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Comunidad Mágica: Le Valgrange > Taberna Scarlett Moon > Entre alcohol y confesiones


Posted by: Brownie Tanorie Feb 15 2011, 10:30 PM
Habian pasado un poco de tiempo. Momento en el que aun abria la ventana de la habitación con la esperanza de ver esos ojos verdes asomarse.
Era típico entre las nueve y diez de la mañana que Anthares se asomaba con una taza de café y Brownie con un chocolate y comenzaran a platicar.
siempre eran tonterías matinales, locuras que planeaban hacer (como escaparse a las vegas a los 30 años si no se casaban con nadie) y mas simplezas. Y a las 10 de la noche cuando tenían tiempo se hablaban de cómo había sido el dia y que tanto habían estado haciendo.
Era como un código, un confidente que no salía mas alla de esa ventana. Inclusive cuando ella paso el examen para entrar como Auror habían festejado ahí mismo a media noche, intercambiándose alcohol, peligrosamente ante el alfeizar que dividia ambas ventanas.
Y ahora, miraba hacia esa ventana oscura y cerrada. Uno de los sirvientes había abierto un dia la ventana solo para sacar el polvo que se junto y desde entonces no mas.

Se había quedado por horas mirando sentada en el alfeizar de la ventana esperando a que abriera…pero jamás hubo una respuesta.
Una parte de ella se negaba a creer lo que los periódicos habían dicho, la otra parte lloraba por dentro.
Aspros había salido de nuevo, esta vez el viaje era mas largo que el anterior, y eso la dejaba sola a cargo de la taberna, de Bob, y de sus estudios como auror y estaba cada vez mas estresada de muerte sin contar que pronto en unos días se acercaba la luna llena.

No lloraba, no podía entender como aun no tomaba el valor para poder abrazar a su abuelo y llorar. No quería preocupar a nadie, mucho menos a su abuelo que era la única persona que le quedaba en la vida.
Inclusive pensó en llamar a Jose, hablar un poco con el y escucharlo decir sus típicas tonterías, o tal vez a Fye, Shawn, alguien, quien fuera que pudiera distraerla. Pero a cambio de eso solo se dedico a atender la taberna con esmero, tratando de bloquear todas las tristzas, todo el dolor que no salía de su pecho. Asi como hacia 11 años, tras la muerte de sus padres.


Esa tarde-noche la taberna estaba vacia, tal vez los eventos habían bajado a las personas, tal vez no era tiempo de que llegaran aunque siempre estaba lleno el lugar.
http://www.continentalbreeders.com/imagenes/catalogo/thumbnails/BULLDOG%20PUPPY%20067_450x450_w_1a6dc0fecc9dc97b65162b2df484d703.jpg, su pequeño perro estaba sentado mirando a Brownie quien había terminado de limpiar las mesas y ahora estaba sentada en la barra del lado de los clientes y no de Barman… aun esperando que un BartMan que no fuera ella la atendiese, pero como eso no paso, simplemente acerco la botella de Whisky de sangre de Dragon Noruego y se servia de poco en poco, si comenzaba a ponerse ebria simplemente cerraría por hoy.
No estaba de humor. Para nada.

Posted by: Sunday Dawson Feb 15 2011, 11:21 PM
Aunque se supiera lo que se tenía, seguías dándote cuenta cuando lo perdías de lo mucho que lo necesitabas o mejor dicho, de lo mucho que podías llegar a extrañar las cosas más tontas de un día normal y corriente. Por supuesto que extrañaba su casa, su habitación, sus cosas y su ropa, pero lo que más extrañaba de aquella casa de Londres era el despertarse y oír a su madre caminar con aquellos tacones que siempre llevaba a los pies por alguna habitación de la casa. Tenía que reconocer que en algunas ocasiones aquel ruido producido por el tacón contra el suelo la había molestado enormemente y se había vuelto a tapar con el edredón hasta cubrirse inclusive la cabeza. Ahora, sin embargo hubiese dado lo que fuese por oír aquel característico sonido al abrir sus ojos azules. Estaba segura que de oírlos esbozaría una sonrisa... como si fuese el mejor sonido del mundo.

Asimismo extrañaba aquella risa tan característica de su madre y el observarla cuando se movía por la casa agitando la varita y sacando libros de aquí y allá. Nunca le había importado que hicieran magia en su presencia. ¿Por qué debería? Era algo tan natural en ellos como en ella no poseerla. Además, no se veía en la posición de exigirle a nadie que no hiciera magia. Eran libres de hacer lo que quisieran, bastante tenían ya de por sí con no poder hacer magia en lugares públicos y haber tenido que “esconderse”. Que injusto era el mundo, desde luego.

Y claro que había llorado. Cuando estaba sola y sobretodo de noche, cuando sabía que los demás dormían. No quería dar lástima a nadie y mucho menos que sintieran lástima por ella. Ya de por sí, en las circunstancias en las que estaba la gente la compadecía y sentía lástima por ella, para encima acrecentar aquellos sentimientos.

Aquel día en concreto se había dedicado a investigar, preguntando tanto a Jacques como a Caroline, por la muchacha castaña de ojos color menta, la misma que la había ayudado como lo había hecho en Año Nuevo. La misma muchachita que no había vacilado en empuñar un arma muggle y pagarles con la misma medicina a aquellos que osaban apuntarles y dispararles como si se tratasen de animales. Finalmente había descubierto que tenía un curioso nombre, mucho más que el suyo: Brownie y que regentaba junto a algo así como su padrino la Taberna de Scarlett Moon que quedaba en Shiver Alley.

A pesar de que los chicos Lompard se ofrecieron a acompañarla, la muchacha les dijo que podía llegar sola e incluso que podía defenderse en caso de que fuese necesario, cosa que sabía que los de aquella casa no podían en duda a pesar de saber que estaba en ciertas circunstancias en desventaja. Con la desventaja se podía conseguir ventaja siempre que se supiera que hacer.

Caminó durante una media hora hasta que llegó al lugar que Jacques le había indicado antes de salir de la casa de la familia Lompard y aunque dudó unos segundos frente a la puerta, al final se armó de valor y entró, encontrándose la taberna medio-vacía (por no decir vacía del todo). Volvió a dudar cuando la vio tan sola con aquel vaso (que no sabía que bebida alcoholica (¿Qué otra cosa sino?) contendría) y aquel perro a sus pies observándola detenidamente. Finalmente acortó la distancia entre las dos - ¿Brownie? – Preguntó en un susurró como si temiese romper el silencio allí reinante o algo – No sé si me recuerdas... de la noche de Año Nuevo – La noche fatídica que le había arrebatado (casi) todo lo que tenía.

Posted by: Brownie Tanorie Feb 15 2011, 11:51 PM
Vio que su perro la observaba desde el suelo, Brownie se pregunto si los perros podían tomar alcohol.
No iba a arriesgarse. No quería que cuand llegara Aspros encontrara a su perro intoxicado y a una Brownie muerta de dolor en el suelo tras un fatídico suicidio. No, sin duda iba a evitar todos los acontecimientos trágicos que toda serie de evento desafortunado que pudiera suscitarse. La muerte de su perro tras la ingesta inadecuada de alcohol sin duda era una de ellas.

Tomo un poco mas de aquel Whisky y este raspo en su garganta cuando se lo paso, hizo un gesto de molestia, hacia un tiempo que no tomaba algo tan fuerte pero no le importo. Tras ello saco un cigarrillo y lo encendio suspirando un poco.
-Estupido Anthares, quien te mando a ser mortal?... –maldijo y después se arrepintió de ello. -Una por el vecino… dos por mi…-
Miro la taberna y por un momento temió que se quedaría toda la vida ahí, atendiendo un bar, pero los eventos que habían ocurrido en año nuevo le habían demostrado que si podía. Inclusive ese dia había llegado feliz a casa, aunque se había llevado la reprimenda de la vida con Aspros por haberlo preocupado tanto. Pero todo estaba bien, perfectamente bien.
Pronto el sonido de alguien entrar a la taberna le hizo a su pequeño cachorro mirar a la persona, este se encamino hacia ella en un gesto amistoso, caminando de una manera graciosa, después de todo era un cachorrito buscando atención.

Tal vez debió haber cerrado la taberna antes, pero al menos no estaba ebria ni nada por el estilo, un vaso de Whisky no la iba a tumbar, de eso jamás. Era bastante buena tomando alcohol desde niña como para que simple Whisky le hiciera efecto.
Se giro y entonces reconoció ese rostro, mirándole fijamente con esos ojos mentolados.
La reconoció de inmediato, aunque Brownie solia ser bastante tonta en ciertas cosas reconocía bien los rostros y esa chica sin duda, era una de las rehenes en aquel 1ero de Enero. Ella era una de las razones por las que Brownie se había aventurado a intentar jugar a ser el héroe. Jamás supo si lo hizo bien o había sido un acto loco y espontaneo. No se detuvo a preguntarle a nadie si lo había hecho bien o no.
Si bien creyó que había quedado como un héroe anónimo, no pensó que ella la reconocería.
Asi que le sonrio amablemente aun sentada en la silla giratoria de la barra.
-Eeey… ¡eres la chica de aquella ocasión! –exclamo amablemente extendiendo su mano hasta una de las sillas a su lado invitándola. No menciono cual ocasión ni nada, no quería hacerla sentir mas mal de lo que seguro en esos momentos se sentía.
-Quieres beber algo? Vodka, Tequila, Whisky, Ron, algún zumo de frutas, café…. –No era que realmente sirvieran siempre eso en la taberna pues ahí… casi todo era alcohol pero a veces llegaba gente que necesitaba otra cosa que no fuera alcohol.

El pequeño bob se sento entre las chicas, Brownie le miro un momento y después a la joven.
-No esperaba que supieras mi nombre, usualmente me dicen “la chica de la taberna” –se rio de aquello lo cual ciertamente sucedia muy seguido. -No recuerdo tu nombre, se que lo mencionaron cuando sucedió todo aquello pero… no lo recuerdo soy algo olvidadiza… -
Miro su cigarrillo y lo puso sobre el cenicero un momento para después volver a ver a la joven rubísima.
-¿Cómo lo llevas? -

Posted by: Fye Vermeulen Feb 16 2011, 08:03 PM
- Cariño, ¿Te sientes bien? – Había preguntado su madre una vez que había llegado del trabajo, aún con su uniforme de enfermera que más bien parecía de doctor, de no ser que en vez de pantalones tenía una falda de 5 dedos por debajo de la rodilla negra.

- Sí, mamá. Estoy bien - Respondió casi de manera automática sin dirigirle la mirada a la mayor. Como si la ventana tuviera algo interesante e hipnótico que no permitía que sus ojos se despegaran del escenario detrás del cristal.

- Si me necesitas, estaré abajo, haciendo la cena – Bree Rosenbarg, ahora Vermeulen, sabía perfectamente que su hija le pasaba algo, más comprendía perfectamente que no era algo más ajeno que los acontecimientos del año nuevo. Si ella misma había presenciado como Alexia Valentine perdía la vida frente a sus ojos luego que se ofreciera de voluntaria en aquella misión. En su juventud, Bree Vermeulen había presenciado muchas muertes cercanas ya que el mundo mágico al parecer nunca había tenido una paz duradera. Es por esto, que prefirió dejarla sola en su habitación, hasta que ella quisiese, vigilando que comiera y se aseara, ya que cada quien tenía la manera de manifestar su luto… pero su hija siempre había sido bastante extremista, por lo cual por lo menos tenía que estar pendiente de que cumpliera con eso.

Fye, desde que había recibido aquella noticia sólo lloró el primer día al enterarse de que ese año y los que le seguían estaría sin la compañía de una de sus más queridas amigas: Alexia Valentine. Jeyne Colette, su mejor y más íntima amiga se había mudado de país no hace más de 4 semanas y Fye no era precisamente de tener muchas amistades. Por lo tanto sentía una gran soledad, una soledad fría como si se encontrara en el Antártico viendo el panorama gélido.

Si era cierto, contaba con varios compañeros y con Sunday. Sam Ford, también… pero todos estaban de luto, en especial ella. Ya no tendría con quien escaparse los días que le provocaban irse de pinta, pasar la noche cuando no quisiera ir a su casa y Jeyne no tuviera tiempo de hacer estupideces. Ni siquiera alguien que le mostrara de una manera poco hiriente de lo que se trataba la magia. Estaba desolada, afligida y con muchas, muchas ganas de llorar. Sentía que incluso ya no era la misma Fye rebelde y sin escrúpulos de antes. Desde que Jeyne se fue un 26 de diciembre y desde que empezó su nuevo ciclo escolar, había estado estudiando, durmiendo a la hora y lavando su uniforme. Ya no había más días de pinta y botó toda la marihuana que tenía escondida en su habitación, ya no tenía caso demostrar ser una oveja negra si no tenía si quiera alguien con quien contar.

Aunque había dejado la marihuana, no había dejado de fumar y sin duda su gusto por el alcohol no flaquearía. Se sentía como un muerto sin vida que caminaba por inercia o porque aún tenía cierto choques nerviosos que le impulsaban a dar un paso, pero de alguna manera había terminado en la taberna, que poco frecuentaba ya que le molestaba compartir con magos que solo la miraban mal, pero quería ver rostros conocidos como lo era Brownie, su fiel compañera de borracheras, quien sabía que estaría quizá igual o peor ya que si la memoria no le fallaba, era amiga cercana o algo así de Anthares, aquel chico que conoció en la tienda de varitas y más tarde tuvieron una cita amistosa. Sentía mucha pena por su pérdida, pero la que le terminó destrozando su corazón fue Alexia.

Sentía las miradas de los presentes eran dirigidas hacia ella, pero realmente poco le importó. Sólo quería saber cómo estaba Brownie y si podían despechar su dolor con alcohol. Levantó el rostro, que estaba algo grisáceo y sonrió levemente al ver que ella estaba, atendiendo casualmente a Sunday.

- Hola chicas – Saludó quizá con un poco más de ánimos de cuando entró al acercarse a la barra. Por algún motivo no podía tener completamente un rostro de tragedia cuando estaba con personas que conocían – ¿También vienen a ahogar sus penas? – Sonrió, quizá era un poco pesado bromear de esa manera, pero era la más pura verdad; por lo menos de ella, quien si quería reemplazar lágrimas por horas vomitando por la resaca.

Posted by: Sunday Dawson Feb 16 2011, 08:47 PM
“La chica de aquella ocasión”. Sí, se podría decir así incluso. De aquella ocasión que muchas personas preferirían incluso borrar de sus recuerdos, cosa imposible o no tanto si te lanzaban un Obliviate, pero Sunday prefería soportar el dolor de los recuerdos que no tener nada con lo que enfrentarse al futuro. Todo en la vida te ayuda y te lleva hasta dónde estás en cada momento.

- Pues... – Empezó a decir mientras se sentaba en una de las sillas cerca de la muchacha de cabellos color chocolate. Curiosamente ese detalle y recordar su nombre le hizo esbozar una sonrisa. Estaba a punto de pedir algo que la dejaría como la chica buena y modosita frente a aquella extraña cuando decidió cambiar de opinión. ¿Qué narices? – Whisky de seguro que me viene de perlas – No era de esas personas que ahogaban las penas en el alcohol, es más dudaba pasar de uno o dos vasos, pero sí que era cierto que de vez en cuando venía bien.

Volvió a esbozar una sonrisa inconscientemente cuando la joven mencionó lo de su nombre. A ella en cambio cuando vivía en su casa en la Comunidad de Londres, le parecía extraño precisamente que no la conocieran o que no supieran su nombre. Su madre después de años de trabajo había conseguido que la conocieran por quien era ella y no por ser la hija de la alcaldesa o otros sinónimos.

- Oh... Caroline y Jacques Lompard me lo dijeron. También me dijeron que te encontraría aquí... Me quedó con ellos, por el momento – Aunque Tamara era la primera que la trataba como si fuera una más de la familia. Lo agradecía, la hacía sentirse mejor y la libertad que le daba la hacía sentir casi en casa, con algunas diferencias por supuesto. – Sunday. Sunday Dawson – Acabó diciendo. ¿Por qué iba a ocultar su apellido si de todas maneras acabaría sabiendo que la muchacha que vivía con los Lompard era la pobre hija de la alcadesa arrestada en Londres? Era estúpido ocultarlo en esas circunstancias – Sí. Zeus Lompard lo mencionó – Añadió con una sonrisa al recordar como el gales la había llamado entre el gentío. Había sido de aquella manera como se había reencontrado con ellos. Y él también lo había mencionado, pero era algo que no iba a decir en aquellos momentos.

¿Qué cómo lo llevaba? Cada vez que le hacían esa pregunta, se preguntaba a sí misma que tenía que responder. Posiblemente porque ni ella sabía cómo lo llevaba. ¿Cómo se lleva algo así? ¿Cómo podía saber si bien o mal si su estado de ánimo se había convertido en una montaña rusa de emociones?

- No sabría decirte. Es difícil de saber cómo contestarte cuando realmente ni yo misma se como lo llevo. Supongo que simplemente lo llevo, no tengo más opciones que esperar – Se encogió ligeramente de hombros mientras intercambiaba una mirada con los ojos color menta de la muchacha – En realidad, quería darte las gracias. Fuiste muy valiente, sobretodo teniendo en cuenta que no nos conocías... Creo que nunca olvidaré la cara de aquel Brigadista al que acabaste pegándole un tiro – Añadió con una amplia sonrisa en el rostro. ¿Para qué estar llorando todo el día por los rincones de todos los sitios? No la iba a ayudar en nada.

Estaba a punto de añadir algo más cuando la voz de Fye hizo que volviese el rostro hacía su amiga. Había oído que una de las caídas en el Ayuntamiento era amiga suya – Algo parecido... – Le respondió la rubia ladeando ligeramente el rostro. Su intención había sido ir a darle las gracias a la castaña – Fye... Siento mucho lo de tu amiga – Estiró uno de sus brazos, posando una de sus manos cariñosamente en el hombro de la squib. Lo sentía de verdad, porque empezaba a experimentar el dolor de la ausencia de una persona querida en su vida y que había muchas posibilidades que no volviese a ver. Había demasiadas posibilidades de que no volviese a abrazarla o a sentir su presencia en la misma habitación que ella y eso más que nada conseguía que sus ojos se empañaran tras una cortina de lágrimas que no esforzaba por no dejar salir a la superficie.

Posted by: Brownie Tanorie Feb 16 2011, 10:33 PM
Estaba atenta a los movimientos de la rubísima joven, Brownie era una persona que gustaba mirar en los detalles, y aprender de ellos, a pesar de muchas veces querer pasar como una chica ruda y fuerte usualmente tenia un dejo de gracia y amabilidad. No siempre hacia bondad a su nombre pues la mayoría de las veces metia el golpe antes de actuar. Aquella situación contra los muggles había sido una de esas muchas veces en las que actuaba sin pensar y las cosas parecían ir no tan mal.

Sonrió divertida cuando ella le pidió el Whisky, basto un saltito desde la misma silla hasta la barra, haciendo gala de esa agilidad, la misma que hizo que llegara hasta el Teniente en aquel momento y pudiera darle el puñetazo de su vida. Tomo una botella de Whisky, otra de Ron y otra de Vodka y las mantuvo a la vista, acerco vasos por si alguien mas se acercaba y tras ello regreso hasta la joven.
No solia usar mucho su magia, para trasladar cosas solo bastaba moverse, a diferencia de muchos conocidos que la magia era lo mas fundamental. Ella era una Kraul después de todo y su abuelo le había enseñado a no depender solo de la magia porque algún da la varita saldría volando y tenia que estar preparada para todo. Y eso lo había puesto en acción en aquel 1ero de Enero.

-Empezaremos con un Whisky suave, esta noche trataba de ahogarme en Whisky de sangre de Dragon pero, tengo casi 10 años aprendiendo a beber, no pareces ser tan ebria como yo, y como no quiero que termines tu siendo la mesera de este lugar y yo la ebria, mejor me la llevo suave… -respondió mientras le servía en un vaso limpio aquel Whisky a la chica.
La escucho mientras se servia a ella. Conocia de aquellos chicos, Caroline y Jacques… Caroline llevaba una relación con Ethan, que aunque en parte aun dolia muy hondo, en parte se alegraba por ellos.
-Saludame demasiado a Caroline y Jacques cuando los veas, con todo este revuelo casi nadie a querido salir de sus casas, la taberna vacia es la prueba irrefutable de este hecho…- ciertamente, estaba sola a la tarde-noche y eso no era bastante usual.

Sunday, ¡Ahora lo recordaba! El teniente y Zeuz Lompard habían mencionado su nombre, aquel fatídico dia la misión era rescatarla a ella y a muchísimos mas rehenes… En esa terrible misión donde muchos perdieron la vida. De ambos bandos. Tambien se entero lo que había sucedido con la madre dela joven y se sentía con cierta tristeza por ella, pero al menos, estaba viva, y eso tenia que ser algo que le animara. Su madre aun vivía… Ella ya no tenia a nadie. A nadie mas que a Aspros y su abuelo.
-¡¡Sunday!! Si logramos encontrar una Cherry seremos el trio del dulce perfecto!! –exclamo sonriendo bastante animada, el escudo perfecto de la chica Tanorie para olvidar, para no tener que recordar el dolor de las cosas, siempre buscando una tangente por otro lado. El que fuera.
No hizo mención de su madre, tal vez para ella era mucho mejor que no le recordaran que aquella mujer estaba arrestada por esos desgraciados. –Bien, puedes llamarme Brownie, o Brown, te voy a decir Sunday porque no le encuentro diminutivos y no se si te agrade que te digan Sunny…-

Tomo el cigarrillo que ahí estaba y le dio una calada mientras recordaba cuando casi quería matar a Aspros por decirle Chocolatina Tanorie, una sonrisa de poso en sus labios antes de escuchar la versión de los hechos de Sunday.
Se quedo mirándole, atentamente cada detalle que ella decía, debía de ser bastante difícil para ella sobrellevar aquella situación, una situación en la que desgraciadamente todos habían caído alguna vez en su vida. Algún día, le contaría a ella su terrible pasado y el porqué estaba ella ahora ahí, sola en esa fría taberna.
Nego con la cabeza humildemente ante su agradecimiento y se encogió de hombros. –No es nada, estoy segura que todos habríamos hecho lo mismo que yo, no iba a permitir que tocaran a nadie, esas personas solo tienen miedo, y el miedo es el mejor conductor del odio y la locura…- O al menos asi lo había escuchado de una película muggle de años atrás.

La mención hacia el Brigadista la hizo reir un poco y apunto hacia la parte alta del bar, donde estaba la pistola, aquella que pertenecía al Teniente.
-No pude traerme su cabeza disecada como trofeo, asi que me robe su pistola y le pedi a mi abuelo que la revisara a ver si tenia algo para rastrearnos, como no fue asi me la entrego y la decidi poner aquí… para recordar que no necesito una varita para patearle el trasero a los demás…-
No lo necesitaba, ella era bastante fuerte y no solo físicamente. Todos los años de dolor le habían producido casi una forma inmune de ser a los problemas.

-Lo importante es que estamos todos bien… bueno, casi todos…- iba a decir algo mas cuando el sonido de las campanillas de la entrada le hicieron girar, su pequeño cachorro Bob movio lo poco que tenia de colita al ver un rostro conocido. Brownie también le sonrio a su rubísima amiga quien parecía venir bastante desanimada.
Y en parte sabia porque, estaba consiente de que su ebria y buena amiga había perdido a alguien, le conocían como Alexia Valentine o algo asi, la verdad no conocía mucho de ella pero Fye la había mencionado otras tantas veces.
Comprendía su sentir, perder a Anthares había sido tan terrible como ella al perder a su amiga o Sunday a su madre. Inconscientemente una necesidad loca de querer ir a la ventana y gritarle se apodero de ella, pero sabía que Anthares no iba a estar ahí.
Quiso abrazar a la rubia, pero por respuesta solo le arrastro un vaso desde su distancia hasta donde estaba, deslizándolo por la barra con un poco de su bebida favorita, la conocía bastante bien.
-Fye… Se que sonara trillado y un poco fastidioso, pero ¿Cómo estas?... –miro a ambas chicas - Una suerte que se conocen, soy malísima con las presentaciones… -menciono mientras suspiraba. Miro a las jóvenes que parecían tan o igual de devastadas como ella y trato de sonreir de nuevo.
-Este es el plan… vamos a beber toda la maldita noche hasta bailar desnudas por toda la taberna, Sunday, si no sabes beber y bailar desnuda vas a aprender… Fye sabe como enseñarte… Yo mientras tanto voy a cerrar este lugar con un “exclusivo para los corazones rotos de Shiver Alley” -
Extendió su vaso como si fuera un brindis hacia las chicas. –Y empezamos bebiendo por los que ya no están… -dijo con firmeza, aunque se le formo un nudo en la garganta al pensar en su vecino, aquel que la acompañaba desde esa ventana. –Salud!- dijo chocando los vasos con las chicas y dando el primer trago completito.

Posted by: Fye Vermeulen Feb 17 2011, 07:31 PM
Al llegar a la taberna no esperó otra cosa que recibir el abrazo que la rubia le había dado cuando se enteró de lo sucedido. Su corazón estaba tan destrozado que realmente no sabía cómo reaccionar ante ciertas situaciones y preguntas, de modo que no le afectó para nada la interrogatoria de Brownie, de hecho, se lo tomó bastante bien, incluso como para ser Fye Vermeulen. Sólo levantó el costado de sus labios simulando una media sonrisa, algo débil y bastante notoria en el sentido de no tener una respuesta muy concreta.

- Pues he estado mejor – Dijo con sinceridad y con un tono de voz algo apagado. Realmente no tenía muchos ánimos de nada, pero le reconfortaba estar con ambas en ese luga – … Y está bien, no te preocupes – Respondió de igual manera hacia su amiga Sunday quien de cierta manera le había dado el pésame.
Así fue como tomó una silla y se sentó al lado de Sunday, mientras miraba fijamente a la morena quien todavía estaba en la barra. Bajó la mirada y vio un cachorrito hermosísimo que, aunque fuese bastante tonto, a su parecer, le había subido los ánimos con tan solo verlo. No lo podía evitar, un cachorro le enternecía de sobre manera y ese no era la excepción, ni si quiera en las condiciones en la que estaba. Se inclinó y comenzó acariciarlo. Pensó un momento en tener una mascota, quizá era lo más que podía reconfortarla en ese estado. Se volvió a erguir y mirar a las chicas, quien con mucha admiración observó los buenos ánimos de Brownie. Siempre le había parecido una mujer de armas tomar y eso era lo que le agradaba.

Sonrió con un poco más de amplitud con la propuesta de beber hasta el cansancio y bailar desnudas. Le parecía bastante gracioso y ni siquiera pensó en negarlo, puesto que la idea era tentadora y ¿Para qué pasar más tiempo triste?, aunque solo había llorado en una ocasión, sentía como ella misma se estaba exprimiendo el corazón al punto de triturarlo. Se estaba carcomiendo internamente, así que, por una vez… por una vez desde que supo de esa noticia y su vida cambió, quería sentirse bien. Pensó en Alexia, quizá ella no querría que estuviera en tal estado. Si ella estuviera viva lo más probable es que la invitara a alguna pijamada para animarla. Así que por ese motivo, aceptó aún sin decirlo con palabras, pero estaba más que predispuesta a desahogar con alcohol y con las amigas que quedaban en vida todas sus penas.

- Sabes que yo estoy disponible para esas cosas – Dijo y aunque seguía teniendo un tono de voz bastante bajo e inclusive algo robótico estaba preparada para hacerse, lo que sus compañeros dirían “basura” de tanto beber. Miró a Sunday y cierta picardía llegaba a su mirada, divirtiéndose con la idea de obligar a la rubia a beber hasta el cansancio, mínimo hasta que se desmayara. Pero quizá la imagen que más le podía resultar graciosa era de las tres bailando en ropas menores encima de las mesas y gritando al aire lo que le estaban reprimiendo en su interior.
Sí, sin duda había hecho bien en pasarse a la taberna. Si las cosas pasaban por algún motivo, lo más probable es que le quisieran decir que ya estaba bueno de tanto sufrimiento, puesto que necesitaban de la Fye testaruda y de gran energía de antes.

- Bien, Sunday. No nos hacemos responsables de tu reacción con el alcohol, pero de que lo hacemos, lo hacemos – Se dirigió a la rubia y luego tamborileó la mesa con sus dedos y se giró hacia Brownie – Bien, Brownie; lánzanos tu mejor shot – Respondió ya más animada que cuando llegó. De manera que agarró el vaso, alzándolo en honor a los que ya no estaban, como la morena había mencionado y luego de que le sirvieran el alcohol, beberlo como Dios manda.

Posted by: Sunday Dawson Feb 17 2011, 08:34 PM
¿Diez años? A pesar de que ella había tenido sus descontroles años atrás, diez años le parecían quizá demasiados. Posiblemente fuese una forma de hablar, pues juraría que aquella muchacha de ojos mentolados no era mucho mayor que ella. – Lo haré, no lo dudes ni un momento – Se preguntó durante unos pequeños instantes donde diantres había estado aquella muchacha los últimos años, pues algo le decía que hubiesen congeniado bastante bien. Quizá tal y como estaba pasando en esos momentos, pues la rubia lejos de sentirse incómoda se sentía cómoda con la presencia de la castaña – Pues que pena que no conozca a ninguna Cherry, la hubiese llamado para que se uniera y formásemos el trío del dulce perfecto – Respondió bastante alegre ante aquella frase que había dicho la muchacha. No lo había pensado hasta aquel momento y aunque su nombre sonaba y se escribía ligeramente diferente al postre que la chica había mencionado supo enseguida a que se refería – Un día, tu y yo vamos a comernos ese dulce perfecto - Le guiñó un ojo divertida mientras echaba un vistazo alrededor. Realmente era un alivio salir y olvidarse aunque fuese durante unas horas de la verdadera situación de su vida en esos momentos.

Eso y que había personas que deseaba ver y no veía desde Nochevieja, preguntándose si lo último que le había dicho serían las últimas palabras que oyese salir de sus labios. Se negaba a creer eso. Volverían a verse. Estaba casi cien por cien segura, aunque el pequeño porcentaje restante era el que la torturaba siempre... sobretodo si se ponía a pensar en las posibilidades que tenía de volver a su madre.

- ¡Oh! Sunny está bien... También he conocido gente que me ha llamado Sun. Lo que realmente sonaría raro sería que me dijesen Day – Arrugó ligeramente la nariz antes de sonreír fugazmente a la chica. – Me gusta tu nombre. Es realmente curioso. – Y aunque se vio tentada de preguntar porque de aquel nombre tan peculiar algo le dijo que aquel no era el momento adecuado y que debía dejar por una vez la curiosidad de un lado, como hacía con él. Todo lo que sabía era porque se lo había contado por voluntad propia. Ella nunca le había interrogado y por algún motivo decidió no interrogar a Brownie aquella noche tampoco.

Asintió ante las palabras de la joven. Ella misma muchas veces había dicho que el miedo era precisamente aquel sentimiento irracional que conducía a los muggles a actuar de aquella manera. El miedo los bloqueaba e incluso muchos “gobernadores” a lo largo de la historia habían usado ese sentimiento en su beneficio para tener bajo control a las personas.

- Esa frase me suena haberla oído en alguna parte o algo parecido, al menos – Después de todas las películas muggles que había visto, juraría que le sonaba de alguna, pero en ese momento no habría sabido decir de cual. La risa de la muchacha sin embargo la sacó de esos pensamientos y la hizo mirarla sorprendida antes de seguir la dirección en la que apuntaba, ampliando una sonrisa en su rostro – ¡Eso sí que es un trofeo! Yo solo conseguí patearle su sucio trasero a aquel maldito duende que les dijo donde estábamos y que le dijo a eso hijo de puta quien era yo – No le gustaba recordar ese momento. No le gustaba recordar el posterior bofetón por parte del teniente, ni lo que había dicho sobre su madre. Inconscientemente se llevó la mano a la mejilla donde la había golpeado aquel canalla. – De todos modos a mi no me gustaría ni tener su cabeza disecada... – Solo pensarlo le entraba un malestar en el estómago. Tener que recordar cada vez que viese su maldita cara lo que le había dicho. No, gracias - Es que hay necesidad de tener una varita para patear algunos traseros... – Le gustaba que hubiese gente que pensara que la magia no lo era todo en el mundo. – No me preocupare – Dijo a Fye levantando ambas manos con una sonrisa en el rostro. Obviamente se seguiría preocupando, no había ni que preguntárselo.

Se quedó en silencio durante unos minutos pero las palabras de las muchachas consiguieron ofenderla. ¿Estaba escuchando bien? ¡Diantres tendría que estar allí Nate y sus amigas del instituto para negar aquello! - ¡Eh! ¿Quién ha dicho que las hijas de las políticas no saben beber? Si creéis de verdad que he sido una santita toda mi vida, eso es porque no me habéis conocido a mis dieciséis tiernos añitos... ¡Volvía loca a mi madre! – Lo que hubiese dado por volverla loca en esos instantes y estaba segura de que a su madre en ese momento no le hubiese importado tener a una Sunday catastrófica y fuera de control en el salón. Seguro que eso para la mujer hubiese sido un completo alivio en ese momento. Tomó el vaso que le había servido Brownie antes de la llegada de Fye e imitó a esta última. Beberlo como Dios mandaba – No hace falta que te responsabilices... Ya lo hago yo – Sonrió divertida. En realidad desde que había “sentado” la cabeza, había hecho aquello en pocas ocasiones. Solo esperaba no haber perdido toda la práctica o peor... el aguante.

Posted by: Brownie Tanorie Feb 17 2011, 10:23 PM
Le agradaba estar en compañía, estaba segura que de no estar Sunday y Fye ahí se habría vuelto loca hace ya un rato y estuviera tan borracha que habría ido a buscar al primer sujeto que se le cruzara y habría de dos opciones, o se agarraba a golpes con él o simplemente había una nueva sesión erótica que recordar. Despues le lanzaría un obliviate y saldría corriendo…
Afortunadamente la rubia había llegado a salvar la noche y eso le alegraba hasta cierto punto.
Miroa ambas chicas y recordó lo anterior dicho con la primer rubia
-Ya esta dicho Sunny, yo invito el alcohol, ¡tu invitas la diabetes! –exclamo guiñándole el ojo divertida por ello. Le gustaba comer cosas dulces, tenia un cuerpo bastante atlético por tanto ejercicio pero estaba segura que donde dejara el parkour o algo al estilo, iba a terminar como una enorme bola de colesterol. Era culpa de su padre, Dimitri solia comer tantos dulces como podía robarse o entrarle a la boca.
Le alegraba ver sonreir a las personas cuando lo merecían, a Fye ya la conocía, sabia que estaba pasando por un mal rato y que mejor para animarlas que ella aunque por dentro estuviera casi igual.
Sunday no parecía esas chicas estiradas que terminaban siendo odiosas, tenia un aura divertida y por primera vez se sintió feliz de haberle pateado el trasero a aquel Teniente. Ella le daba una razón.

-No se diga mas, seras Sunny!!! –exclamo levantando su vaso de Whisky. Encontrar una razón para brindar era su don.
Echo una risita ante lo dicho por ella. –Seria bastante raro que te dijeran Sun, maginate que te digan Sunny Day…! Serias todo un brillo solar… -
Nombre curioso, era una de las largas listas de los adjetivos calificativos hacia su nombre, sonrio melancólicamente a ello mientras
Miro a Fye, no recordaba si a ella le había contado el porque de su nombre, pero mientras servia en plato algo de cacahuates, papas fritas y mas comida chatarra digna de una taberna sonrio casi para si misma.
-cuando naci, mi padre estaba comiendo un Brownie cuando mi madre le pregunto cómo me iban a llamar, el era bastante despistado y pensó que le preguntaban que estaba comiendo, su respuesta fue Brownie y mi madre aunque lo miro extrañada decidió ponerme asi… estaban bastante locos los dos-
No pudo evitar reírse un poco, ciertamente la historia sonaba una locura pero era toda completamente verdad. Lo único malo era mencionarlos en pasado.

Fye también parecía tratar de ser tan fuerte como ella, tal vez por eso era una de sus mejores compañeras de borracheras, porque nada la detenia. Era tal vez un secreto a voces, pero Brown admiraba muchísimo a esa mujer. Sunday menciono la frase de la película y el trofeo, Brown se echo a reir. –Es una frase de Star Wars… y ciertamente, siempre quize tener una arma de fuego en casa como en una de las viejas tabernas Alemanas que vi una vez donde tenían un enorme Winchester ahí en la parte alta… he pensado ponerle una varita a un lado para mostrar igualdad pero creo que muchos magos por aquí me van a linchar viva…-Dijo como si estuviera pensando en que parte ubicar el arma exactamente.
Y entonces el acertado comentario de Fye la hizo mirarle casi con amor y suspirar. –Adoro cuando me sigues la corriente… ¿Sabes que si fuera una lesbiana hecha y derecha tu serias mi primer opción cierto? –bromeo tras ello. No fuera que les pusiera un pero a las mujeres, simplemente estaba interesada en otras opciones…Distintas.
No pudo evitar una risotada ante el comentario de Sunday y negó con la cabeza mientras jugaba con la botella con el estilo de lo que era, un BarMan. Se sirvió un poco mas y pensó que podrían ser las bebidas de la noche para algo como por lo que todas pasaban.
Sonrio cuando vio una botella rosa chicle en la alacena.
-No voy a subestimarte Sunny, pareces ser de las niñas buenas que en realidad son mas peligrosas que yo y Fye juntas… asi que, la primera que caiga echa una bola de alcohol será la primera en hacernos un Streaptease!! -
Menciono esperando no ser ella la primera en quitarse la ropa.

-No es necesario que nos responsabilizemos de nadie, mi padrino no regresara hasta mañana y pues, para estar seguras de que no halla chicos con ansias de pasión irrefutable… -se encamino hasta la taberna y con un movimiento de la varita puso “EL CLUB DE LOS CORAZONES ROTOS” SOLO CHICAS ESTA NOCHE
-¿Mucho mejor no? Quien necesita chicos en estos momentos!! -

Posted by: Fye Vermeulen Feb 23 2011, 03:16 PM
Tenía que admitir que la idea de beber hasta caerse de la silla en un lugar privado era bastante tentadora la idea. No iba a desperdiciarla en lo más mínimo, ya que si las lágrimas no salían, pues tenía que inventar algún otro método para reemplazarlas. Aunque su corazón estaba más que partido, sabía que merecía cierta satisfacción de gozar en compañía de buenas amigas. Miró de reojo a Sunday, quien algo indignada, no dudaba en lo más mínimo en demostrar lo contrario a lo que se decía de ella. Ella había salido un par de ocasiones con Jeyne y con Sunday, aunque nunca se iban de juerga como con Jeyne, sabía que de santa sólo tenía el título; quizá había faltado más aventuras cuando salía con la rubia, pero aquellos ojos azulados indicaba experiencia en ciertas cosas.

Además, ya a esas alturas de la vida, a unos 19 años, nadie se quedaba a salvo de una “casta santidad” por más redundante que sonara; ella era el ejemplo, un ejemplo precoz donde todos los estragos los inició a la edad de 13 -14 años. Miró a Brownie quien ya había puesto en la puerta, el cartel que indicaba que esa noche solo era para chicas, eso solo quería decir que la diversión apenas comenzaba. La verdad era que la exclusividad del sexo en ese momento le hacía sentir más cómoda que con toda la gente mirando.

En realidad estaba un poco más “ida” de lo normal, sus pensamientos permanecían en otro mundo paralelo, pero se dijo a sí misma que tenía que prestar atención a lo que sucedía a su alrededor, por lo menos aunque fuera un rato. Miró de reojo a sus compañeras y se ofreció a servir el licor que estaba en frente de su mesa.


- Un traguito para ti – Dijo sirviendo a Sunday en su vaso que era un shot de tequila. Luego giró su cuerpo hacia Brownie con la botella de Whiskey para servirle en su vaso de igual manera – Un traguito para ti – Dijo así mismo en un mismo vaso de shot de tequila y fue entonces cuando sus ojos se alumbraron y regresaron cierta picardía de la que siempre se había caracterizado la rubia platinada. Estiró su mano para agarrar una jarra de cerveza que estaba cerca de ellas y la plantó en la mesa, y luego echó todo lo que la jarra daba en Whiskey – ¡Y EL SEÑOR TRAGO PARA MI! – Dijo mientras se reía de la broma.

Ciertamente no se lo iba a tomar todo de un golpe, realmente tentadora la oferta, pero Fye podía ser la menor de las tres ahí, más no era ninguna tonta. Por lo tanto dio unos cuantos sorbos a su jarra de whiskey y luego las miró. Si señores, Fye se iba a dar esa noche para desahogar todo lo que estuviera interrumpiéndole en su interior. Así que dio otros sorbos más y dejó su jarra a un lado.

- Las noches de chicas solo se consagran con una cosa – Le dijo a ambas mientras hacía una pausa en sus palabras para dar más misterio – Y eso es con… – Tamborileó la mesa para agregar el efecto de suspenso que estaba buscando – …¡Confesiones! Y diciéndonos secretos que nadie más sabe…¿Se animan? – Levantó las cejas esperando sus respuestas.

Posted by: Sunday Dawson Feb 24 2011, 09:41 PM
- También podrían decirme Sunnydale y pensarían que mi madre sacó mi nombre de Buffy Cazavampiros – Dijo divertida ante la mención de aquella serie de televisión. Es más Brownie le recordaba bastante a Dawn. La historia sobre el nombre de la castaña se le antojo divertida a la par que curiosa y aunque se dió cuenta que mencionaba a sus padres en pasado, lejos de ahondar en la cuestión decidió mantenerse callada al respecto – Yo nací en domingo y de ahí deriva mi nombre. Nada demasiado original... Desde luego la historia del tuyo supera con creces la del mío.

Sonrió a la muchacha durante unos segundos mientras pasaba una de las yemas por el borde del vaso. No, desde luego que era mejor que no la subestimaran. Su cara de niña buena era totalmente una farsa o al menos durante una época de su vida había sido una farsa. Que hubiese cambiado no significaba que no quedasen restos de lo que había sido en su día.

- ¿Streptease? Oh... te has ido a meter con la persona equivocada – Bromeó mientras dejaba que Fye volviese a llenarle el vaso. – Gracias Fye – Añadió mirando a la muchacha mientras llenaba ahora el vaso de Brownie. Lo que la sorprendió fue que tomase la jarra de cerveza con aquella decisión plantándola delante de sus narices. Los ojos azules de Sunday se abrieron más de la cuenta mientras seguía los movimientos de la jovencita Vermeulen. – El señor trago en realidad debería ser para la mayor del grupo... – Se encogió de hombros unos segundos antes de soltar una carcajada que se detuvo en cuanto oyó la palabra confesiones salir de labios de Fye.

¿Confesiones? ¿Secretos que nadie más sabe? De eso ella tenía unos cuantos, pero sobretodo tenía uno que no le había contado a nadie. Ni siquiera a sus mejores amigas o a alguien en quien confiara plenamente. ¿Por qué no contarlo ahora? A pesar de que a Brownie no la conocía, quizá eso solo fuese algo positivo y no negativo en el asunto.

- Venga va – Dijo de pronto rompiendo el silencio antes de beberse de un trago lo que le había servido Fye, notando como le quemaba la garganta durante unos segundos, antes de dejar el vaso con un sonoro golpe sobre la barra – ¿Secretos que nadie más sabe? – Se quedó pensativa, aunque era más por jugar con las muchachas que porque no lo supiera – Bien... Aquí va el mío – Respiró hondo. Después de todo era la primera vez que iba a hablar de ello en voz alta y no para consigo misma precisamente.

Su mente viajó durante unos segundos a un recuerdo en concreto. No recordaba todos los detalles, ni siquiera porque estaban en el salón sin la presencia de su madre. Posiblemente había subido a buscar algunos papeles o cualquier cosa. Ni siquiera sabía sobre que estaban discutiendo aquella vez. Parecía que les “divertía” rebatirse los argumentos y ver quién dos tumbaba al otro. Recordaba que aquella tarde le había vuelto a tumbar y no solo apareció una sonrisa en sus labios (como muchas otras veces) sino que aquella vez también consiguió hacerle reír lo que solo causó que ella ampliase la sonrisa en su rostro. Siempre había pensado que aquello sería una gran hazaña.

- Llevo cerca de... año y medio enamorada de una persona que es once años mayor que yo y... siento que es la persona indicada. – Soltó como si se tratase de una cosa totalmente normal. Para ella, en gran parte lo era. ¿A quién no le pasa? Claro que la diferencia estaba en que normalmente era algo platónico y en su caso... – A lo mejor tu le recuerdas – Añadió levantado la mirada que había dejado extrañamente clavada en el vaso que tenía frente a ella – El teniente que os acompañaba en Nochevieja... Mihjail – Sonrió levemente a la muchacha. ¡Por todos los magos! No sabía que decirlo fuese a suponer tal alivio como el que sentía en esos momentos. Era como si de repente se hubiese quitado un peso de encima. Y claro... posiblemente ahora viniesen las típicas preguntas que siguen a una confesión de ese tipo o quizás no... Nunca se sabía.

Posted by: Brownie Tanorie Mar 1 2011, 05:40 PM
El club de los corazones rotos… ahora resultaba que eso también entraba en las cosas del Bar. Era una locura totalmente y no sabia porque estaba haciendo aquello, probablemente el hecho de querer animar a las chicas la habia llevado hacia aquello, y no le molestaba ni un poco.
Encontro sus ojos con los de Fye quien parecía dentro de lo que cabia, fuerte. Era alguien tratando de reunirf las cenizas que le quedaban para olvidar las situaciones, no recordar lo mucho que dolían las cosas.
Fye y Sunday probablemente tenían problemas igual de personales y duros pero al final se reducia que el sufrimiento era el mismo, y si las cosas se podían curar con un poco de Tequila, que mejor.
Tal vez por eso acepto aquel Shoot de Fye guilandole un ojo, divertida por la situación del momento.
Tomo el pequeño vasito de Tequila y no pudo evitar una risa completa cuando Fye saco al “señor trago”. –¡¡Hell yeah!! –exclamo levantando el puño mientras escuchaba a Sunny hablar de los miles de apodos en como le podían decir. –SunnyDale se escucha genial, pero es largo, me gustas mas para ser Sunny, asi que hoy… -Brownie se subió a una silla y levanto su vaso de tequila. –Decreto este dia como el dia que Sunday dejo de ser Sunday para ser Sunny, SunnyDale para desconocidos!! -
Se quedo ahí sentada en la barra escuchando a las chicas y la historia de Sunny acerca de su nombre, eso la hizo sonreir. No dejaba de ser precioso. Dio el trago completo al Shoot de tequila e hizo un gestito, definitivamente prefería el Vodka y el Whisky, asi que agarro el Whisky y se sirvió un poco invitando a las chicas a que se sirvieran lo que querían. Puso también en la mesa un poco de papas fritas y tomo un puñado de cacahuates.

Cuando Fye pidió confesiones ella se quedo pensando, ¿que iba a confesarse ella? Muchas cosas habían pasado por su vida, no todas felices pero sin duda, muchas de ellas estaban plagadas de momentos chucos y de cada tontería que terminaba pasando. Por ejemplo, su Ex-Novio y los momentos de fugaces pasiones que terminaban haciendo en donde fuera… Tambien estaba el hecho de que era licántropo… pero eso sin duda jamás saldría de sus labios, drogada, ebria o con poción de la verdad.
Se mantuvo mirando a la rubísima que parecía querer contar toda una eternidad de confesiones, mientras tanto pensaba ¿que demonios podía decir ella?.

Cuando la escucho hablar le presto atención y levanto una ceja cuand dijo que la persona era once años mayor. Se quedo un instante sin habla, ¿Qué le diría Aspros si un dia llegara y le dijera que salía con un hombre 11 años mayor que ella?
Seguramente aquel desafortunado ser aparecería bien muerto días después. Tal vez por eso Brownie salía con pocos chicos, no quería hacer de su padre un asesino en serie.
Lo que si la dejo con la boca abierta por un momento fue de quien se trataba esa persona. Por un momento no capto bien la cosa y comenzó comerse los cacahuates como si nada, hasta que el nombre definitivamente le resonó de algo… ¿¡¡Mijhail!!? ¿El teniente?

Tosió un poco para no ahogarse con los cacahuates que se habia metido a la boca y le dio un largo trago al Whisky que estaba a su lado mientras no podía evitar la risa y el asombro. –lo siento, lo siento, es que…¡¡Woooow!! ¿¡Quien lo hubiera imaginado!? Es como una de esas películas muggles llenas de acción, romance y drama… -realmente en su mundo imaginativo ya estaba toda una historia estilo Romeo y Julieta pero con magia, obviamente eso no lo diría.
-¿Llevan mucho saliendo? ¿Como sucedió? ¿Detalles SunnyDale, queremos detalles!? Una vez tu seguirá Fye de contarnos alguna de sus barbaridades pero ahora, bebe un poco mas de todo el batidero de bebidas que hay aquí y cuéntanos todos…!!-

Posted by: Fye Vermeulen Mar 4 2011, 05:19 PM
Estaba al tanto, quizá estando un poco más vacilante que desde que había llegado al lugar; sin duda los temas de confesiones era algo que llenaba de adrenalina al esperar qué tipo de secreto tenían sus amigas. Nunca se sabía qué podía pasar, por eso antes de que Sunday hablara, decidió dar un trago bastante largo y grande a su “Señor trago”, mientras sentía como el licor le enardecía su garganta una vez que pasaba por el esófago para finalmente caer en su estómago. Sacudió su cabeza con los ojos cerrados, para luego así estar atenta a lo que fuese.

Ella conocía a Sunday, desde que Jeyne se la presentó y habían salido varias veces, aunque nunca se había dado la oportunidad de hacer ese tipo de cosas, como las que estaban haciendo las tres en ese preciso instante. Acercó su “Señor trago” –solo por si acaso necesitara beber por lo que fuese- y juntó sus manos para escuchar a la rubia, quien parecía un poco pensante y tomándose el tiempo para responder. No era que Fye fuera una chica curiosa, pero sin duda no podía evitar a veces ser tan “girly” y pensar que estaba en algún tipo de pijamada donde ese tipo de cosas ocurrían.

Así que la rubia comenzó y dio con todo, diciendo que había un chico en su vida, nada fuera de lo común hasta que mencionó que se trataba de un hombre once años mayor que ella. Arqueó la ceja y miró a Brownie, para luego dirigirse otra vez a Sunday y terminar su historia. Cuando mencionó su nombre: Mihjail, no le llegó la imagen de momento de la persona. Tomó un trago mientras buscaba en sus recuerdos, ya que decía que era el teniente de que acompañó al voluntariado en Nochevieja… Nochevieja… Recordaba como su madre y su padre habían corrido hacia ella luego de escuchar la noticia del atentado, que estaba histérica y que le había mandado a estar con sus primos Harley, Elliot y Evelin, junto con su hermano Milou, quien este último estaba dándosela de héroe. Recordó mirar hacia atrás para dirigirse a donde estaban sus padres, formando una fila con las demás personas voluntarias y … y…¡ahí!, ¡ahí estaba!, un hombre alto; sí, tenía que admitirlo, bien parecido y con unos ojos intensos, azules. Pero no pudo seguir observándolo porque en eso su hermano, la había empujado indicándole que tenían que llegar a casa de su familia Rosenbarg.

Escupió el trago que se había metido en la boca una vez que toda esa información fue asimilada en un dos por tres. Tosió un poco, cerró su mano y siguió tosiendo en su puño, mientras con su otra mano se estaba dando palmaditas en el pecho.

- Agua… cof… cof… ¡agua! – Dijo mientras su blanquecina piel se tornaba más colorada de toser tanto. No importaba mucho en ese momento, pero arrojó lo poco que le quedaba de trago a un lado –que no era casi nada- y en la mesa se sirvió un poco de agua que de una vez fue dirigida hacia su boca para calmar su tos. Inspiró y exhaló, inspiró y exhaló, inspiró y exhaló… y oficialmente, su tos había desaparecido – ¿¡Qué tu qué!? – Exclamó y accedió a lo que estaba diciendo Brownie, ella tenía que contarnos TODO acerca de ese romance “prohibido” – Estoy de acuerdo, tienes que contarnos absolutamente todos los detalles de aquello – Dijo una vez más calmada y volviendo a su posición inicial para seguir escuchando.

Posted by: Sunday Dawson Mar 7 2011, 01:30 AM
Las caras de las muchachas eran todo un poema, digno de ver y durante una fracción de segundo, Sunday se intentó imaginar la cara que pondría su madre si algún día llegase a enterarse. Eso, por supuesto, siempre y cuando no lo supiera ya. Decían que las madres eran las primeras que notaban aquellas cosas, incluso antes que la persona en sí. Se movió nerviosa. ¡Por todos los magos! Si su madre lo sabía... ¡Entonces sí que querría que la tragase la tierra!

Las cejas alzadas y el ligero desconcierto en los rostros de las muchachas pasaron a dos reacciones que aunque muy parecidas eran diferentes. Brownie empezó a toser dándole acto seguido un trago bastante largo al Whisky... pero curiosamente en su rostro había asombro y de sus labios incluso emergió una risa. Fye por su parte escupió el trago que se había metido en la boca hacía unos segundos, haciendo que incluso Sunday pegase un bote en su asiento mientras la miraba ligeramente alarmada. ¿Tan grave era que casi la mata de ahogo? Alargó el brazo para acercarle la jarra de agua a su amiga antes de respirar hondo.

- ¿Estás bien? – Le preguntó mirándola unos segundos antes de desviar los ojos hacía los mentolados de Brownie. Se mordió el labio inferior. Ahora era cuando se sentía culpable... ¡No había querido que ninguna de las dos se atragantase! ¿Qué ella qué de qué? – Estoy enamorada. ¡Ni que fuera tan grave! – Se defendió en un principio antes de volverse a Brownie que de repente parecía no salir de su asombro. La observó y en sus labios nació en una sonrisa cuando dijo aquello de las películas muggles.

Ella había visto varias de esas y si... Si se paraba a pensarlo, parecía la típica historia de una de esas películas, pero ella no estaba en una película, estaba en el mundo real y en el mundo real las cosas no eran tan fáciles como en las películas.

- Yo tampoco nunca imagine que me fuese a pasar algo así... – ¿Quién era capaz de llegar a imaginárselo? Quizá una persona demasiado soñadora. Pero ella... Siempre había estado segura de tener los pies en la tierra y cuando había querido darse cuenta podría decirse que ya era demasiado tarde. Ya había pasado. Su rostro empalideció por momentos cuando escucho las preguntas de Brownie y el hecho de que quisieran detalles. ¿Qué detalles? Nunca, jamás, había pasado nada y Sunday no era precisamente la que estaba pensando decirlo alguna vez. Tenía la certeza de que si se lo decía se iba a reír de ella, la ignoraría desde ese momento o que incluso la tomaría por una adolescente hormonada. ¡Mil cosas todas ellas malas! – No estamos saliendo ni nada por el estilo. Ni siquiera lo sabe – Desvió la mirada azul unos segundos de las muchachas clavándola en su vaso vacío – Nunca se lo he dicho... Ni siquiera creo que se lo vaya a decir. ¿Por qué debería? ¿Para pasar el peor momento de mi vida y que se quede en un mal recuerdo? Prefiero querer en silencio y desde la seguridad... – Aunque en el fondo, deseaba gritárselo y ver que reacción tenía el ruso para con ella, pero era más fácil pensar en hacerlo que hacerlo - ¡Se reiría de mí! Para las personas de treinta años, nosotras no somos más unas crías... ¡Unas mocosas! No creo que quiera ser protagonista de semejante momento... – Aunque siempre existía la pequeña posibilidad de que todo aconteciese como en una de las miles de películas muggles que existían. Era tan pequeña que por eso se quedaba callada.

- En realidad... – Volvió a moverse un momento en la silla – Ni yo misma se como sucedió, es decir... Llegó a la Comunidad de Londres cuando me faltaban pocas semanas para cumplir los diecisiete años... – Empezó a relatar mientras volvía a llenarse el vaso mirándolo durante unos segundos hasta que se decidió y le dio un trago – Trabajaba para mi madre y siempre nos hemos llevado bien. Estoy tan acostumbrada a estar rodeada de gente mayor que yo que ni siquiera me pareció extraño tener afinidad con él.

No, para nada. ¿Por qué le iba a parecer extraño? Además en todo momento se comportó perfectamente con ella e incluso en alguna ocasión la había ayudado, nunca tratándola como una inválida ni alguien inferior, sino como a una igual y eso la había hecho sentirse bien. Realmente bien.

- Pero un día me di cuenta de que me gustaba su compañía más que la de los demás y de una forma... especial. Empecé a decir y hacer cosas para conseguir sacarle una sonrisa, por nimia que fuera y era inevitable sentir esas mariposas en la boca del estómago cuando lo conseguía... – Esbozó una ligera sonrisa antes de volver a hablar – No creo que sea buena idea decírselo. Solo tengo diecinueve años... ¿Qué posibilidades hay de que alguien como él se haya ido a fijar en mí? Ninguna... – Aunque eso no quitaba que soñase despierta con aquella posibilidad de vez en cuando – Supongo que aunque crea que es el idóneo para mí, tendré que seguir esperando.

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