View Full Version: Feliz Año Nuevo

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Title: Feliz Año Nuevo
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Anthares d' Persei - December 26, 2010 01:38 AM (GMT)
Era la fría noche del 28 de Diciembre, el día de los inocentes. Para muchos un día lleno de alegra y de picardía. La oportunidad perfecta para gastarle na broma a aquellos a nuestro alrededor, incluso para confesar sentimientos que luego serian negados en el infantil juego del coqueteo negado.

Frente a una tumba, cubierta por la nieve, se encontraba la figura de Anthares, solitario y tranquilo. Mantenía su cabeza baja y su mirada fija en la inscripción de aquella lapida. Un día como aquel, hacia varios años, su madre había sido asesinada por una horda de muggles extremistas y furiosos, habían canalizado su miedo usando la violencia... pues la ignorancia lleva a la estupidez y la estupidez era el peor de los castigos de los seres que posen el don de la razón.

"Morgana Van Hormit" era el nombre que aquella lapida lucia entre finos acabados de mármol mientras una fotografía magia de la dulce mujer saludaba a su hijo con suma alegría. Cada año, ese mismo día, visitaba aquellos parajes para saludarle, dejarle un par de osas y pedirle su apoyo para mantenerse en pie a pesar de las adversidades.

-Un año más que pasa.. un paso más cerca de cumplir mis deseos- musitó entre susurros mientras empinaba a su garganta una botella de ron, tomando un gran trago de aquella bebida caoba y dejando escapar un suspiro.

Era duro, a su edad, tener que lidiar con todo aquello pero había logrado hacerlo de la manera más "saludable" posible.

Harley D. Rosenbarg - December 29, 2010 01:55 AM (GMT)
Había azotado la puerta muy fuerte al salir de su casa, tan fuerte que la nieve que estaba sobre la corona navideña había caído de lleno al piso, estaba enojada, mucho muy enojada, pero así era ella cuando se enfadaba se enfadaba enserio, la mayoría de las veces con su madre, aun no podía creer lo injusta que había sido en navidad al no querer pasar las fiestas en casa de la tía Bree por que su prima iba a estar ahí y menos podía creer que la quería dejar encerrada ahí en la casa para año nuevo, era increíble.

Aun podían escucharse los gritos de su madre al final de la calle, si esa escena la hubiera hecho alguno de sus hermanos mayores ya los habría encarcelado con un hechizo o lanzado alguna maldición imperdonable, pero no a ella por alguna razón que ella no comprendía ni quería comprender, a su madre le importaba tan poco lo que ella hiciera con su vida que a veces incluso deseaba haberse quedado en America con sus amigos, no importaba que los muggles los persiguieran, ella podría cuidarse sola, era una bruja de 14 años por dios! Sabía lo que quería de la vida.

Iba refunfuñando por las calles de la ciudad, viendo como los magos jugaban con la nieve lanzándose bolas en el rostro, ella no tenia frío, su temperatura corporal la hacia un poco insensible a esas cosas, solamente llevaba una gorra amarilla y una bufanda de igual color alrededor de su cuello, un abrigo gris y guantecitos de indigente, de esos que les faltaban los dedos. Se veía como toda niña buena pues iba justo a salir con sus padres de compras cuando el berrinche había sucedido, no le importaba, siempre eran muy exagerados, bueno, su papa no, su madre lo era.

Suspiro y luego se llevo una mano a la cabeza despeinando su rubia y alborotada cabellera, ¿se había perdido nuevamente? ¿Cómo podía pasar eso en un simple pueblo? Nunca se acostumbraría a las comunidades mágicas, extrañaba su casa en LA. Con la piscina el sol y los autos convertibles. Siguió adelante cuando vio al fin un edificio que reconocía, era la iglesia de la ciudad, había estado ahí un par de veces con su familia, seguro que habría alguien ahí que conociera lo suficiente el pueblo para indicarle el camino de regreso, se adentro por el camino de piedra y algo llamo la atención, había alguien al parecer en una tumba del cementerio, ella pensó que seria tal vez una descortesía interrumpir sus oraciones pero cuando distinguió la botella de ron al lado negó con la cabeza y se dirigió dando pequeños pasitos hacia allá, se detuvo a unos metros del joven y se aclaro la garganta tomándose un mechón de cabello entre las manos y poniendo cara de niña inocente perdida, chantaje emocional, siempre funcionaba.

Disculpe señor, ¿sabe donde esta la calle Apple? … es que me perdí..- Era más que obvio la joven no era de ahí, pues su acento americano la delataba completamente, comenzó a mover un pie entre la nieve mirando al suelo, esperando por la respuesta del joven.

Anthares d' Persei - December 29, 2010 02:19 AM (GMT)
Estaba absorto en sus pensamientos, en todo aquello que había vivido con su madre, lo bueno, lo malo y lo que aun no había podido dejar atrás. La verdad era que no se quejaba de su vida vivida con ella, había sido una madre excelente y un digno ejempló a seguir. No obstante su partida había sido demasiado dura y muchas cosas se habían quedado sin decir.

Aunque sin importar donde estuviera actualmente ella, Anthares estaba seguro de que su madre seguía ahí, cuidándole. Cerró los ojos para decir una ultimas oraciones para el descanso eterno de su alma y fue entonces que la voz de una niña interrumpió su momento de oración.

Parsimoniosamente levantó los parpados y vio de reojo al origen de aquella voz, notando que se trataba de una niña que resaltaba a la vista, no tenia mucho tiempo en Valgrange o al menos no el suficiente para perder el acento de su tierra de origen.

Dejó escapar un suspiro y le regaló una sonrisa amable, girando la mano en la que sostenía la botella para que todo el contenido de la misma diera a dar a la nieve sobre la tumba a la que rendía respetos. Quizás aquella había sido la señal de que tenia el deber de abocarse a dejar atrás el pasado y continuar adelante.

-Claro, pero estás algo lejos. ¿Vives ahí?- preguntó intrigado por aquello ¿qué hacia una niña de aquella edad sola por las calles en un clima como este? Vaya que los padres de hoy en día eran más que descuidados... por eso el mundo estaba como estaba,

La verdad es que como cosa rara, Anthares estaba tan acostumbrado a trabajar con niños que le resultaba imposible hacerse de la vista gorda, aunque el chantaje emocional de la pequeña también ayudaba a que su naturaleza actuara.

Eran altas horas de la noche y aquel no era un lugar para una niña, sin duda estaba más que perdida para andar deambulando por la noche en un cementerio, había que ser valiente o estar muy perdido para afrontar eso... aunque por alguna razón la chica no parecía tan cobarde como muchos niños.


Además ella había hecho que se deshiciera de su bebida, de aquella insana dependencia, no había nada de malo en devolverle el favor y hacer una buena acción. Quizás el destino le compensara su buena voluntad...

-Vamos, te acompañaré hasta tu casa... es peligroso andar sola por ahí-

Harley D. Rosenbarg - December 29, 2010 04:20 AM (GMT)
Calle mapple, Apple, Dapple, Capple y ninguna estaba si quiera parecida a la calle que quería encontrar, seguro que habría sido más fácil si se hubiera aprendido su dirección en aquella comunidad mágica. Refunfuño, eso no le hubiera pasado en cualquier ciudad de America, nunca jamás de los jamases. Se sintió un poco mal al ver como el joven tiraba el licor cuando ella se le acerco, dio un paso atrás y volteo a ver a la lejanía, no se había percatado de la hora que era hasta que se le había hecho muy tarde, pensó en esos momentos que tal vez la oscuridad había influido en su despiste, si no, era una buena excusa.

No lo se la verdad … - dijo sonriendo y levantando los hombros como si estuviera excusándose, suspiro ella también y luego comenzó a jalarse la bufanda-. Es que estas calles son tan…! Y tienen nombres tan…! y esta tan oscuro, es completamente comprensible mi despiste señor, pero hola Soy Harlexa D. Rosenbarg – dijo extendiéndole la mano con singular alegría .

Emmm bueno la verdad solo quiero saber donde se encuentra la casa, no tengo planeado ir aun hacia allá, líos de padres y esas cosas.- negó con la cabeza y movió la mano como si pasara todo el tiempo, se llevo las manos a la espalda.- La verdad no recuerdo el nombre de mi calle, decía algo de rowena, Roberta, rosalva, apple, dapple, capple, larpe… la.. la… hay no, no me acuerdo. – dijo resignada- Pero podría mandarle un patronus a mi…. – lo pensó unos momentos y fue como si tuviera una ruleta rusa en su cabeza, madre = muerte, Padre = regaño, Hermano = chisme con mama = regaño, hermana = patronus perdido. – La asistente de mi mama! (bingó). Ella seguro podrá venir por mi a donde quiera que estemos. ¿podría? …evitaría que me colgaran del relojote de la plaza central.

La verdad es que no habría sido la primera vez en la que ella se escapaba de casa, lo hacia con frecuencia, tanto así que sus papas solamente esperaban la llamada de algún auror o que llegara al día siguiente cuando saliera el sol, su hija había crecido entre las calles de Bronx y L.A. así que estaban completamente seguros que si andaba por las calles de Valgrange a esas horas, nada le pasaría, al contrario se preocuparían de los pobres individuos con los que se encontrara.

¿Y bien? Le parece bien nuestro trato? Yo me quedo aquí quietecita por siempre si usted le manda un patronus a la señora, dígale algo así bien exagerado como que me caí de una zanja o algo, ya sabe, aprovechando el día del os inocentes.

Anthares d' Persei - December 29, 2010 05:21 AM (GMT)
Escuchó el mar de confusión de la niña y luego su presentación, sonriendo para tomar su mano luego de que se presentaran y besar el dorso de la misma cual caballero de antaño, quizás no tenia una armadura reluciente pero quizás podría hacer de héroe por esa noche.

-Encantado de conocerte Harley, mi nombre es Anthares d´ Persei- musitó en tono tranquilo al tiempo que le sonreia con amabilidad y miraba por unos instantes a su alrededor. Indudablemente el cementerio no era el mejor lugar para conocer gente, era algo extraño...

-No te preocupes, encontraremos tu casa- le aseguró antes de que ella le explicara su situación con tanta ligereza y le pidiera aquello, con tan inquietante sugerencia de gastar aquella pesada broma.

La petición de la niña era realmente extraña y estaba seguro de que la chica exageraba un poco las posibles consecuencias de que sus padres se enteraran, sin embargo que permaneciera a las afueras a tales horas era muy peligroso, no porque aquella comunidad fuera segura para la magia, significaba que fuera segura para sus moradores. Lamentablemente la naturaleza humana, no obvia a los magos en sus designios y por ello existían por igual muggles y magos peligrosos.

-¿Crees qué sea buena idea que le gastemos una broma así? Podríamos causarle bastantes problemas, es mejor se honestos...- dijo el chico antes de sacar su varita y levantarla hacia el aire para invocar aquel patronus, no acostumbraba usarle para largas distancias, pero tampoco era un novato en la materia. Siendo su temor principal uno relacionado con los dementores, el patronus era uno de sus hechizos favoritos y de los más practicados.

El imponente dragón se alzó en todo su esplendor frente a ambos y tras consultar con la chica la ubicación y forma de ser de quien recibiría el mensaje, le despachó en su misión. Comunicarse por patronus no era fácil, no sabia si todos eran capaces de hacerlo y que la niña supiera de eso era bastante sorprendente, por lo visto estudiar DCLAO por horas extras tenia sus ventajas.

Ahora solo quedaba aguardar a que el patronus llevara su mensaje a toda prisa y que vinieran por la niña.

-¿Sueles escapar muy seguido?- preguntó para hacer tiempo mientras aguardaban pues suponía que la chica no iba a creer que luego de encomendar su mensaje él iba a irse sin más y a abandonarle en medio de aquel solitario paraje.

No podía entender del todo como existían padres tan despreocupados e inconscientes para dejar que una niña tan pequeña hiciera así de las suyas, una cosa era ser descuidado... pero aquel extremo era algo que rayaba en lo absurdo.

Harley D. Rosenbarg - December 30, 2010 06:39 AM (GMT)
Realmente no era el hecho de causarle problemas o no a la asistente de su madre, era el hecho de hacer enfadar a su progenitora y no es que Harley quisiera hacerlo de manera conciente o por que le agradara, era por que muy dentro de si misma sabia que la unica forma en la cual podía estar cerca de su mama o que ella le prestaba atención era siendo la chica problema que era ahora, si era buena como evelin o elliot simplemente no la tendría contenta, siempre le exigiría mas que a sus hermanos mayores, por eso era la niña problema que era, pues así no le exigiría y le prestaría atención, un plan extraño pero que a mentes de un pequeño funcionaba a la perfección. Negó enérgicamente con la cabeza cuando el le pregunto si le causaría problemas a la asistente y luego sonrío de manera traviesa.

No, yo pienso que ella se las arreglara para darle la noticia a mis padres de su hija lastimada, además con mi historial se que no lo creería, pero vamos es día de los inocentes ya alguna broma he de hacer. ¿tu que hacías aquí? ¿Puedo quedarme unos momentos? La verdad es que como te digo, no quiero llegar a mi casa aun.

Suspiro elevando su cabeza al cielo y se giro hacia otro lado viendo la noche en la ciudad, todo se veía tan tranquilo, casi extrañaba su vecindario en America.

No huyo de casa, no mucho, la ultima vez me atraparon en la esquina de la casa y me castigaron dos semanas, pero no, no huyo mucho de casa, generalmente esta bien hasta que mi madre llega que todos se ponen como locos y empiezan a gritar, pero son buenas personas. Ahora que lo pienso, mi hermana estudia por aquí ¿la conoces? Escuche que todos los ingleses se conocen entre si, es alta y de cabello oscuro (por que se lo tiñe) .- dice en secreto – tu me pareces conocido ¿te he visto antes? …. No se, es que los ingleses se parecen mucho, aun que bueno, mi papa es ingles… pero hablo demasiado, lo que quiero decir es no, no escapo de casa muy seguido.

Hundió la cabeza en los hombros, así era Harley tendía a hablar demasiado cuando conocía a una nueva persona, por eso a veces terminaba ahuyentándolas mas que nada, pero esperaba que esa no fuera la ocasión con Anthares.

Y tu… ¿vienes muy seguido por aquí?... perdona la pregunta, a veces simplemente no puedo quedarme callada o con la duda, es que es extraño ver a alguien bebiendo alcohol en un cementerio, pero me alegra que estés bien y no deprimido y así.

Anthares d' Persei - December 30, 2010 07:38 PM (GMT)
Las palabras de la niña se clavaron directamente en la mente de Anthares ¿Cómo había podido ser tan despistado para no darse cuenta? Aquel apellido, era el apellido de su mejor amiga, el apellido de Evelin. ¿Cómo había podido dejar pasar tan colosal detalle? Claro, es que a pesar de que ahora si veía similitudes colosales entre ambas, no se le hubiera ocurrido nunca que actitudes tan diferentes pudieran ser tan cercanas.

-Vaya, creo que he cometido un gran error- dijo percatándose de la situación al tiempo que se frotaba la sien con su varita para meditar como proseguir, hubiera sido muy gracioso el estar frente a la ayudante de su madre, cuando esta viera al imponente patrones llegar hacia ella y desaparecer de la nada sin decir palabra alguna y sin intención aparente. Quizás aquello acabaría con los planes de atención de su pequeña acompañante, pero es que después era él quien iba a quedar bastante mal con Evelin y eso…. Nunca era muy buena idea.

-Tú eres la hermana de Evelin ¿No es cierto?- preguntó sonriendo al tiempo que se inclinaba para ver más de cerca a la chica y es que sin duda el parecido era evidente, vaya novatada que había pagado. Un gran error en el día de los inocentes.

-Yo soy Anthares, soy un muy buen amigo de tu hermana- le explicó tranquilamente al tiempo que le veía excusarse por todas sus preguntas, la verdad era que no le molestaban y que el único que debía excusarse era él por andar de tonto por ahí. Dejó escapar un suspiro y giró el rostro en dirección a la tumba a la que había estado observando.

-Ella era mi madre, solo había venido para dejarle algunas flores y desearle un próspero año nuevo. Quizás contarle un par de cosas de mi vida para ponerla al día- dijo sonriendo sin saber si la chica entendería bien sus razones, ahora que lo pensaba aquello era solo la tonta necesidad de no sentirse completamente solo.

-¿Es un poco tonto no?...- preguntó levemente apenado antes de ponerse de pie y mirar por unos instantes como los copos de nieve iban cayendo a tierra, sin duda aquel clima no era el más agradable para una “cálida” conversación con los espíritus.

Tras esperar su respuesta y sonreír volvió a dirigir su atención a la niña, esta vez con un aire mucho más fraternal y amigable. Para que molestar a los demás si la casa Rosenbarg quedaba en el camino a la propia. Además sería una buena excusa para visitar a Evelin y ver si lograba encontrarle en vestimentas menos “chik”

-¿Qué te parece si yo mismo te llevo a tu casa? Podemos parar a comprar un helado o algo de comer si tienes hambre. Igual está en el camino hacia la mía y nada me cuesta acompañarte, una buena oportunidad para gastarle una pequeña broma a tu hermana- dijo con gesto cómplice mientras le ofrecía aquello a la muchacha y es que la oportunidad era de oro como para dejarla pasar.




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