View Full Version: Después de la tormenta

Comunidad Mágica: Le Valgrange > New York > Después de la tormenta


Title: Después de la tormenta
Description: con Shawn y aurores


Frida do Carmo - January 3, 2011 03:23 AM (GMT)
Pre-Trama

Tercer día. No fue hasta el mediodía que los aurores se declararon victoriosos con la misión que tenían, puesto al parecer una horda rebelde de muggles enfurecidos con las personas mágicas habían descubierto la localización de la comunidad mágica estadounidense que se encontraba en los subsuelos de New York. Las cosas se estaban saliendo de las manos y los aurores encargados de esa comunidad llamaron a los más cercanos que eran los de la comunidad escocesa en Valgrange.

Evangeline, pronto trazó un plan de emergencia sobre la marcha y envió solamente a unos 6 aurores más de la comunidad a Nueva York, puesto que tampoco podía descuidar Valgrange. Frida, como mano derecha que era de la Jefa de Aurores fue enviada, así como también Shawn, que aunque se especificaba en encontrar objetos perdidos, era de suma utilidad puesto que necesitaban encontrar la causa por la cual la horda furiosa se había enterado; se decía que era gracias a un mago oscuro que apoyaba los fines muggles y les informó sobre la comunidad, entregandole artilugios para poder atravesar la barrera mágica que los protegía. Tenía que encontrar esos artilugios lo antes posible, para que no más personas pudieran enterarse de la comunidad mágica y atravesar otra crisis con los magos.

Por suerte, todo se resolvió gracias a la gran disposición y excelente organización de todos, terminando por borrarle la memorias a la horda muggle y cambiar sus recuerdos.

Ahora, eran apenas las 7:00 pm, los aurores de la comunidad de Valgrange se preparaban para irse, solo 3 de los 6 decidieron quedarse por órdenes de Evangeline ahí por un día más donde harían guardia de manera irregular. Entre esos estaba Frida y Shawn, que aún no le tocaba turno a ninguno de los dos.

Quizá ya la situación se podía respirar un poco más de calma pero no todavía podía bajar la guardia... al menos así lo veía Frida, sin embargo por insistencia de Shawn logró ir hasta la metropolis, viendo como las luces de los autos alumbraban en toda la oscuridad que era armada por la noche.

Ha decir verdad, no se podía quejar, veía tiendas de ropa que, por más profesional que fuera moría por entrar en cada una y probarse por horas mercancía de la mejor calidad. Pero sacudió su cabeza, tenía que concentrarse en el trabajo... aunque le iba a costar un poco con la compañía del chico.

- ¿Por qué no vamos por un café? - Le sugirió amenamente, ya que por lo contrario, todo su profesionalismo sería por el desagüe si seguían pasando por todas esas tiendas que solo hacían derretir su lado juvenil y femenino que le caracterizaba.

Shawn Notram - January 3, 2011 03:44 AM (GMT)
Problemas, problemas y más problemas ¿A que nunca le escribían de las otras comunidades para decir que todo estaba bien? No, eso era poco protocolar, la única forma de recibir noticias del resto de las comunidades mágicas eran por que algo estaba mal. Un suspiro escapó de los labios del joven auror cuando Evangeline les llamó de emergencia y les asignó ir en socorro de los habitantes de New York.

Como siempre Shawn se había tomado las cosas con excesiva pasividad, era una de las mayores razones por las que no había escalado posición, el muchacho se conformaba con vivir la vida a su manera y, según opinión de muchos, desperdiciar su enorme potencial.

La misión, no fue demasiado complicada pues habían asignado a un grupo lo bastante competente como para hacerse cargo de la horda de muggles, claro que él como habían descubierto la comunidad de New York era algo realmente preocupante, se requería de magia para pasar por todos los hechizos de defensa que los ministerios habían diseñado para evitar la erradicación total de aquellos que vivían sabiendo del uso de la magia.

Tendría que hacer algunas averiguaciones en Londres pero por ahora, estando tan lejos de casa, lo mejor sería buscar algunos recuerdos que llevarle a sus conocidos, lástima que no le diera tiempo de aventurarse a buscar algún tesoro, el tiempo no estaba a su favor.

Eran las 7:00 pm cuando el equipo se dividió a la mitad y él y Frida se quedaron para dar un paseo y asegurarse de que todo estuviera bien antes de volver a Valgrange. Caminaban tranquilamente por aquel edificio al que los muggles llamaban “centro comercial”. Les habían asignado guardias y Shawn había cambiado con Frida para que a ella le tocara un horario más ligero, no dudaba de la responsabilidad de la chica, pero prefería poder aventurarse a las últimas horas de la noche, mientras ella y su otro camarada dormían.

Escuchó la oferta de ella mientras paseaban por algunos anaqueles llenos de ropa, no necesitaba enfocarse en sus poderes como Legeremago para ver el gesto de la chica al ver toda aquella ropa y es que ella era una mujer después de todo, por más ruda y decidida que intentara lucir, a los ojos de Shawn seguía siendo una mujer como todas las demás.

-Sería una excelente idea, además servirá para ver que se dice en los noticieros muggles al respecto- susurró cerca de la chica por si acaso alguien pasaba lo suficientemente cerca para escucharles.

Caminaron hasta la cafetería más cercana, un pequeño y modesto restaurante con muebles de madera y un gran letrero en luces de neón. Al llegar, le ofreció un asiento y luego tomó lugar frente a ella, mientras esperaban ser atendidos.

-¿Qué opinas de lo sucedido? –

Frida do Carmo - January 3, 2011 04:30 AM (GMT)
Había accedido en la propuesta del café, mientras daba la razón con la argumentación que Shawn le había dado, de ver los noticieros muggles si habían hablado sobre el incidente. Ella confiaba en que el hechizo que todos hicieron para borrar la memoria de aquella horda había funcionado, más sin embargo no se podía cantar victoria tan rápido, nunca se sabía si algo se había salido de las manos.

Tomó asiento una vez que llegaron a aquel reconfortante lugar, bastante sencillo que era sin duda opacado con lo concurrente que eran las calles de la agitada ciudad, que aún, comenzando el anochecer se podía sentir el estrés rutinario de los habitantes de dicho lugar. Vio la carta, esperando que algo le apeteciera aparte del rico capuccino que iba a pedir.

Sus ojos de enigmático color alzaron hacia el rostro de Shawn quien le había lanzado una pregunta. Se acercó más hacia él, quitando cabellos para ponerlos detrás de su oreja y hablando con la misma discresión como empezó el chico.

- Estoy bastante consternada. Desde hace ya tiempo no había pasado algo tan... digamos fuera de lo común como lo que pasó hoy. Sin duda hay una traición y tenemos que averiguar quien es el infiltrado que está pasando información a los muggles - Su tono de voz, aunque realmente limitado se tornó algo severo. Estaba preocupada sin duda, pero no podía dejarse llevar por la intriga. Como auror que era tenía que estar siempre dispuesta para cualquier amenaza que se presentara.

Aunque veía la mirada relajada de Shawn y sin saber porqué la hacía sentir como si estaba siendo una maniática del trabajo, que se estaba ahogando en un vaso de agua o que estaba transformando las cosas de una manera más grave de lo que lo eran. Siempre era así. Por lo tanto, respiró profundamente e intentó aclarar su mente, quizá simplemente para darle el gusto de que no se viera tan rígida; incluso hasta para ella misma se asustaba un poco puesto que al estar tanto tiempo con su jefa hacía tomar posturas que tal vez Evangeline tomaría.

Se echó para atrás, cerró la carta y cambió su semblante cuando el mesero les atendió.

- Quisiera un capuccino y una ración de papas fritas - Usualmente no era lo que solía comer, pero de alguna manera podía romper un poco con su dieta y arriesgarse a comer algo de grasas, sobre todo después de tanto agite.

Vio a lo lejos como uno de los encargados cambiaba el canal de un pequeño televisor que estaba en lo alto de una esquina, precisamente puso las noticias.

"En últimas horas se ha presentado el fallo de algunos vigilantes, en ciertos sectores de Nueva York. Pronto un grupo de ingenieros irán a repararlos; por lo tanto, manténgase alerta de cualquier circunstancia anormal que se presente. Recuerde llamar a las autoridades si ve actividad mágica"

Ese fue el reportaje. En sí, no había pasado algo relativamente grave, nada más dejar aquellas esferas flotantes llamadas vigilantes algo dañadas de manera tal que los auores pudiera efectuar el movimiento con éxito sin muchas consecuencias que lo llevarían a la catastrofe.

- Bueno, al menos no es nada del todo crítico - Dijo acercandose una vez más a Shawn - Ahora, teniendo en cuenta eso, ¿Qué piensas con aquella noticia? - Repitió la pregunta en modo de retroalimentación y a su vez por ganas de fastidiarlo, de manera sutil y amistosa.

Shawn Notram - January 3, 2011 04:50 AM (GMT)
Le alegraba compartir tiempo con la chica aunque no lo confesara y la idea del café era sin duda perfecta para entablar una amistosa conversación y ver qué opinaba la chica de todo lo sucedido en aquellos últimos días. Vaya que había sido una sorpresa nada grata lo ocurrido y aun así, algo no cuadraba bien dentro de todo aquello, más allá del ataque, había algo extra en todo lo ocurrido.

Iba a responderle a su planteamiento cuando fueron interrumpidos por un mesero, por lo que se hecho hacia atrás apoyando la espalda de aquella silla y llevándose ambas manos a la nuca. A diferencia de su compañera, Shawn no eran de preocuparse por lo que comía o dejaba de comer, contantemente estaba sumido en tantas actividades que su metabolismo quemaba lo que fuera que comiera.

-Un marrón oscuro grande y una ensalada cesar con pollo- dijo tranquilamente mientras sonreía y le entregaba ambos menús al hombro que había anotado su pedido. Le despachó con una sonrisa y entonces desvió su atención un par de segundos hacia un costado, sumido en sus propios pensamientos antes de que el sonido del noticiero hiciera eco en sus pensamientos robándose de lleno su atención.

Escuchó atentamente la noticia, sonriendo con cierta amargura a lo que decía aquel reportero y negando con la cabeza. Un suspiró escapó de sus labios antes de que la chica retomara el hilo de la conversación inquiriendo sobre su opinión al respecto.

-Es la solución más lógica, no sabemos quiénes en el alto mando muggle saben de la comunidad, asumimos que solo se trató de un incidente aislado, lo cual sería perfecto para nosotros. Cualquiera que fuera el caso, crear pánico no es una solución para ninguno de los dos bandos por lo que es más que prudente dejar lo ocurrido como un fallo de del sistema anti magia- explicó tranquilamente, haciendo una pequeña pausa al ver, a lo lejos del cuarto, al camarero trayendo sus bebidas. Unasonrisa basto para agradecer aquello y entonces, tras un sorbo a su café, retomó sus palabras.

-Lo preocupante es que cualquiera fuera el escenario, tenemos ahora que cuidarnos de muggles y magos por igual. Ni con la gravedad de la situación del mundo mágico hemos podido aliarnos como “raza” si es que así queremos calificarnos- explicó dejando escapar un suspiro antes de sonreír con despreocupación.

-Pero, basta de temas tan serios. Estamos en una de las ciudades más importantes y famosas del mundo, deberíamos aprovechar de dar un paseo, ir al cine, comprar algunos regalos y quien sabe, la noche es joven- dijo esto último guiñándole el ojo a la chica mientras escudaba su indirecta en un nuevo sorbo a su bebida.

La verdad era que como siempre, tanta seriedad no iba de la mano con el despreocupado Shawn. Si llegara a complicarse la situación lo resolverían como lo han hecho hasta ahora ¿Para qué darle más vueltas al asunto?

Frida do Carmo - January 3, 2011 05:27 AM (GMT)
Escuchaba atentamente cada una de las palabras de Shawn que sonaban lógicas y bastante analiticas, incluso con lo que le decía lo ponía a prueba en su mente, analizando también la situación y sin duda, era bastante convincente su opinión. No era que estuviera distraída, pero se le pasó por la mente que si él se aplicara un poco más a su profesión, quizá se convertiría en la mejor arma de los aurores.

No era aduladora, solo veía la realidad y a sus ojos veía un gran talento que posiblemente no veía mucho interés en explotar. Observaba a su alrededor mientras escuchaba las palabras de Shawn: todo estaba en orden, nadie había hecho movimiento o comentario alguno de alerta sobre aquel reportaje que recién acaba de emitirse. Se pudo comprobar cuando el encargado cambió el canal y rapidamente el ambiente se invadió por la pintoresca narración del baseball, yanquis versus angelinos. Solo así noto como la atención de las demás personas comenzaban a concentrarse en el juego.

Si bien, luego el mesonero diferente al que los atendió en primer momento confundió las órdenes y le entregó la ensalada césar a ella y la orden de papas fritas para Shawn. Fue algo que le hizo soltar una leve risa, mientras en un segundo viaje le traían los café, de manera correcta esta vez.

- Creo que le daré una probada a tu ensalada - Dijo graciosamente mientras con un tenedor metía un bocado de la ensalada. Tras eso exhaló un largo suspiro con dejos de tristeza, puesto que era cierto que aún con la situación que estaban enfrentando, no podía confiar ni con los de su mismo bando.

Prefirió no comentar más nada al respecto, ya que solo iba a conseguir que se preocupara más de lo debido, llegando al punto de que por las noches, cuando dormía no pudiera hacerlo correctamente tras analizar toda la situación. Era desagradable cuando sus pensamientos la perseguían de tal manera que ni podía disfrutar horas de sueño que le hacían tanta falta en su profesión, sobre todo cuando se iba de misión.

Aunque la tensión por la circunstancia afrontada no duró demasiada con la interrupción de Shawn, Sonrió ante la indirecta, mientras le daba otro bocado a la ensalada apropiandose de ella, perdiendo de esa manera total interés en las papas fritas.

- Sí, como ir a comprar zapatos, vestidos... - Canturreó mientras continuaba la lista de actividades que podían hacer en Nueva York, aún sonando más divertido por su acento. No podía con él, hacía que las cosas sonaran más fáciles de lo que era, quizá por eso le agradaba tanto su presencia, ya que era como una especie de interruptor que le permitía relajarse en momentos de estrés - Bueno, creo que es tu día de suerte. Hoy pienso seguirte, en lo que sea... creo que es momento de relajarnos un poco - Solo esperaba no arrepentirse de esa decisión, pero por el momento y solo para evitar pensar en cualquier otra cosa, quería tomar la invitación para despejar un poco su mente.

Shawn Notram - January 3, 2011 05:54 AM (GMT)
-Sírvete con confianza- dijo siguiéndole la broma al ver como el mesonero había confundido las ordenes con total razón pues la verdad es que cualquiera hubiera perjurado que era la correcta distribución de los pedidos. Un suspiró escapó de sus labios al tiempo que tomaba una de las papas de aquella canasta y la sujetaba entre sus labios meditando por unos segundos todo lo ocurrido antes de comérsela.

Permaneció en silencio mientras veía disimuladamente a Frida comerse aquella ensalada tan tranquilamente, en otras circunstancias le habría cambiado el plato, pero le veía tan ensimismada en la ensalada que no pudo quitársela. Él por su lado comía con calma, despacio y una papa a la vez. Aprovechando el silencio que había quedado para meditar un par de conjeturas que se le había ocurrido, aunque no lo demostrara y no se preocupara en hacerlo, la verdad era que Shawn nunca dejaba de tener un plan en mente. Era su seguro en caso de emergencia.

Sonrió luego de que ella comentara acerca de las compras, la verdad era que le alegraba ver aquel lado femenino y normal de la chica y no el constante ente de responsabilidad que aparentaba ser. Le regaló una sonrisa asintiendo a sus palabras, sin embargo su gesto fue incluso más notorio cuando la chica aceptó aquella indirecta y disfrutar de la estadía en la ciudad americana.

Le conocía bien, seguramente no había tomado su indirecta de la forma en la que él había querido, pero no le molestaba pues disfrutaba de su compañía y siempre era divertido escuchar sus opiniones, siendo de una cultura tan diferente.

-Bien, creo que podemos hacer un par de cosas antes de irnos… tengo una idea interesante en mente que no puedo quitarme hace un tiempo. ¿Te importa si es lo primero que atendemos?- preguntó dejando un evidente doble sentido en sus palabras, pero si ya la chica había tomado el riesgo era improbable que le dijera que no a esas alturas, era una sensación bastante interesante y le hacía sentir algo extraño.

Una vez que terminaran de comer, si es que ella aceptaba, le llevaría a atender aquella materia pendiente y es que hasta ese día no había tomado una decisión concreta pero si ella estaba ahí, con él, era la oportunidad perfecta para que saliera todo a la perfección. Aun así no quería correr el riesgo de que rechazara su propuesta por lo que se apresuró un poco a terminar su frase antes de que pudiera responder.

-Descuida, te aseguro que no te vas a arrepentir… no suele ser de los que dejan mal a una mujer y menos si se trata de una tan especial como tú- le aseguró sonriendo mientras se llevaba otra papa a la boca, no sabía que tal estaría la ensalada, pero aquellas papas realmente no estaban nada mal.

Dio un nuevo sorbo a su café sin poder contener su sonrisa, en verdad aquello le estaba emocionando, algo raro en el auror que solía camuflar tan diestramente sus emociones.

Frida do Carmo - January 4, 2011 04:47 PM (GMT)
Dio otro bocado a la ensalada, realmente no tenía muchas ganas de entregársela teniendo en cuenta que le dieron el plato a ella de una vez. Realmente estaba deliciosa, aunque si bien entrecerró sus ojos mientras Shawn le daba razón para salir. "Ideas interesantes", "atenderlas primero", "no se va arrpentir" ¿Por qué de repente sentía que no iba a atender algo simple como comprar un libro?. Aunque la expresión de él, no expresaba realmente algo concreto, que en más de una ocasión podía comparar su expresión con la de su jefa, precisamente por ser congelada y aparentemente inmune a la expresividad exterior, había algo, quizá por su tono de voz que se le hacía sospechoso.

Se dio todo el tiempo del mundo para terminar la ensalada inclusive, parecía que comía más lento de lo usual. Si bien, ella era auror, pero más que eso, tenía un instinto innato que era el dichoso "sexto sentido femenino", algo le decía que tal vez las cosas no eran como él decía, que ocultaba algo. Suspiró, ya había aceptado su invitación, ahora de alguna u otra manera tenía que terminar con lo que había comenzado.

Dio un sorbo a su café y luego le dirigió una mirada al chico que tenía al frente. Apoyó su cabeza sobre sus manos, teniendo como de costumbre su toque de elegancia y delicadeza en sus ademanes.

- Bueno, confío en ti Shawn - Le sonrió, mientras terminaba su café - Supongo que es lo menos que puedo hacer por ti, luego de haberme comido tu ensalada - Bromeó, mientras esperaba a que el mesonero se llevara los platos vacíos y así darle, los dólares respectivos. Casi no usaba esa moneda, ya que pocas cosas atendía en el mundo muggle. Incluso se veía en su cartera los billetes estaban algo arrugados de lo viejo que estaban, incluso todavía tenía guardado algunos reales brasileros, que desde su huida con su madre al mundo mágico había dejado de utilizar.

Se paró, movió sus cabellos y puso sus manos en su cintura, cuya mirada denotaba algo completamente diferente, incluso se podía haber notado que hubo cierto brillo de picardía en sus ojos.

- ¿Y bien?, ¿A dónde vamos primero? - Aún era optimista, tal vez pudo haber malinterpretado a Shawn, quizá primero iban al cine... aunque sinceramente moría por entrar a aquellas tiendas que había visto al principio.

Shawn Notram - January 4, 2011 05:14 PM (GMT)
-Presumo que ha estado excelente por la obligación con la que te la comiste- le dijo bromeando, pues claramente se la había comido con gusto e incluso, podía asegurar que se había reusado a querer colocar las ordenes como realmente debía ser.

Dejó escapar un suspiro mientras llevaba su diestra a su nuca agitándose el cabello. Elevó la mirada para ver a la chica ponerse de pie luego de pagar e imitó su gesto poniéndose de pie mientras contemplaba una última vez aquel lugar, a diferencia de muchos aurores, Shawn se veía tan constantemente involucrado con el mundo muggle que le era imposible no manejar varios temas muy intrínsecos del mundo no-mágico.

Seguramente, cuando el mundo era un lugar mucho más sencillo, los puristas habrían acabado con su carrera por su interés constante en aquellas costumbres tan singulares.

-Lo siento, pero no soy de los que arruina las sorpresas- respondió a su pregunta con una clara sonrisa cómplice, extendió su mano hacia la chica para ofrecerle el brazo y caminar a su lado por aquel centro comercial. Para cualquiera que les viera parecería notorio el interés del chico por la despampanante morena, algo que él nunca se había esforzado mucho en ocultar aunque no habían salido las cosas como las tenía en mente.

Salieron finalmente de aquel local y regresaron en su camino por algunas tiendas, pasando por varias tiendas de todo tipo, mismas que no había visto de ida y deteniéndose frente a uno de los anaqueles de ropa que Frida había visto anteriormente.

-Mmm… ¿crees que podamos encontrar algo que le guste a la jefa?- preguntó despreocupado, sonriéndole a la chica mientras se adentraban en la tienda cual quien no quiere la cosa. Afortunadamente no había demasiada gente en la tienda, solo la encargada que les recibió con una sonrisa y el típico “A la orden” aunque mucho más elaborado y elegante.

Shawn le guiñó en ojo a la “encantadora” mujer y le sonrió en un gesto pícaro a lo que recibió una sonrisa por respuesta mientras les dejaba buscar lo que buscaran.

-Quizás podamos sacarle una sonrisa si le llevamos un recuerdo- le explicó sonriendo mientras veía con cierta indiferencia varias de las prendas, no era nada bueno para regalarle cosas a la gente, en realidad una de las excusas para ir a la tienda era usar el talento natural de Frida y su refinado gusto, para encontrar algo adecuado.

-¡Este vestido es perfecto!- declaró en tono triunfal mostrándole a Frida un vestido verde bastante peculiar que seguramente a ninguna mujer en su sano juicio le habría agradado. Indudablemente aquello no había sido una buena elección por el gesto de la chica, a lo que se encogió de hombros algo decepcionado.

-A ver… ¿qué usarías tú?-

Frida do Carmo - January 4, 2011 10:29 PM (GMT)
Volvió de mirar de reojo a Shawn, para luego suspirar una vez más y aceptar ir caminando sujetandole del brazo. Ese gesto se lo tomó de manera amistosa, aunque le agradaba la cercanía que tenía con el chico. Giró los ojos con aquel comentario; definitivamente no era personas que arruinaba las sorpresas porque sencillamente era impredecible lo siguiente que podría hacer.

Aunque tenía una leve idea de lo que podría ser el paradero de la salida, conociendolo; no se imaginaría que regresaría a la tienda que había estado echándole el ojo desde el inicio. No hubo otra reacción que una grata sonrisa dibujada en su rostro y sus ojos con cierto brillo de emoción al ver todas esas ropas, la cual tenía muchísimas ganas de comprar toda la tienda si así lo quisiese.

Lo interesante del asunto era que Shawn estaba dispuesto a comprar un "detalle" para Evangeline, cosa que le extrañó pero le pareció una buena iniciativa, así que empezó a buscar algo ideal para ella; no sin antes negar con la cabeza ante el leve coqueteo que éste tenía con la encargada de la tienda. No cabría decir de más que a la brasilera le llamaba mucho la atención Shawn, le agradaba su personalidad, pero ese pequeño y minúsculo detalle por el cual le coqueteaba a toda mujer y según sus palabras que no le gustaba estar atado a nadie, pues era el principal motivo por la cual ella ni siquiera se asomaba para si quiera intentar alguna relación con él, teniendo en cuenta eso. Precisamente, era la principal causa por la cual siempre le rechazaba algún rollo de una noche con él, que con mucha insistencia más de una vez le había propuesto.

Aunque esa noche era diferente, quería tomarse las cosas con calma y pues quería dejarse fluir por los parajes de la vida. Así que, no se iba a enfadar por pequeñeces como esas, por lo que giró los ojos una vez más y siguió en búsqueda de alguna prenda que posiblemente le pueda agradar a su jefa.

- Bueno, sacarle una sonrisa es algo ya de otro nivel. Pero sí, creo que le agradaría un gesto como este - Respondió, observando la tienda y debatiendose entre un vestido verde oliva o uno rojo escarlata, más para Evangeline, lo estaba idealizando en ella.

Su vista se dirigió otra vez a Shawn cuando dijo que había encontrado el vestido perfecto. Incrédula fue rápidamente hacia él para ver el vestido que había seleccionada... y... su rostro lo que más decente y cortés que pudo expresar en su rostro fue levantar una ceja y mirarlo como queriendo decir "¿Es una broma o que?"

- Si fuera por mi, utilizaría cosas más como este conjuto - Dijo sin mucho interés en ocultar en lo más mínimo que su estilo era juvenil y bastante coqueto. Pero rápidamente cambió de conjuto, puesto que se intentaba concentrar en algo para la jefa - Pero Evangeline, es más clásica y mucho más conservadora... por lo que un vestido como este le iría bastante bien... ¿Qué dices, si se lo compramos? - No se podía imaginar qué cara pondría ella, pero en realidad aquella iniciativa no estaba nada mal, aparte que el vestido que ella tenía entre manos era excelente y le quedaba a la perfección, eso lo podía asegurar.


Shawn Notram - January 4, 2011 10:58 PM (GMT)
Al ver la reacción de su compañera cuando le mostro aquel vestido verde no pudo más que reír. Tenía dos imágenes mentales demasiado gratas como para no considerar llevarse ese vestido. El primero era la de Evangeline luciéndolo, cosa que sin duda resultaba extremadamente graciosa. La segunda era la cara de la jefa de aurores al recibir semejante ridiculez y es que, incluso para alguien tan inexpresivo como Lateefa, aquello tenía que generar algo. Pero era una broma que no estaba del todo dispuesto a realizar, era mejor mantener la imagen mental a darse un fiasco con la realidad.

Vió entonces el par de sugerencias de la chica y asintió tranquilamente, el primero destacaba por mucho era algo más para Frida que para una persona como Evangeline, pero el segundo realmente si le pareció daba más con la personalidad de su jefa. Sin duda, ese vestido seria para la jefa de aurores.

-No sé, no termina de convencerme. Por qué no te pruebas ese conjunto, a ver si me hago una mejor idea- dijo seriamente, tan inexpresivo en su mirada como siempre mientras recorrían la tienda viendo conjuntos y prendas a diestra y siniestra. El joven auror pocas veces hablaba mientras veían los vestidos y conjuntos y las pocas veces que lo hacía era para ratificar si sería algo que la chica se pondría o no.

-Llegarle sin nada a la jefa me parece descortés teniendo la oportunidad, pero realmente no consigo nada que me parezca sea apropiad para ella- le aclaró luego de que había hecho que la Frida se probara unos 5 juegos de ropa entre vestidos y conjuntos. Resignado negó con la cabeza mientras dejaba escapar un suspiro y diría por unos segundos su atención a la mujer que le guiñó el ojo en un gesto cómplice.

Se acercaron sin éxito a la barra donde la mujer les aguardaba, ya con las bolsas colocadas y la suma hecha. Con una sonrisa el muchacho busco su billetera para pagar aquello en efectivo, gesto que dejó boquiabierta a la encargada y entonces tomó las bolas.

Alguien con el tiempo que tenía Shawn en el arte de la seducción estaba más que calificado para saber cuándo una chica quería algo y cuando tener un detalle bonito con alguien, las navidades se habían pasado y mientras él llegaba de su viaje desde el Sahara, ella seguramente había trabajado el 24 y seguramente también el 25.

-¿Supongo que… me aceptarías el regalo aunque no haya podido dártelo en navidad como era debido?- dijo mostrándole la mayoría de las bolsas, pues una si había quedado para el vestido que le había elegido ella desde el principio a Evangeline. La verdad era que le había buscado un buen regalo en Valgrange y no había conseguido nada de su agrado… esa era la razón que le quitaba el sueño desde hacía varios días.

-Feliz Navidad Frida- dijo mirándole tranquilamente, luciendo una sonrisa amena y cálida. De todas las mujeres que conocía, aquella morena era con la que más trataba y pues tenía su trato especial, después de todo le soportaba como era y eso era algo que para Shawn valía mucho.

Frida do Carmo - January 7, 2011 12:41 AM (GMT)
Estaba a punto de reclamarle a Shawn acerca de que no le convencía el vestido. Casi estaba a punto de replicarle que los hombres no conocían nada de moda, cosa que sin mucha pena hubiera llegado a hacer, de no ser que algo le paró y fue que él le dijo que se probara el vestido para ver como le quedaba.

Obviamente no era para ella, pero a considerar que tenía casi la misma altura que su jefa y un cuerpo muy parecido, tendría lógica que ella se probara el vestido. Fue algo que durante toda la noche, le sorprendió más, así que ni corta ni perezosa, fue "sacrificadamente" a hacerlo.

Se notaba mucho que desde que habían decidido a tomar aire, ella quería probarse algo así sea de a ciegas y que no le pertenecía. Era como una realización que tenía que hacer y el chico le estaba otorgando aquella oportunidad de hacerlo. Se mordió el labio y le miró, sentía cierta pena pero sus impulsos de compradora compulsiva le eran mayores.

- ¡Que considerado de tu parte!, la verdad - Dijo sin ningún dejo de sarcasmo ni nada, aunque si bien quería probarse el vestido de una buena vez. Así que sin tiempo que perder se fue al vestidor.

La verdad era que le fascinaba ir de compras y aquel vestido que se estaba poniendo, que por cierto le quedaba a la medida, era fabuloso. Si a ella le hacía lucir bastante bien, Evangeline seguramente se vería mucho mejor. Estaba de ensueño y le encantaba.

Pues así podía pasar el resto de la noche seleccionando y probandose vestidos, conjuntos, todo lo que le pareciera lindo , sin embargo todo era tanto anhelo. Después de haberse probado unos cuantos conjutos se dio cuenta que había permanecido mucho tiempo en eso.

Salió sigilosamente, lo más probable era que se podía conseguir con un Shawn aburrido e impaciente por salir. Estaba a punto de disculparse con él con su impulsividad para eso, cuando le sorprende con un regalo. Si antes se sentía con pena, ahora tenía mucho bochorno encima, tanto así que sus mejillas tuvieron un leve toque carmesí.

- Awww... Shawn, no debiste - Dijo, mientras le sonreía, tomaba la bolsa y como acto en agradecimiento se acercó hacia él y le dio un beso en la mejilla. Mientras así se dirigía a la salida. Después de todo, estaba disfrutando de aquella salida que él había propuesto.

Shawn Notram - January 7, 2011 01:04 AM (GMT)
-Vamos, que de cuando en cuando te de un gustillo no es la gran cosa. Además lucias encantadora probándotelos ¿Cómo iba a hacerme de la vista gorda?- le dijo sonriendo mientras contemplaba el leve rubor en las mejillas de la hermosa morena. La verdad era que es que nunca, o casi nunca, le había visto tomar aquel color en su rostro, algo que sin duda alegraba al chico pues a pesar de la espera y de todas las vueltas en las noches buscando algo apropiado, había conseguido un momento perfecto para regalarle a Frida.

Sintió aquella leve caricia de los labios de su amiga sobre su propio rostro e instantáneamente sus mejillas tomaron un tono parecido al de la chica, aunque más disimulado. Cosa que debía agradecer pues en su tono de piel aquello iba a ser más evidente. Llevó su mano más cercana a aquella mejilla, como si sintiera cierta calidez en la misma a consecuencia del beso y es que una chica como ella, podía derretir el corazón de cualquiera.

Shawn salió de la tienda, siguiendo a la morena a paso firme mientras dejaban atrás aquella tienda de ropa y veían como algunas comenzaban a apagar las luces y bajar sus rejas. No eran horas tan tardías pero aun así, la época del año se daba a que los negocios cerraran temprano pues nadie quería estar fuera de casa.

-Ya hemos cenado e incluso he conseguido tu regalo de navidad. Aun la noche es joven, dime Frida ¿Qué se te antoja? No puedo decidirlo yo todo, o al menos no es lo que te recomiendo- le dijo a modo de broma invitándole a elegir su próximo destino, la verdad era que con ello podría conocer un poco más acerca de la chica y eso era algo bastante grato. Sus gustos, lo que no le gustaba, estaba buscando saber todo sobre ella y lo curioso es que no entendía el porqué de aquella curiosidad, pues sabía muy bien a donde podría llevarle ese camino y aun así se arriesgaba a recorrerlo.

Caminaba a su lado mientras esperaba su respuesta, recordando aquella vez en que se vieron por primera vez, hacía ya bastante tiempo, en Suramérica. No podía negarlo que al principio cuando le dijeron que su compañera sería una chica, pensó inmediatamente en una desenfrenada noche de pasión. Pero, algo raro paso al conocerle pues su habitual calma y seguridad se vio bastante perjudicada, mucho le costó aprender a trabar con la morena y a mantenerse a raya cuando le vio por primera vez.

Aunque seguía pensando que era solo alargar lo inevitable el que ambos no hubieran terminado juntos en alguna cama de su país de origen. Si bien era ella quien le había detenido, él sabía que tarde o temprano ambos admitirían lo que sus cuerpos se decían.

Una nueva sonrisa se dibujó en su rostro, mirando de reojo a la chica y llevándose ambas manos a la nuca para apoyar su cabeza. Sin duda desde el inicio aquella chica había sido un enigma para él.

-Y bien… ¿Qué tienes en mente?-

Frida do Carmo - January 9, 2011 12:01 AM (GMT)
Había sido bastante considerado en regalarle algo para Navidad, por lo que de pronto se sintió algo culpable por el hecho que no le había regalado algo. Se mordió pensando en qué podría darle, ya que se sentiría bastante egoísta si no correspondía de alguna manera. Ya en el camino se le ocurriría algo, al fin y al cabo estaban en una inmensa metrópolis, por lo que conseguir algún detalle material para regalar no sería difícil.

Mientras caminaban, algunas tiendas, quizá la minoría salían más temprano de lo habitual por horario navideño, cosa que era normal en esas épocas que se estaban viviendo, aunque le parecía un poco extraño debido a que conociendo el capitalismo salvaje que se estaba viviendo en esos días, al cerrar indicarían que perderían ingresos. Sacudió su cabeza, ya se estaba metiendo ahora en la economía… sin duda, tenía que aprender a relajarse cuando era el momento, no solo en su trabajo sino en general.

Shawn le preguntó con cierta mirada que posiblemente se le hacía familiar, dónde iban ahora. Se quedó pensando unos segundos cual sería su posible paradero. Lo extraño del asunto es que desde tiempo atrás, quizá desde la cafetería quería dejarse fluir, así que aunque la primera cosa que se le pasó por la cabeza fue regresar una parte de ella quería seguir disfrutando de la ciudad que no descansaba. Tenían dólares de sobra, así que un poco de diversión no hacía daño.

Siguió pensando, mientras seguían caminando, ya que habían varias personas que de una manera bastante incómoda se habían parado en frente de ellas y luego pasado a un lado como queriendo decir que estaban atravesados en todo el tránsito peatonal. Aunque claro, también habían muchas otras personas sin escrúpulos que se lo habían hecho saber, aunque no directamente, sí comentando hacia su acompañante lo mucho que le molestaban “los turistas”. Suspiró, aunque una mirada un poco más pícara se asomó sobre la brasilera.

Frida era muy comprometida con su trabajo, pero había que admitir que una parte de ella solo deseaba fiestas y alcohol, aparte que aún, según su madre estaba en una edad de “diversión”, siempre y cuando no saliera embarazada, ya que recordó que hubo una encuesta donde 4 de cada chicas menores de 25 años salían en estado en Brasil. Sacudió nuevamente la cabeza, ahora estaba pensando en encuestas… no, tenían que ir a un lugar rápido para distraerse.

- ¿Qué te parece si vamos a un bar?, Yo te invito para compensarte el regalo navideño – Respondió con un guiño de ojos sumado a un tono de voz algo diferente, como más atrevido y fresco, aunque igual de gracioso por su notorio acento.

Shawn Notram - January 9, 2011 03:46 AM (GMT)
Caminaron por un rato por los pasillos de aquel centro comercial, esquivando a algunos transeúntes y fulminando con la mirada a otros que parecían no poder despegar su vista de la morena, que no podía culparlos pues realmente su compañera era una belleza, pero aun así era algo que le costaba tolerar. No es que algunas veces no actuara de la misma forma, sin embargo era diferente cuando lo hacia él a cuando se lo hacían.

Respiró profundamente e incluso tuvo que apretar el puño cuando uno de los imprudentes transeúntes comentaba con sus acompañantes lo molestos que eran los turistas. Shawn no necesitaba de la varita para acabar con ese tipo de personas, por más mago que fuera sabia defenderse bastante bien como muggle. Sin embargo, exponer a Frida a algo como aquello era algo que no se podía permitir, siempre había cuidado de más de la morena aunque era algo que nunca admitiría pues sabía todo lo que podía atraer ese tipo de cosas, ya había experimentado una vez lo que era caer en las redes de un mujer y de aquel sentimiento al que llamaban amor. Era por ello que había jurado nunca permitirse pasar por ello nuevamente.

Escuchó su propuesta mientras una sonrisa borraba cualquier posible confusión de lo que había estado pensando antes, la verdad era que ese tipo de invitaciones le eran difíciles de rechazar. Una hermosa mujer y alcohol hasta caer inconsciente, una persona con gustos tan simples y fáciles de complacer encontraba en esa idea un paraíso. Para Shawn sin duda eso era lo más cercano al paraíso.

-Acepto la invitación, pero en verdad no tienes que regalarme nada. Además, ofenderías mi orgullo si permitiera que pagaras, vamos, que para algo soy el caballero de armadura dorada de tus sueños y el anfitrión de esta noche- le dijo sin titubeo alguno mientras le sonreía y perdía sus pensamientos, por un instante, al adentrarse en aquello ojos tan singulares. En realidad, hubiera preferido un beso como regalo, pero ya sabía que la chica no era de ese tipo de mujeres y que aquello tendría que ganárselo.

Un nuevo suspiro escapó de sus labios, mientras su mano diestra corría para atrás su cabello, despojando completamente un rostro. Su madre siempre le había suplicado que se cortara aquella melena, pero el obstinado auror nunca había cumplido aquella petición, le gustaba demasiado su propio estilo para cambiarlo por los demás.

-Hagamos algo, el que aguante menos será quien corra con los gastos- le sugirió sonriendo, Shawn era de muy buen beber. Además, en el peor de los casos acabaría cargando a Frida hasta su habitación y le dejaría ahí durmiendo, por más que deseara estar entre sus sabanas nunca podría abusar de su confianza de esa forma, al menos no con ella.

-¿Qué dices, aceptas mi desafío?- le dijo en tono pícaro mientras le guiñaba el ojo en un tono insinuante y seguro. En la relación e ambos era difícil determinar quién le coqueteaba a quien de manera más picarona y es que a ambos les salía perfectamente aquella actitud.

Frida do Carmo - January 9, 2011 04:48 AM (GMT)
Le dio una mirada amena ante aquella propuesta. Si bien no quería parecer egoísta pero tampoco desaprovechaba la oportunidad de que cubrieran sus gasto, aparte que por algún extraño motivo le daba cierta gracia combinado con mucho agrado que él fuera de una manera, curiosamente caballerosa con ciertos toques de orgullo por su género. En fin, la cosa era que realmente no iba a discutir con él, ya en el pasado en más de una ocasión no había funcionado hacerle caer en razón, así que por aquella experiencia simplemente solo sonreía y aceptaba lo que fuera.

Lo curioso del caso es que, con el repentino desafío que estaba en puerta –Cosa que tenía que admitir, ya que le hacía más interesante todo- había cierta trampa si se veía desde su punto de vista, y esa era que por donde fuera ella iba a resultar perdedora puesto que no tenía gran destreza en cuanto a la resistencia etílica se refería. Pero aún así le correspondió al chico con una mirada pícara.

- Está bien, acepto el desafío – Dijo sonriendo con cierta travesura. Al fin de cuentas, si alguien se sabía divertir ese era él, algo que tenía a su favor, ya que en más de una ocasión ella era algo rígida.

Siguieron su trayecto, aunque realmente no conocía del todo la ciudad podían guiarse muy fácilmente por las calles inundadas de luces y movimiento. Al fin y al cabo, no fue tan arduo el trabajo con respecto a la ubicación del sitio puesto que unas luces de neón a lo lejos con cierto ritmo de encendido y apagado dando la ilusión que una flecha descendía hasta donde estaba el nombre del local, que indicaba que ahí se encontraba dicho bar: “Taberna Coop” decía respectivamente. Con un guardia en la puerta, indicaba una buena seguridad, así que realmente no tenían demasiado que perder.

- Se ve aceptable, vamos – Le dijo al chico mientras tomaba de su mano y lo llevaba con ella si podía a su mismo ritmo. Quizá, en más de una ocasión se notaba el interés que ambos tenían del uno por el otro, por eso la amistad que guardaban tenían ciertas ventajas, e ir tomados de la mano podría significar una de esas.

Al entrar luego de pasar una dura y fría mirada del guardia, pudo notarse que el bar era bastante sofisticado y realmente no esperaba menos estando en un punto estratégico de aquella ciudad. La iluminación del lugar se podía asemejar bastante a la de un antro, pero se diferenciaban en que no había una pista de baile y si en dado caso se formaba algo relacionado con el baile sería en ciertos sectores que no estaban repletos de sillas. De una vez se acercaron a la barra.

- ¿Empezamos – Le sonrió a Shawn, mientras llamaba al barman quien al parecer estaba entreteniendo a algunos clientes con ciertas piruetas que estaba realizando con la coctelera. Todo era parte del show.

Shawn Notram - January 9, 2011 05:13 AM (GMT)
Vaya que estaba disfrutando de aquella noche en compañía de Frida y la cosa parecía ir a mejores cuando el desafío de su parte fue aceptado por parte de ella. La verdad sentía algo de culpa pues estaba más que seguro de que la chica no podría aguantar más que él en ese aspecto sin embargo si había decidido aceptar ese desafío, seria por alguna razón en concreto. Frida no era ninguna veinteañera tonta y Shawn no era un simple adulador, por lo que estaba más que seguro que algo tenía que tener en mente la chica, le costaba creer que hubiera aceptado así porque si, sin embargo no tenía intención alguna de preguntarle aquello, esperaría a que por sí misma mostrara sus intenciones.

-Así parece- dijo contemplando el lugar con cierto escepticismo, el nombre no le había dado muy buena espina, sin embargo cualquier taberna era buena cuando se trataba de beber, pues sin importar la calidad de la bebida el resultado siempre acababa siendo el mismo. En tazas de oro o de barro el ron siempre ocasionaba el mismo resultado. Asintió pues a su ofrecimiento y se tomaron de la mano para ir hasta aquel local y es que a alguien como aquella morena, era imposible decirle que no la mayoría de las veces.

La amistad entre ambos siempre había dado de que hablar y algunos de los que les conocían ya hablaban de ambos y de su futuro juntos, incluso varias apuestas había escuchado se jugaban respecto a ellos y aunque a Shawn le hubiera gustado asegurar cuál era su futuro juntos, la verdad era que las cosas no habían salido tan sencillas como a él le hubieran gustado. Aunque claro, la caza era mucho más divertida cuando la presa ofrecía resistencia.

Tras pasar por la requisa del guardia, entraron en aquel antro y contemplaron el lugar por unos instantes aunque la mayoría se veían entretenidos en sus pocos asuntos y uno que otro si mostró interés en la pareja de recién llegados. Se acercaron a la barra y entonces la morena llamó al Barman para que les atendiera.

Shawn tomó asiento de lado, contemplando a la chica y no al resto de los concurrentes en el lugar, pues la verdad era que no había nada más que mirar y aquello sería una excelente oportunidad para que descubriera uno que otro secreto de la morena.

-Un servicio de tequila para dos- dijo sonriendo en un tono audible para quien les atendía pero sin dirigir su atención hacia él, entre aquellas luces atenuadas debía admitir que la morena se le hacía mucho más interesante. Además, era una buena forma para demostrar seguridad e ir incidiendo psicológicamente en su compañera, que no solo era un juego inocente el que estaban llevando; para Shawn el asunto era mucho más complicado.

-Supongo que has probado antes el tequila, creo que es lo más apropiado para comenzar. Con el paso del tiempo ya veremos que tanto podremos ir pidiendo- le dijo amablemente mientras apoyaba su cabeza de su mano diestra y esta ultima de la barra. ¿Cuántos secretos de Frida podría desentrañar aquella noche? Bueno, pronto lo sabría.

Frida do Carmo - January 9, 2011 05:47 AM (GMT)
Por un momento tuvo cierto sentimiento encontrado, como si se tratara de una chica de 13 años que se había escapado de la casa de sus padres para ir a una fiesta de la cual estaba prohibida para ella. Algo así podía describirse el sentimiento que estaba pasando en aquellos momentos, cuando estaba ahí sentada al lado del auror, pidiendo Tequila mientras se suponían que estaban en una misión. Era algo excitante y a la vez estresante.

Muchas veces sentía que ella tenía dos personalidades, o en dado caso dos consciencias, puesto que en ocasiones como estas se debatía en hacer lo correcto o divertirse un poco más. No sabía muy bien, pero comenzaba a sospechar que podía ser que se auto exigía demasiado y por más que sea, todavía era joven y debía divertirse de vez en cuando.

El barman se detuvo ante el orden de Shawn, para apoyarse en la barra y mirar de una manera... algo extraña a Frida. Lo cual parecía ser una cara de coqueteo o algo por el estilo, pero realmente ella no le estaba prestando la suficiente atención. Casi siempre rehuía a eso, de ahí cierto motivo por el cual el continuo rechazo con ciertas invitaciones que el auror le ofrecía. Más bien, al hecho de tener interés en él, y vamos, tenía que admitir que le gustab, tomaba peso en el argumento de la idea de por la cual todavía mantenía una buena relación con él.

- ¿Y vienes seguido por acá, muñeca? - Insinuaba el barman, quien le estaba molestando de sobremanera. Ella giró los ojos

- Deixe-me sozinho, nunca vem aqui, ou se você me pagou um milhão de dólares... Pateta - Habló en completo portugués, diciendo algo por el estilo, que nunca iría a ese lugar aunque le pagaran un millón de dólares, terminando con un insulto netamente en portugués, leve, pero era uno, cuya traducción podría ser la más cercana a "Mentecato".

El barman, por supuesto al no entender nada quizá el interés disminuyó y solo se dedicó a sacar la tequila que estaba en un compartimiento, para luego servirles.

-Obrigado - Agradeció en su idioma mientras tomaba el trago, por lo menos un sorbo de el. No estaba tan acostumbrada a irse de bar en bar, aunque lo siguiente que acababa de ocurrir le había hecho sentirse tan bien, puesto que tenía bastante tiempo que no hablaba en su idioma natal, nada más un par de veces cuando estaba con su madre.

Observó bien y el barman estaba en otro lado, luego le sonrió a Shawn, cosa que fue transformando a una leve carcajada.

-Que idiota jaja - Río... sí, sin duda le había hecho demasiado bien - Que tal si mientras bebemos nos hacemos preguntas, como para agilizar más el desafío. Pero esas preguntas tienen que ser digamos que algo personales, ¿Te parece?, así tipo ese juego adolescente: verdad o reto. Sólo que sin el reto, nada más verdad - Sonrió con picardía y travesura - Tú empiezas -

Shawn Notram - January 9, 2011 06:14 AM (GMT)
Estaba tan tranquilamente ensimismado en sus pensamientos que parecía que nada podría perturbarle de todas las fantasías que ocurrían en su mente, de mil y un maneras diferentes en las que la chica aceptaba su propuesta. Pero cuando algo es demasiado bueno, siempre aparece otro algo que lo arruina.

Fue entonces, cuando la voz de aquel hombre hizo que el semblante sereno de Shawn cambiara drásticamente y optara por una actitud mucho más activa en aquel dialogo entre su amiga y aquel hombre, cuando ella terminó de responderle en portugués, Shawn sonrió de manera burlona pues cuando había estado en Brasil había aprendido levemente a entenderlo aunque claro, no había podido hablarlo. Quizás ese era un detalle que nunca le había dicho a la chica, pero al no saber lo que podía significar hablar en su lengua nativa para ella, no podía proponerle que hablara con él de esa manera.

En un esfuerzo sobrehumano y casi rompiéndose la palma de la mano, con sus propias uñas, logró hacer de la vista gorda el comentario de aquel insolente, sin embargo su paciencia tocó fondo cuando les sirvió aquella imitación de trago. Sin duda aquel muggle estaba jugando al listillo y la paciencia de Shawn no dio para más.

Con una sonrisa, tomó el trago de su compañera y lo acercó nuevamente al barman con un gesto bastante frio, el hombre le miro sorprendido y entonces en un abrir y cerrar de ojos la mano libre del auror se aferró del cuello de aquel hombre, halándole hacia sí y levantándolo un par de centímetros del suelo.

-Escúchame y hazlo bastante claro pues no repetiré mis palabras. Esa hermosa morena viene conmigo, si vuelves a dirigirle la palabra te asesinaré, incluso si vuelves a fijar tu atención en ella me encargaré de beberme tu sangre. Ni siquiera pienses en ella o lo sabré ¿Entendido?- explicó en un susurro, haciendo algo de presión en su puño para enfatizar la seriedad de sus palabras. Clavando su mirada, como nunca antes lo había hecho en alguien con una repulsión que era casi palpable.

-Si le dices a los de seguridad, puede que me saquen de aquí… pero créeme que me iré, como mínimo, con tu hombría en un plato y se lo daré de comer al perro más cercano que encuentre. Ahora bien…- hizo un silencio para soltar al muchacho y que recuperara la compostura mientras retomaba un gesto mucho más sereno aunque su mirada seguía siendo capaz de horrorizar a cualquiera.

-He pedido un servicio de tequila, no esto. Ahora, gánate tu vida propina y trae los limones, la sal y los vasos tequileros. Y si yo fuera tú, lo haría rápido- musitó en un tono más audible para la chica y con un tono relajado, aquel cambio de ánimo tan brusco seguramente haría que el muchacho que les atendía se asustara aún más del joven auror y con justa razón pues Shawn no se lo pensaría dos veces. No era un asesino pero cuando se le iban los tapones, era de temer y más si se trataba del orgullo de una mujer. Aunque claro, nunca aceptaría aquello y diría que era por el tequila.

Volvió a dirigir su atención para atender a aquella propuesta y entonces le sonrió amenamente, tomándose un par de segundos para meditar aquello, la verdad era que no deseaba irse por las ramas, pero tampoco podía ser tan directo que rayara en lo propasado.

-Muy bien, acepto. Veamos… dime ¿Por qué auror, siendo una mujer tan inteligente y hermosa hubieras podido elegir algo menos peligroso y sacrificado?- preguntó tranquilo, iniciando por algo fácil y sencillo.

Frida do Carmo - January 9, 2011 06:57 AM (GMT)
Pudo notar cierta alteración en su compañero, pero la realidad era que no le prestó demasiada atención puesto que algo le había llamado la atención del lado contrario. Por un momento pensó ver alguien había comenzado a bailar pero nada más resultaba ser un hombre que estaba tambaleando de la ebriedad y su compañero lo estaba ayudado a salir del bar. Volvió a mirar al auror, quien parecía exigir bastante del trago. En otra ocasión, quizá le diría que lo mejor era dejar las cosas como estaban, pero como el barman le había caído pesado, sencillamente, como momentos atrás, le dejó ser.

No se había dado cuenta del todo de lo que pasó, pero miró al barman y este temblaba, aparte que ya ni siquiera le quería ver directamente a lo ojos. Y si sus miradas se cruzaban, respondía con miedo. Ignoraba lo que le había dicho Shawn, pero fuese lo que fuese le había gustado aquella acción, ahora podía pasar la noche de lo mejor sin necesidad de estar siendo molestada por alguien como ese.

Ahora llegaba el momento de empezar el pequeño juego que ambos se impusieron, esperaba a que le diera una buena pregunta. Y vaya que lo era, puesto que el motivo por la cual ella había decidido ser auror era un tanto ambigua. Se tomó unos minutos para razonar la pregunta, mientras que el barman les dio con mucho temor sus tragos, los que al parecer sí eran, y no el que le había arrebatado Shawn de sus manos.

Dio un sorbo y le miró amenamente.

- Es un poco extraño de decir, pero digamos que siempre he sido de las personas que creen en la justicia... y bueno, digamos que el concepto de auror era lo más cercano a lo que buscaba, aparte que tenemos que admitir que es peligrosamente entretenido - ¿Había dicho eso?, lo interesante del asunto era que apenas tenía un sorbo y comenzaba ya hablar con confianza, a su vez con frescura.

Era su turno, quería lanzarle una buena pregunta, pero en su cabeza entre muchas cosas no se le ocurría nada interesante qué preguntar. Hizo incluso un leve "hummm" antes de emitir palabra alguna. Se le había ocurrido algo, pero quizá rayaba un poco en la superficialidad.

Poco le importaba realmente, estaban en un punto en donde todo podía ser posible. Dio otro sorbo, decidió cambiar de pregunta. Mejor se guardaba las preguntas superficiales para después. Desde que lo conoce o mejor dicho, desde que ella fue transferida a la comunidad de Valgrange el auror siempre había tenido una concurrente insistencia en salir y compartir cama; sabía que su aspecto no era del todo común en Europa, incluso Brownie se lo llegó a comprobar cuando la vio por primera vez y le decidió tocar un brazo de ella, preguntando si su piel era verdadera. Vamos que entre tanto blanco, podía argumentar la idea que una morena resaltaba... pero casi no había escuchado que había pensado su compañero de ella, en cuanto a personalidad se refería.

- Bien, cuando nos conocimos por primera vez, ¿Cual fue tu impresión de mi?, en cuanto a personalidad - Dijo girando los ojos y sobre todo haciendo énfasis en la última frase, ya que si había tensión entre los dos, si que la había y estaba más que explicita, sobre todo que ambos lo sabían.

Shawn Notram - January 9, 2011 07:21 AM (GMT)
Un suspiro de alivio escapó de sus labios al ver que la joven no le había descubierto en su pequeño chantaje, la verdad era que alguien como ella… pues posiblemente no hubiera visto con muy buenos ojos la amenaza del auror, menos cuando se suponía que debían garantizar el bien y la justicia. Había sido un golpe de suerte estupendo, realmente la diosa fortuna parecía estar de su lado aquella noche.

Una sonrisa aún más amplia se dibujó en sus labios al ver que el barman le había obedecido a la perfección y ahora trataba con mucha más clase a la morena. Fue entonces que se dedicaron a su juego y con mucha atención el muchacho escuchó la respuesta de la joven, una respuesta sin duda honesta aunque no por ello dejaba de ser ambigua y daba a muchas interpretaciones, sin embargo ya no era su turno de preguntar.

Le dio chance a su compañera de pensar en aquella pregunta, se llevó la mano diestra a los labios y extendió los dedos índice y pulgar, mojando levemente con su lengua el espacio entre ambos. Tomó una cucharada de sal y colocó un poco en aquella área y entonces sonrió. Contó mentalmente hasta tres y entonces tomó con la zurda su shot de tequila, llevándose la mano diestra rápidamente a los labios para tomar aquella sal y volviendo a usar la diestra para chuparse una rodaja de limón.

Tras degustar aquel trago, dirigió nuevamente su atención a la morena escuchando su pregunta y sonriendo ante la misma, incluso por el énfasis que había hecho ante lo último. La verdad le tomó por sorpresa que preguntara aquello, pues ya se conocían de hacia un tiempo y pensaba que aquella aventura había quedado más que resuelta.

-Te refieres a antes o después de que me rechazaras como tú “amante bandido”- le dijo a modo de broma mientras se preparaba un nuevo shot. A diferencia de la morena, el ojiverde se mantenía bastante calmado y tranquilo, como si no hubiera ocurrido nada. Repitió la dosis anterior y tras aclararse la garganta con suma satisfacción, se dedicó a responder.

-La verdad, me parecías una chica bastante agradable, centrada y preocupantemente enfrascada en su trabajo. Admito que pase todo el rato que estuvimos juntos preguntándome como una chica como tú podía estar en un trabajo como este… No me confundas, tienes lo que se necesita y más, pero sigue siendo algo peligroso y pues despertaste mi lado caballeresco- respondió honestamente mientras se encogía de hombros, muchos pensamientos habían pasado por su cabeza aquel día aunque no precisamente enfocados en la personalidad de Frida. Sin embargo desde el inicio había sentido química y sabía que era alguien con quien podría trabajar perfectamente.

-Supongo que me toca, me gustaría saber que pensaste de mí esa vez en Brasil, pero estoy muy seguro de que es mejor para nuestra amistad no saberlo. Así que pasemos del trabajo y vayamos al pasado ¿Hablemos de tu primer beso, fue como en los cuentos o un mundano accidente?- le preguntó tranquilamente, en tono de broma, mientras le instaba a darse un trago como los que el había hecho anteriormente, era la mejor forma de beber esa bebida, dijeran lo que dijeran.

Frida do Carmo - January 9, 2011 07:49 AM (GMT)
Estaba complacida con las palabras de su compañero, Realmente admitía que sabía cuando y cómo hablar, ya que francamente se esperaba aunque fuese un leve titubeo en sus palabras. Miró de lado, con cierta sonrisita...¿Nerviosa?, ya que por su mente pasaban flashbacks de como la seducía olímpicamente en determinadas ocasiones una vez habían terminado la misión en su país. La suerte del caso es que sin importar qué sentían, habían desarrollado una buena química, no tanto en el trabajo sino también de amistad.

Vio al chico como hacía con tal destreza aquel trago de tequila. Quiso intentarlo, pero sabía que no lo iba a lograr con solo ver, puesto que tenía que admitir que tristemente en su adolescencia era la chica que se preocupaba más por sus estudios que para salir a festejar con sus amigos. Y si salía, era para cosas realmente normales y comunes, nada interesante. Sería una total decepción para Shawn el enterarse que en su pasado más de una vez fue la chica aburrida y con el tiempo mejoró aquello.

Tuvo mucha confusión con respecto a la correcta realización del shot de tequila, por suerte era su turno de preguntar. De hecho ya tenía la pregunta lista, pero prefirió dejar a un lado el tequila para responder la siguiente pregunta. Suspiró y empezó a hacer memoria.

A veces era tan triste su adolescencia que sentía cierta vergüenza en admitir que más de una ocasión no tenía muchas cosas interesante de su pasado. Sin embargo, para ese tipo de situaciones como "la primera vez" en suma contradicción era quizá lo más interesante de todo.

- Bueno, veamos... tenía 15 años. Sí, 15 - Dijo mirando rápidamente a su compañero cambiando el semblante relajado que tenía a uno más serio y duro, como queriendo decir con la mirada que iba a asesinarlo si se burlaba de la edad de su primer beso. Así como también su tono de voz se hizo más severo. Luego de un par de segundos, donde no se emitió más ruido prosiguió - Y realmente mis amigas sabían que me gustaba un chico, que por cierto era uno de mis mejores amigos en mis épocas de estudiante. Por lo que de alguna u otra manera, ellas se encargaron de arreglar una situación perfecta para mí, así que incitaron a mi amigo a una apuesta. Ya que cabe decir que el chico aunque era muy bueno en todo, era algo torpe y tímido con las chicas... - Volvió a callar cambiando su semblante como anteriormente había hecho, esperando alguna mofa de él... al ver que no siguió tranquilamente como si no hubiera pasado - ...Entonces, lo incitaron tanto que fue hacia mi directamente y me dio el beso tan anhelado, jaja - Rió ante tal inocencia, ya que no le importaba si ahorita la sociedad estaba todavía más adelantada, Frida podía decir que tuvo una época bastante sana y prolongada de ingenuidad.

Tras esto dio un suspiro y volvió a mirar a Shawn como antes.

- Tal vez me vaya arrepentir de esto considerando que es mi turno, pero tengo que preguntartelo... ¿Cómo se toma correctamente el shot de tequila? - Tras esto le sonrió relajada haciendole notar que estaba bastante confundida con respecto a eso. No sabía en qué momento tomar la sal, el limón... Todo. Necesitaba ayuda si quería salir bien parada de ese bar.

Shawn Notram - January 9, 2011 08:26 AM (GMT)
Escuchó sorprendido aquella anécdota aunque la verdad era que no mostró en su rostro aquella sorpresa. Era curioso ver que a pesar de ser una mujer tan hermosa y perseguida por los hombres, hubiera experimentado su primer beso a tan tardía edad. Pero él no era quien para criticar pues bastante diferente había sido su crianza y quizás el haber sido como era en la actualidad, era consecuencia de su temprana excursión en el campo de las relaciones.

Se mantuvo tranquilo y le miraba sereno, infundiéndole confianza para que le relatara aquello sin miramientos y sin vergüenza, no iba a juzgarle por haber vivido de la forma en que lo había hecho, por el contrario, aquella confesión hacia que viera en Frida un lado mucho más inocente e incluso tierno en la auror. Algo que a Shawn no le molestaba en lo absoluto.

-Vaya… un muchacho muy afortunado- admitió con evidente envidia, aunque sin dejar de sonreírle a la chica mientras se preparaba un nuevo shot y esperaba a que ella formulara su pregunta, empinó aquel nuevo tequilazo y entonces su gesto fue de desconcierto, pero no porque aquello le pareciera algo absurdo, sino que el hecho de que le confesara aquello… era indudablemente un gesto que le agradó al auror.

-Bueno, intentaré hacerlo lo mejor posible- le dijo sonriendo mientras se ponía de pie y se colocaba detrás de ella, apoyando su cuerpo levemente contra la espalda de ella mientras posaba sus manos en la barra.

-Pero debes confiar en mí, no es tan complicado como aparenta serlo- le susurró muy cerca del odio, casi rozando el mismo con sus labios en un premeditado gesto que buscaba despertar hasta el último de los sentidos de la chica. Tomó su mano diestra con la propia y le llevó hacia el rostro de él.

-Lo primero es colocar la sal…- le dijo aun manteniendo los susurros y colocando la mano de la chica en la posición adecuada. Acercó sus labios a aquella tersa mano y depositó un cálido beso en el espacio entre sus dedos pulgar e índice, dejando la zona solo un poco húmeda, lo minimo necesario para que casi ni se sintiera, pero permitiera que la sal se adhiriera.

Tomó entonces una cucharadita de sal y dejó caer un poco sobre aquella zona, sonriéndole a la chica mientras tomaba su otra mano para que sujetara el vaso tequilero. Acariciando su antebrazo con la yema de sus dedos y llegando casi hasta su hombro, sin prisa o pretensión mayor a la de despertar en la morena su sentido del gusto.

-Ahora, a la cuenta de tres… lames la sal y te tomas el tequila. Por último, muerdes el limón- le explicó en el mismo susurro insinuante, acariciando su cabello con su rostro antes de iniciar aquella cuenta regresiva.

-1…2…3- contó suave y lentamente, esperando a que la chica hiciera los 2 primeros pasos de aquel trago y entonces le quitó el limón, que había tomado, de las manos y le hizo girar sobre aquella silla para que quedara de frente a él, a una muy corta distancia.

-Dicen, que esta es la mejor forma de tomarlo- le dijo manteniendo aquel susurro mientras fijaba su mirada en la de ella. Se llevó el limón a los labios y sujetó la concha entre los mismos, dando la pulpa en dirección a la chica y se quedó ahí, a escasos milímetros de su rostro, entrecerrando los ojos y esperando a que ella diera aquel último paso.

Ya Shawn no iba a darle rodeos al asunto, seguían postergando lo inevitable. Un pendiente que tenían desde que se conocieron en Brasil y es que para que negar la atracción que sentían ambos…

Frida do Carmo - January 11, 2011 02:39 AM (GMT)
Realmente no sabía qué esperar tras haber preguntado aquello, más algo en la mirada de su compañero hizo que se encogiera de hombros, como si intentara decir que “qué más daba”, ya había hecho su jugada, solo le tocaba esperar la reacción; aún así le correspondió a su sonrisa con la misma picardía que se ha venido jugando anteriormente.

Siguió con la vista como el chico se paraba y se posicionaba detrás de ella, de una manera muy incitadora, cosa que hizo que su corazón empezara a latir con un poco más de rapidez, mientras cierta sonrisa se asomó en el rostro de la brasilera. Dejó que le tomara de la mano y le diera aquel beso, que pudo sentirlo de tal manera que pudo cerrar por un momento sus ojos y así dejarse embriagar por las sensaciones que Shawn le estaba preparando para ella.

Dejó que esa parte ligeramente humedecida por sus labios se llenaran de sal, mientras que con la otra que le quedaba libre tomaba el pequeño vaso lleno de tequila. Cuando el rostro del hombro rozó con sus cabellos, pudo sentir que su piel se ponía de “gallina”. Era algo que estaba experimentando como si se tratara de una neófita; ya podía entender porqué las chicas siempre caías rendidas a su merced y aunque no le gustara admitirlo, la resistencia, ese muro que habituaba colocar frente a Shawn, estaba siendo derretido por sus armas de seducción. Esquivó la mirada, mientras sus mejillas enardecían por cierta timidez, puesto que su compañero la estaba logrando intimidar un poco.

Más, sin embargo, no pudo evitar dejar de mirarlo, puesto que en lo que menos pensó, su asiento era girado hacia él con el limón entre sus labios. Sonrió amena, supuso que se había portado de una manera magistral aquella noche con ella, así que tenía su recompensa. Tomó su mano para lamer la sal con una mirada algo seductora por su parte también; acto seguido con su otra mano tomó el shot de tequila y lo bebió. El licor quemaba su garganta, mientras pasaba por su esófago y miró a Shawn, pestañeó un par de veces, como pensándoselo, para luego suspirar y tomar del rostro al chico para así tomar el limón de sus labios, rozando con los de ella. Separó inmediatamente su rostro para beber mejor del limón y luego dejarlo a un lado.

-¿Pensabas que lo íbamos a dejar hasta ahí? – Sonrió pícaramente, mientras se acercaba nuevamente al rostro de Shawn, sin mucho tapujo. Era cierto que quizás era algo de lo que más había anhelado desde que sintió algo por él, más no se había atrevido hacerlo ya que ella misma lo bloqueaba por aquel comportamiento tan mujeriego que más de una ocasión había reprochado.

Pero esa vez era diferente, se acercó tomándolo de las mejillas para luego impregnar sus labios sobre los de él de una manera apasionada liberando quizá todas las tensiones que tenía que había venido arrastrando hace tiempo ya. Fue una sensación agradable que sin duda no se arrepentía de cada movimiento que había otorgado.

Shawn Notram - January 11, 2011 03:31 AM (GMT)
Aquel leve roce de los labios de la chica con los propios, a pesar del sabor del limón, había sido una sensación demasiado cálida. El auror estaba más que acostumbrado a lo que era un roce inocente pero debía admitir que aquello, era muy diferente a cualquier “beso” que hubiera recibido antes. Una sensación extremadamente fugaz y placentera, incluso había aguantado la respiración intentando detener el tiempo y quedarse en ese instante en el que sus labios se rozaban.

Se mordió por un instante el labios inferior, era más que evidente que por más placentero que hubiera sido aquel beso, no iba a ser suficiente para saciar el deseo de Shawn, aunque bien que la brasilera podría lograrlo sin mayores problemas.

Escuchó entonces el comentario de la chica y abrió los ojos sorprendido, no le dio oportunidad de responder cuando sus manos sujetaban su rostro. Todas las veces en que ella había rechazado cualquiera de sus intentos por acercarse a ese momento, ahora parecían tan lejanos. Algo había cambiado esa noche entre ambos, aunque no sabía cómo o por qué y tampoco era importante.

Poco acostumbrado a ello, Shawn veio como la morena tomaba la iniciativa y retomaba aquel beso, intenso, apasionado y que parecía descargar un mar de sentimientos encontrados que por mucho tiempo se habían guardado. Su corazón se aceleró, más de lo que el auror hubiera querido o imaginado que lo haría. Por su parte el auror respondió de la misma forma, para que ocultar el anhelo que desde aquella vez en Brasil había tenido por esos suaves y delicados labios.

Se dejó llevar por aquel beso, disfrutando de la sensación que estaba experimentando y separándose poco a poco por un instante, apoyando su frente en la de ella y sonriendo levemente. No se atrevió a abrir los ojos o a pronunciar palabras, pues por más que lo hubiera querido, no habría encontrado las adecuadas para aquel momento… al menos no para expresar lo que realmente sentía al haber alcanzado aquella primera fase de una meta que se había mostrado casi imposible.

En momentos como aquel en los que las palabras sobraban y el lenguaje lo expresaban las acciones, decidió retomar aquel beso, esta vez siendo el quien apoyó sus manos en el rostro de ella e impregnó sus labios en los de su compañera, aventurándose un poco más en aquella muestra de afecto, sujetando entre los propios el superior de ella y acariciándolo suavemente.

Aquel beso sin duda había sido sumamente deseado y miles de preguntas se pasaron por su mente en el momento en que volvían a separarse para tomar aire, aunque solo lo necesario para ellos pues por más que él lo intentara, su cuerpo parecía ser mucho más honesto que su mente.

No tenía palabras, no quería malgastar o arruinar aquel momento con un comentario fuera de lugar, aún seguía conmocionado por lo ocurrido pues nunca hubiera imaginado aquella reacción por parte de la chica, estaba preparado para recibir un nuevo rechazo y sonreírle como si nada, como siempre ocurría… Pero para aquello, no estaba en lo más mínimo preparado.

Frida do Carmo - January 12, 2011 01:55 AM (GMT)
Desde hace bastante tiempo tenía sentimientos guardados por el auror y aquel beso, que aún no definía posición si fue por impulso o por el alcohol –por más ridículo que sonara- que la motivó a hacerlo. No se arrepintió, puesto que tarde o temprano llegaría a eso. Sus labios iban en mismo son con los de Shawn, que parecía una de las experiencias más maravillosas que estaba sintiendo en ese momento, como su aroma le embriagaba y como el contacto con su piel hacía la suya propia se ponía de gallina. Mientras su corazón bombeaba con más rapidez sangre.

Se separó, luego de varios segundos, quizá minutos… el tiempo quien es su mejor aliado en su trabajo, le estaba jugando una jugarreta ya que comenzaba a sentir que las cosas eran más lentas de lo normal, y no en el mal sentido; sino en toda su expresión por la cual ella podía disfrutarlo más. Le miró y sin más fue sucumbida en otro beso que su compañero le había dado, quien no le dio mucho de reaccionar si quiera o por lo menos pensar en algo. Simple y llanamente se había dejado atrapar en aquella red que Shawn quizás había elaborado desde hace tiempo atrás.

Sus labios se separaron nuevamente, le miró y le sonrió un poco más divertida, sobre todo porque el auror realmente había quedado enmudecido, ni siquiera un comentario despreocupado como usualmente estaba acostumbrado a hacer. Pero no, nada; solo cierta respiración agitada. Levantó las cejas, como queriéndole decir qué seguiría después y ya con la técnica aprendida anteriormente con respecto al tequila, se sirvió ella sola otro shot la cual sacudió un poco la cabeza, ya que aún la sensación del tequila pasando por su garganta no lo toleraba del todo; para luego tomar un limón y beber de él.

- ¿Por qué tan callado? – Le guiñó el ojo coqueto y sintiendo de una manera progresiva como poco a poco se iba desenvolviendo con más fluidez; como si se tratara de algún sueño, algún pensamiento bastante profundo que Frida estuviera realizando en esos momentos.

Levantó unos cabellos de Shawn mientras le miraba directamente a los ojos. Ya no podía poner resistencia evidencia… por lo menos en esos momentos. Esperaba que su poca resistencia al alcohol no la llevara a tomar decisiones de las cuales se podría arrepentir. Sin embargo, solo lo miraba y no podía, simplemente no podía ya levantar su muro. Se inclinó para servirse otro tequila, no sabía por qué lo estaba haciendo tan seguido, pero podría jurar que con cada shot que se llevaba a la boca, ya no existía inhibiciones para ella.

- Vamos a un lugar más privado – Le dijo mientras se acercaba peligrosamente, mientras le depositaba unos leves besos y se aferraba a su cuello. Sentía que, aunque fueron unos pocos shots que había tomado estaba algo mareada, puesto que su cabeza comenzaba a darle vueltas. Aún así se inclinó para servirse otro shot, sin embargo, había olvidado lamer la sal.

Frida no tenía mucho control sobre el alcohol, de hecho en su infancia siempre fue de esas chicas que se la pasaban estudiando en la biblioteca. Casi no salía de fiesta, por no decir que su vida extra académica era nula. Sus compañeros eran su grupo de estudios y cada uno tenía aspiraciones ambiciosas de convertirse en grandes políticos, así que las fiestas para ellos eran algo elitista con copa de champagne en la mano y nada salvaje como la mayoría de los chicos. Así que no es de menos que en esos momentos se comportara como una total neófita en ese tipo de asuntos.

Shawn Notram - January 12, 2011 02:24 AM (GMT)
“A veces las palabras sobran” pensó mientras veía el gesto coqueto de la chica, realmente aquello le había dejado contra la espada y la pared pues aunque quiso, su pensamiento no se convirtió en un hecho de palabras. Le respondió únicamente con una sonrisa mientras contemplaba como parecía un poco más suelta de lo que él hubiera creído con tan solo un par de shots de tequila. Sus miradas se conectaron por unos segundos, minutos tal vez, estaba tan centrado en aquellos profundos orbes verdes que el sentido del tiempo parecía haberse apiadado de ellos y moverse a un ritmo muy distinto al del resto.

El chico estaba a punto de quitarle la botella para servirse uno él mismo, sin embargo la morena se le adelantó y antes de que el pudiera quejarse, ella sugirió aquello y fue como si las puertas del cielo se abrieran, en ese mismo instante, solo para él. El auror pasó saliva al ver como se acercaba y le llenaba de besos antes de empinarse otro trago del tequila, vaya que a la brasilera le había gustado aquello. No pudo evitar sonreír ante la idea y entonces le vio a los ojos, sonriéndole con cierto aire protector mientras apoyaba su frente de la de ella.

-Esta noche si así lo quieres te llevo al lado de las estrellas, tu solo dime a donde te gustaría ir y considéralo hecho- le aseguró en un susurro mientras llevaba una de sus manos a la botella y sin prepararse correctamente el trago, se dedicó a empinar directamente la botella de tequila para que deslizara por su garganta. A diferencia de la morena, él estaba tan acostumbrado a todo aquello que esa cantidad de alcohol no podía hacer demasiado efecto en su personalidad, aunque quizás se debía más a la sorpresa de lo que había ocurrido aquella noche.

Dejó una considerable suma de dólares sobre la barra y entonces se las arregló para tomar las bolsas con la ropa que habían comprado y entonces rodeó el cuerpo de la chica con sus brazos, haciendo un leve esfuerzo para cargarla, indiferente en totalidad de lo que aquella imagen despertaba en los que se encontraban en el bar. Y es que si desde el principio habían llamado la atención, aquello había sido indudablemente el merengue del pastel.

La botella, aun bastante llena quedó en la barra aunque al alcance de la chica, había dejado dinero suficiente para llevársela si así lo deseaba, pero ya tenía las manos ocupadas como para preocuparse también por traerla consigo. Cosa que nunca en su vida había hecho, dejar de lado al alcohol.

Salieron del bar, pasando de largo la mirada inquisidora del hombre de seguridad y entonces volvieron a encontrarse en las calles de New York, en el ruido típico de la ciudad aunque era mucho menos estridente que el cerrado bar en el que habían estado.

-Un parque, un cine, un cuarto… ¿a dónde nos dirigimos?- preguntó humildemente fingiendo inocencia, como quien no quiere la cosa y aunque en otro momento seguramente la chica habría reaccionado de otra forma, aquella noche todo estaba saliendo también que porque no ver hasta donde llegaba su suerte.

Frida do Carmo - January 12, 2011 06:02 PM (GMT)
Era uno de esos momentos en que a pesar del poco alcohol que tenía dentro de su cuerpo le afectaba de sobre manera, por lo tanto, realmente no sabía mucho que hacer. Estaba algo mareada y lo único que sabía era que quería estar al lado de su compañero auror el tiempo que se les permitiera. Era una sensación totalmente extraña, que como mala bebedora que era, culpaba a los efectos etílicos que estaban surgiendo en ese momento.

A parte que estaba viendo sus ventajas, puesto que a la final era cargada por Shawn, fuera del lugar. En otra ocasión, si el auror hubiera intentado hacer algo parecido, lo más probable es que recibiría una cachetada, de esas que dejan la marca exacta de su mano plasmada en toda su mejilla, pero sin duda, poco le importaba lo que pasara después. Sin embargo, antes de salir del local, extendió su brazo para llevarse la botella de tequila que estaba a punto de dejar.

- No sé, un cuarto tal vez – Respondió con cierta picardía entre su sonrisa y sus ojos. Realmente no sabía si había tomado aquella decisión consciente o no; con propósito o sin él… el asunto era que ya había dicho aquello y no tenía marcha atrás.

Sin embargo, a pesar que quizás estaba demasiado entretenida siendo parte del acto que él y ella estaban montando, algo hizo que cayera de pronto a la realidad. La cara de los peatones era de extrañeza, algunos con cierta cara de picardía y otros levantaban las cejas, para luego mostrar ambos pulgares derechos a Shawn, para indicarle que tenían a “una buena”. Con tequila y todo, el bochorno de la multitud hacía que las cosas no fueran tan divertidas desde que salieron de aquel bar.

- …Creo que puedo caminar sola – Dijo pasivamente, mientras sus piernas se zafaban de los brazos del auror, para pisar tierra firme. Ella tenía simplemente unos pescadores y una franela, bastante normal, pero aún así sentía cierta vergüenza como si ella cargara algún tipo de mini falda por ciertas miradas de otras personas.

Tomó al auror del brazo y prefirió aferrarse a él de esa manera. En Nueva York, podían conseguir las cosas de un momento a otro, así que seguramente no tenían que caminar demasiado para obtener un lugar privado. Aún así, para no desanimarlo le mostró la botella de tequila que había tomado anteriormente e indicarle que aún tenía entusiasmo para seguir la noche.

Shawn Notram - January 12, 2011 06:58 PM (GMT)
Sin duda alguna era su día de suerte y es que entre los comentarios y gestos de los muggles y las palabras de ella, aquella noche parecía ir perfectamente. Una sonrisa se dibujó en su rostro al ver como aquella chica le decía aquello en aquel gesto pícaro. Era sumamente inusual ver a Frida en aquel estado o al menos eso era lo que pensaba Shawn de todo ese asunto.

Estaban en una ciudad extremadamente poblada y que por lo general nunca dormía, por lo que no era de sorprenderse que se encontraran con tanta gente en su camino, cuando ella decidió bajarse y caminar por su propia cuenta, el chico solo le sonrió con amabilidad pues estaba consciente de que aquello estaba resultando más incómodo de lo que hubiera pensado, aunque no era que no le agradara que todos vieran a la hermosa morena que tenía a su lado.

-Vaya, pero si has salvado la noche. Aún tenemos alcohol para celebrar- le dijo sonriendo mientras le servía de apoyo, asegurándose de que realmente pudiera caminar y de que el alcohol en su sistema no fuera demasiado para ella. Caminaron por un rato largo, manteniendo la agradable conversación e incluso retomando por unos momentos aquel juego que habían tenido en el bar, aunque las preguntas habían sido mucho más directas, las respuestas no habían necesitado de mucho tiempo para pensarlas.

Pasaron junto a algunas tiendas de ropa, un par de bares tan o más llamativos que el que habían visitado e incluso por un parque bastante solitario e incluso algo mal iluminado, sin embargo no se detuvieron en ninguno. Ya poco o nada quedaba de aquella botella de tequila cuando un enorme letrero captó la atención del ojiverde e hizo que si rostro se iluminara en una pícara sonrisa que no dudo en compartir con su compañera.

Se acercó peligrosamente a ella, rozando por un instante sus labios por la mejilla de la chica hasta que los propios se detuvieran muy cerca de su oído, rozando impúdicos el lóbulo de su oreja.

-¿Qué opinas, retomamos lo que iniciamos hace rato?- preguntó en un susurro tentativo, que buscaba jugar con los sentidos de la brasilera de la misma forma que lo había hecho en el bar, cuando se dio aquel primer beso, era una oportunidad perfecta y sin duda con una mujer como ella la idea era más que embriagadora.

Le guiñó el ojo en un gesto cómplice mientras se adentraban en aquel hotel, pasaron un par de minutos y algunas miradas inapropiadas para que terminaran el trámite burocrático y les otorgaran las llaves de una de las habitaciones del lujoso lugar.

Finalmente estaban ahí, en una tranquila y privada habitación solo para ambos, Shawn dejó las bolsas en el suelo y entonces tomó de la cintura a su compañera, acariciando los costados de su cuerpo mientras en un ataque de pasión y frenesí impregnaba sus labios en los de ella en un nuevo beso, mucho más apasionado e incitante que cualquier otro de aquella noche. Fue haciendo algo de pasión con su cuerpo para ir guiando a la sensual morena hacia la cama de aquella habitación.

Frida do Carmo - January 15, 2011 04:17 AM (GMT)
Fueron caminando hasta un hotel cuya entrada no fue nada más ni nada menos que besos apasionados por parte de su compañero para guiarle hasta la cama. De momento no hizo nada más que corresponder a aquellos besos pasionales que estaban teniendo en ese preciso instante, mientras dejaba la botella de Tequila en la mesa de noche mientras podía.

Poco a poco se estaba echando más y más hacia atrás, retrocediendo por voluntad de su compañero hasta caer en el colchón suave y terso, mientras sentía que el peso de Shawn se acentuaba sobre ella. Los besos no paraban, aunque si bien de la nada sus pensamientos comenzaron a condensarse y de repente escuchaba sus propios prejuicios atormentarle.

Frida había sido criada bajo una familia de políticos y activistas católicos, pero ambos progenitores eran bastante conservadores y no era de menos que aquella ideología haya pasado a la próxima generación. Una de las bases que fundamentaban aquella ideología era que se iba a quedar virgen hasta el matrimonio... sabía que todos eran humanos, que tal vez ella no lo iba a cumplir de todo ya que tenían tentaciones y situaciones como aquella, pero por el camino en el que iba el chico al parecer quería dar con todo.

De pronto se sintió incómoda y con mucho miedo de por medio. Realmente no se sentía segura en ese momento y había escuchado como situaciones de "borrachera" y eso, terminaban con un niño de por medio... no quería nada eso. Su mente comenzaba a jugarle de una manera bajo y no... tuvo que separarse, no se sentía para nada a gusto.

Separó sus labios y trató de alzar la botella.

-[b] ¿Shawn, que te parece si mejor terminamos el tequila? - Sonrió nerviosa y mientras pensaba que si tomaba tal vez se iba a quedar inconsciente, por lo tanto no importaba que pasara después, ella por lo menos no habría tenido consciencia en absoluto.


Shawn Notram - January 15, 2011 04:56 AM (GMT)
Cuando algo es demasiado bueno para ser verdad, por más que te arriesgues a tomarlo mientras puedes y a hacer que dure la sensación de éxtasis, la realidad siempre llega para darte de golpe en la cara y devolverte al mundo al que perteneces, aquella noche era uno de los casos más magistrales de tan absoluta realidad.

Estaban ahí, uno sobre el otro entre besos que intentaban subir la temperatura, debía admitirlo, era la primera vez que llegaba tan lejos con Frida do Carmo y vaya que lo estaba disfrutando, tenía que admitirlo, no era simplemente el tener sexo con ella, había un toque de desafío y quizás hasta sentimientos involucrados de por medio.

Quizás muchos no lo estarían, pero Shawn si estaba orgulloso de la vida que había vivido y de lo que había aprendido de ella. Tantas compañeras de cama le habían enseñado muchas cosas, entre las tantas se podía enumerar lo que deseaban o no las mujeres. Posiblemente hubiera podido usar sus habilidades como legeremago para leer los pensamientos de la chica, pero pocas veces usaba esa habilidad a menos de que fuera algo estrictamente necesario y ese tipo de cosas no era algo para lo que se viera obligado.

Escuchó las palabras de la chica y le regaló una sonrisa, era evidente que estaba nerviosa e incluso incomoda, con otra mujer no le habría importado que se embriagara hasta más no poder,pero por ser ella esperaba que su relación fuera algo mucho más natural y sincero, sin tanto alcohol de por medio. Negó un poco con la cabeza y beso su frente con cierto aire sobreprotector antes de separarse y ponerse de pie para darle espacio a la chica.

-Creo que ya has bebido demasiado, mira a donde te trajo el beber tanto- le aconsejó amablemente mientras dirigía su atención a la puerta de salida. Vaya que había volado demasiado alto, imaginarse que finalmente había logrado encantar a la brasilera, sin duda había pecado de inocente aunque no podía negar que mientras duró… fue un excelente regalo de navidad. Se acercó a ella nuevamente y extendió la mano para tomar aquella botella de tequila y llevarla frente a ella.

-Guardaré esto para otra ocasión, tendremos que volver a Le Valgrange en pocas horas ¿Por qué mejor no te vas a dormir un rato?- le dijo amablemente y antes de que ella pudiera responder, pues sabía qué pensaría o le diría algo parecido, decidió adelantarse a ella.

-Descuida, prometo portarme bien. Si no me crees, puedo salir de la habitación y pasar la noche en el restaurant. He escuchado que venden un plato que se llama: “La asesina” y podría arriesgarme a probarlo- concluyó en tono tranquilo mientras se encogía de hombros bastante despreocupado por el asunto.

La intención de Shawn era que la chica no notara lo que él ya había descubierto y si llegaba a descubrirle ella a él, aparentar que no se había ofendido por el asunto. La verdad era que quizás lo mejor para ambos era que se separaran por aquella noche y se encontraran al día siguiente para volver juntos a Le Valgrange, tenían mucho que hacer y el año nuevo estaba por llegar.

Frida do Carmo - January 19, 2011 01:40 PM (GMT)
De pronto un halo de culpabilidad se apoderó de ella. Estaba realmente nerviosa como para poder adentrarse a más, aventurarse a lo "desconocido"... pero no se sentía preparada, no en ese momento. Y sólo Shawn podía ocasionar ese choque de pensamientos, podía ocasionar aquellos sentimientos que siempre, a la larga entraban en conflicto.

Suspiró mientras aquel beso en la frente de alguna u otra manera le hacían reconfortar, más la sensación de quedar como "villana" no se le quitaba. Con la mirada siguió a Shawn que se iba parando de la cama separándose, y aunque no tenía algún "don" especial mágico, sabía que de cierta forma estaba algo decepcionado de la situación. Se mordió el labio, realmente quería hacer algo por él y además ella tenía la culpa por haberse embriagado -aunque fuese muy poco- de esa forma.

Miró hacia abajo, mientras se sentaba en la cama y escuchaba las palabras del auror, diciendo que habían que dormir para regresar a la comunidad mágica al día siguiente. Se hizo para atrás unos mechones y volvió a suspirar.

- Shawn... No te vayas - Dijo en un tono algo débil, pero en forma de súplica. Luego le miró cuyos ojos de aquel verde tan atípico en ella se cristalizaban - ...No tienes que irte. Fue mi culpa por dejarme llevar por el Tequila - Argumentaba mientras se ponía de pie para luego ir lentamente hacia donde estaba él - ¿Podemos irnos a Le Valgrange juntos?... por favor - Y tras esto le dio un abrazo mientras apoyaba su cabeza en su hombro, era tan baja a su lado que alcanzaba la altura de su hombro con satisfacción gracias a sus tacones - Quédate por favor - Dijo por última vez en forma de petición.

Quizá era lo más extraño que Frida hiciera en presencia de Shawn, ya que siempre se le había caracterizado por ser prácticamente un muro frente al auror. Pero aquel día de alguna manera había logrado abrirse ante él de tal forma que la parte más vulnerable de la chica estaba siendo exhibida y lo más insólito de todo era que no le importaba. El auror había ganado su confianza y se había sincerado de una manera indirecta de sus sentimientos hacia él, así que realmente poco le importaba mostrarse de esa manera.

Shawn Notram - January 20, 2011 02:38 AM (GMT)
Llevó su mano diestra al rostro de Frida y recorrió los bordes de sus ojos con el dorso de su dedo índice. Le vio a los ojos intentando calmarla, no era normal que Frida se mostrara de aquella forma ante él, siempre mostraba ser tan fuerte y resistente a todo, que verle en aquel estado de vulnerabilidad era algo a lo que no estaba acostumbrado.

-Escucha Frida, no tienes que disculparte de nada. En verdad- le dijo amablemente mientras le veía aferrarse a él. La chica siempre le había parecido encantadora incluso a pesar de su estatura y es que para el auror, aquella morena era un premio de platino. Correspondió a su gesto, aferrándose a ella mientras inspiraba el aroma de su cabello y dejaba que embriagara sus sentidos.

-Ha sido mi culpa por ser tan insistente con todo esto. No volverá a pasar- dijo lo último en tono solemne como si aquello se tratara de una promesa o algo parecido. La verdad es que se sentía culpable por ver a la muchacha en aquel estado, ella siempre se había portado como una gran amiga a pesar de su forma de ser… y Shawn solo había intentado aprovecharse de su debilidad aquella noche. Aunque no podía mentir, se preocupaba por la brasilera.

Una sonrisa se dibujó un su rostro al ver la reacción de su compañera. La verdad es que era una sorpresa que actuara de aquella forma y eso le causaba un gran interés. Un suspiro escapó de sus labios mientras negaba con la cabeza a las reacciones de la chica.

-Escucha, no tenía intenciones de dejarte sola… solo pensaba en dejarte dormir un rato y venir a despertarte en un par de horas, por supuesto que volveré contigo. Debemos rendirle cuentas a Evangeline y no quiero imaginarme el regaño si llegara a dejarte sola con esa responsabilidad- le dijo a modo de broma aunque sus palabras eran en cierta medida serias, incluso podía notarse cierto compromiso de responsabilidad en aquello, algo que también era muy raro en el muchacho.

Se separó de ella solo un poco y le vio a los ojos, sonriendo con suma tranquilidad y entonces se las arregló para empujarla delicadamente sobre la cama y cubrirla con las sabanas.

-Anda, necesitas descansar… la resaca con tequila siempre son duras, es mejor que estés frescas. Yo me quedaré aquí hasta que te duermas. Prometo que volveremos juntos- le aseguró intentando convencerla de que se durmiera mientras él se sentaba en una esquina de la cama viéndola descansar. Había muchas cosas que quisiera decirle, cosas que ni él entendía por qué estaba sintiendo. Pero por el momento lo mejor sería no hablar al respecto, estaba bastante confundido y realmente necesitaba tiempo para pensar las cosas… no importaba cuanto quisiera poseer el cuerpo de aquella mujer, esa noche su conciencia por primera vez en muchos años, le había traicionado.

No era una sensación ni cómoda ni agradable, pero estaba claro que quizás era lo mejor para ambos… mezclar el trabajo y los sentimientos quizás era una mala idea, aunque había sido esa noche la que le había hecho descubrir que quizás, Frida do Carmo despertaba algo más en él, que el simple deseo de tener su cuerpo.

Frida do Carmo - January 20, 2011 04:03 AM (GMT)
El sonido de la voz de Shawn era su propia medicina para calmarse de cualquier calamidad. Era un efecto que solo él y nadie más podía lograr en ella, por eso en más de una ocasión depositaba su confianza en él sin mucho temor. Realmente lo que menos deseaba en ese momento era separarse de él, quería seguir prolongando aquella noche, de modo que se estrujó más en él cuando éste estaba hablando.

Solo asentía con la cabeza como si se tratara de una niña pequeña y era de vuelta a la cama, siendo arropada por las sábanas y observándole fijamente a los ojos con cierta mirada lastimera. Esa noche en específico se había abierto más hacia él emocionalmente, puesto que anteriormente tenía una especie de combinación entre la negación de sus sentimientos con el compromiso que tenía como auror. Pero en ese preciso instante, era como si todo sus años de entrenamiento nunca hubiera valido y le dolía que tenía que admitir que una de las primeras normativas de dicha profesión era no mezclar el amor con el trabajo. De hecho hasta los momentos no ha escuchado historias de como dos aurores se enamoraron para que estuvieran juntos.

Suspiró mientras se hundía en sus sábanas y tomaba de la mano al chico quien se había sentado en una esquina de la cama. Le miró amena, mientras esbozaba una leve sonrisa en sus rostro al escuchar aquellas palabras con cierta seriedad con respecto a Evangeline.

Esa era otra limitante en la relación y era su cargo, que aunque no era del todo oficial todos en la comunidad sabían que si existía alguien de confianza para la Jefa de Aurores era ella. Que irónica era la vida; durante mucho tiempo estuvo rodeada de pretendientes que a todos rechazó por igual y ahora, el único que no era del todo su pretendiente y más encima su compañero de trabajo era el que quería realmente.

- Sí, tienes razón - Se limitó a contestar mientras de manera más calmada seguía con un semblante ameno, esta vez soltando la mano del auror para hacerse a un lado y darle la espalda en la cama.

- Shawn... - Le llamó luego de un minuto de pausa - ¿No quieres dormir... conmigo? - Sabía que era una petición muy ambigua, que hasta el mismo auror debería de estar algo desesperado ya que era evidente la atracción entre ambos, pero en esos momentos ella solo quería estar a su lado. Aquella noche, habían tocado un punto importante y emocional en Frida, por lo que todavía se sentía algo vulnerable, así que lo único que quería era a alguien a quien tuviera confianza y la hiciera sentir segura cuando era rodeada con sus brazos.

Shawn Notram - January 20, 2011 04:41 AM (GMT)
Se aferró a la mano de la chica correspondiéndole a su sonrisa mientras le veía desde aquella posición, en la tenue luz que se filtraba desde la ventana y le daba, a la ya de por si encantadora morena, un aura muchísimo más atrayente e imposible de resistir. Quizás, hace varias horas no habría pensado en que confundían sentimientos con su trabajo, pues Shawn se convencería de que solo era el deseo de llevar a Frida a la cama. Sin embargo en ese instante, a esas alturas de la noche, sabía que era ridículo no darse cuenta de lo que estaba sintiendo.

Él no tenía interés alguno en engañarse a sí mismo o engañar a la chica pero estaba muy seguro de que abrirse a ese sentimiento era un error, iba a traerles problemas e incluso iba a despertar los más profundos terrores del caza fortunas. Era curioso e irónico que de todas las mujeres que conocía el auror, tenía que despertar sentimientos por la que se supone debía ser intocable. No había mucho que hacer, los temas del corazón siempre eran así.

Una leve sonrisa se dibujó en su rostro cuando las palabras de la chica llegaron a su oído, sin despegar su mirada de ella aunque la brasilera ya se había dado la vuelta y le daba la espalda. Un suspiró disimuladamente escapó de sus labios mientras el auror se conformaba con verla descansar, en un minuto que en su mente pareció una eternidad y en la que miles de pensamientos giraban en su cabeza.

Llevó ambas manos a sus rodillas y se puso de pie, tenía intenciones de salir de la habitación cuando la voz de ella volvió a hacerse presente en la habitación, congelándole en seco con aquella petición tan singular. Shawn no eran ningún tonto y sabía que aquello aunque no era lo que se hubiera imaginado en un principio, era una idea bastante agradable. El contacto de otro ser humano, con intenciones más allá de lo que los gemidos y la pasión pueden despertar, era algo que en realidad extrañaba.

Aunque estaba más que claro en que nunca se había dado la oportunidad de permitirse nuevamente aquello luego de lo ocurrido con Rose. Ahora, uno de sus mayores temores se basaba en lo que podría ocurrir si sus complejos le dominaban y arruinaba las cosas con ella. Pero eso sería un asunto para preocuparse después, aquella noche estaba dispuesto a olvidar su pasado, sus miedos e incluso su costumbre de quitarse la camisa para dormir y hacer lo menos incomoda aquella situación para Frida.

-Será un placer para mí cuidar de tus sueños esta noche- le dijo sereno y cordial, regalándole una sonrisa amigable y demostrando que, por difícil de creer que fuera, estaba siendo honesto y no tenía mayores intenciones que las expuestas. Se despojó de sus zapatos e incluso se llevó las manos a la camisa, pero al final recordó la situación y decidió dejársela puesta, una noche no iba a matarle.

-Descansa…- dijo dejando que el aire arrastrara aquella palabra mientras se acostaba en la cama, a su lado. No estaba seguro de que tanto iba a ser eso de “dormir juntos” así que por si a la dudas, llevó ambas manos a su nuca esperando a que si la chica buscaba acurrucarse o algo más cercano, fuera ella quien pusiera las pautas.

Frida do Carmo - January 21, 2011 05:13 PM (GMT)
Realmente no sabía como se tomaría aquello, pero lo que menos quería en ese momento era separarse del auror. De una manera platonica y totalmente ingenua, esperaba a que el chico se diera la media vuelta y estuviera en la cama junto a ella.

Sonrió cuando así fue, mientras sentía que los pasos del chico se iban acercando hacia a ella. Lanzó un suspiro de alivio y sintió como sus mejillas ardían nuevamente en un sonrojo. Miró de reojo a su compañero vacilar si iba a quitarse la camisa o no, pero decidió que no.

Y acto seguido, sintió como el peso de la cama era distribuido por su peso y el de ella, Alzó la mirada nuevamente hacia donde estaba Shawn y sonrió complacida al ver que estaba ahí para ella. Realmente no se sabía de que podía depararles el futuro pero lo que eataba segura era que aquella noche la había pasado en grande y había hecho algo realmente especial para él que era abrirse más a sus sentimientos sin importar el qué dirán.

Vio como el chico ponía sus manos en su nuca, mientras tenía una cierta distancia considerable. Sin pensarlo demasiado, automáticamente se fue arrastras hacia él hasta que su cabeza se viera apoyada en su pecho, embriagándose de su olor y escuchar de una manera magistral su respiración. Se acurrucó más hacia él y sonrió todavía más complacida, como si un sueño se había cumplido en ese momento.

- Descansa - Respondió igualmente mientras cerraba lentamente sus ojos y de pronto el ritmo de su respiración empezó a disminuir para estar sumada en aquella calma que la habitación les propiciaba. Y así en una danza de respiraciones que entraban en armonía, tanto la de él como la de ella, fue en ese entonces cuando los brazos de Morfeo se extendieron para darle la bienvenida al mundo de los sueños en los que ahora estaba sucumbida.

Esperaba que ese momento se detuviera para siempre, era lo menos que quería Frida, mientras esperaba ahora un nuevo amanecer para ambos.

Shawn Notram - January 22, 2011 05:14 AM (GMT)
Se sorprendió al ver como Frida se acurrucaba junto a él y apoyaba su cabeza sobre su pecho. Respiró profundamente de la manera más disimulada que pudo para evitar que su corazón saliera desbocado y se entregara a la morena, la verdad era que era difícil disimular el ritmo tan acelerado que había tomado su corazón al sentir tan cerca a Frida.

Llevó su mano más cercana por detrás de la chica, para acariciar el cabello y la espalda de la chica, de manera tierna y suave, intentando que se relajara lo más posible y fijara su presencia. Luego de haberle pedido aquello, el chico no tenía mayores intenciones de alejarse de ella, al menos no esa noche.

Tras varios minutos de silencio, el chico se percató de que su compañera se había quedado profundamente dormida y eso le hizo sonreír, sin embargo al elevar la mirada al techo y contemplar su reflejo en el espejo que estaba sobre ambos su sonrisa desapareció por completo y por primera vez, Shawn dejó que la seriedad de la situación se manifestara en su rostro sin miramiento alguno.

Miles de pensamientos pasaban por su mente, desde los más infantiles, tiernos y cursis; hasta los más salvajes, lujuriosos y pasionales. Sin embargo, el pensamiento que parecía dominar de mayor manera al auror, era el recuerdo de Rose. Aquella joven Slytherin le había conquistado hacía muchos años cuando se conocieron en las vacaciones de verano y aunque el inicio de todo había sido más que perfecto… el final de la historia había sido sacado de las peores pesadillas del auror.

“¿Casarme con alguien como tú? No me hagas reír Shawn, no eres más que un perdedor… Soy demasiado para pasar el resto de mis días atadas a un intento de hombre como tú” le había dicho la sensual rubia, aspirante de auror, cuando él se había arrodillado frente a ella para pedirle matrimonio. Los murmullos se hicieron presentes y las burlas de muchos de sus compañeros fueron totalmente evidentes para el auror.

Cerró los ojos y volvió a abrirlos para ver su reflejo en aquel espejo, junto a la morena que dormía plácidamente, sin tener idea de los pensamientos de aquel que permanecía a su lado. Shawn le vio por unos segundos y sonrió con cierta melancolía pues estaba comenzando a sentir por aquella morena lo que en su momento sitio por la rubia.

Un nuevo suspiro escapó de sus labios mientras estiraba el cuello, tenía que hacer a un lado aquellos sentimientos, no podía cometer dos veces el mismo tonto error y aunque Frida no parecía el tipo de persona que haría algo así, lo mismo había dicho en su momento de Rose.

Decir que había dado vueltas, toda la noche, en la cama era mentir. No se había podido mover pues no deseaba molestar a la bella durmiente. Sin embargo no había sido capaz de pegar un ojo en lo que restó de la noche cuando los primero rayos de sol fueron iluminando tenuemente la habitación.

Aquella noche solo había servido para algo y era para dejar en claro que no podía volver a caer tan fácilmente en las redes de cupido. Ya había pasado por ello una vez y no estaba dispuesto a afrontar aquello nuevamente. Cuando volvieran a Valgrange, se separaría de Frida y pondría distancia con la chica.

Varias horas después, estaban nuevamente en Valgrange y tras una corta despedida, se separaron aunque habían acordado encontrarse en la oficina para atender unos asuntos y ordenar el papeleo antes de que iniciaran las festividades de año nuevo.



TEMA CONCLUIDO




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