hablaría con Gwendal al día siguiente. Oh, sí, y tanto que lo iba a hacer...

Todo parecía tranquilo. Quizá más de lo normal. Por ello no se sorprendió cuando algunos miembros del grupo avistaron un espeso humo negro salir por debajo de la puerta. Pero lo que no se esperaba fue la reacción de la joven de Lancre.

- Espera, Marn... - Pero no acabó de terminar la frase. ¿Había abierto la puerta? ¿Cómo? ¿Entonces que cojones estaban esperando allí? Echó una furiosa mirada al ruso antes de comenzar a correr tras su sobrina al tiempo que sacaba su varita dispuesto para cualquier cosa que les esperará allí dentro. Cierto, jamás había usado demasiado la cabeza en aquel tipo de situaciones.

Una vez dentro, miró a ambos lados buscando alguna señal distinguiendo la figura de Marnie perderse escaleras arriba, y hasta allí se dirigió subiendo los escalones de dos en dos hasta encontrarsela varita en mano atacando hacia el pasillo lleno de humo.

- ¡Ten más cuidado, maldita sea! - ¿Él dando consejos sobre precaución? Sí, era PADRE y por lo tanto podía hacer todo lo contrario a lo que dijeran sus consejos y la educación que daba a sus hijos. A media subida, conjuró apuntando a Marnie: ¡Protego! - Justo antes de gritarle enfurecido: - ¡Aparta de ahí! No ves que... - Pero el humo que trago hizo que tosiera sonoramente. Aquel hedor a plástico quemado era nauseabundo. Enrabietado con todo un poco saltó por fin en escena y aunque sintió un tremendo impulso de empezar a lanzar hechizos a diestro y siniestro, recordó a tiempo que Melinda y Desmond podían estar allí. - Cave Inimicum. - Mejor ser precavido. Tenía a tres esperándolo en casa.

Posted by: Mihjail Vasiliev Mar 26 2011, 12:43 AM
Mihjail intentaba mantener la compostura en todo momento. Él los había metido en aquella misión y como mínimo les debía hacerles creer que poseía ciertos dotes de liderazgo a los que podían acudir si lo necesitaban. Años atrás se hubiera sentido incapaz pero con los años había 'madurado' de una forma diferente, más realista y menos idílica... Y la realidad siempre era muchísimo más cruel.

Repasó la cara de todos los allí presentes uno a uno justo antes de consultar la hora en su reloj de pulsera: Vicktoria y el resto debían de estar a punto de recibir su esperada visita. Chasqueó la lengua mientras desviaba la mirada hacia los últimos pisos del edificio.

Pero aquella noche parecía que nada iba a salir como estaba planeado. ¿Humo? ¿Fuego? El mundo le cayó a los pies y de repente se sintió vencido.

Fue menos impulsivo que Marnie y Zeus y antes de atravesar la puerta, revisó lo que le esperaba dentro del parking. El humo era denso y decidió protegerse de los posibles efectos apuntandose con la varita y intentando conjurar un “Casco Burbuja”.

Quería con todas sus fuerzas salvar a Wendolyn pero si el fuego se extendía podían quedar atrapados en aquel edificio como ratas en un barco, así que vigilando a su alrededor se dirigió hacia la puerta de la sala de control de donde provenía el humo y evidentemente el fuego. Para su sorpresa, allí se encontró con Sam Ford. - Pero... - Balbuceó el ruso sin acabar de creerse lo que estaba sucediendo. - … ¿QUÉ HAS HECHO, IDIOTA? - No pudo contenerse. El “pueblerino” solamente quería ayudar pero acababa de tirar dos meses de trabajo y todo el plan por la borda. Mihjail no podía permitirse fallar, se lo había prometido a él mismo y sobretodo a Sunday. Haría todo lo que estuvieses en su mano hasta su último aliento. - ¡Vamos! ¡Sal! … ¡SAL, SAM! - Le gritó de nuevo mientras apuntaba al interior y hacia el fuego: - ¡Aquaeructo!

Posted by: Melinda Jones Mar 26 2011, 09:10 PM
Nunca pensó que en un momento de tensión como aquel, el hechizo fuese a salirle correctamente, sobretodo teniendo en cuenta que ella era impulsiva y eso solía acarrear bastantes problemas (a pesar de no ser la problemática de la familia, precisamente). El hecho de que el hombre se mostrase confundido podría haberle sido de ayuda para distraer al vigilante que habían visto al entrar. Con un “Me parece que se ha dado un golpe en la cabeza” sumado al estado de confusión del hombre podría distraerle el tiempo suficiente, ¿no?

Lo que no esperaba la metamorfomaga era que Brownie arremetiese contra el hombre también, consiguiendo (posiblemente de forma totalmente accidental) que este acabara dentro del ascensor. La ojiverde se quedó unos segundos parada antes de que las puertas del ascensor se cerraran. Bueno, así no les molestaría. Encima, podría servir de distracción que empezara a pedir auxilio para salir del cubículo.

De súbito las luces se apagaron, pero no fue eso lo que alertó a la castaña, sino aquella especie de... ¿explosión? Que procedía de abajo, el mismo lugar por el que se había ido hacía unos momentos Sam Ford. En un primer momento sintió el impulso de correr escaleras abajo y ayudar al joven Ford y muy posiblemente lo habría hecho de no ser porque unos brigadistas aparecieron de la nada diciendo algo sobre evacuar. En lugar de ver problemas, la francoitaliana vio la oportunidad de poder subir al piso superior sin levantar sospechas, al menos no en un principio. Luego ya vería como se las arreglaba para llevarse con ella y Brownie a Wendolyn y los demás en lugar de a donde aquellos querían que los llevasen.

Lo primero que hizo, antes de que lo viesen, fue esconder la varita antes de intercambiar una mirada con Brownie y seguir a los brigadistas hasta el piso superior. Los ojos verdes de la mujer captaron a dos Brigadistas más que debían ser los que vigilaban las celdas. Les echó un rápido vistazo aunque intentando parecer lo más calmada posible, cosa que no era cierta ni de lejos. Aquellas situaciones la ponían de los nervios y bastante. Respiró hondo antes de atravesar las puertas para llegar a las celdas que le recordaron a algún tipo de manicomio. Las puertas no tenían las típicas rejas ni nada parecido, eran unas puertas sin ninguna abertura, a excepción de una ventana que al parecer se podía abrir desde fuera.

Eso, desde luego les complicaba las cosas y mucho. Claro, pero las cosas no eran tan sencillas como plantarse ahí, llegar, encontrar la celda correcta y sacarla. Desde luego que no. Tomó el manojo de llaves que uno de los frenéticos Brigadistas le entregaba antes de dirigirse hasta la celda número 3 e intentar abrirla. Con un poco de suerte (demasiada en realidad) en aquella estaría Wendolyn y podrían sacarla de allí de una vez.
Iba a necesitar muchísima suerte.

Posted by: Michael Goldman Mar 26 2011, 10:20 PM
A Michael no le gustaba el plan, no le gustaba para nada; él era de los que creían que la unión hacía la fuerza… y ellos se habían separado en dos grupos para ir a lugares diferentes y luego se habían vuelto a dividir para entrar por partes. ¿Por qué no entrar con la varita en mano e ir lanzando hechizos? Lo veía mucho más efectivo y seguro… como más objetivos tuvieran los brigadistas, menos posibilidad de que acertaran; lógica aplastante. Pero aunque no le gustara el plan, también tenía sus puntos buenos, aunque le costara admitirlo.

Mike estaba callado mientras esperaban que desconectaran el sistema eléctrico para poder entrar, pensando en las posibles complicaciones que pudieran surgir, porque seguro que la cosa se complicaba, nada acababa siendo fácil. Como meditaba mirando al suelo no se dio cuenta de que las luces ya se habían apagado; pero precisamente porque miraba el suelo vio como salía el humo casi a la vez que Marnie.

La chica salió corriendo escaleras arriba y, acto seguido, Zeus la siguió; Mike pudo escuchar algunos gritos lejanos. Mihjail no les siguió, se fue al origen del humo y eso mismo hizo Michael con cara de mala uva; sabía que algo tenía que salir mal, lo sabía… Aún con sus pensamientos negativos espabiló para seguir al ruso. Llegó un poco más tarde que él a la sala de máquinas y ya estaba gritándole a Sam que saliera. ¿Sam Ford? ¿Dónde estaba? Había tanto humo que apenas podía ver algo.

No llegó a entrar del todo a la sala, por lo que podía respirar perfectamente el aire de fuera, pero la situación de dentro era bastante alarmante, la teoría era que tenían que desconectar las alarmas para pasar desapercibidos… y habían conseguido todo lo contrario; las alarmas estaban desactivadas sí, pero un fuego en la sala de maquinas no iba a llamar un poco la atención poniendo en peligro la misión. Y eso contando que la primera tanda que había entrado no estuviera en peligro ya.

No pensó mucho lo que tenía que hacer, a la vez que Mihjail lanzaba un Aquaeructo Mike apuntó a la figura de Sam, que por fin había conseguido divisar. - Casco burbuja.– Tampoco hacía falta que Sam se intoxicara más de lo que ya estaba. Luego cambió de objetivo y apuntó al fuego para hacer un encantamiento extinguidor: - Extinguidor.





Casco Burbuja a Sam Ford
Encantamiento extinguidor al fuego

Posted by: Story Mar 27 2011, 07:23 PM
Marnie es la primera en reaccionar ante el humo que se cuela por debajo de la puerta corriendo hasta ella. Después de forcejear unos segundos, el cierre de la misma parece ceder dejando pasar no solo a la chica, sino también a todos los que están detrás de ella. El humo que está llegando hasta el primer piso impide que los allí presentes tengan una buena visión, pero la chica no duda en conjurar hacía una sombra que se mueve a pocos metros de donde se encuentra. Marnie tiene la suerte, no solo de conjurar sino también de acertar en el objetivo y que este no sea uno de sus compañeros, sino uno de los Brigadistas que se queda inmóvil en medio del pasillo lleno de humo durante los próximos minutos (2 turnos).

Zeus Lompard es el segundo en correr tras su “sobrina” adentrándose también en el edificio. Más precavido, quizá que ella lo primero que hace cuando llega a la altura de Marnie es lanzarle un Protego que impacta limpiamente en la muchacha (4 turnos) luego hace algo parecido consigo mismo conjurando un perfecto Cave Inimicum (3 turnos) que lo mantendrá protegido.

Mihjail Vasiliev es el tercero en entrar en el edificio pero antes de hacerlo se protege a sí mismo con un eficaz Casco-burbuja que impedirá que el humo entre en su organismo. (3 turnos). A pesar de los nervios, del hecho de sentirse vencido y de que parece que todo el plan se está yendo por la borda, consigue conjurar el Aquaeructo que extingue prácticamente todo el fuego de la habitación, cosa que termina por hacer Michael Goldman con su Encantamiento Extinguidor. A pesar de la ya inexistencia de fuego, la alarma anti-humos sigue pitando por lo que los Brigadistas seguirán pensando durante un espacio de tiempo que hay fuego. Antes de eso ha conseguido además proteger a Sam Ford del humo con un Casco-burbuja (1 turno) pero se ha olvidado de si mismo lo que le acarrea ciertas consecuencias (-2 de destreza durante el siguiente turno).

Por otra parte Melinda Jones que se encuentra en la primera planta del cuartel donde también están todos los detenidos, se dirige a una de las celdas, abriéndolas y probando suerte con la número tres, pero en su interior solo se encuentran dos muggles retenidos por causas desconocidas por la mujer, que son custodiados por otros Brigadistas dándole la oportunidad de probar suerte con otra celda.

La mujer por el momento no tendrá ningún problema para seguir buscando.
A Zeus y Marnie les vienen los problemas cuando un grupo de Brigadistas pasa por el pasillo y uno de ellos cae en la cuenta de que su compañero se ha quedado inmóvil. Siete de los Brigadistas se quedan abajo y apuntan hacía el pasillo donde se encuentran Marnie y Zeus. Después de decir alto y claro que se queden quietos donde están. Estos podrán saber sus posiciones gracias a una lucecilla roja que sale de algún punto de las armas de los Brigadistas. Siendo los tres primeros los que más a tiro están de los dos magos y posiblemente de los tres que siguen en el piso inferior.


2 hechizos/2 acciones/ 1 hechizo + 1 acción

PVS:
Brownie Tanorie: 19pvs.
Melinda Jones: 28pvs.
Sam Ford: 17pvs. (Casco-Burbuja durante el siguiente turno)
Marnie de Lancre: 19 pvs. (Protego durante los siguientes 4 turnos)
Zeus Lompard: 31pvs. (Cave Inimicum durante 3 turnos)
Mihjail Vasiliev: 27pvs. (Casco-Burbuja durante 3 turnos)
Michael Goldman: 23pvs. (-2 de destreza durante el siguiente turno)

Tenéis hasta el sábado 3 de abril para postear.

Posted by: Gerry Lincoln Mar 30 2011, 01:28 PM
Lo que pasaba en el mundo mágico siempre se había extendido como la pólvora a través de las ciudades. Ahora que eran comunidades eso no cambiaba. Seguías enterándote de todo vivieras donde vivieras o al menos de las cosas importantes y era obvio que sobre lo ocurrido en la Comunidad de Londres se había sabido en el resto de las comunidades del mundo. Algo de esa índole era normal que se supiera.

Casi en el momento en que supo lo que le había pasado a Wendolyn decidió que debía ir a ayudarla. La había dejado literalmente tirada hacía diecinueve años y posiblemente fuese tarde, pero más valía tarde que nunca. Después de todo, lo que había hecho después de irse de Londres no era algo que le hubiese dejado satisfecho al cien por cien. Sí, le encantaba su trabajo y demás... pero fue consciente de que como mucha gente decía, los matrimonios concertados no hacían ningún bien a nadie y menos cuando tu mujer era una delincuente con locura incluida.

No le había hablado nunca de aquel amor a Rhiannon. No por miedo o algo parecido, sino simplemente porque era una parte de su vida que prefería mantener en secreto. Sabía que nadie más entendería que aquellos profundos ojos azules seguían estando en su cabeza incluso diecinueve años más tarde. Así que aunque en sus intenciones estaban las de ayudar a la mujer y reencontrarse con ellas, para su familia el motivo de su traslado a Valgrange, era precisamente el trabajo. La oficina de aurores le había trasladado hasta aquella comunidad escocesa (en realidad fue él quien pidió el traslado, pero eso nadie lo sabía). El problema había aparecido para Gerry cuando una emocionada Olivia le había dicho que quería irse con él. No podía negarse y levantar sospechas, así que permitió que su primogénita le acompañase.

¿La excusa aquella noche? Otra mentira: que tenía guardia. Había dejado a Olivia en casa y se había marchado a Londres. Llevaba casi dos meses estudiando el lugar e incluso había conseguido hacerse con un uniforme de Brigadista, el mismo que estaba usando en aquel momento para adentrarse en el cuartel. Lo que no esperaba es lo que ocurrió a continuación: aquel pitido que alertó a todos y la palabra evacuación en medio. Al principio pensó que los planes se le habían ido al traste y luego decidió usarlo en beneficio propio.

Pero lo que Gerry no se esperaba en absoluto era encontrarse a aquellas dos brujas en el pasillo del primer piso. Las había identificado por las varitas que sujetaban en sus manos, pero al ver cómo iba vestida una de ellas, se dio cuenta de que no era el único que había ido hasta allí a por alguien. ¿Sino por qué estarían allí? ¿De paseo? Y casi de inmediato supuso que habían sido ellos los del fuego...

No sabía si llamarles inteligentes o insensatos.

Como fuese tenían que llegar hasta el segundo piso y en realidad la evacuación les venía de perlas para eso, ya verían luego como arreglárselas.

Hizo lo mismo que la otra mujer (Melinda Jones) tomando las llaves que le entregaban, aunque no habían pasado desapercibidos aquellos dos Brigadistas que vigilaban y que ya vería como se quitaban luego de encima. Había prioridades, ¿no? No podían perder en ese momento el tiempo peleándose con aquellos idiotas. Siguió con su mirada a la mujer que abría una de las celdas donde había dos muggles, antes de dirigirse el mismo a la número 5 que era en esos momentos la que más cerca tenía.

Sí, iban a ciegas, pero con un poco de suerte encontraría a Wendy...

Posted by: Zeus Lompard Apr 3 2011, 06:09 PM
Zeus supo casi al instante que ambos hechizos habían funcionado y sentirse protegido detrás de aquella magia hizo que dejará libres sus más primarios instintos y que la rabia que empezaba a recorrer su ser tomará el control de sus movimientos, sus actos y sus decisiones.

Había llegado el momento de desatarse pero antes iba a darle una pequeña instrucción a su sobrina. - Tú derecha, yo izquierda. - ¡Oh sí! Ninguno iba a conseguir escapar. - Pero cuando te diga volvemos atrás. - No estaba seguro de cuanto iban a durar los hechizos protectores, quizá unos segundos o incluso unos minutos pero iban a aprovecharlos al máximo. Al menos él iba a llevarse por delante a todos los que pudiera.

Su mano tembló mientras sostenía la varita en alto y apuntaba hacia las luces rojas de la izquierda. - ¡Desmaius! - Bramó con una voz profunda y grave apuntando hacia la primera que notó más cerca. - ¡Incarcero! - Apuntó a otra. Tenía para todos. Sus ojos parecían desorbitados bajo sus dos espesas cejas y su cabello corto pero muy rizado pareció encresparse.

No había nada más peligroso que alguien que tenían razones por las que luchar, personas por las que dar su vida a cambio buscando su bienestar y seguridad, cuando los motivos que te movían eran muchos más que la “simple” y propia integridad física.

Y en aquellos momentos, Zeus Lompard se sentía muy peligroso.

Posted by: Mihjail Vasiliev Apr 3 2011, 06:18 PM
Aunque el fuego ya estaba extinto, el humo que había producido podía ser un grave problema. Quizá la escasa visibilidad que aquello producía podía haberles dado algún tipo de ventaja pero aquel no era un humo inofensivo pues llevaba en si partículas fruto de la combustión del plástico y los metales que había en aquella pequeña sala. Una vez todos fuera de la habitación, Mihjail cerró la puerta o al menos intentó ajustarla para que el humo gris que seguía desprendiéndose del interior no siguiera expandiéndose por la planta. Con un fino movimiento de muñeca intentó conjurar un encantamiento de ráfaga que limpiará el ambiente.

- ¿Estáis bien? - Preguntó intercalando su mirada aguamarina entre Michael y a Sam, dedicándole a este último un destello de sus ojos azules cargados de odio. Su mano se cerró con fuerza sobre su varita y durante unos segundos una imagen recorrió su mente, una imagen que el antiguo Mihjail estaba dispuesto a hacer realidad, pero en cambio, simplemente susurró entre dientes sin importarle si el joven Ford lo oía o no: - Como esto salga mal... - Dejó aquella amenaza en el aire, el ruso había aprendido en aquellos tres años intensos de su vida que había destinos muchos peores que la muerte, es más, a veces ella era recibida como un regalo para el fin del sufrimiento.

No esperó la reacción de ninguno de los dos, dando media vuelta sobre sus talones para dirigirse a la escalera, subiendo los escalones de dos en dos sin mirar atrás. Su corazón bombeaba la sangre con toda la fuerza de la era capaz y notaba las sienes palpitantes y las uñas dolorosamente clavadas sobre la piel de las palmas de sus manos. Se habían acabado los planes elaborados, tocaba improvisar.

Vio a Zeus Lompard y a la joven de Lancre apostados en el pasillo de la planta baja donde el ruso asomó la cabeza para ver la situación, volviendo a su escondite tras la pared cuando oyó los pasos y los rayos rojos que desprendían las armas de los brigadistas. Instintivamente echó una mirada al techo sobre sus cabezas imaginando que en algún punto indeterminado de aquel edificio le esperaba Wendolyn Dawson. Tenía que llegar hasta ella pero algo le impedía dejar solos allí a aquellas dos personas, al menos hasta que llegará el resto del grupo en su ayuda. Sacó la varita por la esquina y sin pensar donde apuntaba, tan solo hacia el final del pasillo donde había visto las luces, gritó un: - Depulso.

Posted by: Michael Goldman Apr 4 2011, 01:23 PM
Por suerte los hechizos que habían lanzado Mihjail y él mismo habían conseguido extinguir el fuego, pero el molesto humo seguía allí… Mike no tenía intención de intentar solucionar ése pequeño detalle, de hecho quizás les favorecería un poco y conseguirían un efecto distracción, pero el ruso ya se había ocupado de eso.

El humo se le había metido en la nariz y Mike empezó a toser; se sentía un poco mareado, aunque asintió, no muy convencido, ante la pregunta. Siguió al otro escaleras arriba y le hizo un gesto a Sam para que fuera detrás suyo; se alegraba de que su hechizo hubiera tenido efecto, sino el chico ahora estaría sufriendo una intoxicación. Imitó el gesto que izo antes con él y hechizó un casco-burbujapara él mismo, intentando minimizar los daños en su persona.

Una vez llegó arriba de todo de las escaleras se colocó al lado de Mihjail, asomó la cabeza y pegó un vistazo al pasillo estudiando la situación; la visibilidad no era muy buena, pero para su suerte las armas de los Brigadistas tenían unas lucecitas rojas que indicaban perfectamente la presencia de estos.

Tenían que seguir avanzando hacia el piso superior, pero sería un poco suicida salir corriendo para atravesar el pasillo con los Brigadistas en medio… y más si estos iban armados. Primero tendrían que quitarles de en medio y entonces se podrían dedicar a seguir adelante.

Justo después del hechizo de Mihjail, Mike apuntó con la varita a la luz que le pareció que estaba más cercana y hechizó. – Petrificus Totalus. – Primer movimiento contra los Brigadistas.

Posted by: Marnie de Lancre Apr 4 2011, 03:30 PM
Tras lanzar aquel conjuro de inmovilización la joven dudó un momento y es que no se le había ocurrido que tal vez fuese uno de los suyos pero aquella silueta que vislumbraba a través del humo no se le hacía para nada familiar por lo que tampoco le duró demasiado la incertidumbre. Al verlo desplomarse sus labios se curvaron en una sonrisa pícara. Había dado en el blanco.

La voz de su tío hizo que se volviera para verle ¿Qué tuviera cuidado? Era un poco tarde para decirlo cuando la joven ya se había colado en un edificio en el que se había producido un incendio. Además, ¿no se había deshecho ya del muggle? No obstante, su tío tenía razón, no podía meterse en la boca del lobo sin pensar en las posibles consecuencias pero a la muchacha eso le importaba bien poco en aquellos momentos.

- ¿Apartarme? Tía Melinda y los demás están ahí dentro, no pienso moverme de aquí sin ellos

Vale, ellos eran mayores que ella y sabían lo que se hacían pero no iba a quedarse de brazos cruzados cuando podía echarles un cable. Detestaba que no la tomaran en serio en ese tipo de situaciones, ni que porque fuese más joven no pudiese hacer nada útil. De todos modos, le agradeció aquel Protego que le lanzó y todavía más cuando un grupo de brigadistas se cercioraron de su presencia y les apuntaron con sus armas.
La muchacha le dirigió una última mirada a su tío antes de asentir a sus instrucciones aunque eso de regresar cuando él le dijera no lo tenía del todo claro.

- ¡Levicorpus! -

A la vez que ella conjuraba su Levicorpus contra uno de los brigadistas que estaba más próximo a ellos, en la parte derecha del pasillo, oyó a su tío conjurar hechizos como también distinguió la voz del ruso Vasiliev y la de Michael. Prácticamente todos lanzaban hechizos para dejarlos inhabilitados pero a decir verdad, Marnie estaba cansada de portarse bien y dejarles solo inconscientes o maniatados por lo que ni corta ni perezosa blandió su varita hacia otro de los brigadistas. No importaba demasiado cual porque si salía bien no sólo él acabaría volando por los aires si no tal vez el que tenía a su lado.

- ¡Stupefy! -

Posted by: Melinda Jones Apr 4 2011, 10:01 PM
¿Había dicho suerte?

Porque desde luego lo que era suerte, no había tenido demasiada. Siguió con la mirada a aquella persona que salía de la celda y la miraba incluso con miedo antes de perderse escaleras abajo con uno de los Brigadistas que habían subido con ella y otros cuantos presos que habían sacado.

Tenía que encontrarla a ella rápido sino quería que los Brigadistas la encontrasen antes y le dificultaran aún más el sacarla de allí, porque lo que es fácil, no iba a serlo. ¿Cómo diantres sino iba a explicar que se la llevaba ella? Suspiró largamente mientras trasteaba con las llaves y miraba de reojo al otro Brigadista (desconocía que era mago, obviamente) nerviosa por el simple hecho de que podía encontrar a Wendolyn antes que ella.

A punto estuvieron de caersele las llaves de la histeria que empezaba a adueñarse de ella mientras caminaba por delante de las puertas hasta que el número de la llave que se le cruzó por delante de su mirada la instó a probar con aquella puerta. Buscó el número encima de la misma con sus ojos verdes, hasta que dio con él. Celda número nueve

Empezó a murmurar en voz baja "rezos" mientras metía la llave en la cerradura y daba la vuelta.... cerrando los ojos por miedo a no encontrarse allí a quien debía y quería encontrarse.

Posted by: Story Apr 5 2011, 12:16 AM
Los Brigadistas no saben a qué se enfrentan, pues a causa del humo no pueden ver apenas nada. ¿Qué será lo que hay al otro lado? Aunque no es difícil hacerse una idea: Stanley se había quedado inmovilizado en medio del pasillo y eso podía ser obra de los magos. El Brigadista número uno es el primero que intenta disparar sin saber que apunta a Zeus Lompard, pero por algún motivo el gatillo de su pistola se queda atascado. Por unos momentos la luz roja de esa arma desaparece de la vista de los magos, ya que el Brigadista en cuestión ha empezado a sacudirla de mala manera. No hay manera de desatascarla y decide tirarla al suelo. Usará otros métodos, pero antes de que pudiera dar más de un paso hacia los magos escondidos entre el humo un rayo rojo impacta limpiamente en su pecho haciendo que se desmaye en el acto (1 turno). Ante esa visión el segundo Brigadista dispara hacía el pasillo pero la bala rebota en el escudo mágico conjurado por Zeus Lompard de tal manera que acaba siendo víctima del disparo uno de los suyos (Brigadista 6, -5PVs).

El segundo hechizo del animago sin embargo no pasa de ser un mísero intento al igual que el hechizo de Mihjail que solo provoca que de su varita salgan inofensivas chispas que no acaban convirtiéndose en el Depulso que el mago deseaba, todo lo contrario a la Ráfaga que ha conjurado momentos antes de subir por las escaleras y ha dejado libre del aire tóxico parte del nivel -1. Michael Goldman que sube detrás del ruso ni siquiera ha sido capaz de hacer que su Casco-Burbuja surtiese efecto a pesar de haberlo logrado conjurar. Su segundo hechizo es conjurado y además impacta en el Brigadista 4 dejándolo petrificado en el acto, muy a pesar de que este haya disparado sin demasiado acierto.

La más pequeña del grupo es la última en decidirse a actuar pero no es capaz ni siquiera de conjurar el Levicorpus pero para sorpresa de todos los presentes el Stupefy que ha querido conjurar le sale con tanto acierto y fuerza que no solo se lleva al Brigadista que ella pensaba llevarse por delante. Los siete Brigadistas salen volando hasta dar contra la pared del fondo, quedando inconscientes (1 turno) y con golpes en diferentes partes del cuerpo (-4PVs).

El Brigadista inmovilizado pocos minutos antes queda fuera del alcanze del hechizo de la joven de Lancre que abre los ojos ante la visión. - ¿Dónde váis? ¿Qué hacéis? ¡Volved cabrones, que no me puedo mover coño! ¡Socorro! ¡Mamonazos! - Grita sin darse cuenta de que sus compañeros han salido volando. Él solo los ha visto pasar por encima.

- ¡Eh! ¿Qué está pasando? ¿Hay alguien ahí? ¿Hola? – Se oye la voz amortiguada del hombre trajeado que ha quedado atrapado en el ascensor que está seguro de que no va a recibir respuesta y que es consciente del humo que llena el edificio - ¡Estoy aquí! ¡Sacadme!

Aún así no se sabe si obtendrá algún tipo de respuesta.

Gerry Lincoln y Melinda Jones tendrán que seguir probando suerte pues aunque han sacado a magos en ninguna de las dos celdas se encuentra Wendolyn Dawson. Lo que no saben es que muy probablemente tengan ayuda del resto del grupo que se ha desecho sorpresivamente de los Brigadistas de la primera planta. Además de eso, los dos Brigadistas que quedaban en el piso superior entran en la zona de las celdas (que también da a la salida de emergencia) a ofrecer su ayuda.



PVS:
Brownie Tanorie: 19pvs.
Melinda Jones: 28pvs.
Sam Ford: 17pvs.
Marnie de Lancre: 19 pvs. (Protego durante los siguientes 3 turnos)
Zeus Lompard: 31pvs. (Cave Inimicum durante 2 turnos)
Mihjail Vasiliev: 27pvs. (Casco-Burbuja durante 2 turnos)
Michael Goldman: 23pvs.

Brigadista 1: 26 pvs (1 turno desmayado)
Brigadista 2: 23 pvs. (1 turno inconsciente)
Brigadista 3: 24 pvs. (1 turno inconsciente)
Brigadista 4: 23 pvs. (3 turnos petrificado)
Brigadista 5: 24 pvs. (1 turno inconsciente)
Brigadista 6: 10pvs. (-2pv por turno por herida de bala. 1 turno inconsciente)
Brigadista 7: 20pvs. (1 turno inconsciente)

- El masteo se llevará a cabo el próximo lunes 11 de abril.
- Recordad: 2 hechizos. 2 acciones. 1 hechizo/1 acción

Posted by: Gerry Lincoln Apr 6 2011, 05:21 PM
No podía creerse que la mala suerte fuese tras de él incluso después de haber cruzado todo el océano atlántico. Obviamente la decepción se vio reflejada en su rostro durante unos momentos cuando no encontró tras la puerta a quien quería encontrar. Apretó los dientes y decidió que había sido cosa del azar. Hubiese sido demasiado fácil haber acertado en el primer intento, ¿no?

Claro que había siempre gente (sobretodo en los malditos libros) a los que todo les salía a pedir de boca y tenían la mejor suerte del mundo. Él en cambio creía tener la certeza de que la mala suerte era algo que lo había perseguido durante muchos años de su vida. No era algo que fuese a cambiar ahora sin más solo porque él deseaba que por una vez en su vida la suerte lo acompañase... No era tan fácil.

Además la otra mujer desconocida tampoco parecía haber tenido más suerte que él y mientras seguía con la mirada a los muggles o magos (realmente no sabía de que se trataba ) alejarse por la salida de emergencia con uno de los Brigadistas, vio aparecer dos más que empezaron a ponerle de los nervios. ¿Cómo se suponía que iba a encontrarla si tanta gente se metía de por medio? Y eso que aun desconocía la existencia de los magos de la planta baja.

La miró unos segundos justo antes de acercarse a otra de las celdas, pero en el momento preciso en que encontró la llave adecuada aparecieron los dos Brigadistas que habían estado allí quietos como piedras y Gerry sintió que se le agotaba la paciencia. Sacó la varita del bolsillo... A esas alturas ¿qué más daba? Y sin demora alguna apuntó al primero de los dos hombres que habían entrado.

- ¡Everte Statum! – Luego sin importarle que el otro pudiera disparar y quizá esperando que la otra bruja le ayudase se dio la vuelta sobre sí mismo mientras metía la llave dentro del cerrojo y le daba la vuelta.

Ojalá su suerte cambiase y la celda número 4 fuese la que escondía tras su enorme puerta a Wendolyn Dawson y podría largarse (al menos él) ya de allí. Ganas no le faltaban de que llegase ese momento.

Posted by: Brownie Tanorie Apr 8 2011, 06:59 PM
Se habia mantenido a la expectativa, distraída estúpidamente en que su olfato y oído de chica lobo funcionara de algo y no solo fuera la mierda de cada luna llena. De algo tenía que funcionar.
Para variar el humo, los gritos y las personas que corrían peligro solo la alertaban a que las cosas definitivamente no habían salido del todo sobre la marcha.

-¡¡Joder Sunday, cuando te vea mas vale que me hagas madrina de bautizo de todos tus críos con Mihjail o juro por el bango de “Oh Susanna” que te voy a joder con ello de aquí hasta que seas abuela…!! –gruño por lo bajo tosiendo por el humo que comenzaba a condensarse en el lugar.
Era una fortuna que hubieran pasado desapercibidas, la joven Tanorie camino por el piso hasta que encontró las celdas.

Gruño suavemente y cerró los puños solo de imaginar lo terrible que deberían sentirse todas esas personas ahí encerradas, como animales. A veces los muggles tenían ideas crueles y sin raciocinio alguno. La chica miro a Melinda hacer un esfuerzo por encontrar la celda empezando de las mas alejadas, Brownie veía a los Brigadistas pasar y ella misma miraba las celdas detenidamente confiando en su instinto mas que nada.
Entrecerró los ojos y fue cuando encontró a quien parecía serle conocido del ministerio pero no dijo nada, una caminada mas por las celdas dirigiéndose hasta las primeras.

-dicen, que para encontrar lo más difícil siempre debes de buscar en lo que pareciera mas obvio… -menciono caminando hacia la celda número uno cuando de pronto escucho un hechizo dirigido hacia otros, se giro para ver al hombre atacar a uno de los Brigadistas y antes de que el otro hiciera algo Brownie se abalanzo colgándose de las barras del techo para balancearse y darle una patada al otro brigadista, justamente en la cabeza con sus botas de casquillo.
Saco su pistola, esa misma que había robado del mismísimo teniente, apuntándola (o más bien, metiéndola en la boca del sujeto en cuestión).


-Vamos a ver hijo de puta… estoy buscando a Wendolyn Dawson y no me gusta adivinar, veras, me pongo de mal humor y solo me consuela ver sesos volando,… ¿sabes qué pasa cuando me toca adivinar…? -Brownie apunto al azar a las celdas sin dejar de mover el dedo del gatillo para cualquier movimiento en falso disparar.
-Salagadoola mechicka boola, bibbidi-bobbidi-BOOM!! (8) …BOMBARDA! –dijo moviendo la varita entre varias celdas hasta que a cancioncita terminó dándole directo a la celda #1. Ella no se andaría con rodeos.

Posted by: Melinda Jones Apr 8 2011, 11:31 PM
No. No. No. A punto estuvo de tirar el manojo de llaves al suelo, pero lo único que hizo fue bufar frustrada mientras en los ojos de la mujer que salía de la celda veía el temor reflejado. Claro, seguro que pensaría que era uno de aquellos asesinos y bestias que posiblemente hasta llegaban a divertirse con las presidiarias. No era ninguna estúpida, siempre había sabido que la cárcel solía ser peor para el género femenino que el masculino. No pudo hacer nada más mientras uno de las Brigadistas que había allí se la llevaba por la salida que hasta ese momento no había visto.

Por supuesto, todos aquellos lugares tenían salidas de emergencias. Escaleras de incendios. Como quisieran llamarlo a fin de cuentas todo era lo mismo, un recorrido que los llevaba fuera. Los ponía a “salvo”. Todo lo a salvo que podía estar esa gente en manos de los Brigadistas, por supuesto.

Suspiró sin esperarse el siguiente movimiento por parte de aquel Brigadista que también estaba sacando a los presos. Verle con una varita en la mano la dejó ligeramente pasmada durante unos segundos en los que no fue siquiera capaz de pensar. ¡Por Merlín! ¿Entonces no eran los únicos que estaban intentando sacar a aquella gente de allí? Lo que Melinda sabía era que no podían salvarlos a todos, nunca se podía y su prioridad era salvar a Wendolyn... A los demás se los estaban llevando y a su modo de ver no podían empezar a levantar sospechas, pero a algunos allí se les había acabado la paciencia.

Al primero a aquel mago que no conocía y acababa de intentar conjurar un Everte Statum hacía uno de los brigadista, y a Brownie que empezaba a hacer gala de sus movimientos y... ¿Bombarda? Desde su posición no tenía a la hija de Kraul a tiro, pero si al otro mago... Un bombarda podía tener consecuencias desastrosas. Verdaderamente desastrosas. No pensó en ella. Estaba lo suficientemente alejada de los otros dos, pero sin dudar un segundo sacó la varita y apuntó al mago con decisión.

- ¡Protego! - ¿Mirar si el hechizo surtía efecto? ¡Oh no! Melinda a pesar de haberse quedado parada por completo durante aquellos segundos de sorpresa que habían seguido al hecho de haber descubierto que el otro Brigadista también era un mago, no era de aquellas personas que se quedaban sin hacer nada. Nunca solía perder el tiempo.

Volvió a trastear con las llaves en sus manos mientras se acercaba a la puerta que marcaba el número diez en números romanos. Era la que tenía más cerca y desde luego... Había que sacar al mayor número de gente posible, ¿no? No le importaba que fuesen muggles o magos.

Lo único que lamentaba era que la mayoría tuviese que acabar en manos de los Brigadistas, pero los que quedaban ya se quedarían con ellos. Eso estaba claro. Ahora que habían sacado las varitas, que se habían descubierto, la ojiverde no estaba dispuesta a que ninguno de aquellos idiotas pusieran una mano encima a aquella gente. Nunca más.

Con eso en la cabeza metió la llave dentro de la cerradura de la celda número 10 dándole la vuelta con prisas... Quería encontrarla cuanto antes, sacar a los que quedaban de allí y volver a casa.

Volver a un lugar seguro.

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Pongo las celdas escogidas hasta el momento, que Story se olvido. Así para los que faltan y ya pueden subir no habrá problema al elegir una ^^

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- 4
- 5
- 9
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Posted by: Wendolyn Dawson Apr 9 2011, 12:25 AM
A ver quien es el valiente que se lee mi testamento tongue.gif xD


¿Qué era lo último que recordaba?

Aquellas palabras. Palabras que le habían llegado al alma, la habían traspasado y habían conseguido que hiciera justo lo que ellos querían. Habían dado en su debilidad. La única que tenía y aún a pesar de que había estado totalmente segura de que ella estaba bien, se había entregado. Era lo menos que le debía a su gente, además de que había sabido a ciencia cierta que estaba rodeada, que no tenía salida...

Ella nunca había huido. No era ninguna cobarde. Ella se enfrentaba.

En ese momento había sabido que la mayoría de “su gente” estaba a salvo. Sabía de alguna manera que incluso los rehenes estaban a salvo. Que ella estaba a salvo. Mientras se la llevaban había tenido una absoluta certeza de todo aquello. Había caminado mientras oía palabras desagradables, pero no había bajado la mirada, sus ojos azules habían estado todo el tiempo fijos en el frente. La cabeza bien alta. Ellos no iban a amedentrarla. No iba a mostrarse débil ante ellos.

Jamás.

Era lo último que recordaba. El resto eran solo fogonazos de luz. Luces de colores, pero no eran imágenes, no eran nada que ella pudiera reconocer, conectar y relacionar entre sí. No era capaz... Sabía que algo había pasado que le había borrado aquellos recuerdos, pero no sabía el qué. Sabía también que había perdido algo. Algo suyo. Algo que le pertenecía...¿Sería su casa? ¿Su hogar? ¿Sus pertenencias?

Sabía no obstante que Sunday estaba bien. Estaba segura porque sentía aquel hilo invisible que conecta a una madre y una hija intacto. A veces creía sentirla dentro de ella. Sentir como sufría... ¿Era capaz de poder hacer eso? Suponía que la conexión entre una madre y una hija era muy fuerte pero nunca había podido comprobarlo... Nunca había estado lejos de su pequeña tanto tiempo. ¿Cuánto tiempo llevaba separada de ella? Era otra incógnita más en la cabeza de la bruja. Soñaba con ella. Con aquellos ojos azules que poseía, con su determinación, con su voz, con su fuerza de voluntad, con sus cabellos rubios... y siempre eran sueños bonitos, cálidos y agradables. Lo eran a pesar de estar allí encerrada.

Y sabía que él cuidaría de ella, que Mihjail la mantendría a salvo y no dejaría nunca que le pasara nada. Lo sabía por la manera en que la miraba... Y sabía muchas cosas por la forma en que Sunday le hablaba a él, pero siempre se había mantenido al margen de todo aquello. ¿No era mejor que las personas descubrieran aquellas cosas por sí mismas? Aunque siempre era cierto que la persona que veía las cosas desde fuera era capaz de verlas incluso antes que aquellos que vivían la situación.

Tenía que admitir que había empezado a sentir cierta claustrofobia. A veces tenía la sensación de que aquellas paredes se le iban a caer encima. Sus cabellos rubios en esos momento eran de un color más oscuro dejando en evidencia que llevaba tiempo sin poder limpiárselos debidamente. Cuando pasaba sus dedos entre ellos, se encontraba nudos pero no solo eso, sus cabellos estaban resecos.

Sus pies descalzos estaban casi negros. Tenía los tacones que había llevado en fin de año en una esquina, pero hacía.... no sabía cuánto tiempo que se los había quitado. Sentada en el camastro con su vestido hecho jirones y los brazos llenos de suciedad, así como las piernas y posiblemente su rostro. No se veía en el espejo desde... El tiempo era otra de las cosas que empezaban a volverla loca dentro de aquella celda. No sabía cuánto tiempo llevaba allí y a pesar de haber podido saber cuando era de día y de noche, sus lagunas mentales le habían impedido tener un conteo exacto del tiempo.

Lo único que quería es que aquella tortura terminase de una vez. Preferiría que fuese siendo libre y pudiendo volver con su hija... pero la muerte ahora le parecía una mejor alternativa a aquello. Eso si no se consumía antes, porque a pesar de que les daban de “comer”, Wendolyn estaba segura de que había perdido bastante peso.

Estaba a punto de volver a meterse en sus recuerdos de tiempos mejores, tumbada en el camastro mugriento cuando el sonido de un pitido sobre su cabeza hizo que se incorporará rápidamente. ¿Qué era eso?

Sí, tenía lagunas mentales. Sí, se sentía perdida y sí, tenía la sensación de estar muriéndose, pero eso no quería decir que pasara aquel tipo de cosas por alto. Se levantó y caminó hasta la puerta dispuesta a oír que pasaba fuera, pero casi de inmediato le llegó el inconfundible olor a humo... Olor a quemado. ¿Fuego? No sabía si sentirse aliviada o asustada. Lo que era innegable era que aquello había puesto algo en marcha fuera. Pisadas apresuradas por todos lados y a los pocos minutos oyó como las puertas de otras celdas empezaban a abrirse.

De no ser porque se sentía débil y porque sabía que no iba a poder hacer mucho, habría pensado en defenderse, pero... ¿a dónde se suponía que iba a ir? Además, cabía la posibilidad de que a ella la dejaran encerrada. ¿Qué más les daba que se quemase por “accidente” o en la pila? La querían quemar de todos modos.

Ese pensamiento por algún motivo consiguió que soltará una risa amarga.

Risa amarga que se vio cortada en seco cuando reconoció aquella voz que pronunciaba un Everte Statum seguida de los gritos de una mujer... Pero ni siquiera escuchó lo que gritaba. En su cabeza sonaba una y otra vez aquella voz. Una voz que había conseguido que el corazón le diese un vuelco dentro del pecho. Había despertado rabia en ella, furia... y a la vez un sentimiento reconfortante, uno que hacía mucho tiempo que no sentía.

Hacía casi veinte años que no oía aquella voz, pero la hubiese reconocido en cualquier parte. Era él sin duda... y aunque muchas preguntas podrían haber pasado por la cabeza de Wendolyn en aquel momento no pasó ninguna.

Solo deseaba oír “Wendy” de sus labios... Solo deseaba poder volver a oírlo una vez más. ¿Y el odio? ¿El enfado? ¿La furia? En esos momentos había desaparecido todo...

Por una vez en mucho tiempo estaba segura de que aquello no era obra de la locura que la había empezado a invadir después de tanto tiempo allí. De tantos anhelos, de tantos deseos de estar con su gente. Con su pequeña. Con sus amigos...

Eso era real.

Y aunque sabía que no podían oírla (había comprobado aunque no sabía cuando que aquellas celdas estaban insonorizadas, posiblemente para no tener que oír los lamentos de los presos) se acercó a la puerta y le dio un golpe con la poca fuerza que tenía en esos momentos - ¡Gerry! ¡Gerry! ¡Estoy aquí!

No la oían... pero ojalá lo hicieran y la sacaran de aquella pesadilla que no parecía tener fin.

Posted by: Marnie de Lancre Apr 9 2011, 06:35 PM
- ¡NO! - chilló la joven al ver cómo uno de los brigadistas disparaba su arma contra su tío. Contempló horrorizada el recorrido de la bala, la cual parecía ir a cámara lenta, sin prestar atención al resto de los brigadistas durante aquellos pocos segundos. No obstante, la bala rebotó antes de alcanzar a su tío y acabó hiriendo a uno de los suyos. Claro, el Cave Inimicum. Lo había olvidado por completo.

Tal vez por el miedo de que Zeus resultase herido su Levicorpus no surtió efecto, ni si quiera fue capaz de conjurarlo. La joven apretó la mandíbula molesta y muy, muy enfadada. Por ello lanzó aquel Stupefy, para que vieran que no se andaba con tonterías y que era hora de ponerse serios lo que no imaginó es la potencia con la que conjuró.

¡Por las barbas de Merlín y por toda la magia del mundo! ¿Había hecho ella, Marnie de Lancre, hacer volar por los aires a prácticamente todos los brigadistas que los habían estado apuntando con sus armas hacía tan solo unos segundos? La joven se quedó petrificada en el sitio sin lograr siquiera pestañear a causa de la sorpresa, desviando la mirada un par de veces de su varita al fondo del pasillo donde descansaban los brigadistas tras empotrarse con la pared. ¡Oh Dios! Sus padres iban a alucinar en cuanto les contara su pequeña gran hazaña y cuando lo hiciera no podrían castigarla sin salir en meses por haber cometido semejante locura ¡Los había dejado K.O.! Bueno, en realidad sí que podrían castigarla y lo harían pero su logro quizás ayudaba a que el castigo no fuese tan severo o al menos eso esperaba la muchacha.

Miró triunfante a su tío Zeus ¿no había dicho que no se iría de allí sin los demás? Al parecer con su último hechizo lo había dejado bastante claro. Y ahora que en aquel piso los brigadistas presentes estaban todos echándose una siestecilla y que no parecía que fuesen a aparecer más era hora de seguir subiendo para llegar al piso donde se encontraban las celdas pero antes de dirigirse hacia las escaleras, Marnie apuntó al primer brigadista al que atacó aquella noche y le lanzó un Silencius para que mantuviera la boca cerrada y no tuviese oportunidad de pedir refuerzos si es que se le ocurría y es que aunque estuviese inmovilizado, todavía podía gritar.

Acto seguido, sin fijarse en si su hechizo había funcionado o no, comenzó a subir las escaleras. En aquel nuevo pasillo en el que se encontraba se oía el ruido de personas ir de aquí para allá por lo que Marnie se fue acercando de la forma más sigilosa posible hacia la sala para no ser descubierta por algún brigadista y así tomarlos por sorpresa cuando oyó a alguien gritar un Bombarda.

- ¡Salvio Hexia! - conjuró instintivamente parándose en seco. Ella seguía con el Protego pero, ¿qué pasaría con los que venían detrás de ella? Y, ¿a qué loco se le ocurría lanzar un Bombarda? ¿Significaba que habían sacado ya a Wendolyn de su prisión y que se estaban deshaciendo de los brigadistas? Marnie solo pudo pensar que se trataba de eso porque dudaba que alguno lanzara tal hechizo sabiendo las repercusiones que podía traer consigo.

Posted by: Zeus Lompard Apr 9 2011, 08:29 PM
Zeus dio un respingo cuando oyó el disparó y su corazón pareció detenerse durante ese segundo, por suerte su hechizo lo protegió de un impacto casi seguro. Aquella advertencia pareció que hacía que volviera a la realidad y sacudió la cabeza como si intentará ahuyentar a una mosca que revoloteara a su alrededor. Pero las sorpresas no terminaron allí y atónito vio como Marnie conjuraba un potente 'stupefy', después la miró con los ojos abiertos como platos antes de reaccionar: - … ¡Te callas y haces lo que yo te diga! - Gritó y al instante la apuntó con la varita directamente a su pecho intentando conjurar un encantamiento desilusionador. Si había funcionado tan bien en Año Nuevo, ¿por qué no les iba a servir aquella noche? - ¡Y punto! - Intentó finalizar la discusión cuando la joven se lanzó entonces escaleras arriba.

- ¡Devaister! - Volvió a conjurar hacia el pasillo intentando crear algún tipo de obstáculo que impidiera el paso de los Brigadistas; y entonces, sin esperar ninguna señal o orden, la siguió en silencio subiendo los escalones de dos en dos.

- Además, Melinda sabe cuidarse solita... - Sí, seguro que ahora estaba en el piso superior con unos cuantos brigadistas desmayados a sus pies, intacta y a salvo. Quería creer que así sería. No podía permitir que otra posibilidad pasará por su cabeza.

Posted by: Mihjail Vasiliev Apr 9 2011, 08:30 PM
(Yo lo leí, suegra... xD)


Mihjail apoyó la espalda contra la pared y respiró hondo intentando centrarse entre todo aquel caos. Nada estaba saliendo como había planeado y tenía la sensación de estar yendo directo a una trampa que seguramente podía resultar mortal.

Esperaba que el grupo de infiltrados pudiera haber llegado al piso superior pero no estaba seguro de ello y tampoco tenía manera posible de asegurarse, excepto subir él mismo. Por el momento tenían una posición de ventaja pues dominaban las escaleras pero no sabía cuanto tiempo iba a durar eso, sobretodo teniendo en cuenta que podían recibir cualquier tipo de sorpresa incluso por la espalda pues había dejado abandonado el piso interior y la zona por la que ellos mismos habían entrado.

Debía ocuparse de organizar.

Alguien debía de subir al piso superior donde estaban las celdas e intentar sacar a Wendolyn pero no quería a enviar a ninguno de los que estaban allí con él. Con todo lo que se había armado no sabía que podía ser lo les esperaba allí, quizá una muerte segura.

Pero antes de que pudiera reaccionar, otra vez, la joven de Lancre corrió hacia las escaleras subiendo a toda velocidad. Aquella niña era demasiado impulsiva y como siguiera así solo conseguiría que la mataran... Ahora que lo pensaba, si sucedía algo así sabía que sería incapaz de sostener el peso de algo así sobre sus hombros.

Como era de esperar, tras sus gritos y quejidos, Zeus Lompard siguió los pasos de su sobrina, y aquello hizo que Mihjail resoplara comenzando a desesperarse: no le gustaba que el grupo siguiera subiendo pues sabía que cuando más lejos de la planta baja, más difícil sería la escapatoria.

- Vamos, Michael. - Animó al joven para que siguiera sus pasos. Si subían, subirían todos. Mejor juntos que separados. Así eran más fuertes.

Fue entonces cuando se acercó al hueco de la escalera y apuntó con la varita hacia el principio de estas en la planta baja buscando conjurar un hechizo alarma (para que les avisará en caso de que el grupo de brigadistas intentaba subir a por ellos; y un Fumos pues si el humo les había servido de ventaja, el vapor de agua de ese hechizo también lo haría, eso sí, sin el efecto negativo de la intoxicación.

Posted by: Story Apr 10 2011, 09:20 PM
El primero de las tres personas que están arriba al que se le acaba la paciencia parece ser a Gerry Lincoln que cuando ve que los dos Brigadistas se suman a ellos decide sacar la varita apuntando al primero de estos. Quizá sea la rabia que le consume en ese momento o el deseo real de derribar al Brigadista, sea lo que sea, su varita emite una luz brillante que impacta con muchísima fuerza en el Brigadista (Crítico grado 100) dejándolo K.O al instante y haciendo que además salga despedido por el hueco de las escaleras yendo a parar encima de sus compañeros en lo que parece ya “El foso de Brigadistas de las escaleras.” Sin embargo esa suerte no le acompaña en cuanto a celda se refiere, ya que la número 4 no es la que oculta a Wendolyn.

El otro Brigadista se queda sorprendido tan solo durante unos segundos preparándose inmediatamente para atacar cosa que demuestra cuando esquiva con facilidad el golpe que Brownie Tanorie le tenía preparado pero tampoco es capaz de aplacar a la muchacha que prácticamente en el acto le pone en desventaja, pero el Brigadista no parece dispuesto a decir dónde está la persona que buscan. Antes prefiere morir.

Una precavida Melinda Jones lanza un perfecto Protego sobre Gerry Lincoln (6 turnos) segundos antes de que el Bombarda conjurado por Brownie surta efecto causando una gran explosión justo donde está puerta de la celda 1 que sale volando en el acto (Crítico grado 89) desplomándose entera, junto con la celda contigua y parte del techo que cubre el pasillo donde se encuentran todos en ese momento.

Sobre la cabeza del Brigadista 2 cae un pedazo de techo que le hace sangrar profusamente (-4 Pvs) y lo dejo inconsciente (2 turnos) a los pies de la licántropa. La hija de Kraul también sufre las consecuencias de la explosión que ella misma ha ocasionado cuando piedras que han salido disparadas hacía todos lados dan contra ella (-4pvs), siendo Gerry y la metamorfomaga los únicos que han quedado ilesos de la explosión.

Los que están subiendo por las escaleras hubiesen recibido su propia ración de “lluvia de piedras” si no fuese porque Marnie de Lancre había conseguido conjurar a la perfección un Salvio Hexia que mantendrá las escaleras protegidas durante los siguientes minutos (Crítico grado 88). Además de eso la chica está camuflada durante un intervalo de tiempo (2 turnos) con su alrededor gracias a su tío Zeus Lompard que también consiguió hacer crecer unas raíces en la planta baja que bloquearan la entrada a Brigadistas (3 turnos).

El hechizo alarma conjurado por Mihjail Vasiliev también les advertirá de si algún Brigadista sube hacía arriba, además de que ha conseguido conjurar un Fumos que les proporcionará cierta ventaja ya que de ese modo los Brigadistas seguirán pensando que hay un incendio en el interior. Lo único que no han conseguido ha sido callar al Brigadista inmovilizado en el pasillo que sigue despotricando contra los suyos y los magos.

De entre los escombros de ambas celdas salen dos magos totalmente en shock y una bruja de largos cabellos dorados que tiene un corte en una de las piernas al igual que sus compañeros tienen magulladuras en los brazos. Se mueven con lentitud para salir de entre los restos de la celda 2 y la celda 1 antes de que los ojos grises de ella se percaten de algo bajo los escombros de la celda 1 y deje escapar un grito ahogado seguido de sollozos. Era obvio que el “habitante” de la celda contra la que Brownie había lanzado el Bombarda había acabado aplastado por los escombros y sin vida pero lo que nadie se esperaba (aunque eso la bruja no lo sabía) era que los ojos de la mujer se encontraron. Lo único que se alcanzaba a distinguir entre los escombros era parte de un brazo y la mano inerte de una mujer de cabellos rubios.

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PVS:
Brownie Tanorie: 15pvs.
Melinda Jones: 28pvs.
Sam Ford: 17pvs.
Marnie de Lancre: 19 pvs. (Protego durante los siguientes 2 turnos. Encantamiento Desilusionador 2 turnos)
Zeus Lompard: 31pvs.
Mihjail Vasiliev: 27pvs. (Casco-Burbuja durante 1 turno)
Michael Goldman: 23pvs.
Gerry Lincoln: 27 Pvs. (Protego durante los siguientes 6 turnos)

Brigadista 1: 26 pvs (
Brigadista 2: 23 pvs.
Brigadista 3: 24 pvs.
Brigadista 4: 23 pvs. (2 turnos petrificado)
Brigadista 5: 24 pvs.
Brigadista 6: 8pvs. (-2pv por turno por herida de bala.)
Brigadista 7: 20pvs.


Brigadista 1: Inconsciente por tiempo indefinido. En algún punto del foso de abajo xD
Brigadista 2: 20pvs. (2 turnos inconsciente)

- El masteo se llevará a cabo el próximo Miércoles 13 de abril. Si posteáis todos antes *o* masteo antes.
- Recordad: 2 hechizos. 2 acciones. 1 hechizo/1 acción
- En el próximo masteo los Brigadistas de la planta baja volverán a la consciencia.

Posted by: Melinda Jones Apr 10 2011, 09:56 PM
En cuanto lo oyó supo que iba a pasar algo como aquello y se alegró de haber protegido al otro mago. Ella ante la explosión se llevó instintivamente las manos a la cabeza protegiéndose por si algo llegaba a dar contra ella. Notó el temblor del suelo bajo sus pies y escuchó claramente como no muy lejos de ella la estructura se venía abajo. Cuando se quitó las manos del rostro pudo vislumbrar al mago que acababa de sacar de la celda, pero no era ella. Chasqueó la lengua unos segundos aunque casi de inmediato esbozó una sonrisa afable y tomó al hombre de la mano que parecía bastante desorientado y porque no, aterrado, cosa para nada extraña después de aquella explosión.

- ¿ESTÁIS TODOS LOCOS O QUÉ? ¿NOS QUERÉIS MATAR? ¿LA QUERÉIS MATAR? POR TODOS LOS MAGOS PENSAD CON ESA CABEZA QUE TENÉIS – Gritó la mujer hacía donde se encontraba Brownie sin pararse a saber que había pasado en aquella zona. Sabía incluso sin acercarse que alguien había perdido la vida. Era demasiado obvio. ¿Quién sobrevivía a una explosión y un derrumbe como aquel?

No quería ni pararse a pensar en quien podía haber perdido la vida.

Sin soltar la mano del mago que había liberado se dirigió hacía la celda número siete, para ella no solo era una prioridad sacar de allí a Wendolyn Dawson, quería sacar a cuantos más inocentes mejor y ya habían perdido unos cuantos que se habían llevado los otros Brigadistas. Esta vez rezo... No supo a quien, pero rezo a cualquier cosa porque detrás de aquella puerta estuviese Wendolyn Dawson.

Pero antes de meter la llave dentro de la cerradura le tendió otra al mago que la acompañaba señalando la puerta que tenía al lado. La número seis – Ábrela, tenemos que sacar a cuantos más mejor – Le dijo con voz amable, nada que ver con la furiosa Melinda que se había mostrado segundos antes. Siguió con la mirada verde al hombre que metió la llave con cierta torpeza en la cerradura de la celda seis y le daba la vuelta. Solo le quedaban unas pocas celdas que abrir...

Estaba dando la vuelta a la llave dentro de la cerradura de la celda número siete cuando el grito ahogado de aquella mujer la hizo levantar la vista de lo que estaba haciendo, con la mano ya en el pomo de la puerta...

Se quedó paralizada durante tan solo unos segundos, cerrando los ojos con fuerza e intentando quitarse cualquier imagen negativa de la cabeza mientras tragaba saliva y se disponía a abrir aquella celda.

Después de esa solo le quedaba una más y estarían todos fuera, aunque ya intuía que ella no. Ese grito no había necesitado ninguna traducción por desgracia.

Posted by: Richard Moore Apr 11 2011, 04:17 PM
Todo había estado tranquilo aquella noche y quizá esa tranquilidad tendría que haberles alertado, pero no. Ellos creían que lo tenían todo bajo control hasta que saltaron las alarmas y les ordenaron evacuar el edificio. Si no fuese por aquellas estúpidas leyes y normas que había que cumplir Richard hubiese dejado que se quemasen todos aquellos desgraciados ahí arriba. El destino que les esperaba durante los siguientes días era mucho más tentador para el Brigadista pero eso no quitaba que no le gustase verlos todos quemados...

Olían peor quemados que vivos lo cual solo demostraba lo podridos que estaban por dentro.

Se había quedado fuera siguiendo las instrucciones y a medida que sus compañeros evacuaban a los encerrados y se los iban llevando a la Cárcel Penitenciaria hasta que al final se quedó el solo esperando al último grupo y ojalá la dejaran a ella allí arriba. Solo pensar en aquello después de la desesperación en la que seguramente la habían metido desde el experimento hizo que en su rostro asomase una sonrisa sádica. Seguro que prefería morir... ¡Espera! Entonces él prefería mantenerla con vida para hacerla sufrir en aquella vida sin sentido. ¡Que se jodiera!

Y si la volvían loca mejor que mejor. No había entretenimiento que le agradase más que el de torturar a una persona que había perdido del todo sus facultades mentales y sabía de buen grado que después de años en un sitio así siempre acababas tocado. Lo estaría hasta que suplicase la muerte pero él no estaba dispuesto a darle ese placer... Casi prefería que se quitasen la vida ellos mismos después de haber llegado a los límites de la locura.

Estaba a punto de llamar a sus compañeros por el walkie pues empezaba a pensar que estaban tardando demasiado cuando la explosión en el piso superior del cuartel le hizo levantar la mirada mientras apretaba con fuerza los dientes - ¡Me cago en la puta! – Consiguió mascullar mientras tiraba el walkie y corría en dirección al aparcamiento por donde minutos antes habían entrado los magos.

Se dio cuenta casi enseguida de que no había tanto humo y se preguntó si los bomberos ya habían llegado decidiendo momentos después que no le importaba y entrando por la puerta del parking en el edificio. Lo primero que se encontró fue con el foco del problema. Alguien había hecho estallar los fusibles.

- Apesta a magia... – Masculló desenfundando el arma mientras daba unos cuantos pasos encontrándose con un despistado Sam Ford al que no dudo ni un segundo en apuntar con su arma apoyando el cañón de la pistola justo en la frente del muchacho – Quieto o te vuelo la tapa de los sesos – Siseó en el instante en que un compañero suyo (el inmovilizado por Marnie de Lancre) balbuceando idioteces - ¡Cállate y ayúdame! - Le dedicó una mirada furiosa mientras apretaba más el cañón contra la frente del mago, de la chusma - ¡Suelta esa maldita varita o te vuelo la cabeza asqueroso! Estas rodeado así que no hagas tonterías... – Dijo justo en el momento en que su compañero soltaba el seguro de su arma y apuntaba también a Sam.

Posted by: Gerry Lincoln Apr 11 2011, 08:55 PM
Gerry no podía creerse que hubiese gente capaz de lanzar un bombarda sin pararse a pensar en las consecuencias que eso podía acarrear. No solo a la persona tras la puerta, sino también a todos los que estaban allí. Se percató del escudo que se formaba a su alrededor en el momento en que la castaña de ojos celestes conjuraba el Bombarda y tuvo tiempo de intercambiar una rápida mirada con la mujer al otro extremo del pasillo. Sobraban las palabras y aunque hubiese podido decir algo se habrían perdido entre el ruido de la explosión.

Por puro instinto se llevó las manos a la cabeza a pesar de saber que estaba protegido gracias a la bruja. Cuando se apartó los brazos, lo primero que vio fue a las otras personas en las escaleras a las que observó durante unos segundos extrañado. ¿Cuánta gente había ido a aquella “reunión”? Su mirada pasó entonces hasta el Brigadista que quedaba allí, con la cabeza abierta e inconsciente a los pies de la muchacha a quien dirigió su mirada.

Se acercó unos pasos hasta la muchacha, dispuesto a decirle cuatro cosas, puesto que él era auror cuando el grito de la mujer que salía de entre los escombros le hizo desviar la mirada. Se quedó helado en el sitio con la mirada puesta en aquellos cabellos rubios que quedaban a la vista entre los escombros. Sintió que el mundo se le caía a los pies. La varita que había aferrado cayó con un golpe secó al suelo para caer luego el de rodillas al mismo. No podía creerse que ahora que había llegado tan lejos un acto como aquel fuese a acabar con todo.

- Wendy...

No podía creerse que tanto esfuerzo fuese en vano y lo peor es que sabía que ahora no se iba a perdonar en la vida todo lo que había hecho en el pasado. Eran cosas que ya no podría enmendar de ninguna de las maneras. Si es que se podían haber enmendado de alguna manera. Se quedó unos momentos en aquella posición antes de levantarse con rapidez y encararse directamente con la muchacha de ojos celestes a quién se acerco con la mirada furiosa. No era para menos.

- ¿SE PUEDE SABER EN QUE NARICES ESTABAS PENSANDO? ¿ES QUÉ NO TE DABAS CUENTAS DE LO QUE HACÍAS? ¡LA HAS MATADO, MALDITA SEA! ¡AHORA ELLA ESTÁ MUERTA! ¡MUERTA! – Era como si cada vez que pronunciará la palabra “muerta” se hiciera más real y doliera cada vez más. Porque estaba demasiado seguro de que ella estaba muerta. Era el primer pensamiento que se le había pasado por la cabeza al ver a aquella melena rubia y nadie podía cambiarle en ese momento de parecer.

- ¡Expelliarmus! – Intentó conjurar apuntando a la muchacha. Le daba igual hacerle daño porque ella ya le había hecho a él y en ese momento lo más sensato le pareció quitarle la varita de las manos. Así se ahorrarían más actos impulsivos que pudieran acabar con terribles consecuencias.

Posted by: Marnie de Lancre Apr 11 2011, 08:59 PM
Justo en el momento en el que conjuraba el hechizo de protección la explosión tuvo lugar. La muchacha se cubrió la cabeza con las manos y cerró los ojos con fuerza en un acto de reflejo pues ella era consciente de que el Protego aún la cubría y que nada podía herirla por el momento. El suelo y las paredes vibraban a su alrededor a consecuencia del Bombarda, parecía como si el edificio amenazara con venirse abajo. Cuando ya todo volvió a la normalidad, eso es que dejara de temblar el suelo, Marnie abrió los ojos con temor a lo que pudiese encontrarse pero antes siquiera de dar un paso al frente se volvió hacia los tres magos que había detrás de ella para comprobar que todos estaban bien, ya que ni tiempo tuvo de comprobar que su hechizo había funcionado debido al estallido.

Pero, ¿y los de dentro? El miedo de que alguno hubiese salido herido, de que Melinda estuviese herida, se apoderó de ella. La persona (o personas) cercanas al lugar del impacto del hechizo no estarían para nada frescos como una rosa ¿y si les había pasado algo grave?

- ¡TÍA MEL! ¡MELINDA! -

La joven entró gritando el nombre de su tía pasando por encima de algunos escombros y con la vista nublada por las lágrimas que se agolpaban en sus ojos. Éstas finalmente comenzaron a rodarle por las mejillas cuando vislumbró a su tía al fondo del pasillo pegando gritos. Él tenía razón, Melinda sabía cuidarse sola.

Marnie estaba dispuesta a correr hacia ella y abrazarla cuando una de las tres personas que salían de una de las celdas derribadas dejó escapar un grito ahogado. La joven de Lancre desvió la mirada hacia el lugar donde apuntaban los ojos de aquella mujer maltrecha y al hacerlo se quedó blanca como el papel. Una mano asomaba por debajo de los escombros, una mano y… ¡cabellos rubios!

- Por Merlín que no sea ella – logró murmurar con el corazón en un puño.

Habían planificado aquello con ahínco para sacarla de la cárcel, a ella y a los demás magos que se encontrasen en su misma situación y ahora… Ya había dicho ella que los Bombarda no auguraban nada bueno. La muchacha fue a desviar la vista porque no podía seguir mirando pero un ligero movimiento de la mano captó su atención. No podía ser. Seguramente fue una mala jugada de su mente, aquella mujer estaba muerta. Sin embargo, ¿qué pasaba si no lo estaba? ¿Y si creían que estaba muerta y la dejaban ahí tirada y aún tenía esperanza?

Se agachó temblorosa junto a los escombros y trató de apartar los pedazos de pared ignorando al hombre que se había encarado a Tanorie, la cual parecía ser la causante de la explosión, mientras les gritaba a los demás que la ayudasen a sacarla de allí aunque claramente aquella mujer yacía sin vida. Tal vez su ímpetu por salvarla fuese que estaba en shock pues nunca antes había visto a nadie muerto.

- Hay que sacarla de ahí – repetía la joven entre sollozos y es que se negaba a creer que estuviese muerta, era algo impensable.

Posted by: Michael Goldman Apr 11 2011, 10:51 PM
Después de dejar la planta baja, Mike subía por las escaleras casi pegado a Mihjail; él seguía con su idea de “la unión hace la fuerza” y era mucho mejor, en el caso de que apareciera un grupo de brigadistas, ser dos personas que una sola, que sería un blanco mucho más fácil. El ruso ahora casi le caía bien, descontando los momentos de histeria del principio del fallido plan, reconocía el acierto de la alarma y de la distracción del Fumos.

Casi habían llegado a la mitad de la escalera cuando estalló una explosión. La primera reacción de Michael fue llevarse las manos a la cabeza en un intento de protegerse, aunque levantó la cabeza rápido al darse cuenta que no notaba ni una lluvia de arenilla… Qué raro, eso era magia. Al final de la escalera se veía claramente como caían escombros y piedras desde el techo, debía estar toda la primera planta destrozada, con todas las celdas. ”Oh, no… ¿que toca después de quemar los fusibles?” De nuevo el fastidio del chico y su mala uva salieron a la luz; como se hubieran cargado a Wendolyn ninguno salía vivo.

El último trozo de escaleras lo hizo corriendo, sin preocuparse de si Mihjail iba delante, detrás o si se había quedado quieto. Ya se estaba imaginando a todos los magos, brigadistas y reclusos tirados por el suelo sepultados por restos del derrumbamiento. Llegó arriba mirando en todas direcciones buscando a algún superviviente… y había varios; de verdad, ésa gente tenía una suerte que no se creían ni ellos mismos. Sonrió aliviado, aunque le duró poco.

Por un lado una mujer gritando y Marnie agachada apartando escombros de encima del cuerpo de una mujer… rubia… Oh no, no podía ser que Wendolyn estuviera muerta… ¿tanto esfuerzo para que una explosión acabara con ella? La verdad era que costaba de creer. Fue a acercarse para ayudar a la pequeña con el cuerpo sepultado, pero de nuevo más gritos en la estancia… si lo que querían era llamar la atención de los brigadistas que todavía siguieran conscientes después del gran puf desde luego lo conseguirían en un abrir y cerrar de ojos.

Se giró en dirección a los gritos y no le gustó nada la escena, ¿Quién era ése tío? ¿Y qué hacía apuntando a la pobre chica? Era mago, tenían que estar todos juntos en eso, si empezaban a pelearse entre sí ya podían salir corriendo. - ¿Pero qué estás haciendo? – Gritó al hombre. – Deja de apuntarla y ven a ayudar aquí. -Y si, sonó borde.

Salió disparado hacia Marnie y se agachó a su lado apartando también algunos escombros. Luego apuntó con la varita. – Depulso – Había un trozo bastante grande; de nuevo conjuró… contando que ésa mujer ya estaba muerta… era mejor sacarla de allí - Carpe Retractum. - Una solución un poco animal... pero nunca se sabía cuando podían aparecer más brigadistas; había que salir de allí rápido.

Posted by: Wendolyn Dawson Apr 14 2011, 12:34 AM
La rabia que consume a Gerry Lincoln en esos momentos en los que por su cabeza pasa el peor de los desenlaces para aquella incursión de rescate impide que conjure a la perfección el Expelliarmus. De su varita salen unas pocas chispas inofensivas unidas al temblor de su muñeca fruto del sentimiento que está experimentando.

Michael Goldman por su parte sí que consigue conjurar el Depulso que aparta un trozo de pared de encima del cuerpo sin vida de la bruja que habitaba en la celda uno cuya identidad sigue siendo desconocida. Este movimiento provoca no obstante que un trozo de pared que parecía estable caiga también. En cambio no consigue conjurar el Carpe Retractum que solo queda en un vano intento por parte del chico.

Melinda Jones abre la celda donde se ha encontrado Wendolyn Dawson todo este tiempo, la número siete mientras que el mago liberado abre la seis donde hay dos personas más.


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No, estaba claro que no la oían... y aunque la hubiesen oído el sonido de aquella explosión habría sido superior a la de su voz. Se separó prácticamente en el acto de la puerta mientras todo a su alrededor temblaba incluido el suelo y por un momento pensó que el techo se le iba a venir encima de la misma manera en que todo el mundo parecía derrumbarse, las paredes y el suelo dejan de moverse y la bruja vuelve a poner sus ojos azules en la puerta aunque esta vez sin acercarse. Se quedó donde estaba hasta que oyó la voz de una mujer al otro lado de la puerta gritando. La misma persona que al parecer estaba abriendo aquella celda. ¿La llevarían a la libertad?

Un grito ahogado pareció detener la maniobra de la mujer y después de eso volvió a oír la voz de Gerry que parecía fuera de sí. Wendolyn no recordaba aquella faceta en el hombre, posiblemente porque no la había conocido, pero estuvo segura por sus palabras de que pensaba que fuese quien fuese la persona que había muerto era ella. Él y otras personas más...

Al final la puerta se abrió dejando a vista de la rubia a una mujer de cabellos castaños y ojos verdes. Esos ojos creía haberlos visto en otro sitio pero no logró ubicarlos en su maltrecha memoria. Dejó que la mujer se acercase a ella y la tomase por los hombros para ayudarla a salir y no quiso ni imaginarse que aspecto tendría. – Gracias – Le susurró mientras le daba un suave apretón en la mano que le sujetaba y es que aquella bruja no podía saber cuan agradecida estaba Wendolyn en aquellos momentos. Agradecida porque la estaba sacando de aquel infierno. Todos los magos que estaban allí habían colaborado en ello y es que al salir al pasillo no podía creerse que hubiesen tantos.

Reconocía a alguno de ellos: Zeus el marido de Tamara. La sobrina del matrimonio a la que recordaba haber visto en algún sitio y un puñado de magos más entre los que logró distinguir a Mihjail pero la persona en la que se quedaron clavados sus ojos azules fue en Gerry que nada más verla dejó a aquella muchacha. La mujer se acercó con pasos vacilantes hasta el hombre y cuando estuvo a su altura le abrazó como hacía años que no abrazaba a nadie más que a su hija.

De haber estado en otra situación le hubiese cruzado la cara y dicho cuatro cosas bien dichas, siempre siendo lo más políticamente correcta, claro, pero en esa situación no se había visto con las fuerzas necesarias además de que esa rabia parecía haber desaparecido de súbito. Se había jurado durante mucho tiempo que aunque su corazón diese mil vuelcos no haría ademán de ser condescendiente con él.

Nunca digas nunca.

- Estás igual... – Oyó que le decía mientras ella se separaba, aunque notaba como la sujetaba por la cintura como si temiese que se fuese a derrumbar allí mismo. Tendría mal aspecto y parecería frágil pero en esos momentos se sentía más fuerte de lo que había imaginado. El hecho de sentirse libre por fin había hecho que sacase fuerzas.

- Tu también estás igual que hace veinte años – Le respondió la mujer con una sonrisa en los labios antes de volver a estrecharle unos segundos. Cuando se volvió a separar de él volvió la mirada hasta encontrarse con los ojos aguamarina del ruso. Tenía una pregunta que hacerle, posiblemente la más importante para ella en esos momentos, más importante incluso que su propia vida, pero había secretos que todavía no quería destapar. No de aquella manera... El sentirse sola y abandonada la habían llevado a ocultarle a Gerry el hecho de que estuviese embarazada, que había seguido adelante con el mismo y que después de nueve meses había tenido una niña. Niña que en esos momentos tenía diecinueve años. Todo a su debido tiempo – Está bien... ¿verdad? – Sabía la respuesta. Si no estuviese bien se lo habría notado en la mirada. Esas cosas se notaban sobretodo cuando esa persona en concreto te importaba como le importaba al ex teniente su hija – Gracias... No sabes lo agradecida que te estaré siempre. – No solo por haber entrado hasta allí a sacarla (Le conocía lo suficiente después de dos años para saber que todo eso había sido cosa suya, aunque seguía sin entender cómo se había metido Gerry) sino también porque sabía que se habría asegurado de que Sunday estuviese en buenas manos. - Gracias a todos, de verdad

Estaba a punto de añadir algo cuando volvió a sentir un ligero temblor bajo sus pies. Posiblemente con todo lo ocurrido los cimientos del edificio estuviesen cediendo. Fuese lo que fuese a la mujer no le hacía ninguna gracia. – Wendy... – Le dijo en ese momento Gerry mirándola unos segundos – Creo que será mejor que nos larguemos de aquí. – Añadió mirando al resto del grupo antes de señalar la salida de emergencia. Si tenían que irse sería mejor hacerlo por allí que volver a bajar (donde había Brigadistas maltrechos pero los había) y tener que cruzar toda la planta baja y luego bajar al nivel menos uno para salir.

Posted by: Melinda Jones Apr 17 2011, 04:17 PM
Melinda oyó la voz de Marnie que la llamaba y durante unos segundos olvidó la llave, la puerta y la celda para levantar sus aún ojos verdes hacía la muchacha que parecía querer llegar corriendo hasta donde estaba ella. El grito de aquella bruja cerca de la celda uno hizo que la joven de Lancre cambiase de planes y se quedase a medio camino. Aún y con todo Melinda intentó dirigirle una sonrisa afable y luego miró durante unos segundos a Zeus. Conociéndole como le conocía seguro que ya había maldecido y perdido los nervios unas cuantas veces en todo aquel tiempo. ¿Le habrían sacado de quicio ya también? Pensar en ello hizo que apareciese una sonrisa furtiva en el rostro de la metamorfomaga que volvió la mirada otra vez hacía sus quehaceres. La puerta era lo importante en esos momentos.

Acabó de girar la llave dentro de la cerradura y la abrió. En realidad a esas alturas ya no sabía que esperarse en el interior (en realidad se esperaba a cualquier persona menos a Dawson) por eso encontrarse con aquellos ojos azules la sorprendió en un primer momento, como si realmente no pudiera creerse que por fin (¡Aleluya!) la había encontrado. Se acercó hasta la mujer de cabellos rubios tomándola por los hombros para ayudarla a salir y le sorprendió aquella palabra que salió de sus labios – No es nada – Y lo decía en serio, para ella aquello no había sido nada. Es más ojalá pudieran hacer aquello por muchos más magos y brujas en el mundo pero sabía que era imposible sacarlos a todos por mucho que todos allí lo desearan alguna vez.

La guió hasta el pasillo donde dejó que ella se moviera con total libertad aunque vigilándola los primeros segundos por si no conseguía mantenerse en pie. Luego su atención fue a parar en la única celda que no habían abierto donde se encontró a otra bruja que la miró con ojos asustadizos antes de parecer confiar en ella y salir con total tranquilidad (o toda la que se podía tener después de la que habían organizado).

Se quedó con los magos allí reunidos mientras no muy lejos de donde ella estaba oía a Wendolyn darles otra vez las gracias antes de que el suelo volviese a temblar. La metamorfomaga decidió casi en el momento que era hora de salir de allí pero antes de que pudiese abrir la boca el hombre que había estado todo ese tiempo con ella (y del cual aún desconocía su identidad) habló antes que ella diciendo exactamente lo que estaba cruzando por su cabeza también.

No se lo pensó ni dos veces antes de caminar hasta donde estaba Marnie, a medida que avanzaba volvió a ser ella misma dejando atrás el disfraz que había mantenido todo ese tiempo y mostrando su verdadera identidad. Al llegar junto a la pequeña la tomó fuertemente de la mano y la levantó del suelo – Ya no puedes hacer nada por ella. Tenemos que irnos de aquí, ¿vale? – Lo dijo intentando permanecer serena, pero desde luego lo que menos deseaba es que ellos terminasen de aquella manera. Cruzó una mirada con Zeus antes de tirar de la muchacha y llevársela con ella hasta llegar al punto donde estaban todos los magos liberados (excepto los tres de la celda 2 que seguían cerca del otro grupo) – Vámonos antes de que alguien nos encuentre aquí – Hizo un gesto con la cabeza hacía la puerta que había a pocos metros que uno de los magos abrió y por donde ella misma salió momentos después detrás de ellos y con Marnie aún firmemente sujeta.

Posted by: Sam Ford Apr 18 2011, 06:48 PM
Así como las llamas empezaron a extenderse y la alarma empezó a sonar, Sam se dio cuenta de que su gran idea, se había convertido en tan solo unos segundos, es la más soberana de las estupideces. De pronto un denso y toxico humo negro se extendió rápidamente, haciendo toser al metamorfomago. El humo añadido a la oscuridad que reinaba en el lugar, le hizo perderle sentido de la orientación, y no sabía hacia donde tenia que dirigir ahora sus pasos, para salir de allí. Superpuesto al sonido de la alarma se podía escuchar como alguien, ya había iniciado el primer ataque, lo que le indico a Sam que sus compañeros ya estaban entrando. De entre el humo vio aparecer la figura de un hombre, era ni más ni menos que Vasiliev, al cual le cambió la expresión al ver a Sam y darse cuenta de que había sido él quien había causado el incendio, la reprimenda que le dedico el ruso fue corta pero proporcional al inmenso enfado de este. Acto seguido Vasiliev lanzo un conjuro con el que apago el fuego, justo en ese momento de entre el humo apareció Miachael , conjurando directamente al lugar del incendio, intentando sofocar cualquier llama que hubiera escapado a la magia de Vasiliev. Michael, le conjuro a Sam un efectivo casco burbuja, el cual el metamorfomago agradeció asintiendo con la cabeza, ya que el humo le irritó la garganta, y en aquel instante le costaba vocalizar, cualquier palabra.

Vasiliev, despejo de humo la zona en la que se encontraban con un ademán de su varita. Luego este se dirigió a ambos jóvenes para saber cual era su estado de salud, al cual respondieron de forma afirmativa, justo después el ruso maldijo por lo bajo a Sam, que pudo escuchar sus palabra, su rostro se ensombreció, incluso el mismo se maldecía, por haber cometido semejante insensatez. El mismo no lo entendía, ¿como había podido olvidar algo tan obvio como la alarma de incendios? Sea como fuere, el daño ya estaba hecho, ya le pediría disculpas más tarde, si es que salían de esta, claro.

Tanto Vasiliev como Michael, corrieron en dirección a las escaleras, visibles ahora que ya apenas había una ligera cortina de humo en el ambiente, Sam fue a seguir a sus compañeros, pero no pudo hacerlo, ya que su pierna izquierda se quedo clavada en el suelo, se dio la vuelta para ver cual era el problema. Había estado expuesto demasiado tiempo cerca del fuego, y eso hizo que no se diera cuenta de que la suela de su bota se había fundido, pegándose al suelo, hubiera sido fácil despegar la bota con un conjuro, pero con la suela maltrecha, solo habría hecho que se entorpecieran sus movimientos, así que se quito ambas botas, quedando descalzo. Esta vez si subió las escaleras, llegando al lugar donde había tenido lugar una fuerte batalla, o al menos eso es lo que parecía cuando vio a varios brigadistas inconscientes en el suelo, pero uno seguía en pie, parecía petrificado, pero se acerco para asegurarse, pero entonces ocurrió algo.

Apenas tuvo tiempo a reaccionar, cuando noto el frío acero, tomando contacto con la piel de su frente. Un brigadista con muchos galones le estaba encañonando la cabeza con una pistola, mientras otro le apuntaba desde una distancia prudencial. Estaba acorralado, y aquel hombre le pedía que soltara la varita. ¿Sabéis eso que dicen, que cuando estas apunto de morir, tu vida pasa ante tus ojos? Eso fue lo que le paso a Sam, vio a su familia, a sus amigos, sus mejores momentos reunidos en un solo instante. Como si todo se viera a cámara lenta, una gota de sudor le baño el parpado del ojo derecho, haciéndole pestañear, miro al brigadista que le apuntaba desde lejos, luego volvió a pestañear clavando su mirada sobre el hombre que tenía justo en frente. El músico debía tomar una decisión, se trataba de algo muy simple, vivir sometido o morir por una buena causa. Entonces, pensó en su hermana, en Allie y en Fye, y finalmente la imagen de Jimm se dibujo en su mente, si aquello salía mal, destrozaría los corazones de las tres chicas, y se reuniría con su amigo, pero si salía bien este tendría que esperarle en el más allá.

Apretó el puño con el que sujetaba la varita tanto como le fue posible, su rostro estaba tenso, pero una amplia sonrisa apareció en sus labios. Una sola palabra surgió de su boca.

- ¡Stupefy!

Ahora solo quedaba vivir o morir.

Posted by: Richard Moore Apr 20 2011, 12:06 AM
Richard se desconcentró un momento, el momento en que su compañero volvía a balbucear idioteces. Algo de magos. ¡Pero si ya tenían al mago! ¿Qué no lo veía? – ¡Deja de lloriquear, joder! – Le espetó sin bajar el arma en ningún momento aunque con sus ojos verdosos fijos en el llorica que tenía por compañero. A veces se preguntaba cómo podían llegar hasta allí esa clase de inútiles. Chasqueó la lengua. Estaba claro como llegaban hasta donde estaban. Le echó un último vistazo antes de volver la mirada al mago otra vez.

- Baja la varita anda – Le dijo en un susurro que era de todos menos amable. Su voz estaba teñida de furia y asco a partes iguales y es que todo lo que tuviese que ver con los magos le producía arcadas. Los repudiaba a todos sin excepción – O va a ser peor... – Bueno peor de lo que le esperaba no había nada en el mundo.

Aún podía ver el vacío en aquellos ojos que había mirado fijamente semanas atrás. Podía oír sus gritos y como poco a poco se iba quedando sin nada. Como el aliento parecía terminársele a cada segundo que pasaba. Dejaba de gritar, dejaba de sufrir y de sentir dolor, pero no había una sonrisa en sus labios... Pero en la de Richard se había formado una grande y que había mostrado en todo su esplendor mientras se agachaba a su lado y le dedicaba unas palabras antes de desaparecer por la puerta.

La luz que iluminó momentáneamente la punta de la varita del muchacho consiguió sorprenderlo y durante unos segundos estuvo a punto de apretar el gatillo y cumplir su promesa: Si tenía que recibir un hechizo de esa jodida varita, el culpable moriría. Al culpable se lo llevaría por delante. No obstante, no pasó nada y el brigadista soltó una sonora carcajada que hizo que incluso su compañero sonriese y dejase escapar una risa de entre sus labios - ¿Eso es todo? ¿Todo lo que sabes hacer? Que mal sabéis aprovechar vuestros últimos momentos. Todos vosotros... – Una sonrisa sádica cruzó su rostro antes de quitarle ágilmente la varita al muchacho pasándosela a su compañero que la cogió incluso con ansias – Ya sabes qué hacer... Es algo que os duele. Lo sé. – Siguió mientras su compañero cogía la varita y la partía en dos para orgullo de Moore. – Bien, ahora estamos en igualdad de condiciones – Mentira, pero eso le daba igual. Para él, el hecho de que tuviesen magia los hacía estar en ventaja con respecto a ellos...

Aunque claro, las armas de fuego eran peligrosas.

Mantuvo el cañón de su pistola unos segundos más de los necesarios contra la frente del muchacho antes de volver a enfundarla y darle la vuelta con rapidez para poder esposarle.

- Vas a tener un peor destino que la muerte, créeme – Le susurró al oído con cierta fascinación en la voz. ¿Qué había mejor que volverles locos de aquella manera? Estaba seguro de que todos los que pasaran por aquella experiencia tarde o temprano acabarían desquiciados y le encantaba la idea.



En breve se abre el post con los puntos.

Podéis seguir posteando vuestras impresiones los del primer piso y Sam si lo desea. Se da por hecho que todos saliís con vida. Sam Ford es ahora "propiedad" de Richard cool.gif

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