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Title: Esto es Halloween.
Description: Evento público


William Darnley - October 30, 2011 10:25 PM (GMT)
La noche del 31 de octubre al 1 de noviembre, día de todos los santos.

Según la tradición a partir de las doce de la noche los espíritus de los muertos y otros seres del más allá pueden vagar por la tierra.

Una noche en la que no se podía dejar pasar la oportunidad de montar una fiesta y como cada año, los niños habían recorrido las calles desde que el sol se ocultara recolectando dulces por las casas al grito de “¿Truco o trato?”.

Pero cuando la noche ya caía, todos volvieron al Siochána, donde se organizaba una cena... ¡Horripilante!

En el patio trasero del orfanato se habían dispuesto una decena de mesas redondas, cubiertas por manteles naranjas y repletas de pequeñas delicias decoradas para la ocasión: galletas con gusanos de vainilla, magdalenas con forma de cerebro y relleno de cerezas, pequeñas hamburguesas con forma de calaveras de cuyos ojos emanaba continuamente salsa de tomate. Por supuesto, todo aquel decorado tenía un objetivo a parte del entretenimiento: recaudar fondos. Toda ayuda era bien recibida y aquella noche los niños, asistentes sociales, voluntarios y staff se habían esforzado al máximo para preparar una velada aterradora...

Y si no fuera suficiente con aquel ambiente, un grupo de niños vestidos de esqueletos amenizaban la fiesta cantando canciones típicas de aquellas épocas con otros temas clásicos, es más, en aquel preciso momento comenzo a sonar Double Trouble.

Para recibir a todos los recién llegados, estaban Mrs O'Hara y Mr Darnley. La primera llevaba un liviano vestido blanco con su larga melena suelta que parecía flotar inquietante movida por una suave brisa y para completar su aspecto fantasmagórico, parecía haber echado un hechizo sobre si misma que hacia que se pudiera ver a través de ella y además que su translucida piel brillara con reflejos grises. En cambio, el director había elegido algo más grotesco con aquel disfraz de sirviente jorobado y haraposo, que vigilaba con expresión sombría y con su enorme ojo amarillo a todos los presentes.

- Excelente... - Murmuró Liam con voz áspera al tiempo que se frotaba las manos al ver llegar a un nuevo grupo de “victimas”.

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La fiesta está libre para cualquier persona que quiera asistir, la única condición es asistir disfrazado para la ocasión... ¡Recordad! ¡Halloween es para pasar miedo!
Se aceptan donativos simbolicos, es decir, no se retirará dinero “real”.

Sunday Dawson - November 5, 2011 04:40 PM (GMT)
Halloween.

Era una fecha que siempre le había gustado, ya fuera por la historia que la envolvía o su significado. Desde los catorce años había ido junto con Nate a Londres para juntarse con sus amigos muggles. Además, era la única noche del año en la que podían reírse de su condición sin caer en el ridículo en ningún momento. Es más, hacía unos cuantos años, ella se había disfrazado de bruja y él de brujo. El año anterior además, habían ido con Phoebe. Iba a extrañar la compañía de la muchacha aquel año a pesar de tenerle a él. En ese momento le vio reflejado en el espejo del baño.

- ¿De verdad no puedes darme ninguna pista? – Volvió a preguntar por enésima vez volviéndose hacía él. Le había jurado dos semanas atrás que lo tendría “castigado” hasta haber pasado aquella noche debido a su negativa a la hora de darle una mísera pista. El problema había sido que él conocía perfectamente cuál era su punto débil y la había hecho caer – Bueno yo ya estoy, así que voy a casa de los Lompard – Ya le había dicho que acompañaría a Jacques a pedir caramelos con sus primos pequeños. Se le antojaba divertido – Te veo luego en el Orfanato, ¿vale?

Incluso cuando salió a la calle echó en falta la costumbre que tenían Nate y ella. Una costumbre que no solo llevaban a cabo ese día del año, sino siempre que se veían. Recordó con una sonrisa como los habitantes de la comunidad de Londres se desquiciaban cada vez que Nate aparecía con su bicicleta y con ella misma sentada en la parte de atrás. Le gustaba recorrer también el Londres muggle de aquella manera, lo hacía especial. En ese momento lo extrañó y todo.

Totalmente absorta en sus cavilaciones, había llegado hasta casa de los Lompard parándose para tocar el timbre y esperar a que algún miembro de la casa le abriese la puerta. Por supuesto, fue el propio Jacques el que la abrió, como si realmente ya supiera que era ella y no un grupo de niños que iban a pedir caramelos. La muchacha no pudo evitar alabar el disfraz del chico. A ella le había costado decidirse, pero al final aquel de novia muerta la había convencido. El ramo que llevaba se lo había confeccionado ella misma usando flores secas que con un poco de ayuda de magia habían quedado de aquella manera, mientras que el cabello ligeramente rosado era obra de una poción que ella misma había elaborado aquella misma tarde y que le mantendría el cabello de ese color durante las próximas veinticuatro horas.

Con antojársele divertido se había quedado realmente corta, pues tuvo que admitir cuando dejaron a Alma en casa que se lo había pasado realmente bien con aquella tradición. Ella la había llevado a cabo miles de veces, pero se le había hecho diferentes hacerlo en aquel ambiente y en compañía de personas más jóvenes que ella. – Ha sido toda una experiencia – No pudo evitar decir mientras se encaminaban hacía el Orfanato. En un principio incluso a ella pensaba que aquella situación se le iba a hacer algo incómoda después de todo lo que había pasado, pero se alegraba de que ahora que se había “sincerado” y que se sabía todo no hubiese perdido la amistad con el joven Lompard, porque sabía que lo peor no era perder a un amigo, lo peor era perder a un amor y un amigo al mismo tiempo.

- Me acaba de recordar usted al Señor Burns – Mentó la rubia ante aquel gesto tan típico de aquel personaje de “Los Simpsons” y encima... ¡Acompañado de la misma frase! Solo faltaba que ahora resultase que Liam el Jorobado de Valgrange fuera un friki y supiera exactamente de lo que ella estaba hablando. Le dedicó una fina sonrisa como queriendo dejar constancia de que no se estaba mofando de él. – ¿Alguna idea de cómo va a venir disfrazada Carol? - Preguntó al muchacho a la vez que se acercaban a una de las mesas. Definitivamente estaba demasiado acostumbrada a los dulces tradicionales muggles de aquellas fechas.

Ethan Corr - November 5, 2011 06:32 PM (GMT)
Unos golpes en la puerta provocaron que el hurón saliera disparado de una habitación hasta situarse sobre un mueble que había en la entrada. Ethan lo siguió imaginando quien era la persona que se encontraba al otro lado pues Fredje sólo hacía eso cuando alguien conocido los visitaba y por eso mismo no cogió el bol con caramelos que tenía preparado por si pasaban algunos niños.

- ¡Fredje! – exclamó la muchacha de ojos azules al ver la mascota de su hermano y cogiéndola en brazos.

- ¿Y tu hermano qué? -

- A ti ya te vi ayer, Jem -

El irlandés dejó a su hermana esperándole en la entrada mientras iba a buscar la capa de su disfraz. Al cabo de cinco segundos regresó y ambos abandonaron la casa para ir a buscar a los hermanos Delacour a su casa. Por la calle había varios niños disfrazados de monstruos horrorosos asustando a otros más pequeños y pidiendo golosinas de casa en casa entonando el típico Truco o trato. Pero una figura en especial fue la que llamó la atención del castaño.

- Oye, ¿aquella de allí no es…? -

- ¡Marnie! -

Al oír su nombre la joven de Lancre vestida como una bruja malvada sacada de un cuento de hadas se giró para averiguar quién la había llamado. Sus ojos se posaron primero en el supuesto dementor y luego se detuvieron en el novio de su prima Caroline, lo que la llevó a suponer que la persona que la acompañaba era Mia. No se conocían demasiado pero se habían visto más de una vez por los pasillos del colegio.

- ¿Sabe mi prima que en realidad eres Drácula? – bromeó la joven al acercarse a ellos.

Tras intercambiar unas cuantas palabras se enteraron de que los tres se dirigían al mismo lugar por lo que Marnie acabó por juntarse con ellos para ir a buscar a John y Daphne, de manera que no iría sola el resto de trayecto como habría sido de no haberse encontrado con los Corr.

Pronto divisaron el hogar de los Delacour. Marnie iba directa a la puerta principal cuando Ethan la detuvo posando una mano sobre su hombro. Como él conocía a los Delacour desde que John ingresó a Hogwarts el muchacho nunca se detenía a tocar al timbre de la puerta principal de la casa sino que directamente se dirigía al jardín trasero de la residencia y aquella vez no sería diferente. Así que, seguido de su hermana y de Marnie, Ethan caminó en dirección al jardín para después entrar en la casa por la puerta de la cocina, donde se encontraba la señora Delacour. Antes de preguntar por John o ir a buscarle se detuvieron a saludarla y Ethan pronto entabló conversación con la madre de su amigo. La mujer era una persona muy agradable y familiar, para Ethan se podría decir que era como una segunda madre pues siempre era muy atenta con él y lo trataba como si fuera también hijo suyo. Posiblemente porque John y él eran muy buenos amigos desde pequeños y siempre iban el uno a casa del otro en las vacaciones de verano.

- ¿Cómo estás Christine? – el joven observó a la mujer trabajar en la cocina – Eso que estás cocinando tiene buena pinta ¿nos guardarás un poco? -

Aunque para algunos pudiese sonar descarado, Christine sabía que lo decía en broma y aún así era capaz de hacerle caso y mandar al día siguiente a uno de sus hijos con una ración en un recipiente.

- Los chicos siguen preparándose ¿verdad? -

Aunque la hermana de Ethan hubiese hablado en plural, en realidad se refería solo a Daphne. La chica siempre era la que más se enredaba y por eso Mia ya se había acomodado en una de las sillas de la cocina invitando a Marnie a que la imitara mientras que Ethan permanecía en pie.

Michael Goldman - November 5, 2011 10:22 PM (GMT)
Genial, llevaba una semana intentando entender como se había dejado convencer por Selene, y seguía intentándolo entender mientras estaba sentado en el taburete del baño con la otra concentrada en la selección de los potingues más adecuados para transformarle en zombie; aunque se veía que la chica estaba disfrutando de lo lindo pintarrajeándole la cara y creando cicatrices falsas por los brazos. Le había puesto una pasta blanca por todos lados que le daba un aspecto mortecino y, además de las creaciones de ahora, tenía toda la boca roja como si chorreara sangre.

- Doy asco… ¡No me mires así! Qué vergüenza salir así a la calle.

- Si estas muy autentico. Venga, casi estamos. – Le pasó la ropa vieja y rota que había preparado para la ocasión.

Mientras Mike se quejaba y vestía, Selene se dedicó a pintarse los ojos bien negros. Ya se había puesto el vestido y ondulado el pelo, que lo había dejado suelto como de costumbre, para acortar el tiempo que su hermano tuviera que esperar luego; aunque todavía le faltaban algunos retoques.

- Ya estoy. Vámonos rápido antes de que cambie de idea. – Se asomó al lavabo e hizo signos con la mano para meterle prisa. Tenía clarísimo que todavía tendría que esperar, como siempre que iba a algún lado con su hermana.

- CASI estas. – Sel puso énfasis en el “casi” a la vez que sonreía traviesa y sacaba la varita.

-¿Ahora qué pretendes? – Abrió mucho los ojos al ver que le apuntaba con la varita.

Se tapó la cara por acto reflejo cuando vio la luz de la varita de su hermana y intentó recular, pero se cayó al suelo. Se miró por todos lados buscando el resultado del hechizo, pero no vio nada raro a parte de lo blanco que estaba y las cicatrices; se fue a levantar y se dio cuenta de lo que había pasado. No… la muy indeseable le había inmovilizado la pierna. Ladeó la cabeza con incredulidad y la otra solo se encogió de hombros quitando importancia al asunto.

- Ahora sí que estás listo. – Salió del baño dando saltitos contenta.

Fue todo lo rápida que pudo en ponerse las alitas y los zapatos. Cogió el pelo y se lo dejó caer a ambos lados de la cara, con algunos mechones en la espalda; dio medias vueltas enfrente del espejo dándole el visto bueno a su disfraz de ángel negro. "Estoy genial" fue su frase de visto bueno.

-Te vas a helar. – Fue lo primero que le dijo Mike cuando salió toda contenta al pasillo.

- Soy bruja chico, hay hechizos para evitar eso.

En la calle había bastante gente y casi todos iban disfrazados… los niños pequeños ya empezaban a retirarse a sus casas y cada vez se veían más personas que iban a Hourglass Square a la fiesta que habían montado los del orfanato. Había intentado quedar con John, pero en la casa de los Delacour se iba a reunir bastante gente, sería mejor que se encontraran directamente en el meollo.

Se unieron a la procesión de disfraces andando todo lo rápido que podían con la pierna de Mike y los tacones de Sel (no se puede ser divina). Cuando llegaron no estaba muy lleno todavía, pero todos iban bastante oscuros y unas manchas luminosas llamaron la atención de ambos; en realidad primero se dio cuenta Michael, porque Selene estaba estudiando los disfraces que según ella eran “más divinos” que los “insulsos” de la mayoría.

-¿Muy bueno señor Darnley… Da tanta pena como yo. – Lo segundo lo dijo extremadamente bajito para que nadie le escuchara. – Está muy hermosa señora O’Hara.

- ¡Sunny! No esperaba menos de ti. – Asintió satisfecha a la otra rubia (ahora pelirosa) mientras daba vueltas alrededor suyo examinándola. - ¿Y dónde te has dejado al novio? – Le dio un codazo amistoso. Reparó en otra presencia – Hola Jaques, hacia mucho que no te veía. Te ves… muy… bien. – Dijo en broma.

John Delacour - November 6, 2011 03:27 PM (GMT)
- ¡Unos cuantos cortes por aquí, otros cuantos por allá! Y.. ¡Voilá! Ya está listo.- Sonreía divertida, aquel comentario significaba que, después de estar nosecuantotiempo buscando el disfraz perfecto para ella, por fín se había decidido. Pero lo que era más importante, lo había terminado.
Se colocó la ropa llena de cortes, agujeros y que tenía manchas de sangre por alguna que otra parte, y se maquilló la cara, haciendose varias cicatrices con ayuda de una masa y un poco de sangre falsa que se había fabricado. Se puso una peluca, aquel tipo de pelo parecían hebras de hilo rojo. Aunque contaba con su don, había optado por la peluca. Por último, se colocó los zapatos negros y se dirigió al espejo que estaba en una esquina de su habitación. Cerró los ojos antes de echarse una pequeña ojeada y suspiró, seguro que se veía horrible y no daba nada de miedo. Tragó saliva unos segundos antes y cuando se decidió, fue abriendo los párpados poco a poco. Fue mirando lentamente cada rasgo de su apariencia, aquella apariencia que no era la de siempre. Pero que desde hace un tiempo, llevaba por costumbre. (Apariencia de Alexis)

- ¡Tampoco estoy tan mal!- Contempló su reflejo, aquella figura extraña que había reflejada. Sonrió divertida, ya que no tenía por costumbre el verse así de esa manera. - ¡Horripilante! Debería de decir.- Aquellas fueron las últimas palabras que pudo decir antes de que se sobresaltara.

Dió un pequeño brinco cuando escuchó dar golpes, o más bien aporrear la puerta. No se esperaba aquella reacción por parte de él, pero sabía perfectamente de quien se trataba. Lo conocía perfectamente y lo sabría reconocer siempre.

- ¡Daph, quieres terminas ya de una vez! ¡Vamos a llegar tarde por tu culpa! Como siempre...- Aquello último lo había dicho casi en un susurro. Ya sabía John que las mujeres tardaban mucho en arreglarse, pero decía que lo de su hermana ya era demasiado. Siguió unos cuantos segundos más aporreando la puerta, hasta que en uno de ellos, Daph abrió y casi le da en la cara. - ¡Ya estoy, no des más golpes!-

La reacción de ella no había sido tan espectacular al ver el disfraz de John, ya que gracias a la ayuda de la metamorfomaga, había sido posible que el tuviera esa apariencia en esos momentos. Con ayuda de una poción y un hechizo, John esa noche era un licántropo o como decía él, un lobo. Aquella poción estaba muy currada y duraría bastante, o al menos así lo habían calculado los hermanos Delacour.

John se quedó con una cara de "¿Me estás tomando el pelo?" al ver el disfraz que llevaba puesto su hermana y se rió entre dientes. No se había enterado del disfraz que tenía ella en mente y aquello le había pillado un poco por sorpresa. Daph lo miraba con cara de pocos amigos, pero en vez de darle una colleja como le hubiera gustado a la castaña, siguió andando unos cuantos pasos más y bajó las escaleras que conducían al piso de abajo de la casa. Le hizo un gesto con la mano a su hermano para que le siguiera. Bajaron uno seguido del otro hasta la cocina y antes de llegar a ésta, tubieron una pequeña charla con su padre.

¡Menudo panorama que había allí! Ethan, Mia y Marnie habían entrado por la puerta trasera del jardín, mientras que Christine se encontraba en la cocina. Les saludo amablemente cuando los vió entrar y le dedicó una fugaz sonrisa a Ethan, le gustaba que los visitara y su compañía era de muy buen agrado.

- ¡Ethan, Mia y Marnie! Me alegro de veros, chicos. Estoy bien, gracias Ethan. Y espero que vosotros, también lo esteis.- Les dijo mientras abría la puerta del horno y sacaba lo que había dentro de él. - ¡Claro que sí! Sabes que siempre hay de sobra para todos. Además, he hecho estas galletitas con formas de halloween. ¡Cojed!- Decía mientras que colocaba en un plato, una gran cantidad de galletas con formas de fantasma, bruja y demás dibujos de aquel día.

Se giró cuando vió llegar a sus hijos y le correspondía a Daph, que nada más asomarse por la cocina, había andado hasta donde estaba Christine y le daba un beso en señal de agradecimiento. John saludó a Ethan con su particular saludo como siempre lo hacía y se dirigió a Mia restregando su cabeza, ahora de lobo, a modo de saludo. Se quedó algo parado cuando vió una cara familiar, aunque estuviera maquillada y vestida como estaba, él la reconocía igual. Dió un par de zancadas hacía ella y le dió una de sus patas, haciéndole ver que era él.

- ¡Ethan! ¡Mia! ¿Cómo estás mocosa?- Aquel adjetivo tan particular, no es que fuera un insulto ni siquiera era para ofenderla. Pero Daph le tenía tanto cariño y aprecio a la hermana de Ethan, que tenía su forma de llamarla. - Hola Marnie, perdona que no te dijera nada pero llevo tiempo sin ver a los Corr. El "chucho" que ves a tu lado, es John. Es idiota y no se le ha ocurrido otro disfraz mejor que disfrazarse de perro pulgoso.-

¡Se la debía! Aquella fracesita que Daph había dicho, era la venganza por haberse reído John de su disfraz. Así para la próxima vez, tendría más cuidado con las cosas que decía su querido hermano. Daph abrió la puerta trasera y se giró para mirar a los demás. - ¿Nos vamos? No quiero perderme la gran fiesta que han montado, sería una pena perdérnosla. Así que... ¡Vámonos!- Cogió a Ethan y Mia de un brazo y a Marnie con el otro, tirándo de ambos para que se levantaran y caminaran.

John los imitó pero antes de que pudieran salir por la puerta, Christine le dió a Daph un recipiente grande. - ¡No olvides llevartelo! Es para la fiesta, una gelatina grande horripilante. Y cuando llegues a la fiesta, no te olvides tampoco de que con ayuda de tu varita, le cambies el tamaño hasta el máximo posible.- Daph le asintió con la cabeza a su madre y salió por la puerta. "Gelatina Horripilante", una gelatina de color rojo como la sangre que llevaba "cosas flotantes" dentro de ella. Cosas que eran comestibles como era lógico. Otra delicia más de su madre.

*Disfraz de Daph: http://www.posterspoint.com/laminas/rub/8/888278.jpg
*Disfraz de John: http://3.bp.blogspot.com/_JGFzTHAS0MA/SwsY...reeze-frame.jpg

Caroline Lompard - November 8, 2011 01:11 PM (GMT)
Caroline era perfectamente consciente de que su hermano se había ido hace rato, pues había ido perfectamente el timbre de la puerta, incluso creía haber oído a la rubia preguntar a su madre si se encontraba mejor. La muchacha acercó ligeramente el rostro al espejo antes de darle el último toque a su disfraz sonriendo satisfecha con el resultado. Tampoco le había costado tanto decidirse.

Si había tardado más era porque a última hora antes de volver a casa le había surgido un contratiempo, de esos que te hacen entornar los ojos y soltar un bufido de molestia. Había llegado justo en el momento en que su hermano terminaba de vestirse y aún así tuvo cierta reticencia a ir. No se quitaba de la cabeza aquella falsa alarma que había tenido su madre aquella misma mañana.

- ¿Seguro que estás viendo? – Preguntó por millonésima vez a su madre, totalmente preparada para irse – Puedo quedarme si lo prefieres. Ya ves..., perderme una fiesta de Halloween... – Su madre estaba por delante de cualquier evento o fiestecilla de cualquier tipo. La ojiazul miro de reojo a su padre antes de decir algo quizá demasiado obvio pero que tuvo la necesidad de decir en voz alto – Cuídala papá... Y cualquier cosa nos mandáis un Patronus. Cualquiera. – Por si no les había quedado claro. Estaba casi completamente segura de que no se iba a quitar aquello de la cabeza en toda la noche.

Halloween...

Esbozó una pequeña sonrisa antes de acercarse hasta su madre y dejar un beso en su mejilla justo antes de desaparecerse. ¿Para qué iba a ir andando hasta el Orfanato si simplemente podía aparecerse? Cosa que hizo justo al lado de un grupo de niños a los que observó y que demostraron que su disfraz funcionaba, puesto que salieron corriendo despavoridos y chillando.

- Guay... – Soltó la muchacha sonriendo antes de buscar a alguien con la mirada y casi de inmediato reconoció a su hermano, con Sunday, Selene que iba tan divina como siempre, incluso a una fiesta de ese tipo y su hermano Michael. La muchacha se dirigió con tranquilidad hasta el grupo consiguiendo que ni se percatasen de ello y cuando estuvo lo suficientemente cerca de su hermano, lo cogió por detrás agarrando con fuerza una de sus muñecas, sujetándolo contra ella mientras colocaba el cuchillo falso que llevaba en una de sus manos contra su garganta – ¿Dónde está la Reina de los Corazones? Quiero... que su cabeza ruede – Le susurró intentando poner una voz malévola antes de reírse por lo bajo y soltarle. – Me quedó bien el disfraz, ¡eh!

Esbozó una sonrisa mirando después a Selene, Michael y Sunday – ¿De dónde te sacaste el modelito? ¡Podrías haber venido de Banshee! Se supone que hay que dar miedo... El tuyo me encanta, Mike. Muy acertado – Y eso que no sabía que su hermana le había inmovilizado una de las piernas. Después pareció que buscaba a alguien por las cercanías – ¿Dónde está...? Bueno, claro posiblemente se considere demasiado mayor como para acompañarte a algo así, ¿no? – Preguntó a Sunday, no con mala intención pero Caroline era de esas personas que pocas veces (hasta que no era ya muy obvio) tenía en cuenta las “consecuencias” de sus palabras.

Ethan Corr - November 12, 2011 04:50 PM (GMT)
Los tres jóvenes observaron a la madre de los Delacour sacar del horno unas galletas que tenían una pinta deliciosa a pesar de tener formas fantasmagóricas en conmemoración a la Noche de las Brujas (o los difuntos). Esperaron a que las galletas recién salidas del horno se enfriaran un poco con la temperatura ambiente para luego coger cada uno una galleta tras darle las gracias a la mujer.

- ¡Está riquísima! -

- Tienes que enseñarme la receta -

Ethan desvió la mirada cuando Christine se dio la vuelta para encontrarse con los hermanos Delacour. Nada más verlos el joven se acercó a ellos saludando primero a Daphne con dos besos en la mejilla y luego se paró delante de su amigo observando su disfraz.

- ¿Perro pulgoso? Más bien parece el yeti -

- ¡Jem! – replicó la hermana antes de dirigirse a Daphne –Estoy muy bien, con ganas de pasarlo de miedo. Por cierto, bonito disfraz -

La única que no dijo nada fue Marnie, la cual se había quedado helada al ver el disfraz de John. Tan solo fingió una sonrisa con el comentario de Daphne. ¿Cómo se le había podido ocurrir? Si él no supiese lo que era, o lo hubiese descubierto poco antes de Halloween y ya tenía el disfraz listo no le hubiese afectado tanto pero, hacía tiempo de aquello. Sabía que John no lo había hecho por mal, él no era esa clase de persona pero aún así no podía evitar sentirse incómoda. Por suerte para ella, Daphne la tomó tanto a ella como a los Corr para que se pusieran en marcha y le ahorró el tener que decir algo.

Las tres chicas comenzaron a caminar animadamente hacia la plaza del pueblo seguidas de los chicos, los cuales iban más rezagados. Cuando llegaron, después de saludar al señor Darnley y a la señora O’Hara, Mia y Marnie se separaron del grupo para hacer llegar sus donativos mientras que el resto se mezcló entre la multitud hasta encontrarse con un grupo de conocidos.

- ¡Feliz Halloween! – exclamó el irlandés nada más llegar hasta ellos para luego situarse al lado de Caroline – ¿Dónde está Caroline y que has hecho con ella? -

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Después de entregar sus donativos, la hermana de Ethan le pidió a Marnie que le dijera a su hermano que se iba con unas amigas y que en todo caso, se verían más tardes. La joven de Lancre le aseguró que le haría llegar el mensaje y se despidió de ella en busca de los chicos.
Al cabo de unos minutos los vislumbró junto a un grupo mayor, entre los cuales estaban sus primos, los hermanos Goldman y la hija de Dawson.

- Hola chicos. Hey, me encanta tu disfraz Michael – Ella también había pensado disfrazarse de zombie pero cambió de idea en el último momento – Ah Ethan, tu hermana se fue con unos amigos -

Jacques Lompard - November 12, 2011 08:15 PM (GMT)
- ¿Ha sido toda una experiencia? ¿Es todo lo que vas a decir? - Dijo mirandola de reojo y arqueando una ceja. - ¡Pues yo me lo he pasado genial! - De entre todas las fiestas tradicionales, Halloween siempre había sido la favorita de Jacques, mucho más que Navidad, por ejemplo. Era como ponerse de nuevo en contacto con aquella parte suya gamberra y bromista que tanto se esforzaba por contener pero ya se sabe que... Una vez al año no hace daño. Esperaba que sus primos nunca crecieran para poder seguir yendo con ellos cada noche del 31 de octubre.

Pensándolo mejor, pronto podría ir con su hermano o hermana... ¡O lo que fuera! ¡Perfecto! Tenía unos cuantos años más garantizados porque sabía, desde hacía tiempo, que Alma pronto “crecería” y preferiría pasar la noche de fiesta con los amigos que ir a buscar caramelos con él.

Mientras enfilaban la calle hacía el Orfanato, Jacques no pudo evitar mirar su reflejo en uno de los escaparates. Con cuidado se acomodó mejor el sombrero de copa de su disfraz de Dr Jekill y Mr. Hyde. Había necesitado ayuda de Caroline para terminar algunos detalles de la mitad horripilante de su maquillaje, y en cambio, ella ni siquiera le había contado de que iba a ir vestida.

- Buenas noches Mr Darnley. - Lo saludó estrechado su mano con su mano convertida en una garra de largas y oscuras uñas. - Un placer, Mrs O'Hara. - Y si era un caballero de finales del siglo XIX tenía que comportarse como tal, así que tomó la mano de su antiguo directora y depositó en el dorso un casto beso.

- ¿Solo bien? - Dijo haciéndose el ofendido, enderezando la espalda, sacando pecho y mostrando a Selene su perfil “bueno” con un intento de sonrisa arrebatadora.

La aparición silenciosa de la versión sangrienta de Alicia en el País de las Maravillas y el frío del filo del cuchillo sobre su cuello, asustó al joven Lompard que dio un respingo y a punto estuvo de soltar un codazo hacia atrás como si de verdad tuviera que defenderse del atacante. - ¡Serás idiota! - Bramó cuando reconoció la voz de su hermana. El misterio del disfraz desvelado. - No recuerdo que fuera así el cuento, ¿eh? - Se guardaría la idea de Sombrero Loco para el próximo año. Ya se imaginaba a si mismo tomando té con pastas.

Lo que ya no le hizo tanta gracia fue que tanto Selene como Caroline comenzaran a hacerle aquellas preguntas a Sunday. Él no le había preguntado nada del estilo, ni siquiera porque no estaba allí o porque no habían quedado esa noche. De nuevo, Jacques volvía a comportarse normalmente en la presencia de Sunday, ya habían hablado todo lo que tenían que hablar, pero aquel tema prefería que siguiera siendo tabu entre los dos. Por suerte, la llegada de Ethan y después de Marnie, lo distrajo. - ¿Feliz? ... ¡Terrorífico Halloween para ti! - Y detrás de Ethan apareció Daphne con un disfraz bastante peculiar. - ¡Muñeca! - La saludó alegremente al tiempo que le daba un efusivo abrazo, manchando parte de su rostro sin querer con algo de maquillaje azul.

¡GUAU! ¡Marnie! Deberemos de tener cuidado con los hechizos que lances esta noche... - Bromeó dedicandole una fina sonrisa a su prima. - ¿No has hecho truco o trato este año?


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IMAGEN y VIDEO (Min 2:36) para hacerse una idea del disfraz de Jacques...

Savannah O'Hara - November 13, 2011 08:07 PM (GMT)
Savannah estaba orgullosa de su pelo tan... Rojo. Lo lucía con orgullo y una parte de ella odiaba horriblemente haber tenido que ponerse una peluca y haber tenido que ocultar su preciosa melena pelirroja, pero claro, no pegaba con su disfraz. En esos momentos lucía una larga melena negra que podía destacar entre la multitud pero no del mismo modo que la suya natural, muy contrario a su piel que gracias a una poción había adquirido aquel tono verdoso durante unas horas. Sus ojos por otra parte eran más claros de lo normal, hasta el punto de que incluso parecían blancos. Había querido tener la misma cara esquelética que las Banshees pero al final había decidido que pasaba y que se conformaba con vestir con ropas oscuros que incluso simulaban harapos.

Posiblemente había sido de las primeras personas en llegar al Orfanato, pues había acompañado a su madre hasta allí y había estado toda la tarde con los niños del orfanato junto a sus hermanos más pequeños, menos Bethany que se había quedado en casa porque no se encontraba bien.

Sierra correteaba en aquel preciso instante por detrás suya con aquel disfraz de bruja típico de los muggles puesto, seguida de Topher que llevaba, por su parte un disfraz de zombie que según la más pequeña “Le hacía tener un aspecto horrible”. Sus dos hermanos sumados a los más pequeños del Orfanato habían conseguido que aquella tarde se volviese bastante movidita y cuando la pelirroja (ya no tan pelirroja) decidió marcharse los dejó a todos jugando a algún tipo de juego que ella no alcanzaba a entender.

La joven se encaminó hasta el lugar donde estaba su madre volviendo a sorprenderse con aquello que había conseguido. Parecía un fantasma de verdad y todo. Cualquiera diría que había muerto de verdad, de no ser porque los fantasmas no eran como en las series muggles, sino de un color perlado y ella podía distinguir perfectamente el color rojo de los cabellos de su madre. Algo que no se podía decir de sí misma en esos momentos.

Decidió mirar a ver si conocía a alguno de los presentes cuando distinguió a lo lejos a Marnie de Lancre acompañada de un grupo de magos. La muchacha se acercó hasta ellos justo en el momento en que el chico Lompard le decía que tendrían que tener cuidado con los hechizos que lanzara aquella noche – Estoy de acuerdo con él. Mejor nos andamos con cuidado – Esbozó una sonrisa mientras sus ojos cuasi blancos paraban en Caroline – ¡Me encanta como vas! Y la idea de ir de lobo también es buena... – Dijo mirando de reojo al lobo que había cerca aunque sin acercarse demasiado – Bueno, en realidad todos vais muy bien – Acabo diciendo sonriendo a cada uno de los presentes. Entonces volvió a caer en la cuenta que quizá con el disfraz que llevaba no iban a saber de quién se trataba – Soy Savannah... Tuve que esconder mis cabellos rojos... – Añadió sonriendo tímidamente mientras se volvía unos segundos a mirar a su madre y al señor Darnley.

No tenía que faltar mucho para que todo aquello comenzara, ¿no?

William Darnley - November 13, 2011 09:10 PM (GMT)
¿El señor Burns? El hombre rió por lo bajo y hurgó en sus harapos hasta sacar una mano mano esqueletica. - Saluda, Smithers. - Volvió a reír al tiempo que le ofrecía un apretón de manos a Sunday con los restos de su ayudante. - Es muy tímido. - El resto de saludos lo realizó con la mano escondida bajo la manga, e incluso la dejo escapar cuando estrechó la mano al joven Goldman. - Lo siento, es mío. - Una sonrisa de nuevo. - ¿Perdón? Yo estoy terroríficamente divino. - Con un dedo se rascó la barba.

Una vez ya hubo saludado a la mayoría de los presentes y cuando el reloj de la plaza marcaba las doce en punto, el señor Darnley subió los cuatro escalones de la entrada principal del Orfanato. Tras conjurar un 'sonorus', llamó la atención de los allí presentes.

¡Calabazas! ¡Brujas! ¡Arañas! ¡Relampagos! - Gesticuló con los brazos como si el cielo estuviera a punto de caer sobre sus cabezas. - ¡Bienvenidos! De nuevo este año, el staff de Siochana y de la escuela de magia os hemos preparado una sorpresa para este Halloween: diez de los asistentes de esta fiesta tendrán la suerte de pasar esta noche en nuestro nuevo hotel. - Un relámpago cruzó el cielo y el director puso una postura dramática. - Los invitados serán elegidos al azar de todos los asistentes de esta noche, y se formaran cinco parejas que lucharan por sobrevivir a las pruebas que les espera en este edificio maldito. - Se giró hacia la entrada del Orfanato que había sido tétricamente decorada. De nuevo otro relámpago cruzo el cielo. Darnley parecía divertido con aquellos efectos especiales. - Los dos que consigan la máxima puntuación, obtendrán una recompensa. Conforme vayáis siendo elegidos, deberéis acercaros aquí y dejar vuestras varitas bajo la custodia de Mrs O'Hara.

Del interior de sus harapos, sacó una pequeña bola de color negro, la frotó entre ambas manos y la tiró al aire, donde trazó una pequeña curva sobre las cabezas de los allí presentes y acabó pegandose en el brazo/patas de sus dos primeras víctimas: Ethan Corr y John Delacour.

Darnley aplaudió. - ¡Ya tenemos a la primera pareja! ¡La pareja negra! Los estornudos de Erumpent. - Volvió a reír y se giró hacia la directora. - Los nombres los he elegido yo. Espero que no le importe, Midna. - Como era habitual en él, hablaba de usted con ella.

Repitió las acciones anteriores, esta vez con una bola de color verde se dividió formando dos petos para Sunday Dawson y Michael Goldman. - ¡Un aplauso para la pareja verde! ¡El grito de la Banshee!

Las siguientes fueron Savannah O'Hara y Marnie de Lancre, marcadas con un brazalete dorado. - ¡Las esfinges! Lo siento Savy pero no vas a tener un trato de favor esta vez... - Rió guiñandole un ojo a la hija de la directora. Por supuesto, hablaba en broma.

Después fueron seleccionados con el color morado y dos marcas en cada una de sus mejillas, Caroline Lompard y Daphne Delacour. - ¡Gusarajas rabiosas! … ¿Existen las gusarajas? - Durante unos largos segundos, permaneció en silencio planteándose seriamente la respuesta a aquella pregunta.

Y por último, aunque no menos importante. - La bola naranja marcó la frente de Jacques Lompard y Selene Goldman. - ¡Las calabazas mecánicas!


- Y bien, jóvenes. Dejadme que os acompañé a vuestro nuevo hogar por esta noche... ¡O por toda la eternidad! - Su risa sonó aquella vez malvada y otro relámpago cruzo el cielo iluminando todo el jardín mientras un viento apagaba las velas que los alumbraban hasta entonces.

Postura dramática y segundos de silencio, hasta que por fin la puerta se abrió mostrando el interior oscuro del edificio. - Pasad, queridos, pasad...

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La luz se hizo dentro de la estancia y alrededor de los allí presentes apareció la recepción de un mugriento hotel, sobre la mesa de la cual, caía reclinada la cabeza de un joven rubio.

- ¡CHAVAL! ¡No te pago para que duermas!

El joven despertó alarmado. - ¡No estaba dormido, señor! - Bajo aquel disfraz de botones desgastado y harapiento, todo aquel maquillaje pálido y el aspecto demacrado, algunos pudieron reconocer a Aaron Jones.

- Dame las llaves de las habitaciones, vamos. - Le urgió el director picando con sus uñas sucias sobre la madera. Tras unos minutos de silencio, el joven abrió la boca lentamente. - ¿Las llaves? … ¿Habitaciones? - Las palabras del joven parecían salir a duras penas de su garganta, como si simplemente se reducía a repetir lo que oía.

- ¡Para nuestros invitados! - Parecía que estaba perdiendo los estribos. - ¿Invi... t--? - No le dejó terminar: Darnley se acercó a Aaron y con el puño cerrado golpeó su sesera produciendo un extraño ruido hueco. El director meneó la cabeza y se giró hacia las cinco parejas.

- Mientras arregló este estropicio, podéis acercaros a nuestro bar. Os invitaremos a unas deliciosas copas... - Con la mano señaló hacia su derecha y la luz se encendió mostrando una puerta con cristales amarillos. - Pasad, pasad...






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Las parejas quedan así:

GRUPO Negro: Los estornudo de Erumpent.
Ethan
John

GRUPO Verde: El grito de la Banshee.
Sunday
Michael

GRUPO Dorado: Las esfinges.
Savannah
Marnie

GRUPO Morado: Gusarajos Rabiosos.
Caroline
Daphne

GRUPO Naranja: Las calabazas mecánicas.
Jacques
Selene

Para continuar con la aventura, debéis esperar a la llegada de un nuevo miembro del Staff de este evento. ¡Gracias!

Melinda Jones - November 13, 2011 09:34 PM (GMT)
En cuanto abrieron la puerta, los invitados se encontraron con un ambiente totalmente festivo, algunos niños, disfrazados para la ocasión, bailaban en la pista de baile una animada canción. Melinda Jones, disfrazada de camarera algo tetrica, les hacia gestos desde la barra para que se acercaran.

- ¡Bienvenidos! Está será vuestra primera prueba para conseguir puntos. Poneos en parejas, por favor. - Hizo gestos con las manos intentando ordenarlos a todos. - Gracias. - De detrás de la barra sacó una ruleta con cinco vasos de chupitos, que dejó delante de cada una de las parejas.

El primer vaso, contenía un líquido azul sobre el cual flotaba una extraña masa de un color violeta que parecía respirar a cada segundo. El segundo vaso, simplemente una masa pegajosa de color blanco. El siguiente, era un líquido translucido como el agua en el cual flotaban polvos brillantes. El cuarto, un brebaje burbujeante de color rojo sangre. Y por fin el último era el más normal de todos, simplemente un liquido gaseoso, parecido al refresco de cola.

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¡Es muy sencillo!
Tenéis 5 chupitos (1 para cada pareja) y tenéis que elegir uno de los cinco. Obviamente como no hay para los diez, de cada pareja uno será el que beba (podéis decidirlo entre users ;))

Ganara la pareja que encuentre la bolita que da los puntos (escondida obviamente en uno de los chupitos) cosa que se decidirá mediante una tirada de 1d5.

¡Suerte mis niños! *-*

John Delacour - November 14, 2011 06:28 PM (GMT)
(Aclarar que John va de pie como una persona y no a 4 patas xDD)


No tardaron mucho en llegar al Orfanato, después de salir rápidos de su casa. Más bien era porque Daph les estaba venga meter prisa a los otros cuatro que le acompañaban. Saludaron a Darnley y a O'Hara, y se juntaron con sus conocidos.

- ¡Que variedad de disfraces! ¡Estáis guapísimos todos!- Se adelantó Daph con una sonrisa en su rostro. Pero antes de que pudiera decir algo más, Jacques la saludó con un abrazo como de costumbre, aunque ésta vez le manchó una parte de la cara con maquillaje de su rostro, y encima era azul.- ¡Vaya Jay, estás irreconocible! O.. mejor dicho, Dr. Jekill.- Le dijó con voz de muñeca diabólica, tal y de lo que iba disfrazada. Y al mismo tiempo le hizo una reverencia cogiéndose parte de su camiseta, como si fuera una dama del siglo XIX.

- Bueno, es gracias a mi hermana. La verdad que me pareció una idea estúpida, prefería ir de vampiro como es normal. Pero me convenció de que era mejor este.- Le dijo John a Savannah en contestación a lo que le dijo a él.

Un ruido tormentoso les sacó de las conversaciones que mantenían los presentes e hizo que le prestaran atención a Darnley. "¡Umm! Una recompensa." Pensó John para sí mismo. Aquella palabra le llamaba bastante la atención. Alzó la mirada cuando vio que la bola estaba sobre su cabeza y acabó en uno de sus brazos, ahora peludos. Hizo un gesto de aprobación, con el dedo pulgar hacia arriba.

¿Los estornudos de Erumpent? ¡Genial! ¿Y qué era eso? Por lo que aquel nombre le parecía al joven Delacour, sonaba bastante asqueroso. Seguro que se llevarían una repugnante sorpresa. Por otra parte, Daph dejó ver una amplia sonrisa cuando vio que le había tocado con su mejor amiga. Aunque rápidamente su sonrisa se había convertido en una leve mueca cuando le apareció una marca de color morada en su mejilla. "¡Genial!" Pensó para sí misma. No había tenido suficiente con que Jacques la manchara de maquillaje azul con que ahora tenía otra marca morada.

¿Gusarajas, eso existía? De lo único que Daph se acordaba, era de un gusarajo que había estudiado en C.C.M. cuando estudiaba en Hogwarts. Pasaron uno detrás del otro, Daph se agarró al brazo de Jacques, más que nada porque tenía un poco de miedo. Cuando ya estaban dentro, ante sus ojos apareció lo que parecía ser la recepción. Después del "incidente" se mostró una puerta con cristales amarillos que según Darnley, conducía hasta el bar.

Daph miró a Jacques y éste le hizo un gesto de aprobación para que continuara andando hasta donde conducía la puerta. John se adelantó al grupo y caminó hasta la barra, donde una camarera tétrica les hacía gestos para que se acercaran. Se quedó pensativo cuando les mostró aquellas bebidas tan repugnantes, alzando una ceja a la vez. Estiró una mano y tras debatirse consigo mismo entre que bebida beber, optó por coger la tercera bebida. Un líquido translúcido en el que flotaban unos polvos brillantes. Se lo bebió de un trago rápidamente, ya que no le agradaba saber cómo olía ni cómo sabía totalmente aquel brebaje. No mostró ninguna cara de asco, ya que él no era ningún blandengue o por lo menos no quería dar aquella impresión.

Marnie de Lancre - November 14, 2011 08:35 PM (GMT)
- Y que lo digáis puesto que si no aterrorizáis a los niños os convertiré en horribles sapos verrugosos – dijo esbozando una sonrisa malévola y alzando su varita amenazadoramente para luego volver a su pose normal – ¿Acaso lo dudas Jacques? Fui con mis hermanos y creo que lo disfruté yo más que ellos

A Marnie siempre le había gustado eso de ir tocando a las puertas de los vecinos a hacer el truco o trato con sus hermanos y por eso cada año los acompañaba encantada, sola o con sus padres. Además, aquella noche no la podían regañar por realizar las bromas y travesuras que siempre hacía hasta hace unos pocos años.

- Se te ve rara con ese pelo Savannah, pero sabía que eras tú -

La muchacha se dio la vuelta cuando la voz del director del Siochána inundó la plaza del pueblo. ¿Pasar la noche en un hotel? ¿En Halloween? ¡Eso sonaba terroríficamente genial! La cuestión es que tan sólo diez de los presentes tendrían esa suerte y que le tocara a uno era muy difícil, pero como decía muchas veces su madre: nada era imposible salvo la muerte. No podía esperar al momento en que el señor Darnley dijera el nombre de los afortunados y eso que todavía no había mencionado lo de la recompensa. ¿Una recompensa? A ella le bastaba con salir elegida. Marnie aplaudió con entusiasmo cuando el director empezó a nombrar los seleccionados y cuando la nombró a ella y a su compañera no se le ocurrió otra cosa que abrazar a Savannah dando saltos de alegría.

- ¡Nos ha tocado! ¡Nos ha tocado! ¿No es genial? -

A la joven de oscuros cabellos le brillaban los ojos de alegría y emoción. Pero lo que realmente era fascinante es que las personas que habían formado aquel grupo en medio de la plaza del pueblo habían sido las diez elegidas.

Después de entregar su varita a la señora O’Hara y cuando el director del orfanato les indicó que le siguieran, Marnie no se hizo de esperar aunque no dejó atrás a la que sería su compañera aquella noche. Nunca habían hablado demasiado, ni se juntaban con la misma gente, pero no le disgustaba tener que ser su pareja pese a que quizás hubiese preferido ir con otra persona. Ambas eran chicas bastante despiertas, lo harían bien. O eso esperaba. Mientras se encaminaban hacia el hotel observó a sus primos, contenta de que ellos también fueran a participar aunque enseguida desvió la mirada cuando vio lo que hizo la hermana de John.

Sonrió al reconocer a Aaron bajo el disfraz tan bien logrado que llevaba puesto y le sonrió antes de adentrarse al bar, donde se suponía que debían de ir en ese momento. Al entrar se quedó observando a los niños que bailaban animadamente al son de la música pero enseguida desvió la mirada hacia su tía Melinda cuando empezó a darles instrucciones. La muchacha observó los cinco chupitos como si pudiera averiguar de qué estaban hechos, cosa que era obvia que nunca sabría.

- Savannah si quieres puedo tomármelo yo, ¿vale? – dijo con una sonrisa – ¿Cuál quieres que me tome? – Eran una pareja y como tal tomarían la decisión juntas, así pues tras hablarlo con ella alargó el brazo y se bebió de un trago el chupito que parecía contener sangre en lugar de algo bebible – ¡Salud! -

Selene Goldman - November 14, 2011 09:23 PM (GMT)
El salto que metió Jaques asustó más a Sel que no la versión loca de Alicia, pero luego se rió con los comentarios de Caroline sobre sus disfraces. ¿Mike acertado? Era una caracterización muy realista… habría que hacerlo andar en breves para que apreciaran la brillantez de su creación.

Empezó a llegar gente y cada vez estaba más lleno el sitio; y en el centro ellos estaban formando un pequeño grupo escalofriante. No pudo contenerse de acariciar el hocico de John cuando le vio llegar; aunque no habían hablado demasiado desde el lago. Los disfraces de todos eran geniales, pero el mejor era el de Savannah, que apenas se la reconocía.

Poco después el señor Darnley empezó el peculiar discurso adornado con relámpagos, drama y gesticulaciones. ¡Genial, una competición! Tenía que ganar, quería la recompensa; y cuando ella quería algo hacía todo lo necesario para conseguirlo. Acarició su varita instintivamente pensando como atontar a los demás, pero sus planes se fueron al garete a la que se enteró que tenían que dejarla; de mala gana dejó la varita a la señora O’Hara.

Volvió junto a los demás para ver con quien le tocaba. Las bolas esas les marcaban de manera un poco rara y les ponían nombres un tanto extraños. Cuando vio el bracalete de Marnie y Savannah cambió de mentalidad; ¡eso era bonito! Seguro que a ella le tocaba algo mejor. Pero no, una marca naranja en la frente.

- ¿No nos podían dar un collar naranja? ¿Un anillo? ¿Una diadema? Ni que fuera una banda… - Suspiró resignándose, seguro que no le quedaba tan mal, el peto de Sunny era mucho peor. Se dirigió a su compañero. – Jaques, ten claro que vamos a ganar; conmigo SIEMPRE se ha de ganar. Las calabazas mecánicas van a ganar. ¿Entendido? – Le dio unos golpecitos con el dedo índice para asegurarse que la había entendido.

Cuando se abrió la puerta Sel no fue de las primeras en entrar, pero le faltó tiempo para agarrar a Sunday del brazo y arrastrarla hacia el interior.

- Venga, venga, vamos. El terror no puede esperar.

Se rió del numerito de Aaron y Darnley y de nuevo arrastró a Sunny al interior del bar. Melinda estaba estupenda de camarera oscura y ¡chupitos gratis! Aunque tenían un aspecto no muy agradable; soltó a Sunday y se fue con Jaques. Nada más llegar levantó los pulgares, tiempo que aprovecharon John y Marnie para escoger sus brebajes. Sel no perdió más tiempo y agarró el primero de todos (de color azul), miró a través del vaso con atención y se giró sonriente hacia Jaques.

- ¡Calabazas, unidas, jamás serán vencidas! – Canturreó a la vez que le alargaba el extraño líquido. – De un trago Jaques. Confío en ti. – Volvió a sonreír para darle animos.

Sunday Dawson - November 15, 2011 01:48 PM (GMT)
Arqueó una ceja ligeramente confundida ante la pregunta de Selene - ¿Dónde he dejado a...? – Miró de reojo a Jacques. Era más que consciente de porque no había tocado el tema en todo aquel tiempo que habían estado juntos, pero, ahora tampoco podía ignorar así como así la pregunta de Selene – Pues... Es que el discurso del cura se me estaba antojando sumamente aburrido y entonces..., recordé que el Dr. Jekill, Mr. Hyde, ¡lo que sea! Me había dicho que iba a hacer truco o trato con sus primos pequeños y se me antojo más divertido que ese sermón horrible..., en resumidas cuentas, lo deje plantado en el altar – Acabo diciendo al tiempo que esbozaba una sonrisa divertida en el preciso instante en que aparecía Caroline vestida de Alicia en el País de las Maravillas, la versión sangrienta, cosa que le recordó a algún videojuego de los muggles – Mihjail es parte del staff, ya sabes por lo de ser profesor en la escuela de magia, supongo que no quería estropearme lo que sea que han montado – Después de todo no le había contado NADA. Se encogió de hombros mientras sonreía a Carol como si no le hubiesen ofendido las palabras de la castaña.

- ¡Vaya! Está realmente currado el disfraz de lobo y a vosotras se os ve geniales, chicas – Añadió mirando a Daphne, Marnie y por último a Savannah que era de lejos la menos reconocible sin su cabello pelirrojo y con la piel verdosa. Sin duda aquel efecto estaba bien conseguido. La muchacha sonrió a la pelirroja justo en el instante en que acompañado de efectos especiales y gesticulaciones exageradas que le recordaron a alguien de los dibujos animados. ¡Joder! ¿Aquel hombre era imitador de los personajes de los dibujos animados o algo?

No tardó demasiado tiempo en descubrirse el misterio de la noche cuando Darnley dijo se iba a llevar a cabo algún tipo de competición y que de entre los presentes iban a salir diez participantes emparejados de dos en dos. No pudo evitar reírse cuando oyó a Selene quejarse, dándole un golpecito a Jacques en el hombro – Ten cuidado no te quiera convertir en algo divino... – Le susurró divertida. ¡Había dicho diademas! - Suerte – Añadió antes de que... ¿Selene? La arrastrara hacía el hotel y después del numerito de Darnley y Aaron de vuelta al bar de aquel hotel donde se encontraron con Melinda, la tía de Jacques.

Cuando se dio cuenta de que Selene ya la había soltado y se había alejado con Jacques, la rubia se volvió a buscar a Michael que apareció junto a ella – Lo siento... ¡Tu hermana tiene una fuerza! – Se disculpó mientras le observaba y entonces se dio cuenta de la pierna inmóvil –¿En serio te ha inmovilizado la pierna? – No pudo evitar preguntar sorprendida. Le sorprendía que ella hubiese ido vestida tan... Bueno, tan “espectacular” y a su hermano lo hubiese disfrazado como todo un personaje de Halloween. – Vale, nos queda entre dos a elegir – Y es que con la lentitud del chico era obvio que hubiesen tardado en llegar. Estuvo cavilando unos segundos pasando sus ojos azules de uno a otro, pero cuando vio que Michael no parecía decidirse y que se podía adelantar alguien y dejarlos definitivamente sin opciones, decidió alargar la mano y tomar el de contenido lechoso.

Había tomado (y se había metido en el cuerpo) toda clase de porquerías, ¿qué daño iba a hacerle algo cómo eso? Por eso estaba dispuesta a bebérselo de un trago, sin tan siquiera pararse a pensar o respirar hasta habérselo tragado todo.

Michael Goldman - November 15, 2011 10:46 PM (GMT)
Pues a ver si iba a resultar que Selene tenía razón… ¿a la gente le gustaban los zombis? En fin, izo algo parecido a una sonrisa con los comentarios. Pues tampoco estaba tan mal el disfraz, realista era, y miedo daba, así que podía estar stisfecho. Intentaría no moverse demasiado para ver si nadie notaba su pequeño problema en la pierna, seguro que entonces les gustaba más el disfraz; eso había sido rallar a la locura.

- Bah, dejad a Mihjail tranquilo vosotras dos. – Se quedó flipando con Sunday. – ¡Incluso la novia le da la espalda! – Hizo ver que se sorprendía, pero con las cicatrices y heridas pareció una mueca espantosa.

El señor Darnley se lo estaba pasando realmente en grande, seguro que había disfrutado muchísimo más que los niños montando y planeando la noche; se le veía muy puesto en su papel. Cuando sacó la primera bola negra Mike la siguió con la mirada mientras dibujaba una media circunferencia por encima de ellos, no sabía lo que iba a salir de allí; seguro que era inofensivo, pero no quería ser el primero en descubrirlo.

El destino de la bola de color verde iba ligado al suyo, pues salieron dos petos verdes; Mike se puso el suyo y se dio cuenta que el otro era para Sunday. Bueno, no era Caroline pero al menos no era su hermana.

Al abrirse las puertas se quedó rezagado, no por voluntad propia, pero no podía ir más rápido y los demás parecía que tenían prisa por entrar al hotel. Al final llegó medio saltando a la pata coja dándose cuenta que había sido estúpido y antes de dejar la varita podía haber hecho algún hechizo para revertir el de su hermana; ahora tendría que aguantar toda la noche. Justo cuando llegó se encendió la luz mostrando el bar y entró sin dejar de cojear.

- En serio. – Respondió. - ¿Pero a que queda auténtico? – Ahora ya no servía de nada lamentarse, puesto que se había convertido en culpa suya por no revertir el hechizo.

Se situó junto a Sunday al lado de la barra y estudió los dos chupitos que quedaban sobre el tablón; el lechoso daba bastante asco, pero el que parecía más normal de todos seguro que era el peor. Mientras cavilaba Sunday se le adelantó; Michael vio pasar una mano blanca por delante de él y al girarse la chica casi se había bebido eso.

Alargó el brazo rápidamente por encima del pelo rosa sin que ella se enterara y lo quitó el vaso de las manos levantándolo por encima de sus cabezas para que “la novia” ni intentara ni pudiera quitárselo.

- Sht, si te pasa algo el ruso no perdona. - Miró de nuevo ése líquido blanquecino con incredulidad. ¿De verdad iba a beber eso? Bueno, cosas peores había probado, seguro. Cogió aire y se lo bebió de un trago. - Agh, que asco. ¡Pero sigo vivo! - Bromeó para olvidar el gusto.

Caroline Lompard - November 16, 2011 10:25 PM (GMT)
- Lo he reinventado. La gente lo hace a diario, ni que sea tan malo... – Además la idea le había venido de una tarde en el Londres muggle con Allie en el que habían visto algo parecido – ¡Y para idiota tu! ¿Te crees que van a dejar entrar a un psicópata aquí? Además... ¡El cuchillo es de mentira! – Como si fuera lo más obvio del mundo – Para una vez que soy yo la que te gasta la broma y no al revés... – Mentó dándole un suave golpecito. Seguro que era por eso que había reaccionado de aquella manera.

- Oh vaya... No lo sabía – Alcanzó a decir ante las palabras de Sunday dándose cuenta (otra vez tarde) de que había hablado de más, pero no tuvo demasiado tiempo para empezar a sentirse culpable cuando aparecieron Ethan, Marnie, Daphne y John - ¡Feliz Halloween! ¿Caroline? ¿Quién es Caroline? .... ¡La he escondido debajo del disfraz! - ¡Pues claro! Que otra cosa iba a decir – Geniales los disfraces... y Marnie, mejor no te cabrees mucho, ¡eh! No quiero ser víctima de la magia negra – Bromeó antes de volver su atención a Darnley que empezó a contar en qué consistiría la noche...

¡Cómo no! Tenía la mala suerte de que salía elegida... Jacques, siendo que era su festividad favorita seguro que estaba encantado, pero ella... ¡No! Prefería quedarse al margen que meterse en semejantes berenjenales. Al menos no le había tocado con nadie desagradable y esbozó una sonrisa a Daphne antes de mirar a Ethan – Bueno, nos ha tocado con nuestros amigos. Podría haber sido peor – O mejor, pues nada como Ethan o su propio hermano.

Caroline se quedó plantada donde había estado hasta ese momento, viendo el panorama que ocurría delante de sus ojos azules después de que Darnley les invitara a entrar en el hotel. Selene arrastrando a Sunday que era su rival, John yéndose completamente solo, Daphne agarrando a su hermano, Savannah y Marnie las únicas competidoras normales en ese cuadro y Michael con su batalla particular con aquella pierna inmovilizada. Se volvió ligeramente hasta encontrarse con la mirada azul de Ethan que la miraba, esbozó una tímida sonrisa y se encogió al tiempo que Ethan (Ahora imaginaos la típica gota de los anime en los rostros de los dos).

- Genial... ¡Esto es simplemente genial! ¿Ves? Habría sido mejor que me tocase contigo o con mi hermano – Bufó mientras tomaba a Ethan de la mano y se lo llevaba consigo. Total... – Verás...

La muchacha se encaminó hasta el interior y no pudo evitar reírse ante las pintas que traía Aaron y el teatrillo (que no llegó a saber si era improvisado o ya estaba decidido de antemano) que montó con Darnley antes de que le llevasen al bar donde... ¡Sorpresa! Estaba su tía Melinda.

Y para peor suerte de la ojiazul fue la última en llegar.

- ¡Merde! – Murmuró por lo bajo antes de desenfocar ligeramente los ojos. Le entraron ganas de obligar a Daphne a beberse la poción puesto que casi de inmediato supo que le iba a pasar ventajas desventajas de ser Pocionista. Arrugó la nariz y antes de poder siquiera arrepentirse tomó el último chupito que quedaba – No te rías mucho de mí... – Pidió al ojiazul antes de bebérselo de un trago.

Melinda Jones - November 19, 2011 12:17 AM (GMT)
Melinda observó a los jóvenes y aunque hubo algo que no le gustó demasiado, decidió arreglarlo después de que cuatro de ellos sufrieran las consecuencias de tomarse aquellas pociones, aún así eso no evito que su cabello se tiñera de un color ligeramente rojizo. Paciente observó cómo de cada pareja uno de ellos tomaba el chupito sin pararse siquiera a pensar en las consecuencias de hacerlo.

¿Tenían? ¡Por supuesto!

John Delacour que había tomado aquella agua con polvos brillantes en su superficie empezó a notar retortijones casi en el preciso instante en que el líquido había llegado hasta su estomago haciéndole devolver lo que a todas luces era purpurina, que empezó a adornar el suelo del lugar poco a poco (Duración 1 turno a intervalos regulares) pero que acabaría con una última traca final en la que además de purpurina, de su boca saldría la confesión de uno de sus secretos. (*)

Marnie de Lancre que había llegado acompañada de Savannah y con la que estuvo barajando cual de todos los chupitos tomar, finalmente decidieron que la castaña tomaría el que parecía contener algo parecido a la sangre. ¿Sus consecuencias? Pasados los primeros segundos en los que parecía que no pasaba nada, la joven empezó a tener extrañas alucinaciones como si estuviera bajo los efectos de una droga. (1 turno de duración) (**)

Michael Goldman después de arrebatarle literalmente el chupito de manos de su compañera y de bebérselo de un trago empieza a notar que aquello va a tener efectos. Probablemente en cuanto abra la boca para decir algo se arrepienta de haberle impedido beber aquello a la rubia, pues aunque no va a salir ninguna palabra de su boca, balara cual oveja los siguientes minutos. (1 turno de duración).

Caroline Lompard sabe cuáles son las consecuencias de tomar aquella poción que se toma y casi al momento de hacerlo, en su cabeza empieza a sonar en su cabeza una canción que además empieza a bailar de inmediato. (1 turno de duración)

Por último Selene Goldman tiende el chupito del contenido azul y aquella cosa viscosa que parece que respira siendo en este donde se encuentra precisamente la bolita que les otorgaba los primeros puntos – ¡Vaya! Parece que tenemos ganadores para esta ronda – La metamorfomaga sonrió – Así que... ¡Tres puntos para las calabazas mecánicas! Y un punto para los grupos restantes – Añadió guiñándoles un ojo – Pero... – Alzó la varita y se acercó hasta cada una de las parejas a excepción de Marnie y Savannah, conjurando una encadenando a través de las muñecas a cada pareja, que no les permitía alejarse a más de un metro de su compañero.

- Ahora pueden acompañarme... – Se dirigió hacia la salida, en realidad volvían al vestíbulo pero ni Aaron ni Darnley parecían estar por allí. Melinda arqueó una ceja antes de volverse a los invitados con una amable sonrisa – Al parecer aún no han arreglado el tema... Bueno, no importa... Aquí hay muchas cosas curiosas. El hotel se fundó en 1905 y su propietario era un noble británico aficionado a la arqueologia y a la cultura egipcia, que coleccionaba todo tipo de objetos, tesoros y sarcófagos... Dicen que incluso tuvo en su poder la tumba de Tutankamon. – Se dirigió hacia una de las puertas laterales abriéndola y haciendo un gesto invitándoles a entrar – Mientras busco al Mr. Darnley y al recepcionista..., pueden gozar de algunas de las piezas de su colección que aún conservamos.



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(*) El secreto es a elección del user de John, puede ser una verdad que nadie conoce (por ejemplo, es fan de Britney Spears), un hecho curioso (por ejemplo, cuando duerme se chupa el dedo) o una anecdota (por ejemplo, cuando tenían diez años, su hermana le pintó mientras dormía las uñas de los pies de color rosa).

(**) Alucinaciones ópticas del estilo: “ese gnomo verde de ahí me está hablando”.


GRUPO Negro: Los estornudo de Erumpent. 1 punto
Ethan
John

GRUPO Verde: El grito de la Banshee. 1 punto
Sunday
Michael

GRUPO Dorado: Las esfinges. 1 punto
Savannah
Marnie

GRUPO Morado: Gusarajos Rabiosos. 1 punto
Caroline
Daphne

GRUPO Naranja: Las calabazas mecánicas. 3 puntos
Jacques
Selene

Para continuar con la aventura, debéis esperar a la llegada de un nuevo miembro del Staff de este evento. ¡Gracias!

Mihjail Vasiliev - November 21, 2011 02:18 PM (GMT)
La estancia donde Melinda los había dejado, era amplía y estaba iluminada por diversas antorchas para crear un ambiente más característico de aquella lejana época, que la iluminación eléctrica.

En dos de las cuatro paredes, había unas largas estanterías de madera en las cuales se podía observar diferentes bustos y trozos de losas donde habían esculpido jeroglíficos, además de una extensa colección de pequeñas piezas de porcelana y barro, algunas joyas e incluso una cucharilla de oro.

En la otra pared, había dispuestos de forma vertical diversos sarcófagos con rostros tallados, pero él más grande de todos, restaba en horizontal en el centro de la sala, cubierto por una cámara de cristal. Era de piedra y debía de medir unos dos metros de largo y uno de ancho. La imagen tallada en él era muy elaborada y contenía numerosos detalles en dorado.

Cuando los jóvenes se acercaron a él, un relámpago volvió a retumbar fuera del “misterioso hotel”. Aquello podría haber quedado en un simple susto típico para arrancar algún grito, pero al instante, las paredes y el suelo empezaron a retumbar, algunas de las figuras de las estanterías se volcaron y una losa que representaba al dios Anubis (señor de la ciudad de los muertos y cabeza de chacal) cayó al suelo estallando en miles de pedazos. No fue lo único en estallar pues entonces, a las espaldas de los jovenes, se abrió uno de los sarcófagos verticales, envolviéndolo todo durante unos segundos de polvo y un extraño olor. La figura que apareció entre la nube, era alta y llevaba el cuerpo vendado de pies a cabeza, solo un ojo azul aguamarina quedaba al descubierto dejando que pudiera observar a los jóvenes.

- ¿Venís a por el escarabeo, verdad? - Dijo la momia con voz áspera y seca, al tiempo que entre sus dedos índice y pulgar sostenía un pequeño escarabajo dorado y se lo mostraba a las parejas. - Ra me encargó que protegiera su símbolo hasta la llegada de los elegidos y llevo custodiandolo casi tres mil años. Pero, si sois vosotros los elegidos, no os será tan fácil conseguirlo. Y si no lo sois, vagareis en las arenas del desierto hasta el fin de los tiempos.

Tras una risa gutural, lanzó el escarabajo a unos cuantos metros de las parejas y cuando esté tocó suelo, una tormenta de arena azotó la sala, picando la piel de los concursantes y reduciendo su visibilidad mientras el suelo anteriormente de mármol blanco, se había convertido en un pequeño desierto de dunas de apenas veinte centímetros de altura.

- El primero que consiga el escarabeo, obtendrá la recompensa.


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user posted image

GRUPO Negro:Ethan & John. 1 punto - Salen de la casilla P2.
GRUPO Verde: Sunday & Michael 1 punto - Salen de la casilla P5.
GRUPO Dorado: Savannah & Marnie. 1 punto - Salen de la casilla P1.
GRUPO Morado: Caroline & Daphne. 1 punto. - Salen de la casilla P4.
GRUPO Naranja: Jacques & Selene 3 puntos - Salen de la casilla P3.

Es sencillo: la primera pareja que llegue al escarabeo obtendrá 3 puntos, las que queden más cercanas, uno. Las parejas debéis indicar a que posición del mapa os vais a mover (por ejemplo la pareja P1 se mueve primero al A1), podéis avanzar en vertical, horizontal y diagonal. Como veréis en el dibujo, todas las parejas estáis a la misma distancia del escarabeo. También, cada pareja (NO cada jugador) puede hacer una acción por turno que intente impedir que vuestros compañeros avancen. Por ejemplo, y siguiendo el ejemplo de la pareja P1, además de moverse a la casilla A1, Marnie de Lancre puede intentar embestir con su hombro a Ethan Corr de la pareja P2. Las consecuencias de estas acciones se dejaran al azar de los dados, compitiendo en fuerza y destreza de la persona que hace o recibe la acción.

Recordemos que los efectos la poción siguen teniendo efecto en esta primera tirada, por lo tanto, Marnie de Lancre y Caroline Lompard tienen una penalización y el resultado de sus tiradas se dividirá por dos. Debido al disfraz de Mike Goldman, él recibirá la misma penalización.

La posición inicial de las parejas y la distribución del tablero se ha hecho a través de tiradas de dados.

Recordad que todas las parejas, excepto Marnie y Savannah, vais atadas de las manos.

Recordamos a los hermanos Delacour y a Savannah O'Hara que para facilitar el masteo se requiere tener la ficha linkeada en la firma. ¡Gracias!

Sunday Dawson - November 28, 2011 09:40 AM (GMT)
Al final se quedó todo en la simple intención de bebérselo, porque antes de que pudiera hacerlo había desaparecido de sus manos. Se volvió hacía Michael entrecerrando los ojos, como si aquello la hubiese molestado en extremo, pero las palabras del castaño la hicieron sonreír, cierto era que cuando se había enterado de quien había sido el responsable de lo que le había pasado en Hogwarts no se lo había tomado para nada bien. – Tampoco hace falta exagerar... ¿Qué es lo peor que nos puede pasar? – La respuesta a su pregunta por parte del chico la sorprendió pues empezó a balar como una oveja. La muchacha no pudo evitar poner cara de sorpresa y soltar una carcajada – Lo siento, es que... – Claro que ahora cada vez que Michael “hablara” iba a tener que estar aguantándose la risa... – Al menos no te ha tocado bailar... – Comentó haciendo un ademán con la cabeza hacia Caroline.

El hecho de que los ataran no pareció molestarle lo más mínimo y cuando Melinda les pidió que les acompañara lo hizo acomodando su paso al de Michael mientras pensaba como podía comunicarse con el chico. Entendía muchos idiomas, pero el de las ovejas desde luego que no. – Vale. Escúchame bien, Michael. – La muchacha aprovechó el momento en que Melinda parecía buscar a Aaron para volverse al chico – Para que nos entendamos, cuando estés de acuerdo con lo que diga, balas una vez, cuando estés en desacuerdo, balas dos veces, ¿capisci? Una vez, si. Dos veces, no. Pulgares arriba si lo entendiste – En cuanto el muchacho levantó los pulgares la rubia esbozó una sonrisa volviendo a poner su atención en la metamorfomaga.

No sabía realmente si fiarse de todo aquello que decía. ¿Seguro que no los estaba metiendo en otro fregado? Otra prueba de esas y aún así siguió al grupo volviendo a acompasar sus pasos a los del chico que iba con ella. En realidad ni le molestaba – Por cierto... Sí que lo hace más realista que te haya inmovilizado la pierna – Aunque eso no quitaba que debía de ser un coñazo. Esbozó una fina sonrisa mientras sus ojos azules se paseaban por la estancia. Las cosas que podía hacer la magia era realmente increíble.

El que retumbara un relámpago a aquellas alturas ya no le venía de nuevo, por lo que ni se sorprendió, pero que empezará a temblar el suelo ya era otra cosa y aún así no podían hacer más que volverse. Arrugo la nariz ante aquel olor, un acto reflejo de aversión mientras por instinto agitaba unas pocas veces la mano que tenía libre para quitar el polvo. Sus ojos azules se encontraron con aquel aguamarina que reconoció al instante. Creía que podía decir con los ojos cerrados el color exacto de ojos que tenía Mihjail con todos sus matices. Agachó ligeramente el rostro fijándolos en los bajos de su vestido durante unos segundos, para así esconder la sonrisa que se había formado en sus labios.

¿El escarabeo? Levantó lentamente la mirada y tuvo contenerse para no reírse cuando dijo aquello de los tres mil años o para soltar alguna burrada de las suyas.

¡Genial! Pensó cuando pudo volver a ver con claridad después de aquella extraña ventisca que se había levantado, ahora tenían que cruzar un “desierto”. Lo llegaba a saber y se hubiese puesto botas en vez de aquellos tacones que en cuanto diese unos cuantos pasos se iban a llenar de arena, pero antes de dar un paso más se agachó (obligando a Michael a agacharse también) y se deshizo de los tacones dejándolos a un lado, aunque fuera por precaución.

Se quedó pensativa y callada durante los siguientes segundos, como si realmente esperase que Michael fuera a decirle algo, que tuviese una idea cuando cayó en la cuenta de que por muchas ideas que tuviese el chico no se las podría decir porque el lenguaje ovejuno era todo lo que saldría de su boca. Se llevó una de sus manos a la frente inconscientemente.

- ¿Qué te parece si..., nos movemos allí? – Le preguntó en un susurro señalando durante unos segundos un punto no muy alejado de ellos. Esperó hasta que el chico balara una vez, momento en que tuvo que volver a aguantarse la risa. Era imposible no tener el ademan de reírse cada vez que el chico hacía eso. – Vale... – Esbozó una sonrisa y después de contar hasta tres se dirigió hasta allí seguida de Michael para intentar ponerse delante de Caroline que seguía bailando y Daphne.

Se mueven al A4

Ethan Corr - November 28, 2011 10:58 AM (GMT)
Tener que participar en aquel evento que habían montado en el orfanato para recaudar fondos no es que le entusiasmara tanto como a la prima de Caroline o a Selene pero tampoco es que le disgustara. Al contrario, estaba seguro que a Caroline no le hacía ni una pizca de gracia haber salido elegida y aunque no iban juntos el irlandés se alegró de que ella también tuviese que participar.

- ¿Tú crees? Seguro que Daphne piensa que podría haber sido mejor – bromeó.

Sí, era una suerte que formaran equipo con sus mejores amigos porque se tenía confianza en ellos y al conocerse no hacía falta discutir sobre según que cosas debido a que se sabían más o menos las posturas del otro. No obstante, esa opinión iba a cambiar en pocos segundos y es que todo el mundo tras dejar las varitas bajo custodia de la señora O’Hara se fue con quien quiso. El castaño se quedó mirando a Caroline anonadado por el hecho de que los habían dejado atrás sin contemplaciones pero en cuanto la joven comenzó a bufar él se echó a reír.

- Mejor guarda tus energías para lo que sea que nos espere allí dentro – respondió adentrándose en el edificio de la mano de la ojiazul.

Después del numerito de su jefe y uno de los primos de Caroline, los jóvenes se adentraron en una de las salas que recreaba un bar. El joven soltó la mano de la castaña para saludar a los niños que bailaban en la pista tan animadamente y es que reconocía algunas de esas carillas. Tras saludarles con la mano, bajó el brazo y se acercó a la barra donde había una Melinda Jones terrorífica con una ruleta donde momentos antes había colocados cinco chupitos. El irlandés buscó a su compañero que ya se había tragado uno de los chupitos.

- ¿Por qué no me has esperado? – dijo en tono desenfadado una vez se puso junto a él. Luego miró a Caroline que le decía algo – Sabes que yo nunca me reiría de ti -

El muchacho se quedó mirando a Caroline esperando saber por qué le había dicho que no se riera de ella pero no tuvo que esperar demasiado puesto que segundos después de haberse bebido la poción, la ojiazul comenzó a bailar como nunca antes. A pesar de que pudiese ser gracioso ver a alguien moverse de aquel modo así sin más, Ethan no se rió ya que se imaginaba lo bochornoso que sería para la hija de los Lompard. Desvió la mirada de la joven en el momento que notaba que algo se cerraba entorno a su muñeca. ¿Una cadena? ¡Genial! Observó que todas las parejas excepto una estaban encadenadas lo cual le llevó a la respuesta.

- Por lo menos así no me dejarás atrás – mentó el castaño alzando su mano encadenada para mostrárselo a John. Entonces notó que su amigo comenzaba a tener arcadas y se separó todo lo que la cadena le permitía para que no le vomitara encima – ¿Sabes? Me alegro de que no me esperaras para tomarme el chupito – dijo tras ver el rastro de purpurina que iba dejando a cada regurgitación.

Pasaron a una nueva habitación donde debían esperar. El muchacho comenzó a caminar por la sala seguido de su compañero observando todos los objetos y cuadros Egipcios que había en ella hasta reparar en la piedra colocada en una vitrina en el centro de la estancia. Cuando todos se hubieron acercado a contemplarla el suelo comenzó a estremecerse haciendo que varios objetos cayeran al suelo. El joven se dio la vuelta ante el estrépito que causó la abertura de un sarcófago por la cual salió una momia.

Así que ahora tenían que atrapar un escarabajo. El irlandés se preguntó cómo lo iban a hacer aquellos que sufrían los efectos de la poción, como Caroline o Marnie, aunque debía pensar que para ellos era una ventaja. Después de que la sala se convirtiera en un pequeño desierto y parara de toser a causa de la arena que se levantó, el muchacho se volvió hacia John para decidir el camino que tomarían.

- ¿Qué te parece si vamos recto? – le preguntó en voz baja. Aguardó a la respuesta de su amigo, la cual esperaba que no viniera acompañada de una nueva tanda de purpurina, y en el momento que contestó ambos se movieron al frente.

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El equipo negro se mueve a A2

John Delacour - November 29, 2011 06:39 PM (GMT)
¿Pero qué le estaba pasando? Se preguntó John cuando le empezaron a entrar retortijones en el estómago, en el que segundos después vomitaba purpurina por su boca. Se llevó las manos inconscientemente al estómago cuando terminó aquel espectáculo brillante que él había dado. Pero por si eso no era bastante, se quedó totalmente avergonzado cuando de su boca salió aquel secreto que guardaba bajo llave en su cabeza.

- Perdí una apuesta con Daph y tuve que recorrerme todo Valgrangre desnudo, vestiendo sólo un delantal.- En ese momento maldeció haberse bebido aquel asqueroso brebaje y agachó la cabeza mirando al suelo lleno de purpurina.

Contempló lo que le pasó a los demás, se rió al ver todo aquel espectáculo que estaban formando, al igual que los demás se habían reído con lo que le había tocado a él.

Se miró la muñeca cuando vio que Melinda les había encadenado y miró a Ethan con cara de indiferencia.

- Ya sabes hermano, yo no me pierdo ninguna fiesta y tenía prisa por ver de lo que se trataba. Me pensaba que venías detrás mía.- Le dijo a su amigo sonriendo, aunque su cara cambió cuando Ethan se alegró de no haberse tenido que tomar la poción.

Éste lo arrastró con él a la otra sala que Melinda les había enseñado, se quedó fascinado mirando lo que había dentro de la sala. Desvió la mirada cuando los demás lo hicieron al ver una momia saliendo de un sarcófago. ¡Genial! Y ahora estaban en medio del desierto.

- Sí, yo creo que será la mejor opción que tenemos. ¡Vamos hermano!- Le hizo un gesto de aprobación con la otra mano que le quedaba libre y lo siguió, no tenía más remedio al estar atados.

Por otra parte, Daph se quedó mirando con cara rara al ver como su amiga bailaba. Mientras que Carol seguía con su baile, Daph intentó conducirla a la sala donde los demás habían entrado. Poco a poco, (su trabajo y esfuerzo le costó), entraron y se encontraron con un paisaje desértico.

Se dirigió a su amiga y le susurró en el oído. - Vayamos en esa dirección...- Le dijo señalando a un lado mientras tiraba de ella.

El equipo Morado se mueven al A3

Marnie de Lancre - November 29, 2011 06:50 PM (GMT)
La muchacha puso una cara rara tras beberse aquello y es que tenía un sabor para nada agradable y encima no había nada en el interior del vaso. Como decían aquellas botellitas de líquido dulce de las tiendas muggles “¡Sigue intentando!”. Podía parecer mentira pero a la joven de Lancre no le importaba tanto el ganar aquel evento como pasárselo bien, aunque si ganaban pues mejor que mejor.

- ¡AAAAH! -

Marnie chilló horrorizada y pegó un bote al ver aquella cosa verde con cuatro, seis, ¡ocho brazos! Salió corriendo para esconderse detrás de algún mueble o pilar y ocultarse de aquella monstruosa figura que tenía enfrente de ella. De vez en cuando asomaba un poco la cabeza para asegurarse de que esa cosa no la había seguido y estaba a salvo. ¡Pero qué horror! Se giró dándole la espalda al resto de participantes suspirando aliviada y contempló las paredes llenas de vivos colores que parecían bailotear a su alrededor hasta que sus ojos captaron a un kneazle sonriente que parecía estar llamándola.

- ¿Me dices a mí? – preguntó la joven mirando a todos lados y señalándose.

Cuando el animal le respondió una sonrisa bobalicona se dibujó en el rostro de la muchacha que se fue acercando al ser olvidándose por unos segundos del monstruo verde que la había asustado tanto. Tomó con delicadeza al kneazle de sedoso pelaje y empezó una conversación con él ignorando que en aquellos momentos parecía una persona totalmente desequilibrada puesto que estaba hablando sola. Cuando le contaran lo que había estado haciendo la chica se sentiría muy incómoda y avergonzada. Siguió charlando animadamente con la criatura mágica, advirtiéndola de seres malignos y otros peligros hasta que notó un golpecito en el hombro.

- ¡No me toques! ¡Déjame!

Marnie comenzó a gritar tratando de zafarse de Savannah pero por mucho que lo intentó no lo consiguió. La pelirroja (ahora morena) logró controlar a la joven de Lancre, que la miraba aterrada, y la condujo hasta la siguiente sala. La muchacha parecía un poco más calmada ahora pero aún todavía intentaba alejarse de su compañera hasta que todo comenzó a temblar. Lejos de asustarse la muchacha sonreía divertida observando las diferentes formas que tan sólo ella veía y se quedó embobada mirando al nuevo ser que apareció ante ellos, según ella un ser hecho de papel higiénico.

- No, no. Esa cosa dice cosas malas. No quiero ir ahí – suplicó a su compañera mirando con horror el escarabajo que ella veía más grande de lo que era.

Jacques Lompard - November 30, 2011 08:47 PM (GMT)
((¡TOMA YA! ¡QUÉ LARGO ME HA QUEDAO!))

“Fui con mis hermanos y creo que lo disfruté yo más que ellos.”
- Nosotros fuimos con Alma. - Dijo Jacques con una sonrisa golpeandose con la mano el bolsillo del pecho de su chaqueta donde había guardado un pequeño alijo de caramelos para el resto de la noche. - Podíamos haber ido juntos... - Una pena que no se hubiera atrevido a comentárselo a Marnie, o a Ilhan y Coraline.

“Soy Savannah...”
- Yo soy Jacques. - Se presentó políticamente correcto devolviendo la sonrisa. - No sé si me recuerdas... - Que se hubieran visto aquí o allá no le aseguraba que ella supiera su nombre, ni siquiera el hecho de que habían ido a la misma escuela. También habían coincidido aquella noche en Hogwarts aunque no se habían visto y en cierto modo, él se sentía orgulloso de haber sido el que había alertado al ruso de que también habían nombrado a un O'Hara. Quizá era lo único “bueno” que había hecho aquel día porque no quería ni pensar lo que le podía haber pasado a la joven.

Mientras que la mayoría de las demás chicas (sobre todo Selene y su modelito) intentaban parecer divinas, Jacques se sorprendió del disfraz de Savannah, tanto que incluso reconocería que sus ojos blancos le daban escalofríos. ¡Era Halloween! ¡Por toda la magia! - ¡Vaya Savannah! Estás... ¡GUAU! ¡Terrorífica!

Se frotó las manos nervioso mientras Mr Darnley explicaba la sorpresa de aquella noche. ¿Un hotel del terror? ¡GENIAL! ¿Gusarajas? Jacques dudaba que aquellos animales (si es que se le podían llamar así a parte de bichejos asquerosos) tuvieran sexo. La reproducción por algo que no fuera esporas sería lo más divertido que les hubiera visto hacer jamás, aunque claro, a él nunca le habían durado vivos más de una hora. A parte de aquel pequeño detalle, aplaudió mientras las parejas iban siendo elegidas e incluso cuando “marcaron” a Carol se llevó los dedos a los labios para silbar con fuerza.

Cuando ya pensaba que no iba a ser elegido y le había echado el ojo a unos bocadillos salados, llegó la sorpresa. ¡Las calabazas mecánicas! - ¡WO! - Gritó eufórico.
“Las calabazas mecánicas van a ganar. ¿Entendido?”
Apretó los dientes con fuerza y intentó poner cara de furia. - ¡Entendido!

Por fin tenían permiso para entrar en el orfanato y sonrió de medio lado cuando Daphne se agarró a él. - No te preocupes, seguro que va a ser divertido. - Le susurró poniendo su mano libre sobre la que ella tenía en su brazo. Y parecía tener razón pues la escena del director y de Aaron consiguió arrancarle una carcajada. Una vez en el bar, llegó algo más tarde que su compañera y esta lo recibió ya con el chupito elegido: ¡Calabazas uni...! - No terminó el himno que se acababa de inventar Selene porque: ¿Cómo? ¿Yo? - Jacques la miró y seguidamente a aquel vaso, enseguida mostró una cara de asco al ver como aquella masa gelatinosa parecía respirar a cada segundo. - ¿No podías haber escogido otro? - Se giró hacia la barra en el momento preciso en que cogían el último chupito. - Joder... - Masculló entre dientes.

Respiró hondo un par de veces antes de llevarse la bebida a la boca, no quería masticar ni saborear, solo tragar esperando que no hubiera ningún problema. Lamentablemente no fue así. Un escalofrío lo recorrió de pies a cabeza mientras aquella masa pasaba por su garganta, incluso temió durante unos segundos que fuera a quedarse atorada. Pero allí no quedaba el susto, cuando aquel líquido helado llegó a su estomago, todo su cuerpo se volvió a convulsionar y entonces en el interior de su boca notó como algo crecía. Sin pensárselo, lo escupió sobre sus dos manos abiertas y allí reluciente tenían la dichosa bola azul.

Seguía con el estomago algo revuelto pero aún así: Que marcha, Carol... - No pudo evitar reírse aunque sabía que después aquello tendría sus consecuencias. - ¡Eh! ¡Es 'Thriller'! - Y al instante imitó el paso más famoso de aquella canción (minuto 2:41) moviendo las manos de un lado hacia el otro como si de garras se trataran.

Lo que ya no le hizo tanta gracia fue la reacción de Marnie. Primero pareció sorprendido, después algo asustado. Dio un par de pasos hacia su prima (arrastrando a Selene) antes de parar en seco y girar hacia Savannah con una mirada un tanto suplicante. Bueno, ella era su compañera y...

La joven pelirroja se acercó a su prima y en primera instancia esta rehuyó el contacto, lo que hizo que Jacques diera un par de pasos más en su dirección. - Marnie... - Le sonrió mientras intentaba que su voz fuera lo más calmada y suave posible. - Vamos a... - Hizo un amago de poner su mano derecha sobre su hombro antes de darse cuenta que era precisamente esa la que tenía atada a Selene. Por suerte, Savannah consiguió calmar en cierto modo a su prima y las calabazas caminaron detrás de ellas, cerrando la comitiva.

Despidió a su tía con una sonrisa y en cuanto entraron en la sala, en vez de pararse a observar los objetos egipcios (que en otro momento hubieran atraido su curiosidad) decidió dirigirse de nuevo a su compañera. - ¿Sabes? ... Eres la primera chica con la que hago esto. - Levantó el brazo mostrando que se refería a las ataduras. - ¿No es bonito? … Eres mi primera vez. - Era irónico que él estuviera bromeando sobre ese tema pero que fuera “virgen” no significaba que fuera idiota.

A estar alturas, Jacques tenía que reconocer que las burbujas del champán (o quizá hubiera sido el exceso de caramelos de anís) que se había tomado después de la cena le estaban sentando “fatal”, no precisamente en el mal sentido. El muchacho sonrió a Selene y pícaro le guiñó un ojo. En ese momento tuvo un extraño 'deja-vu' pero no le costó nada quitarse esa sensación de encima, y más con la aparición de la momia. Se tapó la cara con las manos para evitar que la arena le hiciera daño en los ojos y en cuanto oyó las instrucciones para la nueva prueba, giró ligeramente la cabeza hacia Selene totalmente dispuesto a seguir sus ordenes. ¡Con los chupitos había acertado!

Michael Goldman - December 6, 2011 01:55 PM (GMT)
- BeeEeeEeeEee. – Su intención era decirle a Sunday que podían acabar todos convertidos en calabazas gigantes si a los niños les parecía divertido, pero resultó que no era capaz de articular palabras humanas.

Se aclaró la garganta como si con eso fuera a arreglarlo y volvió a intentar decir algo; de nuevo baló. Fulminó con la mirada a la chica que ya se estaba riendo, y seguramente seguiría así hasta que se le pasara el efecto. Por suerte no era el único al que le había tocado alguna desgracia y eso parecía un manicomio, cada loco con su cuidador.

Agradeció internamente a Sunday por andar tranquilamente y no reírse de él constantemente; todo eran desventajas ésa noche, si encima ahora se tropezaba y se cayese no solo la novia-muerta se reiría de él. Giró la cabeza hacia ella para escucharla mientras hablaba, pero sin quitar el ojo del camino; levantó los pulgares aunque no le gustaba eso de no dar su opinión, claro que no tenía más remedio. ¡Las ovejas eran unas incomprendidas!

Baló una vez para darle a entender que si que era un coñazo ser cojo mágicamente y de paso probaba si realmente le haría caso con el código de balidos.

De nuevo más efectos y más espectáculo. Plantó bien los pies en el suelo para no caerse con el “terremoto” antes de la aparición de la momia que, al notar que Sunday se movía se fijó en que estaba intentando ocultar una sonrisa, lo que le dio una pista de quien se escondía detrás de ese disfraz. Le dio un pequeño codazo “riéndose” de ella aunque sin decir nada, porque sino perdía seriedad.

“Bien… hay que llegar al otro lado… pues lo más fácil es atravesar el desierto este directamente…” Un tirón paró sus pensamientos y le dejó en una pose un poco rara con medio cuerpo inclinado, la cabeza para abajo y una pierna estirada. Baló como muestra de desaprobación y volvió a tirar hacia arriba con la otra ya sin tacones.

Se quedó mirando a la chica esperando a que propusiera algo, pero al ver que ella también le miraba se dio cuenta que estaba esperando que dijera algo; se señaló la boca intentando que recordara que ahora balaba ¿de verdad se le había olvidado? Menuda persona. Sonrió cuando la otra se dio cuenta, a ver si esto resultaba divertido después de todo.

-¡BeeeEee! – Mientras respondía afirmativamente levantó los pulgares y intentó avanzar junto a su compañera.

Al pasar cerca de Caroline y Daphne le apeteció participar también de la logística de la estrategia para la prueba y lo único que se le ocurrió fue empujar a Daphne (¡no podía empujar a Caroline!) para intentar pasar delante suyo.

¡EMPUJO A DAPHNE! ><

Selene Goldman - December 6, 2011 09:02 PM (GMT)
Dio unos cuantos golpecitos en la espalda de Jaques dándole ánimos de nuevo, ¿de verdad le costaba tanto tomarse un chupito? Asintió satisfecha al ver que se lo bebía de un trago y sin dudar; bueno, sin dudar no mucho, tuvo que respirar y todo para concentrarse. Se preocupó un poco al ver que temblaba ¿y si le mataba? ¡Ella iba a ser la culpable! Mierda, mierda, quizás era alérgico a algo de lo que llevaba la poción…

- ¡Jaques! – Le quitó la bola de las manos con toda la felicidad del mundo. – Lo has hecho muy bien. – Le dio golpecitos en la cabeza sin prestar atención a lo que pasaba alrededor.

La verdad era que podía estar contento le podría haber tocado bailar, contar un secreto, balar o alucinar… y solo había tenido que escupir una bolita de nada. Salió de su mundo al notar el tirón en la muñeca, que le hizo darse cuenta de las esposas habían aparecido ¿Cuándo ha pasado esto? ¿Pero cómo puedes no darte cuenta de estas cosas? Al ver que su mano se acercaba a Marnie, impulsada por la de Jaques, la apartó rápidamente la chica parecía no estar muy cuerda en ese momento y aunque eran amigas… quizás le mordía, o se la estiraba, o se la rompía. Para su suerte Savannah puedo calmarla más o menos así que Jaques y ella las siguieron hacia la siguiente prueba.

Esa nueva sala estaba guay, la decoración no era de peli de miedo; aunque claro… egipcio en halloween… eso quería decir que aparecería una momia por allí en cualquier momento, y las momias no le gustaban ni una pizca a Selene. Pero no iba a gritar histérica, se iba a controlar, sin asustarse, manteniendo la calma en todo momento.

Miró hacia su compañero al darse cuenta que le estaba hablando. Abrió la mandíbula casi hasta desencajarla al oír sus palabras y un recuerdo le vino inmediatamente a la memoria, una noche en que Jaques había bebido de más, y ella se lo pasó en grande riéndose de sus intentos frustrados.

-¿Me estás hablando en serio? – Agitó la mano delante de su cara. - ¿Has tomado alcohol? – Se acercó para oler si su aliento le delataba, pero no. ¿El chupito tendría alcohol en lugar de alguna poción?

Y la esperada momia paró sus cavilaciones con todo el espectáculo y explicaciones pertinentes. Asintió dándole a entender que estaba sospesando sus opciones; la verdad era que no tenía ni idea de que podrían encontrarse si no iban por donde tocaba, pero parecía que lo más fácil era seguir en línea recta ya que estaban en el centro… así que eso sería lo peor, ¿o no?

- Tu no confíes mucho en mi, ¿e? Antes he tenido suerte… Y que quiera ganar no significa que siempre tenga suerte. – Le advirtió antes de tirar de él hacia el frente; lo simple acostumbraba a ser lo mejor… esperaba.



Las calabazas mecánicas se mueven a A3

Savannah O'Hara - December 7, 2011 07:46 PM (GMT)
Jacques. En cuanto dijo el nombre una sonrisa encendió el rostro de la pelirroja – Tú fuiste el que le dijo a Vasiliev que había un O’Hara en Hogwarts – Le había preguntado al ruso como había sabido que había alguien más allí y le había comentado que el chico Lompard había caído en que Peeves la había mencionado – Te debo una..., así que cualquier cosa, ya sabes – Mantuvo la sonrisa unos segundos antes de levantar las cejas sorprendida – ¿En serio? Yo que pensaba que iba a quedar raro ir tan... terrorífica – Posiblemente de haber visto la película ‘Chicas Malas’ se habría visto reflejada en ese mismo momento con la protagonista, sobretodo si la comparaban con Selene Goldman – Gracias. – Dijo agradecida antes de volverse hacía Mr. Darnley que había empezado a hablar tan feliz como siempre.

Savannah había llegado a la conclusión de que aquel hombre siempre estaba contento y dispuesto a gastar cuatro bromas para sacar unas cuantas sonrisas e incluso carcajadas a la gente de su alrededor. Incluso conseguía que el rostro siempre de su madre cambiase y sus labios se curvasen visiblemente. Seguro que hasta había conseguido que alguna vez riera, pero ella al menos no había estado presente.

Consideraba que salir elegido o no para aquella pequeña aventura era cuestión de suerte. Aplaudió con fuerza cuando empezaron a salir los elegidos quedándose totalmente sorprendida cuando aquel brazalete dorado se cerró alrededor de su muñeca. Iba a buscar a la otra persona que la llevase, pero antes de moverse siquiera lo mínimo, notó como Marnie abrazaba dando saltos de alegría. Una alegría que enseguida contagió a la pelirroja que asintió divertida.

- Sí, lo es – Contestó con una sonrisa antes de que Marnie la soltase y Darnley eligiese a los últimos concursantes antes de dirigirse hasta donde estaba su madre y entregarle su varita siguiendo casi en el acto a Marnie dirigiéndose de este modo hasta el hotel mientras observaba con curiosidad a su compañera. Le pareció graciosa la escena interpretada entre Liam y el chico Jones del cual en ese momento no recordaba el nombre antes de que fuesen guiados hasta el bar.

- A mi me da igual... – Respondió la pelirroja mientras examinaba los cinco chupitos. Al final estuvieron debatiendo alrededor de un minuto antes de decidirse por aquel que parecía sangre. Lo miró con un poco de desconfianza a pesar de que Marnie lo tomó con decisión y se lo tomó de un trago. – Salud... – No muy confiada.

Y en efecto en el momento en que Marnie empezó a chillar negó con la cabeza mientras la miraba esconderse detrás del primer mueble que parecía haber encontrado. La muchacha alzó las cejas entre sorprendida y confusa antes de dar unos pasos hasta su compañera, muy al contrario de Selene que casi parecía que quisiera alejarse de la castaña de no ser porque Jacques tiraba de ella hacía allí. Suerte que ellas dos no habían acabado esposadas.

- No te preocupes... Ya me encargó yo... – Le respondió al chico con una sonrisa justo cuando Marnie empezó a decirle que no la tocase y la dejase en paz. ¿Se podía saber qué diantres le había hecho esa poción? Se quedó anonadada mientras era el chico Lompard el que intentaba acercarse a ella. Por suerte, y a saber cómo al final logró calmarla y llevarla hasta la siguiente habitación. No se enteró de absolutamente nada, puesto que sus ojos estaban puestos en la chica que parecía ver cosas inexistentes por todos lados, pero sí que fue consciente de cómo aparecía la momia y les explicaba las reglas de la siguiente prueba. Agarró fuerte la mano de Marnie dispuesta a dar un paso cuando empezó a suplicarle de aquella manera – ¿Qué? – Preguntó en un primer momento completamente desubicada aunque prácticamente a los dos segundos recordó a qué se debía el extraño comportamiento de la chica. Incluso agradeció el tener hermanos pequeños que siempre habían tenido miedo a algo – No pasa nada, Marnie. Te dice cosas malas para que te asustes..., pero tú eres valiente, ¿verdad? - ¡Qué pena que no hubiese sido una Gryffindor! Habría podido hacer alusión a su antigua casa – Además..., nos está mintiendo. Si llegamos no dará algo genial... Ya lo verás, vamos... – No la soltó y tiró de ella suavemente hacia delante intentando en todo momento mostrarse segura.

¡Solo faltaba que se mostrase insegura y ella lo notase!

Se mueven a A1

Story - December 14, 2011 10:15 PM (GMT)
El grupo verde y el naranja (Sunday y Michael, Selene y Jacques) salen a la vez moviéndose a la casilla A3 en el caso de los naranjas y al A4 en el caso de los verdes.

Los siguientes en salir son Ethan y John que se mueven hasta la casilla A2, seguidos de Marnie y Savannah que se mueven con éxito al A1.

Sin embargo, Caroline y Daphne que querían moverse al A3 al igual que Jacques y Selene, se encuentran con que han sido más lentas y han tenido que quedarse en la misma posición (P4). Por otra parte, Michael no consigue golpear a Daphne debido a que las chicas ni siquiera varían de posición.

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GRUPO Negro:Ethan & John. 1 punto - Salen de la casilla P2.
GRUPO Verde: Sunday & Michael 1 punto - Salen de la casilla P5.
GRUPO Dorado: Savannah & Marnie. 1 punto - Salen de la casilla P1.
GRUPO Morado: Caroline & Daphne. 1 punto. - Salen de la casilla P4.
GRUPO Naranja: Jacques & Selene 3 puntos - Salen de la casilla P3.

Es sencillo: la primera pareja que llegue al escarabeo obtendrá 3 puntos, las que queden más cercanas, uno. Las parejas debéis indicar a que posición del mapa os vais a mover (por ejemplo la pareja P1 se mueve primero al A1), podéis avanzar en vertical, horizontal y diagonal. Como veréis en el dibujo, todas las parejas estáis a la misma distancia del escarabeo. También, cada pareja (NO cada jugador) puede hacer una acción por turno que intente impedir que vuestros compañeros avancen. Por ejemplo, y siguiendo el ejemplo de la pareja P1, además de moverse a la casilla A1, Marnie de Lancre puede intentar embestir con su hombro a Ethan Corr de la pareja P2. Las consecuencias de estas acciones se dejaran al azar de los dados, compitiendo en fuerza y destreza de la persona que hace o recibe la acción.

Recordemos que los efectos la poción siguen teniendo efecto en esta primera tirada, por lo tanto, Marnie de Lancre y Caroline Lompard tienen una penalización y el resultado de sus tiradas se dividirá por dos. Debido al disfraz de Mike Goldman, él recibirá la misma penalización.

Recordad que todas las parejas, excepto Marnie y Savannah, vais atadas de las manos.

Marnie de Lancre - December 18, 2011 07:13 PM (GMT)
La joven de Lancre miró con cierta desconfianza a Savannah cuando intentaba ponerla tranquila diciéndole que aquella cosa sólo quería asustarla y nada más. Aunque lo cierto es que la muchacha no sabía quién era menos malos, si esa cosa de allí a lo lejos o la que la tenía agarrada del brazo para que no se moviera de su lado. Ni siquiera el hecho de pensar que les daría algo fantástico si cruzaban aquel mini desierto parecía reconfortarla pero tarde o temprano tendrían que atravesarlo así que asintió y dejó que la morena la guiara a través de la arena.

Observó que a su izquierda otras personas o cosas se movían en la misma dirección que ellas, todas dispuestas a conseguir llegar primeras al final de la duna. Entonces le asaltó la inquietud, ¿dónde se había metido su amigo el Kneazle? Marnie comenzó a mirar a su alrededor nerviosa y empezó a preguntarse si acaso aquellos que la habían metido allí le habrían hecho algún mal a la criatura.

- ¿Has visto al Kneazle? ¿Lo han cogido? -

¿Y si era eso el premio por llegar? Sin esperar respuesta por parte de Savannah, la muchacha de oscuros cabellos se dirigió con firmeza hacia su izquierda, arrastrando consigo a su compañera al tenerla ésta agarrada, sin importarle que otros dos individuos se interpusieran en su camino o no.

- Nosotras tenemos que encontrarlo primero -


Se mueven a B2 y Marnie empuja si hace falta XD

Selene Goldman - December 18, 2011 09:04 PM (GMT)
- ¡Anda! ¡Si seguimos vivos! – Casi se sorprendió cuando al avanzar no les pasó nada; ni a ellos ni a las demás parejas.

Resultó que ni se abrió el suelo bajo sus pies, ni salieron pinchos de las paredes, ni empezó a bajar el techo ni nada, ni aparecieron unas cuchillas de todos lados que tuvieran que esquivar (si, había visto muchas películas de aventuras). A ver si iba a resultar que solo tenían que avanzar tranquilamente, aunque lo más rápido que les fuera posible, esquivándose unos a otros hasta llegar al escarabeo o como se dijera esa cosa.

Se giró sonriendo a Jaques que parecía un poco distraído y agitó la mano que tenían unida para devolverlo al mundo. Izo que se girara para ver la posición de los demás; parecía que ellos dos eran los que estaban mejor colocados por el momento. Y así seguirían, a Selene se le había metido en la cabeza que tenían que ganar, y haría todo lo posible para que así fuera.

- Bueno, si antes nos ha ido bien hacia adelante, ahora no tiene porque ser diferente. – Se preparó para avanzar con Jaques detrás suyo, pero antes de eso se giró al chico. – Y aunque no sé si estas en plenas facultades mentales, si alguien nos hace sombra… ¡ATACA! – Levantó el puño libre en alto con determinación y avanzaron.


Avanzan a B3 y si hace falta Noah ataca ( xD )

Caroline Lompard - December 21, 2011 01:40 PM (GMT)
Lo primero que hizo Caroline cuando Jacques soltó aquello fue fulminarle con sus ojos azules mientras seguía bailando. Al menos para ella el efecto de la poción no había sido una sorpresa pues lo había sabido incluso antes de tomársela, al contrario que Marnie o Michael que había empezado a balar como si una oveja fuese. Menos mal que solo era él o aquello habría acabado pareciendo un rebaño.

La peor parte en cuanto a efectos posiblemente se la había llevado Marnie, pero entre la música que tenía en su cabeza y el baile que llevaba encima, sumado todo a las voces de alrededor pues como que no se enteraba muy bien de lo que pasaba. Al final decidió que se concentraría en sí misma y en su “problema” aunque no sin antes dejar algo claro a Jacques - ¡De esta te vas a enterar enano! – Le espetó refiriéndose a que se riese de ella anteriormente.

Le lanzó una última mirada furiosa antes de dejarse arrastrar por Daphne puesto que bailando sin control alguno sobre su cuerpo, era un poco difícil decidir hacía que lado quería ir o dejar de ir. Incluso tuvo la ligera sensación de que a su amiga también le estaba costando controlarla y conducirla a algún lugar en concreto.

¿Arena? ¿Sarcófagos? Lo que le faltaba. Realmente solo faltaba que ahora por culpa de sus movimientos involuntarios se levantase una polvareda impresionante y que se les metiera en los ojos o cualquier cosa. Sería por no ser gafe… Echó una última mirada a su hermano antes de que la momia aquella saliera de vete tu a saber donde, con tanto bailoteo no se enteraba de nada. Y con la música en su cabeza, menos aún, pero si alcanzó a entender que tenían que ir a por aquello que les mostraba la momia y buena chica como era ella (cuando quería) se dejó llevar por Daphne, aunque enseguida se dio cuenta de que…

¡Jacques otra vez! Se interponía en su camino y no las dejaba avanzar. Sin parar de bailar en ningún momento y teniendo la canción en su cabeza por tercera vez (aquello iba a acabar siendo un bucle infinito insoportable) le echó otra mirada furiosa. Aquel día su hermano se las estaba llevando todas, antes de tirar de Daphne y incitarla a moverse al otro lado, pues el hueco había (y quedaría) libre durante los siguientes momentos.

¿Quién iba a ser tan tonto de volver para atrás?

Se mueven a A5

Sunday Dawson - December 21, 2011 10:27 PM (GMT)
En realidad agradeció que Michael no balase después de aquel codazo porque no habría podido contenerse la risa. Se limitó a mirarle unos segundos sin decir nada antes de alzar por fin la mirada y emprender camino como aquel que dice. Por suerte y a pesar de la pierna del chico pudieron avanzar hasta el lugar previsto haciéndolo casi al tiempo que Jacques y Selene.

La muchacha miró por encima de su hombro, para encontrarse con que Caroline y Daphne se habían quedado “encerradas” justo detrás de ellos y aunque por fuera permaneció totalmente seria una sonrisa se formó en su interior. Dejar atrás a uno de tus “rivales” nunca estaba de más.

Ahora tocaba seguir avanzando y antes de decidir nada, sopeso las posibilidades, podían ir en diagonal hacia su derecha, pero eso sería alejarse del escarbeo y yendo en diagonal hacia la izquierda podían bloquear a Selene y Jacques pero..., consideró que lo más seguro era seguir adelante. Se pegó a Michael para susurrarle por lo bajo la posición y le diera su visto bueno.

Una vez lo hizo (para lo que antes se separó no fuese a ser que el balido la dejase sorda o algo) la muchacha esbozó una fina sonrisa antes de avanzar hacia delante esperando no encontrarse ninguna sorpresa o que alguien con maldad los empujase, siendo que Michael (a su modo de ver) podía perder el equilibrio con mayor facilidad.

Se mueven a B4

Story - January 7, 2012 11:12 PM (GMT)
Confiados todos los concursantes deciden volver a moverse, pero hay algo que la momia se había ahorrado de decirles. En algunas zonas de aquellas dunas hay trampas escondidas que pueden pillarles totalmente desprevenidos si no se andan con cuidado. Posiblemente el que se llevasen una sorpresa era el verdadero motivo por el que se lo había callado...

Además, ¿qué no era de conocimiento general que en las tumbas egipcias siempre había miles de trampas para proteger los sarcófagos? Que estuviesen en un “juego” no quería decir que aquellos detalles de cultura general egipcia fuesen a variar.

En aquella ocasión los primeros que avanzaron por las arenas de aquel improvisado desierto fueron Selene y Jacques, que además para su mala suerte en cuanto pisaron el suelo otra vez, notaron como las arenas se movían, como si algo intentara salir de debajo de ellas. A los pocos segundos vieron como unas plantas se empezaban a enroscar en sus pies, cogiéndolos por los tobillos e impidiéndoles moverse (1 turno inmovilizados).

Savannah y Marnie consiguen avanzar sin encontrarse con ninguna trampa, al igual que la aún descontrolada Caroline y su compañera Daphne, así como Sunday y Michael, siendo Ethan y John los únicos que parecen indecisos y no se mueven de la posición en la que se encuentra. Quizá se olían algo y sabían que había trampas, pero eso ocasiona que queden ligeramente rezagados y a la altura de Caroline y Daphne.


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GRUPO Negro:Ethan & John. 1 punto – Se encuentran en la casilla A1.
GRUPO Verde: Sunday & Michael 1 punto – Se encuentran en la casilla B4.
GRUPO Dorado: Savannah & Marnie. 1 punto – Se encuentran en la casilla B2.
GRUPO Morado: Caroline & Daphne. 1 punto. – Se encuentran en la casilla A5.
GRUPO Naranja: Jacques & Selene 3 puntos – Se encuentran en la casilla B3. Inmovilizados el próximo turno.

Es sencillo: la primera pareja que llegue al escarabeo obtendrá 3 puntos, las que queden más cercanas, uno. Las parejas debéis indicar a que posición del mapa os vais a mover (por ejemplo la pareja P1 se mueve primero al A1), podéis avanzar en vertical, horizontal y diagonal. Como veréis en el dibujo, todas las parejas estáis a la misma distancia del escarabeo. También, cada pareja (NO cada jugador) puede hacer una acción por turno que intente impedir que vuestros compañeros avancen. Por ejemplo, y siguiendo el ejemplo de la pareja P1, además de moverse a la casilla A1, Marnie de Lancre puede intentar embestir con su hombro a Ethan Corr de la pareja P2. Las consecuencias de estas acciones se dejaran al azar de los dados, compitiendo en fuerza y destreza de la persona que hace o recibe la acción.

Recordemos que los efectos la poción siguen teniendo efecto en esta primera tirada, por lo tanto, Marnie de Lancre y Caroline Lompard tienen una penalización y el resultado de sus tiradas se dividirá por dos. Debido al disfraz de Mike Goldman, él recibirá la misma penalización.

Recordad que todas las parejas, excepto Marnie y Savannah, vais atadas de las manos.

Savannah O'Hara - January 13, 2012 11:27 PM (GMT)
¿El Kneazle? ¿De qué hablaba aquella muchacha ahora? Eso fue lo primero que se le pasó por la cabeza pensar a la joven O’Hara antes de caer en la cuenta de que la chica tenía aquellos problemas debido a la poción. Alucinaciones como poco. ¿Y ahora?

- No. No te preocupes, está bien. Se ha puesto a salvo – Dijo con la mayor seguridad que fue capaz de reunir, de una forma muy parecida a como le decía a su hermana pequeña que los monstruos no existían y que no iba a pasarle nada por las noches. Solo esperaba que funcionara y no la tomara con ella más adelante (si es que recordaba todo aquello) por haberla tratado literalmente como a una niña pequeña.

Estaba aún pensando donde podrían ir aquella vez y sugerírselo a Marnie, cuando esta le tomó la delantera, pero por nada del mundo la pelirroja se lo tomo a mal. Sonrió levemente y se dejó arrastrar por su compañera, sonriendo aún más de satisfacción al ver que Jacques y Selene habían caído en una trampa. Los miró unos segundos pensando “Pobrecitos” aunque en el fondo sintiéndose contenta de que uno de sus contrincantes se hubiese quedado atrás por culpa de algo tan inesperado como que unas plantas emergieran de la tierra y te agarraran pos los tobillos.

Ahora los únicos que estaban a la misma altura que Marnie y ella, eran Sunday y Michael, pues al parecer (la pelirroja no sabía el motivo exacto) Ethan y John se habían quedado rezagados, habiéndose convertido en aquel momento aquello en un dos versus dos. La muchacha examinó las dunas, ahora ya sabían que no eran tan inofensivas como parecían en un principio, pero también que por mucho que las observara y escudriñara no iba a encontrar algo que le indicase que allí no había una trampa.

- ¡Por supuesto! – Respondió a lo dicho por Marnie para después totalmente armada de valor dar unos cuantos pasos hacia mientras interiormente esperaba que allí, justo en aquel punto no hubiese ninguna trampa que las mantuviera rezagadas, si tenían que “atrapar” a alguien que fuese a Sunday y Michael, por supuesto.

Se mueven a C2

John Delacour - January 28, 2012 11:44 PM (GMT)
John miró a Ethan con cara de pocos amigos cuando se rió a carcajadas tras haber escuchado el secreto tan humillante del mago. Le dio un leve codazo con el brazo que tenía encadenado a él y lo miró seriamente haciéndole ver que a él no le hacía ninguna gracia el asunto.

- Ethan hermano, ¡Ponte serio! Tenemos que estar pendientes a este juego porque no sabemos las cosas que nos esperan.- Le dijo mientras que decidían que camino tomar.

Vieron como los demás avanzaban sin correr ningún riesgo, algo que se le hacía demasiado raro a John, ya que no era muy común de que no hubiese ninguna trampa por el camino. Estaba claro que si aquel escenario donde se encontraban era un desierto, tenían que haber dunas y arenas movedizas como en tal paisaje. O al menos eso era lo que John había visto en películas muggles de momias y demás cosas que trataban sobre el tema egipcio.

Eso pensaba él hasta que vio como Selene y Jacques caían en una trampa delante de sus narices. "¡Ajám! ¡Lo que me imaginaba!" Pensó John mientras que al mismo tiempo miraba a Ethan con el semblante serio. Habló con él y llegaron a un acuerdo de que no avanzar era la mejor opción y así lo hicieron.

- Tenemos que tener mucho cuidado hermano y andarnos con mil ojos porque aunque ahora hemos tenido mucha suerte, nadie sabe lo que nos puede pasar.- Le dijo mientras pensaba en donde se podían mover ahora.- Yo creo que si nos movemos en esa dirección iremos por el mejor camino, porque si optamos por el otro que nos queda libre..- Decía señalando a B1.- Nos volveremos a quedar atrasados..-

Después de estar hablándolo, se habían decidido.

El equipo negro se mueve a B2.

Michael Goldman - January 30, 2012 08:27 PM (GMT)
Pues teniendo en cuenta sus dificultades de habla y de anda no iban tan mal como era de esperar, estaban en primera fila avanzando y sin amenazas visibles. Le dio unas palmaditas en la espalda a Sunday que significaba “una elección genial” y, aunque era difícil que lo entendiera, no podía comunicarse con ella con otra cosa que no fueran balidos.

Podían escoger seguir recto o ir en diagonal; daba igual, pero era una oportunidad de oro para adelantar al grupo de su hermana, pues con el problema de las plantas Jaques y Selene estarían un rato quietecitos así que el único problema sería que la chica verde y Marnie quisieran avanzar en la misma dirección que ellos dos; tendrían que ser mas rápidos y rezar para que ellas escogieran otra dirección.

Se agachó para decirle a Sunny que lo mejor era avanzar ahora a las calabazas… para la suerte de la chica se acordó a tiempo de su pequeño problema de comunicación, así que soltó un gruñido molesto (más bien fue un balido) y le indicó con la cabeza hacia donde quería ir; tampoco le importaba que le vieran, los otros no podían moverse o estaban muy atrás para pillarles.

Se movió en diagonal con la otra pegada a él y mirando a todos lados esperando prever cualquier cosa que les pudiera detener para poder anticiparse.

Se mueven a C3

Selene Goldman - January 30, 2012 08:29 PM (GMT)
Sonrió con suficiencia, pues seguían siendo los primeros, pero se le borró tan pronto como tocó el suelo y lanzó un gritito. Intentó saltar hacia atrás cuando vio las raíces que se enredaban en sus piernas; picaban, arañaban y no la dejaban moverse. Intentó con toda la fuerza que pudo reunir desatascarse, y al ver que no podía dirigió la mano inconscientemente hacia la varita. ¡Mierda! Había olvidado que ya no la tenía.

Se cruzó de brazos como pudo con la mano atada e intentó resignarse. ¡No! ¡Eso no era posible! Ahora todos les adelantarían, quedarían rezagados y perderían la ventaja que habían conseguido en la primera prueba.

- ¡Lo sabia! – gritó enfadada con los demás por poder moverse tranquilamente. – Sabía que alguna cosa tenía que pasar… - Luego miró a Jaques para desquitarse con alguien. – Y tú baja de las nubes, que en la próxima tenemos que recuperar nuestra victoria, Noah. – Recordó que aquella noche le había preguntado su segundo nombre, porque Jaques era bastante raro para ella, y el otro contesto que no le gustaba demasiado que le llamaran así; quizás con eso reaccionaba.

Se quedaron los dos plantados allí en medio esperando que las plantas desaparecieran para seguir moviéndose, aunque Selene ya había perdido la esperanza de ganar ésa prueba.




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